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Todo empezó en 1958,
cuando en Adventure Comics Nº247 se introducía a un grupo de jóvenes
superhéroes provenientes del lejano futuro del siglo XXX, que viajaban al
presente a conocer a Superboy. Al cabo de unos meses, la Legión volvió a
aparecer. El concepto gustó. Y después de unas apariciones mas, la Legión
obtendría titulo fijo. Durante los siguientes años, la Legión se desarrollaría
y obtendría una serie de características únicas. Es el supergrupo que más
personajes tiene a la vez, llegando a tener 25 miembros mas personajes
secundarios, lo cual le dota de una variedad enorme. Al transcurrir la serie en
el futuro, goza de su propia mitología, un universo entero desarrollado para
ella sola, con sus personajes, lugares y situaciones propias, una maravillosa
mezcla de lo mejor de los superhéroes y de la ciencia-ficción. Además, tiene la
base de fans más sólida y dedicada del comic americano, y la que más
repercusión tiene en la serie: No solo algunos de los diseños para personajes
creados por fans se incluyeron en la serie, sino que periodicamente se
organizaban votaciones para elegir al lider del grupo, votaciones que
decidirian los aficionados, algo verdaderamente sin precendentes.
Los lectores españoles
podrán recordar a la Legión por la serie que publico Zinco a finales de los 80.
La serie española incluyo el tercer volumen de la serie casi integro. Esta
etapa, junto con el final del segundo volumen, escrita por Paul Levitz y
dibujada en gran parte por Keith Giffen, esta considerada como el punto álgido
de la historia de la serie, el equivalente a Claremont/Byrne en la Patrulla-X.
Y los pocos pero fieles aficionados españoles se preguntaran, ¿y entonces que
paso?
En 1989, el polémico
Giffen decidió reiniciar la serie con un nuevo nº1, dibujado y escrito (con
ayuda de Tom y Mary Bierbaum) por él mismo. La nueva serie partía cinco años
después del final de la anterior, después de que el status quo de la galaxia, y
la misma Legión se hubieran ido al garete, y empezaba con el camino hacia la
reconstrucción de la misma. Esta etapa es tanto odiada como adorada por los
seguidores de la serie, pero a pesar del revuelo que monto (lo que sin duda
buscaba Giffen) fue, definitivamente, un fracaso.
¿Por qué? Porque hay
un limite de lo que puedes cambiar a una serie hasta que el concepto original
desaparece. Si cambias el optimista futuro por un futuro distópico y
deprimente, si los personajes han crecido demasiado y se han vuelto viejos, si
quitas los trajes coloridos y los nombres-codigo, ¿qué queda? No mucho. Además,
se vieron perjudicados por un factor externo, ya que se vieron obligados a
borrar retroactivamente a Superboy y Supergirl de la historia del grupo,
causando muchos cambios a la historia del grupo, y dejándola sin uno de sus
pilares elementales. Si a eso le añadimos que los guionistas causaron algunos
cambios inexplicables a algunos personajes que lo único que hicieron fueron
estropearlos, y que el dibujo tampoco era del gusto de muchos, podemos
explicarnos lo que paso.
En vista de lo que
pasaba, trataron de contentar a todos creando una segunda serie, Legionarios,
protagonizada por versiones jóvenes de los legionarios, pero en versión moderna
(trajes rediseñados, muchos de los nombres cambiados). Desgraciadamente, no se
consiguió el efecto deseado (pese al buen aspecto gráfico de la serie), y las
ventas siguieron bajando para ambas series. Así que en 1994, se dio un
ultimátum: O se cancela la serie, o se empieza de nuevo. Y aprovechando la
macrosaga de aquel año, Hora Cero, la Legión de Superhéroes clásica se despedía
de los lectores tras 36 años en “Fin de una Era” (Todo un memorable canto del
cisne) y la historia se reiniciaba.
En esta nueva andadura,
se trataba de repetir lo mejor del pasado, coger los conceptos básicos, y crear
historias nuevas, siendo a la vez respetuoso con la historia anterior e
innovador. Teníamos otra vez un futuro utópico, unos héroes jóvenes, vitales y
llenos de idealismo. Los rediseños de los personajes para Legionarios se
mantuvieron, y se ampliaron a otros, un claro ejemplo del aire clásico e
inocente, pero también futurista que dominaba la serie. Todo esto, y claro,
buenas historias y muy buen manejo de los personajes, fueron las claves de que
esta nueva etapa fuera un éxito. La amplia mayoría de los aficionados, incluso
los mas reticentes por el cambio, fueron convencidos de la calidad de la serie,
convirtiéndose en una “fan favorite” ya en el primer año. Las ventas subieron,
y una muestra de este éxito esta en el reciente recopilatorio de los diez
primeros números de esta etapa, “LSH: The beginning of tomorrow”.
Los encargados de las
series (porque se mantuvieron las dos series que había, con diferentes equipos
creativos, pero interconectadas, como las series de la Patrulla-X) serian Mark
(Flash, Kingdom Come) Waid, Tom (Marvel Team-Up, Hourman) Peyer y Tom McCraw
(el colorista de la serie) como coguionista unificador, siendo sustituido Waid
en el segundo año por Roger Stern. En cuanto al dibujo, el maravilloso Jeffrey
Moy (un novato que conquisto al publico, llegando a ser uno de los dibujantes
favoritos de la afición, responsable en gran parte de la nueva imagen de la
serie) se encargaría de Legionarios, mientras que Lee (Stars & STRIPE)
Moder dibujaría la serie madre hasta el cuarto año, cuando vendrían Jason
Armstrong primero y Scott Kollins después.
La historia comienza
con tres jóvenes salvándole la vida a un millonario, que les convence para
formar un grupo de héroes interplanetarios. Pronto el grupo aumentaría en
tamaño y se vería sancionado por los Planetas Unidos, que asumirían un férreo
control sobre el grupo. Durante el primer año nos introducen a los personajes,
vemos las relaciones que empiezan a surgir entre ellos, y sus primeros triunfos
y derrotas como equipo (la mas trágica seria la muerte de uno de ellos en su
tercera misión). Así mismo, se nos presenta a la competencia de la Legión, la
Workforce a sueldo de un millonario rival. Los villanos predominantes serian el
Triángulo Blanco, un grupo terrorista racista cuyos componentes son tan
poderosos como Superman. En el enfrentamiento final los terroristas serian
derrotados, no sin que antes una legionaria traicionara al grupo y otra aparentemente
perdiera la vida. En el segundo año tendríamos un viaje al presente donde
conocerían al Superboy y después tendrían que hacer frente a un posible guerra
intergaláctica, además de a los Cinco Fatales. Finalmente, lograrían exponer a
la corrupta presidente detrás de toda la conspiración y lograr la independencia
del grupo y la paz en la galaxia. El tercer año empezaba con la muerte de otro
Legionario, y con la corrupción del grupo por parte del Ojo Esmeralda, que
desembocaría en una larga y polémica historia: El exilio de la mitad del grupo
en el siglo XX. Así, durante mas de un año, en Legión de Superhéroes, algunos
de los Legionarios mas populares estuvieron atrapados en el Universo DC actual,
mientras que en Legionarios, los restantes héroes debían reconstruir el grupo.
Tras la incorporación de nuevos miembros, los Legionarios en el futuro tuvieron
que luchar contra su mas poderoso enemigo hasta la fecha, Mordru. Mientras, en
el presente, los Legionarios se vieron envueltos en crossovers como Noche Final
o Génesis y conocieron a la mayor parte de los héroes DC, mientras trataban de
encontrar una manera de volver al futuro. Esto lo consiguieron (tras la primera
boda de dos de los Legionarios) con la creación del superordenador COMPUTO, a
quien tuvieron que destruir con la ayuda de la LJA y otros héroes después de
que se rebelara. El cuarto año tendría al grupo reunido otra vez, envuelto de
nuevo en problemas políticos al aparecer una asociación rival a los Planetas
Unidos y estar a punto de declararse la guerra por culpa de la manipulación del
Circulo Oscuro. Destacar que en dicho año se celebro el 40º aniversario del
grupo, con la única aparición de la Legión clásica hasta la fecha desde el
reinicio. (Se revelaría que dicha realidad aun existe como creación del
maquiavélico Señor del Tiempo, luego se podría revisitar en un futuro, aunque
DC se niegue de momento). Y el quinto año traería otra vez la separación del
grupo en las dos series: La mitad de los Legionarios pasarian a vivir en una
estacion espacial, y la otra mitad seguiria en la Tierra. Y la historia habría
seguido así de no ser por...
Desde mediados del
cuarto año desde el reinicio se venia notando un descenso en la calidad de las
historias. Esto se tradujo en una perdida de interés en los fans, y la
inevitable perdida de ventas. Una mirada atenta desvela que este descenso
coincide con el cambio de editor de las series, provocando el aborto de varias
historias a mitad, y movimientos tan poco inspirados como dividir al grupo.
Pero el problema estaba ahí, así que se busco una solución: Cambiar los equipos
creativos. Así, en Septiembre del 99, los tres guionistas fueron reemplazados
por Dan Abnett y Andy Lanning (Fuerza de Choque, Resurrection Man) y los dos
dibujantes por el novato Olivier Coipel. Su primera saga, Legión de los
Malditos (legion of the damned) comenzaba por la invasión y conquista de la
Tierra por parte de la raza alienígena La Plaga (The Blight). Unicamente unos
pocos Legionarios quedaban libres, y tenían que luchar no sólo con la Plaga,
sino con sus compañeros infectados, para liberar la Tierra. Una vez terminada
la saga, no habría descanso para el grupo, porque deberían hacer frente a las
secuelas de la invasión, a la reconstrucción de una Tierra dañada, y a la
posibilidad de que todo aquello por lo que habían luchado fuera destruido. Pero
el mayor peligro para la Legión no estaba ahí, sino en las ventas. La situación
del mercado cada vez era peor, y se decidió cancelar ambas series en Enero de
este año (nº81 y 125 respectivamente) para lanzar a los dos meses la serie
limitada de 12 números, Legión Lost, con 10 Legionarios perdidos en la otra
punta del Universo, sufriendo todo tipo de situaciones limite para poder volver
a casa.
A pesar de afirmar que
no pretenden hacer algo como aquello, las comparaciones entre la nueva etapa de
Abnett y Lanning, y el antes mencionado volumen 4 son inevitables. Las
reacciones al nuevo rumbo de la serie han sido opuestas, desde los que la odian
hasta los que la aman. En lo que coincide la mayoría es en que el dibujo de
Coipel es oscuro, distorsionado e incluso feo, y nada apropiado para la serie
en principio, aunque extrañamente adecuado para los planteamientos oscuros de
A&L. En cuanto al argumento, si bien se han pasado al volver a oscurecer el
futuro de la Legión, al menos han dejado claro que no es algo definitivo, que
aun hay esperanza en los héroes, y que todo puede arreglarse en el futuro.
Tienen claro lo que significa la Legión, y también han acertado en el
tratamiento de algunos personajes. Desgraciadamente, solo son unos pocos,
mientras casi una docena de personajes apenas han tenido algún papel hasta
ahora (ni lo tendrán al menos hasta dentro de un año), y otros no han tenido un
tratamiento demasiado adecuado, sobre todo las mujeres. Los argumentos, por su
parte, no están exentos de fallos, y la lectura se hace difícil, en especial
debido a la torpeza de Coipel. De todas formas, el equipo creativo parece que
va mejorando, y quizá pueda depararnos alguna sorpresa en el futuro.
En definitiva, que el
futuro del grupo mas grande del comic es bastante incierto, sobre todo teniendo
en cuenta que nadie sabe como terminara Legión Lost, y que no hay seguridad de
que se relance la serie regular una vez termine la mini. Pero sea como sea,
todos los fans del grupo esperamos que dentro de poco podamos disfrutar todos
los meses de ese maravilloso universo, sea con un nuevo equipo creativo, o con
unos mejorados Abnett, Lanning y Coipel. Hasta entonces, nos vemos en el siglo
XXXI y, ¡Larga Vida a la Legión!
P.D: (2003) Bueno, la
serie regular que ha seguido a Legion Lost está teniendo cierto éxito, y no está
mal, y Coipel ha mejorado bastante y ha acabado en Vengadores, lo que demuestra
que a veces hay que ser un poco más optimista.