| free hosting image hosting hosting reseller online album e-shop famous people | ||
![]() ![]() |
||
CRITICAS RECONSTRUCTIVAS:
Semana del 3 al 9 de Mayo
Accidentalmente
oi un anuncio donde salía una versión horrible del Bizarre Love Triangle de New
Order. Jesús, si ya pensaba que los anuncios eran demoníacos. Debería estar penado
por las leyes internacionales bajo pena de carcel destrozar canciones haciendo
versiones.
Para
compensar, por fin fui a un concierto de Fangoria el sábado. Guau. Es decir...
guau.
Hola
a todos. Para cuando leais esto, ya habrá sido el Salón del Comic. Para los que
hayais ido, una maldición y espero que os lo hayais pasado bien. Para los
demás, espero que hayais elegido o elijais juiciosamente en que gastaros los
ahorros. Para ayudaros, aquí vengo con una tonelada de reseñas. Siento este año
haber tardado más que otros, pero me surgieron varios compromisos el fin de
semana.
Lo
que no habrá esta semana son comentarios de las novedades de Norma. No es que
esté de huelga, es que no han llegado por aquí. Así que me tocará trabajar la
semana que viene para comentarlos.
Como
hay muchas cosas esta semana, nada de comentarios extra ni americanos, lo
dejamos para más tarde. Sin embargo, si que comentaré algunas cosas de las que
no voy a hacer reseña ni capsula. La Biblioteca Marvel de Hulk es una bazofia,
y lo sabes. ¿Cuándo fue la última vez que oiste una referencia a algo de ese
material? Pues ya está. Peter Parker, Spiderman también, y lo será siempre,
desde Conway hasta Milgrom, y deberías saberlo ya. El Índice de la línea
Excelsior suena como la mayor tomadura de pelo que existe (pista: tienes
Internet, no necesitas comprar una versión papel y darle más dinero por nada a
Forum), aunque no he podido leerlo para comprobarlo. Eso si, el Fantastic Four
Roast que viene de regalo casi vale la pena casi vale la pena el precio, porque
Fred Hembeck es muy gracioso, y colaboran muchos dibujantes famosos. No tengo
ni idea de a que viene publicar esto ahora (es de 1984), pero me alegro, aunque
el formato no le viene bien.
Por
otro lado, el formato de los tomitos de Daredevil y Ultimate Spiderman no está
tan mal, se pierde detalle, pero como al menos hay color, que es un elemento
esencial de los comics modernos, aún se ven claramente, y no se hacen
inaguantables. Para recopilaciones no son mala idea, baratos y cómodos de llevar.
Y
otro formato extraño tiene Jimmy Corrigan, que no comento porque no he tenido
tiempo, pero probablemente tampoco comente cuando tenga tiempo, porque no
parece de mi estilo. Eso si, la composición y el aspecto visual son realmente
únicos.
Para
terminar, iba a hacer reseñas de Thundercats y la Batalla de los Planetas, pero
he pensado que tengo mejores cosas que hacer con mi tiempo que perderlo en eso.
Eran puñeteras series de televisión para niños, en una época en la que la TV no
era precisamente sofisticada, y menos la infantil. Tienen villanos llamados
Mumm-Ra, terroristas vestidos con mascaras de animales verdes que atacan en
animales metálicos gigantes, y no se supone que van en cachondeo. Los
protagonistas son gatos con espadas y adolescentes vestidos con trajes que
parecen salidos de una función de teatro de instituto. Por el amor de Dios,
tienen niños en el grupo, y Thunderkittens. Son demasiado estúpidos para vivir,
y no tienes excusa para comprarlo si tienes más de 9 años. (Y si tienes menos,
hay cosas mejores, de todas maneras) Si lo compras, mereces que todo el mundo
en la tienda deje lo que esté haciendo, y empiece a señalarte y reirse.
Y
en cuanto a lo demás, si no está comentado en las capsulas ni aquí, es que no
ha llegado o no me interesa lo más mínimo.
Por
último, decir que la semana que viene estará, si no he muerto, el comentario
del Previews de Julio. Con comentario añadido sobre el Estado del Mundo del
Comic, ya que ya no escribo artículos aparte. No os lo perdais.
Podeis
encontrar MUCHAS capsulas sin spoilers (incluidas las cosas normales de la
semana, y las reediciones) aquí.
Esta
semana:
Iconos 4 Fantásticos: Moléculas Inestables
Arrowsmith Nº1 (Arrowsmith #1)
Guión: Kurt Busiek
Dibujo: Carlos Pacheco
World (DC/Wildstorm), 24p, 1’7€
Recomendado (8)
Al poco de terminar la miniserie en EEUU, sale aquí el primer número. Curiosamente, no viene la preview de 8 páginas que sacaron, así que supongo que la publicarán con la preview de Astro City como acaban de hacer en DC. Esta es la nueva serie de creación propia de Kurt Busiek, originalmente para el sello Gorilla de Image (al igual que su otra miniserie de 6 números de creación propia, Shockrockets), pero que tras el colapso de esta, ha acabado haciendose para Wildstorm. Bueno, originalmente para el sello Homage, pero como esta semana han anunciado su fin, y absorción de todos los sellos en Wildstorm, hablemos con actualidad.
Ya que esta semana son tres comics de Busiek, una reflexión. Busiek es un gran autor, de eso no cabe duda. Aún a media capacidad es mejor que muchos, y cuando realmente se pone, es de los mejores. La cosa es que es mucho mejor cuando intenta cosas nuevas, aunque sea dentro de los superhéroes, que cuando intenta hacer superhéroes tradicionales, donde se ve limitado conscientemente por fórmulas, convenciones y dejar demasiado tranquilos a los personajes. A veces sale bien, como Vengadores, pero también puede salir Defensores. Es mejor cuando usa superhéroes como adorno de fondo, o como metáfora para contar historias sobre personas de verdad, con una gran complejidad, como Marvels o Astro City. Shockrockets, curiosamente, pese a no ser superhéroes, se parecía más a las otras, porque seguía las convenciones del género de aventuras de todas maneras, así que no es cuestión de tener superhéroes o no.
Así que en este caso, vamos a tener, o a intentar tener, una historia de las segundas, de las que usan fantasía como metáfora y como trasfondo para una historia más ambientada en el mundo real. La idea aquí es una historia bélica, pero que para hacerla más vistosa e ingeniosa, transcurre en un mundo donde la magia existe, ha existido desde siempre, y es un elemento más de la vida de la gente, tanto como lo es la tecnología en el nuestro. No es una idea completamente original, pero no es una que se haya visto en comics, y tiene mucho potencial.
Por ser el primer número, y por ser lo más llamativo, lo que más se queda del número son las presentaciones de los elementos mágicos de este maravilloso mundo. En vez de biplanos, la guerra aerea se hace con soldados con botas voladoras y dragoncitos. Los mensajes se lanzan mediante criaturas aladas. En vez de gas mostaza tenemos nigromancia. Los inmigrantes no son sólo de otra raza, están hechos de otro material directamente. En vez de Revolución Industrial hay Revolución Mágica. Etcetera. Tampoco se ve demasiado en este número, porque hay que presentar la situación de la Primera Guerra Mundial (básicamente la misma que en la realidad) y a los protagonistas, pero los detalles son tan ingeniosos y chulos que te hacen acabar deseando más. Pero claro, los elementos se usan como metáfora de elementos reales históricos, como la guerra, la inmigración, o el rechazo de la gente anticuada a las nuevas tecnologías porque no las comprenden y les van a dejar obsoletos. O alternativamente, puedes ver que es una historia real, con los elementos fantásticos superpuestos para hacerlo más interesantes. De momento son ambas cosas, quizá una de las dos se sobreponga en los próximos números. En cualquier caso, se nota que Busiek y compañía se han currado el mundo, como funciona la sociedad, como afecta la magia al día a día y a la guerra, y como ha cambiado la historia y la geografía. (El mapa de Europa del final es muy curioso, aunque en muchos casos sólo cambian los nombres con respecto a los años 10 reales, con excepciones como España. El de America, que no se ve aquí, es mucho más curioso, pues los Estados Unidos de Colombia de la historia principal sólo ocupan una pequeña parte de los EEUU reales, por ejemplo. Por cierto, punto para los traductores, han traducido bien todos los nombres hasta donde yo se)
Pero el núcleo del número, y de la miniserie, va a ser el viaje iniciático de Fletch Arrowsmith y su amigo (muy reminiscentes de Tom Sawyer y Huck Finn... un poco atrasados los veo para la época), y como se usa eso para explorar la guerra. Las alarmas de algunos sonarán en este número donde la perspectiva de la guerra se muestra un tanto desigual, con los americanos (bueno, colombianos) como buenisimos, que se marchan a luchar contra los malvados prusianos y demás. Lo cual me parece un buen movimiento por parte de Busiek. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que intenta parecer cualquier equipo de reclutamiento de soldados? ¿Qué su bando es el noble, y van a ser héroes luchando contra el mal? Aunque en este caso los soldados sean verdaderamente buena gente (¿Y porque no? Algunos lo son), es propaganda, y está bastante claro. La idea es ver como el inocente Fletch es convencido de todo esto, y acaba en próximos números descubriendo que la guerra no es lo que le habían prometido. Una visión más cercana a lo que es la guerra la podemos ver en las primeras páginas, (Eso si, ya podrían haber subtitulado los diálogos en francés) y en la narración de Rocky, aunque acaba siendo demasiado cínica. Supongo que la serie acabará tratando el tema de que la guerra es el infierno, sobre como hombres buenos acaban haciendo cosas malas en tiempos de guerra, y si vale la pena implicarse en todo eso por un fin noble, o al menos detener un mal mayor. Son temas universales muy interesantes, y que son relevantes hoy más que nunca, y si Busiek acaba tratandolos bien, le va a salir una miniserie redonda. De momento, sólo vemos el lado inocente, pero la inocencia y ánimo del protagonista es contagiosa, lo que lo hace más triste porque SABES que no va a durar. Habitual en este tipo de historias, pero astuto.
Claro, parte del atractivo de la serie viene del cocreador y dibujante Carlos Pacheco. Cuando empezaba fui bastante escéptico de Pacheco, pero curiosamente, conforme ha ido mejorando, he ido pasandome al campo de los que hablan bien de él. Y con esta miniserie, Pacheco ha dado un nuevo salto, pasando de ser un dibujante bastante bueno, a uno maravilloso. Ha borrado los defectos y ticks que aún le quedaban, y ha suavizado y modificado su estilo (no se si para esta historia, o en general), dejando un resultado precioso que convencerá hasta a sus antiguos detractores. Es suave, es claro, es precioso, tiene una ambientación de época increible, y los diseños de los elementos fantásticos son geniales. Me recuerda bastante a Paul Smith, pero diría que mejor. Cuesta creer que sea el mismo dibujante que aquellos Excalibur, o incluso que en Siempre Vengadores. El color, muy bueno, también ayuda.
De momento es un comienzo prometedor, de una historia de género interesante, con elementos muy chulos e ingeniosos por encima que van a hacerla disfrutable. Una para los aciertos.
Astro
City: Héroes Locales (Astro City: Local Heroes #1-5)
Guión: Kurt Busiek
Dibujo: Brent Anderson
World (DC/Wildstorm), 120p, 8’95€
Muy Recomendado (10)
Segundo comic de Busiek de esta semana, y esta vez es el esperado retorno de su serie más exitosa creativamente. Este miniserie de cinco números es el tercer intento de Busiek con esta serie. Primero vino una miniserie de 6 números en 1996, después vendría una serie regular al año siguiente, que fue perdiendo la periodicidad cada vez más, debido a los problemas médicos de Busiek que dificultaban su capacidad para concentrarse lo suficiente para escribirla. Después de eternizar la saga “Ángel Mancillado” (cuyo último número, el 20, tuvo que salir a la vez en EEUU y España en Diciembre de 1999 porque World había pillado a la edición americana), pudo sacar dos números más en 2000 antes de darse cuenta de que no sólo podía cumplir su periodicidad bimestral propuesta, no podía seguir directamente. Pero en el 2003 Busiek ya estuvo listo para volver, eso si, moderadamente, en forma de miniserie bimestral para que no pase lo de la última vez y porque Anderson necesita tiempo para dibujar sus otros compromisos (ahora mismo tiene que terminar Rising Stars y es el nuevo dibujante de Pulso), y aún se retrasó un poco el último número. Supuestamente volverá con más miniseries este septiembre, esperemos que sea así.
Para el que no conozca Astro City (y si eres de esos, te recomiendo que vayas ya mismo a comprar el recopilatorio español de la primera mini, Vida en la Gran Ciudad. Fijate si es un éxito que la recopiló Planeta en pocos años, cosa que casi nunca hace), la idea es que Astro City es una ciudad en la tradición de Metropolis o la Nueva York de Marvel, donde habitan la mayoría de superhéroes y supervillanos del mundo, y toda la ciudad en las últimas décadas ha sido moldeada por la presencia de superhumanos y resto de elementos extraños que les acompañan. A diferencia de otros comics de este estilo, esta serie va en serio. Como es habitual, buena parte de los personajes de Astro City están basados en personajes famosos de otras compañías, pero no son pastiches directos, están basados en arquetipos superheroicos, normalmente cogiendo elementos de más de un ejemplo famoso de ese arquetipo, y añadiendo muchas veces su propio giro. Además, la serie transcurre en tiempo real y tiene su historia que refleja los cambios en el mundo real, con los primeros héroes apareciendo en los 40, una explosión de personajes en los 60 donde debutaron muchos de los famosos, oscurecimiento en los años 70 y 80, etcetera. Pero aunque a veces se hacen guiños y exploración sobre los cambios en el mundo del comic, la serie no trata sobre eso. No es un comic sobre comics, ni siquiera un comic sobre superhéroes, es un comic sobre personas.
La idea de la serie es ver situaciones típicas, o no tan típicas, de un mundo con superhéroes, vistas desde una perspectiva nueva y humana, y contandonos la historia de una persona en esta situación, metiendonos profundamente en su cabeza. Es una mezcla genial entre superhéroes y las historias más introspectivas que suelen tener éxito en el mercado independiente, sin ser en ningún momento aburrida. Así, nos puede contar la historia del Superhombre más poderoso del mundo que no tiene tiempo para tener una vida social, la de un chorizo que descubre la identidad secreta de un superhéroe o la de un hombre cuya mujer fue borrada en una Crisis temporal.
Al empezar de nuevo después de una ausencia, Busiek ha decidido crear un número de introducción en vez de empezar directamente con el que habría sido el nº23 de la serie regular. Es una buena idea, pero lo mejor es que logra no hacerla aburrida aunque hayas leido los anteriores números uno. Como entonces, se nos presentan algunos de los principales héroes de Astro City, como es la vida en general en la ciudad, y sobre todo, lo mágica que es la ciudad y como afecta eso a sus habitantes. Sólo que en vez de contarnoslo desde el punto de vista de un superhumano (aunque a decir verdad, el primer número original no era tan de presentación, esta se repartía por toda la miniserie) o desde un recién llegado a Astro City, esta vez se nos cuenta desde el punto de vista de alguién que lleva muchos años, pero saluda a los recién llegados (un recepcionista de hotel), de manera que podemos tener ambas perspectivas. El número alterna entre contarnos la historia del narrador, y ver el tipo de situaciones relacionadas con los superhéroes en las que se meten los visitantes y como reaccionan cuando ven que no es lo que esperaban (o que es mucho más de lo que esperaban). No es una historia especialmente original, pero Busiek hace que brille pese a eso, vendiendonos muy bien la magia de la ciudad, haciendo del narrador un tipo muy agradable de leer y contandonos varias minihistorias divertidas mientras presenta todo. Y el final, aunque sentimental, es muy emotivo, cuando se revela quien es la chica del principio y que tiene que ver con que el narrador se quedara en la ciudad, terminando con una coletilla genial.
El segundo número toma un camino distinto, donde coge una situación habitual de la Edad de Plata, y la retuerce, mostrandonos porque no funcionaría en el mundo real, y que pasaría realmente, con algo de mala leche afectuosa. Esta es la historia de un pastiche del Superman de la Edad de Plata, Atomicus (aunque su aspecto y origen se parecen más al del Capitán Átomo). Si, ya hay un Superman en Astro City, pero Samaritano es el Superman moderno y post-Crisis, que debutó en 1986, vive en el presente y actua más como una persona porque es humano, no un alien. Sin embargo, Atomicus tiene poderes sobrehumanos, y es un alien inocente que finge ser una despistada persona normal en un trabajo normal, y tiene una novia que intenta demostrar que ambas personas son la misma. Si, es una versión del viejo “Lois intenta desenmascarar a Clark Kent a toda costa, y este se inventa excusas y triquiñuelas para evitarlo”, que deja de manifiesto como queda eso si te lo tomas en serio ahora: Como irritante y casi suicida por parte de Lois, cruel y arrogante por parte de Superman (aunque aquí al menos tiene una explicación) y en general bastante enfermizo por parte de ambos. Es un bonito paseo por las ideas absurdas de antaño, con muy buena caracterización en el personaje de Irene (que además nos habla sobre la lucha de las mujeres de la época por ser tratadas como iguales, que es otro bonito detalle y apropiado al molde de Lois, que se ha ido volviendo más y más competente con las décadas), y un final inesperado y triste que pone hace que la historia tenga más sentido y muestre como un malentendido puede arruinarlo todo. Tiene más de comentario sobre los tópicos de comic que otros números, pero es una historia sólida de todas maneras, y total, los tópicos que revienta los conoce todo el mundo y su madre. Es curiosamente deconstructivista para ser de Busiek, el maestro del reconstructivismo, pero logra ser animada y tener un final feliz pese a todo. (Por cierto, el personaje de Lois aquí se llama Irene Merryweather, que también fue un personaje en Cable. ¿Alguien sabe de donde han sacado el nombre? Porque dudo que sea coincidencia)
El nº3 me recuerda bastante al nº4 de la primera miniserie, entre otras cosas porque el final no me convence. Bueno, y porque es un final similar, aunque los caminos sean opuestos. Aquel número tenía a una chica que vivía en las atrasadas afueras de Astro City, que después de años trabajando en Astro City central, en vez de mudarse a la ciudad, tras estar a punto de morir en una pelea con superhéroes, decide la salida cobarde y se queda en las afueras a vivir y trabajar. Era una buena historia, pero me dejó un mal sabor de boca, porque quisiera contar lo que quisiera Busiek, mi impresión fue que la protagonista era una cobarde cegata. Esta es la idea opuesta, una adolescente que adora Astro City, pero tiene que pasar el verano en un pueblo perdido en medio del campo. Tal y como suele pasar en estos casos, la chica al principio abomina de la idea de abandonar su querida ciudad y amigos y pasar tiempo en el lugar más aburrido del mundo, pero acaba al final pasandoselo bien y viendo que no es tan malo después de todo. Lo siento, pero no me lo trago. Puede que sea por mi rechazo natural a todo lo que no sea ciudad, y que soy un estrecho de mente, pero no veo como alguien con esa mentalidad puede acabar disfrutando del pueblo, porque nada de lo que nos presentan aquí me parece que pudiera convencerle para cambiar de opinión, porque no es para tanto. Si, ya se lo que quieren decirnos, que eso de que todo sea simple y la gente se conozca entre si es maravilloso, pero no me lo trago ni por un segundo. Pero eso es porque soy así, si estás dispuesto a aceptar esta idea, es una buena historia, aunque es un poco más predecible y típica que la mayoría de episodios de la serie. Algunos toques chulos, como la escena final, la enciclopedia por Internet de superhéroes o toda la ambientación pintoresca del pueblo, superhéroe local incluido. (Por cierto, ¿realmente las chicas de 14 años de ahora visten como la protagonista? Porque es de un hortera increible)
Y por último, tenemos dos números que originalmente iban a ser el nº4, pero se le fueron las manos a Busiek, y en vez de recortar la historia o hace un especial, decidió dividirlo en dos, y en vez de cambiar a medias la miniserie a 6 números, pasó el nº5 original a un número que aún no ha salido. Es una historia completita, porque se juntan cuatro subargumentos o más bien ideas, en una sola historia. Primero tenemos la presentación del superhéroe de la historia, el Ángel de Azul, una mezcla entre el Castigador y el Motorista Fantasma, que es la primera muestra en esta serie del arquetipo del justiciero asesino. Su origen es normal, y la identidad se ve venir (hay una pista visual muy maja en el nº4), pero tiene un diseño chulo, y más importante, está, además de para avanzar el argumento, para mostrarnos una de las mejores justificaciones para que este tipo de personajes sean aceptables aunque trágicos, y como se relaciona la justicia y la venganza. Esto está relacionado con otro tema de la historia, la desilusión, el desencanto y el rechazo por la autoridad en los 70, después de Vietnams y Nixons, que desembocó en los 80, y su representación en historias más políticas y oscuras en los comics que llevó al auge de antihéroes como estos justicieros. Todo esto viene en una historia sobre un abogado con un caso imposible, y como siempre, su presentación y caracterización del protagonista es muy buena. Pero el toque más genial es la premisa del número, en la que el abogado, enfrentado a un caso imposible que no puede perder, decide la brillante idea de aplicar elementos superheroicos a un caso para crear la duda de que su cliente fuera el asesino. (¿Así que vio a mi cliente cometer el crimen? ¿Y como sabe que no estaba controlado mentalmente? ¿O que era su doble maligno de otra dimensión?) Brillante, realmente, una manera muy divertida y apropiada de explorar como afectan estas cosas raras a la vida real, y por lo que se, los usos legales son correctos, explicando también porque esto no funcionaría a menudo. Realmente genial, y la manera en que se juntan todas estas ideas queda muy bien.
En cuanto al dibujo, Anderson puede no ser el dibujante más espectacular del mundo, y alguna vez le falta un poco de pulido, pero lo que es esta serie, la clava. Los diseños de los personajes son geniales, de los que se te quedan grabados, y totalmente apropiados para cada personaje con mucha variedad de estilos. (Aunque hay que señalar que algunos son de Alex Ross, no de Anderson) Los usos de poderes, que no son excesivamente habituales, quedan muy bien, al igual que las escenas de acción, aunque normalmente se ven brevemente en la lejanía. Pero lo mejor es la claridad del dibujo, las diferentes sensaciones de inocencia, melancolía o esperanza que transmite, normalmente mediante expresiones faciales sutiles, y la buena cantidad de diseños distintos que tiene para la gente normal que puebla estas historias. Hay dibujantes mejores, pero no querría a otro dibujando Astro City.
[Por cierto, señalar que aunque me alegro mucho de que traduzcan los nombres de los personajes, ayudando así al estilo retro de los superhéroes que aparecen, el traductor la cagó al menos dos veces. En el nº3, cuando la protagonista describe los poderes de Peón, no dice que sean guays, dice que son bastante de andar por casa, todo lo contrario. Y en la última historia, el hippie en las noticias no dice algo incomprensible como parece creer el traductor, sino que dice “stick it to the man”, que significa algo así como “cuelale una al Hombre”, donde el Hombre es una manera de referirse a la autoridad en general, y a la autoridad que te oprime en particular. No son fallos tan desastrosos como otros, pero si alguien que no tiene un título como yo puede verlos, no se porque alguien supuestamente acreditado los reconoce]
Como siempre, Astro City tiene mi mayor recomendación posible, no sólo para fans de los superhéroes, sino para todo el mundo. Ojalá saliera más a menudo, pero cuando aparece, se lleva de calle a la competencia.
Authority
Vol.2 Nº1 (Authority Vol.2 #0)
Guión: Robbie Morrison
Dibujo: Dwayne Turner
World (DC/Wildstorm), 24p, 1’7€
No Recomendado (3)
Más de un año después de que la serie original fuera abortada por los jefazos de DC, la serie es resucitada para ver si tienen una oportunidad de usar el nombre y personajes para vender un poco. Por lo que dicen las ventas, algo están vendiendo, pero bastante por debajo de lo que vendía el volumen anterior. Y si leisteis el especial que venía antes de la serie regular, comprendereis porqué. (No puedo culpar a World por editarla, porque algo va a vender, pero no comprendo porque no hacen lo mismo con series buenas como Wildcats 3.0 o Stormwatch: Equipo Aquiles)
Como en el especial Tierra Arrasada, el guionista es Robbie Morrison, escritor de varios seriales en 2000 AD. Un escritor británico, no parece mala idea. Y el dibujante es Dwayne Turner, que hizo, um... ¿Sovereign Seven? Bueno, dejemoslo en nada que conozcais. Ese es el primer problema, que tiene un dibujante que ni es famoso, ni es espectacular, ni es nada. Pero el problema no está sólo ahí.
A pesar de lo que dice en portada, este ni siquiera es el nº1. Es un número 0, que originalmente fue publicada en tres cachos, cada uno en las otras series de Eye of the Storm, la fenecida línea para adultos de Wildstorm, que son las dos antes mencionadas, y Sleeper. Si, es un inserto promocional metido en tres series muchisimo mejores y más maduras, y encima de una serie que de todas maneras ha vendido bastante mejor que ellas. Hay que fastidiarse.
Aún así, ya que Wildstorm tenía cierto empeño en apoyar esta serie, podían haberlo aprovechado para haber conseguido un dibujante mejor, o un guionista que comprendiera la gracia de la serie. O quizá, haberle dejado al que tenían haber hecho algo interesante (lease polémico), que creo que es el problema. El resultado es que parece que nadie responsable de esto es consciente de cual era la gracia de la serie original. Con Ellis, era acción tonta pero desenfrenada, un comic de acción elevado a niveles ridículos, donde la gracia era ver a un puñado de chulos heroicos destrozando amenazas cada vez mayores. Obviamente, la progresión de la amenaza no podía aumentar, así que hacía falta un nuevo rumbo. Y ahí llegó Millar, y si la serie antes no era para tomarsela muy en serio, siguió por ese camino, e hizo superhéroes exagerados al máximo y tomados a cachondeo, donde todo, elementos fantásticos, realistas, políticos, estaban exagerados hasta el ridículo para tocar las narices y hacer la gracia. Y como tal, era gracioso, aunque también tenía una vida corta antes de cansar. Pero por distintos motivos incomprensibles, DC, en vez de buscar un nuevo enfoque tras Millar, decidió dejar la serie reposar, y ahora nos sale con esto.
Y esto tiene un problema tras otro. El principal, que parece que Morrison ha vuelto al enfoque Ellis, con todo lo que ello conlleva: Que eso ya se había hecho, y era muy difícil de hacer sin quedarse corto con respecto al original. Y vaya si se queda corto. No sólo la amenaza es todo menos impresionante, una invasión de un mundo paralelo bastante poco definida y que apenas le plantea un problema al grupo. (Aunque la idea, un mundo que se dedica a las apuestas, y que apuesta sobre si podrán destruir otros mundos no es mala) Si, supongo que la idea de este número es una especie de “un día cualquiera en la vida de la Autoridad”, y que sea una muestra del tipo de historias que va a ofrecer la serie. Y si esto es una muestra, que no se molesten. Porque si vas a usar la serie para contar historias de acción a lo grande, hazlo a lo grande, maldita sea. Esto se queda a medio camino de ninguna parte, porque ni es suficientemente espectacular para impresionar (ni de lejos), ni tiene nada de profundidad de donde pueda cogerse.
El resultado es una historia de acción sosa. Peor, una mediocre, porque es que encima, Morrison además de no aportar la escala de sus predecesores, tampoco aporta el ingenio. Las escenas de acción son aburridas, porque no hay nada nuevo ni creativo en ellas, en el uso de poderes o tecnología avanzada. Y el diálogo supera en falta de sutileza incluso a Millar, con embarazosos intentos de ser moderno y agresivo a base de mencionar sexo, homosexualidad, sadismo y violencia, sin ingenio. No es que no pudiera hacerse bien, pero aquí no, ni impactan, ni escandalizan, ni divierten ni nada.
Y por último, el dibujo contribuye en su parte al fracaso de este número. Turner tiene un estilo similar al antiguo Image, pero sin exagerar mucho. En cualquier caso, ni es muy bonito, ni muy claro, ni muy detallado. No es especialmente malo, pero tampoco bueno. Y desde luego, es incapaz de mostrar la sensación de escala que necesita la serie, la sensación de amenazas más grandes que la vida, de creatividad y de asombro. Nada, este dibujo es incapaz de mostrar nada excepto lo mínimo para contar la historia sin ser demasiado confusa. Blah.
Fuera lo que fuera lo que te gustara de la Autoridad original, aquí no lo encontrarás. Es un zombie sin nada del original. Esperaría que en los siguientes números mejorara, pero tengo bastante claro que no lo hará. Quizá cuando este otoño la coja Brubaker en EEUU. Hasta entonces, pasad de esto, será lo mejor. (Y ojalá World publicará Wildcats o Stormwatch en vez de multitud de hijos bastardos de la Autoridad... total, han cancelado todas de todas maneras)
Danger Girl: Hawaiian Punch (Danger Girl: Hawaiian Punch)
Guión: Andy Hartnell y J. Scott Campbell
Dibujo: Phil Noto
World (DC/Wildstorm), 48p, 2’75€
No Recomendado (4)
¿Qué demonios hago comentando esto? Generalmente
no me acercaría a tres metros de un comic de Scott Campbell, pero como su
participación en esto es más o menos periférica (debe estar muy ocupado jugando
a la Playstation, y yo que se lo agradezco), aprovecho para leerlo, comentarlo,
y hablaros de él.
Para los recién llegados, o aquellos con buen
gusto y que no exploren mucho las estanterías, Danger Girl es una serie de
creación propia de Scott Campbell (creador de Gen13, que es otra que tal, y que
mejoró en cuanto se fue) para Wildstorm (originalmente el sello Cliffhanger,
pero como ya dije arriba, ha sido abolido recientemente porque no servía para
nada) que tardó una eternidad en sacar sus siete números y después desapareció.
Hace un par de años salió una miniserie ya sin la intervención de Campbell, y
ahora toca un especial, en la que Campbell solo ayuda con el argumento (lo que
suele traducirse en que sugirió la idea y un par de escenas, y se fue a
dormir), mientras que el cocreador de la serie la escribe, y Phil Noto, antiguo
animador de Disney y portadista de Aves de Presa, hace el dibujo, que es el
gran punto de venta de esta serie, al fin y al cabo.
La idea de Danger Girl es que está protagonizada
por cuatro agentes secretos, tres de ellos que son chicas aparentemente
normales pero monisimas que hacen todo el trabajo, más un acompañante masculino
que es más bien inútil. Y si te estás preguntando, “¿ey, eso no me suena de
algo?”, si, es básicamente la misma idea que los Ángeles de Charlie, aunque al
menos a Campbell se le ocurrió copiarlos antes del revival cinematográfico. Las
únicas diferencias que veo son que no hay Charlie, que el chico es guapo, y que
una de las tres chicas es la empollona y no hace escenas de acción
especialmente bien. Por lo demás, es básicamente lo mismo, James Bond con
chicas jóvenes y supuestamente divertidas y sexy, y no tomandose a si mismas en
serio.
¿Cuál era el problema con esta serie, entonces?
Bueno, pues que aparte de ser chorra y poco original, que son defectos pero no
insalvables. El problema de la serie original era que era una serie de Scott
Campbell, que encarna muchas de las cosas que estaban mal de Image por aquella
época: ¿Quién quiere argumentos, sentido común, narrativa o anatomía creible
cuando puede tener escenas de tías mediodesnudas enseñando tetas y culos? Pues
eso. Era vergonzoso, de verdad que lo era. Afortunadamente, en esta miniserie
tenemos algo que la serie original no tenía, concretamente un dibujante de
verdad.
¿Y cual es el resultado entonces? Bueno, la
mejora visual es asombrosa. Noto es muy buen dibujante, sus escenas de acción
son claras, mete bastante detalle, y su ambientación Hawaiiana está muy bien.
Más importante aún, sus protagonistas parecen personas de verdad, con un
atractivo más bien retro, dimensiones creibles y con posturas y ropa sensatas.
Desgraciadamente, es lo único interesante del comic. Siendo el mismo
coguionista que la serie regular, el argumento sigue siendo igual de simple y
chorra que siempre, las escenas de acción no son especialmente atractivas, y la
interacción y diálogo de los personajes no tiene ninguna química ni es
divertida. No es un comic totalmente aburrido, pero tampoco tiene nada
reseñable en absoluto. No es que esté en contra de la idea en un principio (no
he visto la primera, pero la segunda película de los Ángeles de Charlie me
gustó. Todavía no entiendo eso, a decir verdad), pero si vas a hacer una
historia que sabes que es chorra, tienes que hacerla más conscientemente
chorra, y mucho más divertida para que funcione, de lo contrario te quedas con
una historia tonta y no especialmente divertida, que es lo que suele pasar en
Hollywood.
Pues eso, que el dibujo muy bonito, pero no hay
nada debajo. No te lo recomiendo, a menos que no puedas vivir sin el dibujo.
Eso si, para los pobres seguidores de la antigua serie, el cambio va a ser una
mejora brutal.
Guión: Mark Waid
Dibujo: Barry Kitson
World (DC), 24p, 1’7€
Muy Recomendado (9)
Esta es la semana de las series de DC que originalmente eran de otros sellos. Lo curioso es que ésta no es de uno de los antiguos subsellos de Wildstorm como Homage o Cliffhanger, sino de la propia DC. ¿Veis como es un lio lo de los sellos y es mejor simplificar? No acabo de entender porque esta serie no ha acabado en Wildstorm, porque es de creación propia, es del estilo moderno que abunda allí, y al igual que Arrowsmith, es una refugiada del antiguo sello Gorilla de Image. Pero a efectos prácticos, da lo mismo.
Si no me equivoco, esta es la primera serie de creación propia de Mark Waid, en colaboración con su colega en la muy decepcionante JLA: Año Uno, y la no tan decepcionante para ser retro Brave and the Bold, Barry Kitson. Salieron dos números en el sello Gorilla, y no salieron más debido al colapso de la iniciativa, pillandoles mal porque tampoco es que Kitson se diera mucha prisa en sacar los números. Tres años después, DC les cogió la serie, aprovechando que estaba medio terminada, y terminó la primera linea argumental, con una miniserie de seis números, aparte de un número 0 que recopilaba los dos números publicados en Image. Este número es la mitad de ese número cero, es decir, el número uno inicial. Se supone que más adelante habrá más miniseries, pero de momento tenemos estos ocho números.
Lo que he comentado antes para Busiek se aplica a Waid multiplicado, porque Waid no es tan buen guionista para empezar. En cuanto más lo alejes de los superhéroes, mejor, menos se rige por formulas y hace lo mismo de siempre que le gustaba de niño. Si le pones a hacer algo con posibilidades de ser retro, te hace basura anticuada, si le pones algo con algo más de posibilidades de alejarse de los esquemas tradicionales, como Cuatro Fantásticos, hace cosas mejores. Y si le pones algo que se aleja aún más, más tiene que esforzarse, y mejor le sale.
Por ejemplo, este caso, que tiene una premisa brillante. ¿Qué ocurre si un supervillano, un Doctor Muerte, consigue lo que las leyes de los universos de ficción no le dejan, y conquista el mundo? ¿Y si vemos la serie, no desde una resistencia que a diferencia de lo que pasa en estos casos, no tiene practicamente posibilidades, sino desde el punto de vista del villano y sus secuaces? Es algo tan obvio, basado en ideas viejas, que me extraña que a nadie se le haya ocurrido antes. Pero esa es la marca de las buenas ideas, que son obvias pero no se habían hecho.
Este primer número es un buen ejemplo de número de presentación, a diferencia de la puñetera moda actual de no presentar practicamente nada en el primer número. Se nos cuenta lo necesario sobre el como se ha llegado a la situación, se nos presenta bien la situación actual, a los protagonistas, y además se nos cuenta una historia cerrada interesante que profundiza en el personaje narrador. Compresión de información para no desaprovechar espacio, no al revés, así es como se hace si quieres publicar comics mensuales que funcionen bien en este formato.
En cuanto a la historia, Waid hace un buen trabajo de mostrarnos lo absolutamente invencible que son las fuerzas de Gólgota, el villano en cuestión. La idea es que Gólgota (Por cierto, de nuevo gracias por traducir los nombres) es un villano que es un genio táctico y científico que en vez de perder el tiempo en venganzas o planes barrocos, usa esos recursos para conquistar el mundo a lo bestia. Y como este mundo no tenía tantos superhéroes, y Gólgota era el único con supertecnología, la usa para conquistar el mundo, porque ya sólo con teleportación y super-armas puede pegarle una paliza a cualquier ejercito convencional. Todo esto se nos cuenta en forma de flashbacks, breves, pero efectivos para mostrarnos que la conquista de la Tierra fue plausible, y más o menos el modus operandi inteligente, directo y despiadado de Gólgota. Pero más tiempo nos dedican a mostrarnos el presente, y como Gólgota y sus ministros controlan el mundo ahora, y las posibles resistencias. Manipulación total de la información (muy agudo, si señor), espionaje, tortura y otros métodos que realmente suenan efectivos. Realmente, dejando pasar algo de suspensión de la incredulidad necesario, uno se cree que esta gente puede llevar el control del mundo.
La otra idea del número es mostrarnos la mezcla de personalidades del gabinete de Gólgota. El más interesante, pese a que es el más alejado, es el propio dictador. Es enigmático y de pocas palabras, pero irradia peligro y presencia. Por las pistas que se dan, parece uno de esos de “una experiencia traumática le hizo convencerse de que es la única persona capaz de dominar el mundo”, lo que abre la puerta a que haya cierto altruismo en lo que hace. En cualquier caso, es mucho mejor tener un villano dominado, si no por altruismo, al menos por ego y hacer aquello para lo que está destinado, que alguien motivado por venganza o sadismo. Esto es un villano de verdad, que tiene toda la pinta de que va a ser tridimensional. Y aunque parece que tiene el mundo controlado, y que es un genio a todos los niveles, vemos en este número que el precio que ha pagado para llegar a donde está, y el que seguirá pagando, es muy elevado, haciendole una figura trágica. Además, vemos que no está totalmente carente de emociones humanas. (Resulta irónico que haga tan complejo a un personaje similar al Doctor Muerte, mientras que ha reducido al original a un villano carcajeante con un solo elemento de personalidad. Pero estas contradicciones son normales en Waid, y es uno de los motivos por el que hay que apartarle de personajes conocidos, para que no caiga en la tentación) El resto de personajes también parecen interesantes: Porque si quieres conquistar el mundo, tus secuaces tienen que ser dos cosas: Extremadamente competentes, y completos bastardos. De todas maneras, tenemos una variedad decente de personalidades, desde el sádico gratuito hasta el que parece buena persona en mala situación, pasando por varios niveles intermedios, aunque de momento varios de ellos se parece. La única pega de esto es que Waid, por algún motivo, ha decidido ponerle nombres ficticios a todos los personajes, y no hay manera de acordarse de ellos ni de distinguirlos. Pero por lo demás, está bien.
Y el resto del argumento es una excusa para presentarnos todo esto, mediante una situación que tiene que ser normal en estos casos, y que nos presenta a la mano derecha de Gólgota, a todos los ministros cada uno en su trabajo, y en general a un día normal en la vida del hombre más peligroso de la Tierra. Y después de todo esto, llega un final inesperado y brutal, que nos muestra que realmente es un trabajo peligroso, que Gólgota está tres pasos por delante de todo el mundo, y que está dispuesto a todo por seguir su misión, aunque no le guste. Además, es un episodio autoconclusivo, pero presenta incógnitas para desarrollar en próximos números, como quien enviaba al asesino de este número.
El dibujo es de Barry Kitson, al que no se le ha visto mucho por aquí. Kitson es un dibujante de superhéroes bueno, pese a ser convencional, aunque siempre se le ha visto como no demasiado espectacular, y con unos diseños de lo más soso. Pero se ve que el alejarse de los superhéroes clásicos le gusta tan bien como a su compinche, pues aquí se luce. El diseño de Gólgota, aunque un pelín recargado, es impresionante, y los diseños de sus ministros, entre trajes de supervillanos y de gala, aunque no son memorables (sigue con su manía de hacer trajes a base de mezclar colores primarios sin ninguna composición especial sobre una base simple), no quedan mal. Eso si, sus escenas de acción son mejores que lo que suele hacer en peleas habitualmente, y aunque sus personajes tienen caras demasiado cuadradas, al menos muestran bastante expresión. Puede mejorar, pero no está mal, no está nada mal.
Un comienzo muy bueno para una serie fascinante, que con suerte demostrará que Waid sabe hacer más que una cosa.
Iconos 4 Fantásticos: Moléculas Inestables (Fantastic Four: Unstable
Molecules #1-4)
Guión: James Sturm
Dibujo: James Sturm y Guy Davis
Forum (Marvel), 96p, 6’95€
Recomendado (7)
Que no os engañe el título que le ha puesto Forum, esta no es otra de las estúpidas miniseries de “Iconos”. El hecho de que no esté protagonizada por un personaje individual, tenga un diseño de portada distinto, y tenga un objetivo aparte de llenar páginas debería ser una pista de que algo no es lo que parece. No tengo ni idea de porque le ha añadido la coletilla Forum, no es que la línea de Iconos sea algo que garantiza ventas. Pero es una grata sorpresa ver algo que se vendió tan poco, y con autores no conocidos y una premisa tan extraña publicado aquí. Y ni siquiera es retro ni “adulto”. Me extraña que Forum lo publique.
Esta miniserie vino con un montaje publicitario
cuando iba a salir, diciendo que contaba la historia real de personas reales en
las que Stan Lee y Jack Kirby se habían basado para crear a los Cuatro
Fantásticos. Si no has oido hablar de eso es porque es, obviamente, total y
transparentemente falso. Y se ve que después del montaje del Vigía (todavía no
puedo creerme que la gente se tragara eso), no tenían muchas ganas de apoyar otro
montaje, y lo dejaron estar, no volviendo a mencionarlo más allá de las
entrevistas iniciales. Curiosamente, el tomo todavía lleva las entrevistas y
referencias ficticias, e incluso la mención de que haría otras dos miniseries
continuando la “biografía”, pero queda claro que todo es de mentira, creo yo.
Sin embargo, lo interesante de la miniserie no
es el empaquetado ni la publicidad, es el contenido, realmente atípico en
Marvel. El guión es de James Sturm, uno de esos autores independientes que
conocen cuatro, pero que lo admiran mucho. Ha hecho, um, nada conocido en
España, pero un ejemplo es “Golem’s Mighty Swing”, que ganó un par de premios,
y en general tiende hacia el realismo natural. Por tanto, es lógico que si
Marvel le ofrecen pagarle mejor y llegar a más gente, escribiendo algo de su
estilo, acepte sin pensarlo. Uno pensaría que es un buen trato: El autor y sus
seguidores pueden ver como su obra llega a más gente, y los seguidores
marvelianos se ven expuesto a una mayor variedad de estilos y géneros. Pero
dado lo cabezota que es la gente, parece que ha pasado lo contrario, y la gente
independiente se ha enfadado porque Sturm se “rebaje” a trabajar para una
editorial importante como Marvel, mientras que los fans de los 4 Fantásticos o
han pasado de la miniserie por no ser los personajes de verdad, o han renegado
de ella por trastocar a sus personajes. Así no me extraña que en Marvel ya no
quieran probar cosas nuevas, viendo las ventas de cosas como estas. Aunque la
verdad es que este fracaso comercial se veia venir.
Porque este comic, más que cualquier otra cosa
que haya publicado Marvel en los últimos tiempos, es un comic sobre personas
normales en el mundo normal. Nada de superpoderes, superhéroes, o ni siquiera acción.
Lo más cercano que tenemos son un par de páginas de un comic que no existió
realmente que está, esto, “leyendo” Johnny. Es una historia sobre las vidas
normales y suburbanas de cuatro personas en la America de los 50. Hay que
admitir que son valientes en Marvel, es un género que no vende en el mercado
mainstream. La idea aquí es que los protagonistas de la miniserie fueron usados
para crear a los 4 Fantásticos, así que realmente son versiones de los Cuatro
Fantásticos, transplantados a la época y mundo real, lo que los ha oscurecido y
hecho generalmente más deprimentes y tristes. Así, Reed no tiene el idealismo y
sentido aventurero del real, y es un apagado y aburrido científico que sólo se
interesa por aplicaciones prácticas de la ciencia. Sue se ve oprimida por como
la ve la sociedad, por la frialdad de su novio, y por tener que hacer de madre
de su hermano pequeño, el adolescente problemático Johnny. Y Ben no es un
monstruo, pero tiene problemas con las mujeres y está deprimido igualmente. Es
una historia realmente deprimente, la verdad, como puedes ir dandote cuenta. Es
sobre gente con problemas, intentando adaptarse a lo que la sociedad espera
normal de ellos, y fracasando en su mayor parte.
Cada número de la miniserie está centrado en uno
de los protagonistas, mientras cumple una segunda función. Así, el primer
número está dedicado a Reed, vemos su trabajo como científico (con una
referencia al Doctor Muerte y las moléculas inestables del título, que no se
parecen en nada a las de Marvel) y como reacciona ante muchas cosas. Pero el
número también sirve para presentar la situación general y a los otros
personajes. El segundo número está dedicado a Sue (que, extrañamente, en vez de
Storm se llama Sturm, como el autor), y a la vez que vemos sus problemas, vemos
en ella reflejada la sociedad america (y occidental en general) de la época, y
su manera de tratar a las mujeres, y como se ve atrapada por su papel de madre,
novia eterna y buena vecina. En el tercer número, probablemente el mejor, vemos
a Johnny a través de los ojos de su mejor amigo, un poco en plan “Stand by me”
y aunque empieza siendo una historia típica de adolescentes de los 50, pronto
pasa a explorar otra corriente social de la época, los beatniks, y como
simbolizaban libertad para una generación de jóvenes que querían algo más, y
tener una vida diferente y más libre, como Johnny. (Además, o estoy leyendo
cosas donde no las hay, o se implica que Johnny es gay, que es otro toque
apropiado) Mezclado con la narración, queda muy bien. Y además, es el único
número con un final medianamente optimista, y eso también ayuda a que sea más
agradable. Por último, tenemos el capítulo de Ben, que tiene que dedicar buena
parte a ser la conclusión de la historia, atando los varios subargumentos
personales y juntando los viajes internos y problemas de los cuatro
protagonistas, metiendo cameos de varios autores pre-Marvel para justificar la
conexión con los 4 Efe, y resolviendo la historia de manera dramática y muy
triste, y la verdad, un poco anticlimática e insatisfactoria. Pero ha sido una
buena exploración de la época, y de unos personajes que bien podían haber sido
personas reales, aunque un poco seco y deprimente.
En cuanto al dibujo, Sturm sólo hace los
bocetos, porque aunque es autor completo, dibuja muy lentamente. Así que el
acabado y dibujo principal es de Guy Davis, que ha tenido mucho éxito de
crítica en cosas como Sandman Mistery Theatre en Vertigo, Marquis, en Dark
Horse, y también en la miniserie Marvel aquí inédita, Deadline. Aquí es del estilo
de los autores que se dedican a contar historias de vida real en comics
independientes. Aunque no es exactamente realista, hace un buen trabajo
emulando la normalidad y cotidianeidad aburrida de la America de los 50. No es
un estilo que me guste especialmente (como el de la historia en general, la
verdad), pero es apropiado para la historia.
No es un género que me guste demasiado, y no es
lo que alguien quiere encontrar cuando busca algo de los Cuatro Fantásticos.
Pero si ignoras eso, y quieres probar una historia realista sobre personas
normales sin tener que recurrir a una editorial rara y desconocida, Marvel y
Forum te lo ponen fácil con un ejemplo bien hecho.
Iconos X-Men: Cámara (X-Men Icons:
Chamber #1-4)
Guión:
Brian K. Vaughan
Dibujo:
Lee Ferguson
Forum
(Marvel), 96p, 6’95€
Muy Recomendado (10)
Si,
ya se lo que estais pensando. Necesitamos tanto otra miniserie de Iconos como
una segunda presidencia de George Bush. Sobre todo después de lo malas e
intrascendentes que han sido las anteriores por lo general. Y menos aún, una de
Cámara, que no es precisamente popular ni importante. ¿Qué habría seguido de
haber seguido así? ¿Iconos X-Men: Caliban? Y Forum sigue con ellas, pese a que
en Marvel ya dijeron que eran mala idea y pararían hace un par de años (lo que
no les ha impedido volver a hacer miniseries basura, pero eso es aparte)
Sin
embargo, no me parece mal que la haya publicado Forum. Porque esta miniserie
tiene dos cosas que las otras no tenían. Primero, tiene un guionista muy bueno,
Brian Vaughan, salido de Y: El Último Hombre. Si, también hizo la mini de
Cíclope, que no fue muy buena, pero falta el segundo elemento. En esta
miniserie tiene algo que contar. Si, es una miniserie con un objetivo.
Asombroso, lo se.
La
idea de una miniserie dedicada a Cámara no parece una perspectiva muy
interesante. Tiene un aspecto visual curioso (gracias al diseño de Bachalo, que
aprovecha para hacer las portadas de la miniserie y demostrarnos lo mal que ha
mutado desde entonces), y una personalidad definida, aunque no muy interesante.
No lo desarrollaron mucho más en Generación-X, y su aportación a la Patrulla-X
de Casey fue hacer de novato con una mutación evidente. Vaughan es consciente
de las limitaciones que cuenta, y lo usa a su favor. Aunque usa los elementos
que vienen con el personaje, como la telepatía, los poderes energéticos, o que
es británico, está es realmente una historia sobre un Hombre-X investigando un
asesinato, con el condicionante de que es un mutante con una condición visible
pero ocultable, y que tiene una personalidad tranquila pero cínica. No es que
el personaje sea absolutamente intercambiable, porque hay elementos de la
historia que serían distintos con otros personajes, pero ciertamente es
secundario a la historia en si,
Y
la idea es una idea brillante: Mutantes en la Universidad, tratados
realistamente como una minoría. Así, tenemos afirmación positiva, militantes,
becas para minorías, grupos solidarios, etcetera. Es una idea genial, por dos
razones: Primero, porque permite hacer avanzar la metáfora de “mutantes como
minoría”, más allá de los tópicos de siempre, y así hacerlo más relevante para
el mundo real. Y segundo, porque explora como serían mutantes en la vida real
de manera más realista e ingeniosa que las habituales, aburridas y exageradas
visiones antiguas de “mundo donde todos les odian y les temen”. Es este tipo de
cambios a mejor, empezados por Morrison, que han hecho que la franquicia se
haya vuelto interesante de nuevo, y pueda tratar temas interesantes. Y puede
que con los cambios que se avecinan, volvamos a perderlos para tener la misma
tontería de siempre, así que hay que disfrutarlo mientras se pueda. Y este es
un gran ejemplo de cómo hacerlo.
La
idea aquí es que ha habido una explosión en la Universidad Empire State, la
primera en ofrecer becas a mutantes, y ha matado a un grupo de mutantes
reconocidos públicamente que pertenecían a una asociación de lucha por sus
derechos. Así que Cámara se enrola en secreto en la Uni (bueno, en secreto como
Hombre-X, públicamente como mutante) para averiguar quien ha sido, ya que, como
era de esperar, las autoridades no se preocupan mucho en investigar asesinatos
de mutantes. (Racismo sutil... mucho más interesante y realista que
muchedumbres enfurecidas con palos, estaras de acuerdo) Así, entre sospechosos
y gente que se va encontrando, vamos viendo muy diversos puntos de vista desde
los mutantes: mutantes que quieren vivir una vida normal, supremacistas
admiradores de Magneto que tienen aterrorizado el campus, grupos de odio
antimutantes con varios tipos de acción distinta, gente que auténticamente
quiere ayudar a los mutantes, gente que les tiene un razonable recelo... Una
amplia variedad de opiniones, todas bien razonadas e interesantemente
presentadas, lo que le sirve a Vaughan para explorar el tema del racismo desde
una perspectiva más cercana al mundo real, con temas como la acción afirmativa,
discriminación positiva, lo de darle a las minorías un tratamiento preferente
que puede parecer tan discriminatorio como el otro extremo, lo políticamente
correcto, su efecto en la cultura, y claro, la naturaleza humana en general. Es
la mejor aproximación a todo esto en un comic de la Patrulla-X que he visto,
sin contar a Morrison. (También se hacía una buena aproximación en otra
sorprendentemente buena miniserie, Factor-X, pero dudo que Forum la publique)
Además,
pese a que probablemente son personajes que no vuelvan a aparecer, Vaughan les
da personalidades distintivas y suficientemente complejas para el espacio que tiene.
No cae apenas en tópicos, y nunca en histrionismos ni en hacer personajes
actuar irracionalmente para avanzar la historia. Pese a la situación, acaban
actuando como personas reales, haciendo una historia muy agradable basada en el
diálogo. Lo cual no debería sorprender a nadie que lea Y: El Último Hombre.
Hablando de diálogo, como es también habitual, es natural, fluye muy bien, y a
veces es muy divertido. Tiene las típicas referencias pop de Vaughan, pero
limitadas a ocasiones relajadas, y sólo entre dos personajes, no están en todas
partes. (Por cierto, traductor, 21 Down Street no se tradujo literalmente aquí,
aunque no recuerdo que nombre le pusieron aquí) Las referencias a la
nacionalidad de Jono también son muy divertidas, especialmente la escena de los
dos dedos. Y por otro lado, el misterio que conduce el comic está muy bien
llevado, con muchos sospechosos, pero ninguno obvio, y manteniendo el suspense
hasta el final, donde da un giro incluso cuando parece haberse resuelto, y
además, se resuelve de manera completamente lógica y sin trampas, y lleva a un
final triste, pero con algo de esperanza, y muy apropiado temáticamente. Y
hasta Cámara aprende algo al final, y madura durante toda la historia.
El
dibujo viene de Lee Ferguson, que no creo que haya hecho algo antes en Marvel.
Su estilo tira hacia lo simplista, con pocas lineas para definir a los
personajes, y tampoco mucho para definir escenarios y fondos, prefiere usar
sombras para eso. Me recuerda un poco a Sean Philips. El aspecto final del dibujo
es un poco escaso, pero al menos puede hacer aspectos distintos para todos los
protagonistas, y llevar bien sus expresiones faciales. Y su versión de Cámara
es la mejor que he visto desde Bachalo, de hecho, es prácticamente igual, pero
algo menos recargada.
No
esperaba disfrutar esto, porque no parecía una buena idea. Pero ha resultado
ser sorprendentemente bueno. Una miniserie que explora temas nuevos, lo hace
bien, sirve para algo con respecto al personaje, y encima resulta divertida. Si
te gusta lo que está haciendo Morrison, es del mismo estilo, pero sin la
ciencia-ficción y la espectacularidad, y si no te gusta pero te gusta la
Patrulla-X, tiene lo que tendrías que ver en ella, de todas maneras. Y si
quieres una excusa para comprarla, tiene repercusiones, el niño que rescatan en
la primera escena luego sale en la Patrulla-X de Austen, y además se explica
porque Cámara ya no sale en esa serie. Diablos, deja de comprar esa serie y
compra esto, que vale mucho más la pena. Y si te gusta, prueba a darle una
oportunidad a Y: El Último Hombre (y las futuras Mística y Runaways, si Forum
se digna a publicarlas), un guionista capaz de hacer una historia muy buena con
Cámara hay que seguirlo.
Jack
Staff Nº1 (Jack Staff #1-2)
Guión:
Paul Grist
Dibujo:
Paul Grist
Alecta/Recerca
(Image), 48p, 5’6€
Recomendado (7)
Paul Grist es un
interesante guionista independiente, del que por aquí se han podido ver el
detectivesco Kane, que tuvo buenas críticas, y una miniserie del Daily Bugle. Sin
embargo, aquí se sube también al carro de los superhéroes. Si mirando la
portada dices “Ey, ¿este tio se parece a Union Jack?”, no irás desencaminado.
Grist propuso originalmente esta serie a Marvel como una serie de Union Jack
(el superhéroe de a pie del Reino Unido). En Marvel se lo rechazaron, prefiriendo
coger la propuesta para una miniserie de cuatro números de Ben Raab (alucina), así
que cogió el material, le cambió el nombre, y lo publicó en su propia editorial
local, Dancing Elephant. La cosa tuvo éxito, e Image cogió la serie, reeditando
el material ya publicado, y publicando material nuevo, todo esto ya a color. Y
en eso estamos aquí.
La idea aquí es
que Jack Staff era el superhéroe sin poderes y protector local de Gran Bretaña
hace décadas, hasta que desapareció sin dejar rastro. Hasta aquí, y cierta
relación con los vampiros, llegan los parecidos con Union Jack. Por lo demás,
la serie parece más basada en antiguos comics británicos, viviendo en un mundo
donde este tipo de gente rara es común, y la gente se toma con una normalidad
impresionante.
Así, todo el número
se basa en presentarnos a la plantilla variada de personajes de la serie, sin
explicar mucho de momento de donde viene cada uno. La historia viene dividida
en dos, contandonos por un lado la última aventura de Jack Staff antes de su
desaparición, y una aventura en el presente. La gracia principal, por lo que yo
puedo ver, es que la mayoría de personajes son pastiches de personajes británicos
de aventuras, normalmente de comics antiguos, o son de ese estilo. Así, tenemos
versiones del Robot Archie, Zarpa de Acero o el General Jumbo, que no es la
primera vez que son homenajeados, ya salieron en Capitán Britania y Zenith (y
estoy esperando a que salgan, ya verás, Spider, Mytek o Kelly Ojo Mágico), sólo
que aquí al menos no los masacran. Y supongo que los otros personajes que salen
serán homenajes a alguna serie de TV o película británica que no reconozco,
tiene toda la pinta.
De todas maneras,
si no pillas las referencias (que supongo que será el caso de la mayoría), no
importa, porque la serie no depende de ellas. Es una serie divertida, que
transcurre en un mundo decididamente retro y curioso, donde aparecen personajes
tan variopintos como Becky la Reportera Vampiro, Tom Tom el Hombre Robot (que
ni es un hombre ni un robot) o los agentes de Q. Algunos personajes e ideas
curiosos, presentados de buena manera. De momento la historia no llega a mucho,
empezando a contar la historia pasada por un lado, y presentando de manera
interesante a varios personajes en el presente.
La manera de
narrar la historia también es bastante curiosa. En buena parte, porque está imitando
las viejas historias y seriales de los comics británicos, sin duda. Por
ejemplo, la historia se corta cada pocas páginas para mostrarnos lo que está
haciendo otro personaje o lugar, con introducción cada vez, imitando aquellas
revistas antológicas donde cada pocas páginas cortabamos para tener una entrega
de un personaje distinto. Y cada sub-historia tiene una presentación curiosa
gracias a la narración o a la composición de página. Por último, toda la
historia tiene un tono nada serio que resulta bastante divertido, con cosas
como lo frustrado que está el agente que está oyendo el flasback de Jack Staff,
porque es una historia de continuará que nunca llega al punto importante, o
toda la interacción entre Becky, Jack y Tom Tom.
En cuanto al
dibujo, es un tanto curioso. Me recuerda un poco a Mike Avon Oeming en Powers,
pero con algo menos de influencia de animación. Tiene un aspecto de dibujos
animados que aunque no ayuda al aspecto retro, si que le da a la serie el tono
desenfadado del guión. Los diseños son muy simples, pero efectivos, la acción
es desmadrada, y hay algunas composiciones de viñetas que son llamativas. No
está mal dentro de su estilo.
Una cosa curiosa,
este Jack Staff. Es sobre todo un homenaje a comics que practicamente nadie aquí
habrá leido. Pero aparte de eso, es una historia de aventuras curiosa, y no está
mal. Le seguiré echando un vistazo a ver que tal está, porque Grist es un buen
autor, y siguen hablando bien de la serie.
JLA/Vengadores
Nº1 (JLA/Avengers #1)
Guión:
Kurt Busiek
Dibujo:
George Perez
Forum
(DC y Marvel), 48p, 2’95€
Muy Recomendado (10)
Por fin. Eso es lo
primero que hay que decir al ver esto, por fin. El encuentro entre los dos
mayores grupos de superhéroes que existen tenía que haberse hecho hace 20 años,
pero ciertos editores imposibilitaron que se realizara cuando ya estaba escrito
y comenzado a dibujar. Al final, en el 2001, se anunció que por fin se haría
gracias a una mejor entendimiento entre editores responsables. Dos años después,
el proyecto salió, y un mes después de que termine, lo podemos ver aquí. Y casi
mejor haber esperado tantos años, porque tenemos al equipo creativo perfecto:
George Perez dibujando, como estaba pensado hace veinte años, por ser el
dibujante definitivo de ambos grupos, y el único capaz de hacer superhéroes a
esta escala, con este detalle y poniendo decenas de personajes por página. Y
Kurt Busiek, que hizo una de las mejores etapas de Vengadores, y cuyo
conocimiento de ambos grupos y universos apenas tiene rival, además de ser un
guionista habitualmente excelente.
Una
cosa hay que tener clara antes de leer esto, y es lo que se pretende con esta
miniserie. No intenta revolucionar el mundo del comic ni hacer algo nuevo. No
intenta decir nada sobre la naturaleza humana ni hacer un profundo estudio
sobre un personaje. No es que eso no se pueda hacer con historias de superhéroes,
lo han hecho antes, pero esto no va de eso. Ni siquiera se trata de hacer algo
original, la historia sigue una formula más o menos clásica, o algu nuevo con
los personajes. No, si estás esperando algo de eso, obviamente te decepcionarás.
Lo
que es esta miniserie es a Marvel y DC (y más concretamente a los Vengadores y
la Liga de la Justicia) ahora, lo mismo que fue Crisis en Tierras Infinitas a
los 80 y a DC. Es una historia de superhéroes clásica, de las de toda la vida,
pero amplificada al máximo, y hecha, técnicamente, lo mejor que se puede hacer.
Porque tiene todo lo que le puedes pedir a una historia de superhéroes clásica.
¿Acción a raudales? ¿Combates entre gente con superpoderes, uno a uno, equipo a
equipo y contra un ejército? ¿Enfrentamientos contra villanos imposiblemente
poderosos y catástrofes que amenazan la Tierra? ¿Team-ups increibles? ¿Momentos
de caracterización perfecta? ¿Interacción divertida entre héroes? ¿Diálogos
memorables? ¿Momentos de sacrificio dramático? ¿Dibujo perfecto? Este miniserie
lo tiene todo.
Y
la otra cosa que es, es una celebración de la variedad y colorido de ambos
universos superheroicos, con enfasis, claro, en sus dos grupos estrella. Por
esta miniserie desfilará todo aquel que ha pertenecido a ambos grupos, un buen montón
de villanos, muchos escenarios de ambos mundos, montones de cameos, y de
referencias a historias pasadas. La gracia extra es que podremos ver elementos
de ambos universos interaccionando, como nunca hemos visto, y a saber cuando
volveremos a ver. Y la otra cosa buena es que aunque hay muchisimos elementos,
y no pocos guiños a historias pasadas, es perfectamente accesible a gente que
no sea familiar con uno u otro universo o grupo, y si es así, sólo te perderás
una última capa de la historia, el núcleo de la diversión lo podrás pillar sin
problemas. (Eso si, si no te gusta ninguno de los dos grupos, o este tipo de
historias de superhéroes, desde luego no te lo recomendaría)
Todo
esto es sobre la miniserie en general. Son cosas muy generales porque quiero
chafar lo menos posible sobre el contenido, porque hay que verlo. Pero para
hacer una pequeña idea de este número: Transcurre en la continuidad normal de
ambos grupos, al final de la etapa Busiek de Vengadores y al final de la etapa
Waid de JLA (aunque Kyle lleva imposiblemente su nuevo y no apestoso traje...
realmente es mejor no tratar de encajar esta historia con detalles concretos de
la historia de los universos, porque se toma muchisimas licencias con detalles
pequeños que no encajan con la continuidad actual... ni falta que hace, ya que
la historia no va de eso, y no es necesariamente canónica). Ya que he
mencionado antes la Crisis en Tierras Infinitas, abre con un homenaje a esta,
con básicamente el mismo comienzo (pobre Sindicato del Crimen, siempre
sacrificado para empezar un cataclismo cósmico de George Perez), y el villano
de la historia también está conectado con el villano de la Crisis, además del
responsable de las Tierras Infinitas en las que está se inspiró, y que también
sirven un poco de inspiración a esta historia. Por otro lado, la fórmula de la
historia es bastante similar a la historia de los Vengadores que les enfrentó
por primera vez a la Liga de la Justicia, o más bien a sus pastiches, el
Escuadrón Siniestro, sólo que con un par de complicaciones que lo hacen
bastante más interesante.
Cada
número de la miniserie va a cumplir una misión: Este es la presentación, el
siguiente es la lucha entre grupos, el tercero es una sorpresa aunque lo podeis
imaginar por la portada y el cuarto es la lucha final. Como presentación, es el
número más disperso, pero abre el apetito muy bien. Nos presenta las
alineaciones de ambos equipos, nos da un par de buenas peleas a lo grande (y
como ya hace en otra escena, Busiek conecta un enemigo clásico de la LJA con su
versión moderna morrisoniana), se empieza a plantear el problema en varios
frentes con varios cameos, se explica la supuesta premisa de la historia, y
tenemos el primer encuentro entre grupos y sus reacciones, algo de comparación
entre ambos universos, y cada personaje tiene al menos un momento donde brilla.
No quiero revelar más sobre el número, así que sólo señalaré dos cosas.
Primero, que Busiek se ha dado cuenta de lo improbable que es que ambos grupos
choquen así sin más pese a la situación y ha metido una justificación, aunque
sea una trampa muy usada. Y segundo, una curiosidad, ya que mencionan al
Escuadrón Supremo: Los Vengadores creen que Tierra-DC es un estado
cuasi-fascista como el de sus pastiches, el mencionado Escuadrón, y la Liga
cree que Tierra-Marvel es un mundo al borde de la destrucción superhumana, como
el de sus pastiches, los Justicieros. Aparte, obviamente, es un comentario
sobre el estilo general de ambos universos, y las épocas en las que fueron
creados (DC en los 40 donde se confiaba en la autoridad, Marvel en los más
rebeldes 60) pero pensé que sería curioso.
[Por
cierto, si alguien tiene alguna duda sobre algún personaje o referencia, que
pregunte. No escribo anotaciones porque hay varias muy buenas en inglés, pero siempre
es divertido comentar un poco esta miniserie]
No
voy a extenderme mucho comentando el dibujo de Perez. Sólo decir que es
precioso, que es perfecto hasta el último detalle más insignificante, que es un
deleite visual, y que nadie dibuja superhéroes como él. Queda dicho.
Por
cierto, que casi agradezco que Forum haya incomprensiblemente editado el comic
en tapa blanda en vez de prestigio. Total, la calidad del papel es casi la
misma, y aunque el comic tiene peor aspecto por fuera y dure menos, tiene la
gran ventaja de que puedes abrirlo 180º sin problemas para admirar bien el
dibujo, cosa que se agradece enormemente cuando Perez hace páginas dobles
conectadas.
Resumiendo,
que la gracia de esta miniserie es que hace lo mismo que leias cuando eras
pequeño, pero tan a lo grande, que recuperas un poco la sensación de asombro
que tenías entonces, por mucho que te hayas hartado de ese tipo de historias.
(Bueno, si realmente no te gustan no, pero con que tengas un poco de aprecio
valdrá) Cualquier aficionado al género, aunque no sea un fanático que disfrute
de las constantes referencias, lo disfrutará mucho.
Marvel: El Fin Nº1 (Marvel: The End #1)
Guión:
Jim Starlin
Dibujo:
Jim Starlin
Forum
(Marvel), 40p, 2,6€
No Recomendado (4)
Siguiente en la
serie de miniseries o especiales contando las últimas aventuras de personajes
Marvel, no tenemos a un solo personaje, sino a todo el Universo Marvel. Uno
pensaría que esta debería ser la última de la serie, pero realmente la van
improvisando sobre la marcha. La idea, de todas maneras, es buena, una manera
de darle un final real y apropiado a unos personajes que, por definición, no
van a acabarse nunca. Se lleva haciendo desde el Retorno del Señor de la Noche,
al fin y al cabo, y salió bien. (Bueno, de hecho, se hizo con Superman en
Historias Imaginarias mucho antes, pero ignoremos eso) Y DC ya hizo su propio
fin del Universo DC, más o menos, en Kingdom Come.
Pero
esto está escrito por Jim Starlin, así que sabemos que este final del universo
va a ser literal. Starlin, en principio, no parece una mala elección para
escribir el final del Universo Marvel. Es un experto en amenazas que pretenden
destruir el universo, y en usar a montones de héroes de paso, aunque al final
todo quede en los mismos dos o tres personajes en el fondo. El problema es que
lleva dandole vueltas a la misma historia desde hace muchos años. Su trabajo en
Capitán Marvel y Warlock en los 70 y principios de los 80 es clásico, por
delante de su época, y en buena parte aún se puede leer bien hoy. Pero su
retorno en los 90 con la Trilogía del Infinito (y también su reciente cuarta
parte, el Abismo del Infinito) fue otra cosa, los elementos más personales y
relevantes se perdieron, y quedó sobre todo mucha acción cósmica con multitud
de personajes invitados que no pintaban demasiado, y centrandose sobre todo en
darle más vueltas de tuerca a Thanos y a Warlock. Así que, sobre todo después
de la ligeramente mediocre Abismo del Infinito, realmente no esperaba mucho de
esto. Además, Starlin ya escribió un buen fin del Universo Marvel, con batalla
final épica incluida, en el Guantelete Infinito, así que la idea de un refrito,
sólo que con el Universo no salvandose al final, no parecía muy atractivo, pero
quien sabe, a lo mejor se sacaba algo de la manga.
Lo
bueno (supongo) es que no es remake del Guantelete del Infinito, el único
parecido es la plantilla de personajes, y que el malo es omnipotente. Lo malo
es que es bastante peor. La historia continua del Abismo del Infinito, que
terminaba con un curioso final de continuará para ser una historia cerrada.
Resulta que la misteriosa fuente de poder que Thanos encontró allí es un nuevo
villano, el antiguo faraón Akhenaten. El tipo fue abducido de su época, y ahora
ha vuelto convertido en un ser omnipotente. Si, Starlin nos presenta a Otro
Villano Omnipotente. No sería una historia de Starlin sin uno de esos. El
problema es que, a diferencia de Thanos en sus buenos tiempos, este tipo nuevo
no tiene ninguna profundidad, ni rastro de una personalidad interesante. Quiere
conquistar el mundo, y es omnipotente. Ahí tienes tu villano. Empieza siendo
potencialmente interesante, ofreciendo un dominio benevolente, pero en seguida
se pone a atacar a sus posibles enemigos, y a dejar claro que es maaalo. Así
que, según parece, vamos a tener una historia de “tratar de derrotar al
omnipotente villano sin personalidad”.
(Curiosamente,
el otro día ley que Akhenaten existió realmente, en español se le llama
Akenatón, y se especula que realmente era una mujer que se hacía pasar por
hombre. Me pregunto que diría Starlin de esto)
Si
sólo fuera eso, aún, tendríamos una versión descafeinada del Guantelete. Pero
no acaban ahí los problemas. Razonablemente, Akhenaten abduce a los líderes
políticos del mundo para hablarles. Lo que le permite a Starlin meter
“hilarantes” comentarios políticos. No es que esté en contra de sátira
política, y me alegro de que Starlin intente decir algo con sus historias más que
cosas sobre el poder cósmico, pero esto es ridículo. En la reunión de jefes de
Estado, todas las personas reconocibles hacen un comentario estúpido y
estereotípico relacionado con su nacionalidad o algo que se dice de ellos.
Tenemos comentarios tan agudos como que los isralíes odian a los palestinos y
Saddam odia a occidente. Y aunque aprecio las quejas contra la Administración
Bush en forma de manifestantes enfrente de la Casa Blanca, su uso de Dubya y
gabinete es malgastado en un par de chistes tontos, que parecen sacados de una
mala tira política.
Esto
no es lo peor del número, siquiera. Porque entonces viene el uso de Starlin del
trio de grupos principales del Universo Marvel, los Vengadores, los Cuatro
Fantásticos y la Patrulla-X, reunidos de pleno. Y después de toda una página de
presentación para cada uno, son borrados del mapa por el malo sin
contemplaciones. Si, en el Fin del Universo Marvel, la mayor parte de los
principales personajes Marvel son eliminados sin haber hecho nada, sin
dramatismo, sin un final, ni nada. Para que Starlin pueda contar la historia
que realmente quiere contar, que es Thanos y otros personajes de Starlin, con
los Defensores de invitados, tienen que detener al Tipo Malo Nuevo, con el Doctor
Muerte por en medio, que por supuesto intentará quedarse con el poder del malo
para él, como hace siempre, incluidas historias anteriores de Starlin. No sólo
es engañoso respecto a lo que promete (que supongo que no es culpa de Starlin),
sino que parece que va a ser lo de siempre, y tal y como pinta ahora, no va a
ser especialmente interesante, dado que no hay nada original, ni pensado en
este número, y con diálogo y caracterización entre lo superficial y lo horrendo
para todo el mundo excepto para la mascota de Starlin, Thanos, que es
prácticamente lo único interesante del número, narrando la historia a
posteriori como hizo Warlock en Abismo.
El
dibujo es la otra cosa buena de este número. Starlin no es un dibujante con un
estilo moderno, apenas ha cambiado nada desde los 70 (aunque el coloreado
moderno le ha ayudado), pero es un buen dibujante, y la aventura superheroica y
cósmica es lo que se le da bien. Sus composiciones de página son ocasionalmente
brillantes, y puede ser muy creativo con cosas raras cósmicas, pero apenas hay
de eso en este número. Lo que hay son muchos superhéroes, decentemente
dibujados, aunque cuando toca dibujar muchos en una página, acaban en posturas
un poco raras. En cualquier caso, es bonito ver dibujos de dos páginas con las
alineaciones extendidas de los Vengadores o la Patrulla-X al completo (eso si,
mal por la coordinación con la Patrulla-X, no sólo aparecen personajes que
nunca se han unido a la Patrulla-X como Loto Rojo, la combinación de personajes
tampoco es posible), y la portada, con personajes de montones de series
distintas, algunos que no se ven a menudo, será un deleite para fans del
Universo Marvel.
Desgraciadamente,
será lo único de este número que lo sea. Por lo demás, si quieres ver el fin
del Universo Marvel, tendrás que fastidiarte, porque esto sólo lo es de nombre.
Y si quieres ver una buena historia con multitud de superhéroes, mejor que
compres JLA/Vengadores, porque esta no cumple ninguno de los requisitos. No es
buena, me temo.
Mil Mundos de Tesla Strong (Many Worlds of Tesla
Strong)
Guión:
Peter Hogan
Dibujo: Chris Sprouse,
Jason Pearson, otros
World
(DC/Wildstorm), 64p, 3’95€
Recomendado (7)
Como es poco tener
dos series de Tom Strong y familia, aquí tenemos un especial dedicado
especialmente a la hija de Tom, Tesla. Pero bueno, tampoco es que las series
salgan mensualmente, y suelen experimentar con el formato, así que el nombre
del comic es lo de menos. Eso si, como está siendo cada vez más habitual en Tom
Strong, este número no es de Alan Moore, que al menos está dejando una de sus
series en manos de otros, en este caso de Peter Hogan, que no es nuevo
escribiendo personajes creados por autores de éxito, aparte de otros números de
Tom Strong ha escrito varios spin-offs de Sandman.
Siguiendo
con la experimentación que he mencionado antes, en este especial toca otro
formato atípico clásico, el “jam”, la colaboración de multitud de autores (en
este caso sólo dibujantes, no guionistas) en una sóla historia. En este caso,
Hogan ha cogido la serie madre, y se ha dedicado a hacer una historia a base de
conceptos presentada en aquella. Si, es un número de reutilizar elementos y
continuidad pasada, y eso que es de un universo que sólo lleva treinta números.
(Aunque un par de elementos sean sacados de fuera de la serie)
Así,
el argumento, que consiste en Salomón el mono mayordomo desapareciendo y Tesla
viajando por varias dimensiones paralelas buscandolo, es una excusa para tener
a un equipo de dibujantes famosos dibujando cada uno un mundo alternativo distinto,
donde se encuentra a versiones de si misma y su familia. Así, repasamos el
mundo post-apocalítpico que ya salió en el número en el que se basa esta
historia (el nº10), el mundo de animales antropomórfico de otra historia del
nº10, el mundo azteca del nº3, un mundo muy similar al de Supreme (es decir, al
Superman pre-crisis), un par de mundos nuevos, y terminamos con un mundo que
creo que también está visto, y si no lo está, el concepto está sacado del DC
pre-crisis, y los personajes son versiones de los que ya vimos en los nº4-7. Es
decir, que prácticamente no hay una sóla idea nueva en este comic.
Aún
así, pese a que todo el número es vivir de rentas de conceptos de Moore y
anteriores, al menos juega con ellos con cierta gracia. Tesla es una protagonista
divertida, y su actitud calmada al visitar realidades absurdas es divertida. El
resto de la familia Strong también tiene sus momentos, especialmente el siempre
divertido Salomón. Y los distintos mundos alternativos, aunque ya vistos en su
mayoría, son bastante curiosos, con toques divertidos, como el mundo nudista, o
los guiños de siempre en el de Tesla como Supergirl. La aparición de las
versiones de Paul Saveen, Frau Weiss y su hijo en el último mundo también está
bien, así como la resolución a todo, al estilo clásico de varios problemas
resueltos de un tiro, con esperanza y chiste final. Es una historia muy simple,
pero no mala.
Por
supuesto, la gracia está tanto en los mundos como en la versión que los
distintos dibujantes dan de ellos. El dibujo de Sprouse, como siempre, es
brillante, claro y limpio, y muy bonito de ver, que le da el aspecto icónico
que necesita la familia Strong. Jason Pearson es una elección curiosa para la
escena final, con su estilo entre animación y exageración, pero supongo que es
temáticamente apropiado para el mundo en el que se encuentran. Sus versiones de
los personajes principales quedan bastante bien, así como las escenas de
acción, así que bien. Y entonces vienen los que colaboran unas 2, 3 o 4 páginas
de los mundos que van visitando. El mundo post-apocalíptico (Apokoliptico casi,
mira ese pozo de fuego) de Michael Golden es una pasada, de hecho, que Golden
haga cualquier cosa lo es. Adam Hughes también es bienvenido, aunque su escena
sea de las más flojas, porque como siempre, es una excusa para dibujar chicas
en posturitas. La versión de Phil Noto (que además del especial de Danger Girl
de este mes, ha trabajado en Disney, de ahí el chiste) del mundo de animales es
monisima, al igual que su versión de la prota. Arthur Adams, por supuesto,
dibuja la escena de gorilas infinitos, que es divertidisima, teniendo desde un
Gorila Brown al Simio Llorón de Prometea. Otra escena apropiadisima es el
maestro Jose Luis García-Lopez haciendo el homenaje de Superman, y no ha perdido
facultades desde que hacía de verdad, al contrario. Frank Cho, que además de
Liberty Meadows va a dibujar Shanna, por supuesto hace una de un mundo
selvático con una protagonista en taparrabos, y bueno, al menos le sale bien. A
diferencia de Scott Campbell, cuya escena es un chiste divertido, porque en el
mundo que dibuja todo el mundo va desnudo, como en la mitad de sus comics. El
problema es que mirar a gente desnuda dibujada por Campbell no es especialmente
agradable. Y por último, Claudio Castellini no lo hace mal tampoco en el mundo
azteca, que supongo que le ha tocado por eliminación, porque tampoco es alguien
muy conocido.
Pero
en definitiva, el baile de dibujantes y como dibujan su tarea asignada es lo
más resañable de un número divertidillo, pero no reseñable excepto por el
dibujo. Uno para amantes del dibujo o de las aventuras chorras de este estilo.
Planetary/Batman
(Planetary/Batman)
Guión:
Warren Ellis
Dibujo:
John Cassaday
World
(DC/Wildstorm), 48p, 2’75€
Recomendado (8)
No tendremos Planetary
regularmente, pero tenemos especiales a cambio. Como Cassaday se dedica a
meterse en otros compromisos mientras Ellis se decide a enviarle guiones para
Planetary, este a veces escribe especiales de la serie para que la gente no se
olvide de ella. Primero fue uno con la Autoridad, después uno con la LJA que
vimos hace poco, y ahora este con Batman. Que está dibujado por Cassaday porque
se comprometió a ello, y se suponía que iba a preceder un retorno a la
regularidad de Planetary hasta el nº24, pero la serie se ha vuelto a ralentizar
indefinidamente porque Cassaday va a dedicarse a dibujar La Patrulla-X. Así que
probablemente no tendremos más Planetary por aquí hasta dentro de la tira, por
tanto, mejor disfrutar de esto.
Para el que
estuviera debajo de una piedra alrededor del 2000, Planetary es una excelente
serie sobre un trio de exploradores de lo desconocido y lo extraño, cuyas
investigaciones siempre acaban siendo versiones modernas y chulas (pasadas por
el tamiz loco de Warren Ellis) de personajes e ideas de la cultura popular,
muchas veces otros comics. Ellis quería explorar a Batman en uno de sus
números, pero le ofrecieron la posibilidad de usar al Batman de verdad, no un
pastiche, y aceptó. Así que puede usar a Batman, aunque a cambio no puede ser
tan bestia con él, no puede diseccionarlo ni nada como pretendía.
La premisa es que
Planetary viaja a la versión de su mundo de Gotham persiguiendo a un refugiado
de un experimento que daba poderes relacionado con uno de los subargumentos de
la serie regular. La gracia es que el pobre chalado ha acabado con poderes
alteradores de realidad, y puede realizar desplazamientos en la Sangría, la
versión del Multiverso de Warren Ellis. Y estos desplazamientos acaban trayendo
a Batman, que quiere ocuparse del caso a su manera. Y luego traen a un Batman
distinto, y a otro, y a otro.
No nos engañemos,
este comic no es más que una excusa para que Ellis y Cassaday repasen distintas
versiones del Hombre Murciélago, y las diferencias entre estas versiones y sus épocas
del mundo del comic, y de paso, meter escenas de acción (por Cassaday) y
diálogos chulos (por Ellis) por en medio. Esto tiene un par de problemas,
aparte del hecho de que es más intrascendente que la mayoría de episodios de
Planetary, porque no puede avanzar la trama a la vez que hace el
comentario/homenaje. El primero es que, como tiene que usar al personaje de
verdad, no se puede soltar tanto el pelo redefiniendo al concepto original. Y
el segundo es que, por interesante que sea, la idea de “contrastar las
distintas versiones de un personaje de comic con los años” lleva haciendose ya
casi 10 años, y se ha hecho tantas veces que ya se ha dicho todo lo que hay que
decir al respecto. Y realmente, Ellis no dice nada nuevo.
Así que lo que
queda es simplemente jugar con los personajes y las distintas épocas. Como
siempre, la interacción entre los tres protagonistas es divertidisima, sobre
todo las chorradas del Batería (Nota al culpable de dejar de traducir ese
nombre: Queda fatal sin traducir) incluida una que sólo podía ocurrirsele a
Ellis, y la interacción entre Jakita y Batman. Y las distintas versiones de
Batman son cada una interesante a su manera: La actual es simplemente chula. La
de los 70 de O’Neil y Adams es encantadoramente superheroica. La sesentera es
ridícula y divertida. La original es muy chocante. Y la versión de Miller del
Retorno del Señor de la Noche es absolutamente desternillante, al invocar
muchos de los elementos exagerados del personaje en la miniserie, aplicados a
lo bestia contra Planetary. Una de las mejores parodias que he visto de esa
miniserie, y mira que he visto. Por último, el “Ultimate Batman” del final no
es gran cosa, como era de esperar, porque no hay nada nuevo que contar. Pero el
enfoque general de Batman aparte de las versiones es bastante bueno,
manteniendo su implacabilidad y concentración pese a todos los cambios, con la
habilidad mirada sobre lo que lo motiva. Nada mal a ese respecto, sólo que no
es muy original. Y el chiste sobre la crisis temporal en 1986, y “estar donde
no debía” por entonces es un guiño muy divertido.
En cuanto al
dibujo, desde luego, Cassaday es espectacular. Las escenas de acción son
completamente cinemáticas, y clava los diseños y ambientaciones de cada época,
especialmente las más concretas de los 70 y 80. Realmente todo en el dibujo es
espectacular, aunque en algún momento haga tan realista a Batman que se note un
poco el ridículo inherente a él que normalmente se disimula. Y el otro problema
es que, como pasa ultimamente cuando ponen a un dibujante a lucirse, son casi
todo splash pages, o páginas de pocas viñetas, que hacen que el comic se haga
un poco escaso pese a ser 48 páginas.
Un ejercicio
inofensivo, lejos de la genialidad de otros trabajos de Ellis, pero divertido y
con muy buen dibujo. No tan bueno como la serie regular de Planetary o el
especial con Authority, pero bastante mejor que el de la JLA, y a falta de
serie regular... A los fans de Batman les gustará, además, y a lo mejor se
enganchan a Planetary, que también estaría bien.
Rayo Kid Nº1 (Rawhide Kid #1-2)
Guión:
Ron Zimmerman
Dibujo:
John Severin
Forum
(Marvel), 48p, 3’5€
Evitar a toda costa (2)
¿Qué
ven mis ojos? ¿Otro comic de Ron Zimmerman? ¿No somos afortunados?
Este
comic concreto es, como se puede ver en portada, un western. Tradicionalmente
no han vendido una leche, pero supongo que Forum se ha atrevido porque es del
sello Max, y los westerns que han vendido bajo el sello han debido ir bien.
Esta miniserie no fue precisamente bien en ventas en EEUU, la verdad, así que
podrían haberselo pensado. El protagonista aquí es Rawhide Kid, que aquí
traducen como Rayo Kid, que supongo que es la traducción que le daban en
Vértice, a diferencia de dejarlo en inglés como últimamente, o llamarle Látigo
Kid, que es como lo conocía yo. El caso es que retrocedemos unos años con
respecto a Cielos Apaches, la anterior miniserie del personaje, y volvemos a la
versión clásica del personaje, con traje azul impecable, y viviendo en un Oeste
limpio y claro. Esto es necesario para la historia por motivos que veremos
luego.
La
idea de esta miniserie, por si alguien no se enteró en su día, es que en esta
miniserie, Rayo Kid es gay. Si, aparentemente, hacer gay a un personaje
conocido es suficiente para conseguir una miniserie hoy día. Más importante,
cuando en Marvel aún se atrevían a hacer cosas diferentes (aunque fueran
ridículas), era una manera de llamar la atención, y de salir en alguna revista
y programa de TV (a lo que ayudaba tener un guionista con contactos, aunque no
tenga talento), y tener publicidad sobre uno de sus proyectos y sobre Marvel, y
sobre lo radicales y modernos que son. El problema con ese planteamiento es
evidente. En estos momentos hay, y ha habido, varias series de TV e incluso
películas con protagonistas abiertamente gays, y cuyos argumentos giran en
torno a eso. Hacer un western con un protagonista gay no es suficiente como
única premisa de un western hoy en día, ni creativa ni comercialmente, y no es
algo exactamente innovador o creativo. Diablos, van a estrenar una película
sobre una película sobre una pareja de cowboys. Pero bueno, propaganda aparte,
hacer una historia del oeste con un protagonista gay no es tan mala idea. No es
que cambie demasiado a un personaje que tradicionalmente tampoco estaba tan
definido, y no es que sea históricamente incorrecto. Podría ser interesante.
Pero
no lo es. Es basura, y de la peor. Como viene siendo habitual en los comics de
Zimmerman, me veo pasando las páginas con la boca abierta, apenas creyendome lo
que estoy leyendo, mientras me recorre una enorme sensación de vergüenza ajena.
La miniserie se supone que es una comedia. El problema es que el concepto de
Zimmerman de la comedia no coincide con el del resto del mundo, coincide con el
concepto de “ridículo bochornoso”. Porque la supuesta gracia de este comic es
que Rayo Kid aparece como un héroe del oeste típico, pero en cuanto le oyes
hablar, es completamente amanerado, obsesionado por la ropa, hablando como una
reinona (“mira que es moniiiiisimo” y así), diciendo frases con segundas sobre
lo mucho que le gustan los hombres, y claro, ignorando o directamente
despreciando a las mujeres. Y es un capullo creido inaguantable, pero eso es
por ser un protagonista de Zimmerman, no por ser gay. Es vergonzoso, es un
estereotipo gay detrás de otro. Es el tipo de chiste estúpido sobre tópicos
estúpidos que se hacía en comedias malas hace veinte años, por el amor de Dios.
Aunque hubiera sido gracioso en algún momento, que no lo fue, no tiene lugar
aquí y ahora. Y encima anunciarlo a bombo y platillo como una historia sobre un
vaquero gay es directamente estúpido.
(De
todas maneras, el premio a la estupidez se lo lleva Marvel por publicar esto en
la línea Max. No hay desnudos, no hay palabrotas, no hay referencias sexuales,
y ni siquiera se dice explicitamente que el protagonista es gay. No es que no
les agradezca la contención, pero, ¿me quieren decir que esto está en la línea
para adultos pese a tener contenidos más suaves que muchos comics para todos
los públicos porque se insinua mucho que el protagonista es gay? ¿Qué coño es
esto?)
Hay
una historia junto a todas las insinuaciones que no tiene que ver con todo eso,
y es medio decente. Una historia sobre un sheriff que es humillado por la banda
de malos de la historia, y todo el mundo le pierde el respeto, incluso su hijo.
Alguno de los momentos que salen de eso son más o menos divertidos, y la idea
de ver como la imagen del padre como héroe se ve destruida y reemplazada por un
nuevo héroe no es mala. Pero como es habitual, Zimmerman exagera tanto el
chiste, con diálogo tan chapuzas intentando ser divertido, y teniendo un niño
chulito que no habla como ningún niño real, que pierde la gracia rápidamente.
Lo
único redimible de la miniserie es el dibujo de John Severin. Otros a su edad
estarían jubilados hace tiempo, pero Severin no, y demuestra que puede hacer un
comic del Oeste tan bien o mejor que los que hacía hace décadas. Aunque no es
tan realista y detallado como Manco en Destellos de Gloria, su estilo mucho más
iluminado y bonito no quita que ambiente bien la historia en el polvoriento
lejano Oeste.
Desgraciadamente,
el dibujo no es suficiente para compensar lo estúpidamente vergonzoso que es
este comic. Si te gusta el western, por favor, pasa de esto. Y si no, también.
Guión:
Ed Brubaker
Dibujo:
Sean Philips
World
(DC/Wildstorm), 24p, 1’7€
Muy Recomendado (9)
Inmediatamente
tras el final de Point Blank, sale la serie de la que esta era prólogo. Estamos
hablando de Sleeper, que se ha convertido en el bombazo de crítica del último
año. Lo que quiere decir que todos los críticos la han puesto por las nubes,
pero que no ha vendido una leche. Afortunadamente, entre el empujón crítico, la
confianza de Wildstorm, y que los recopilatorios están vendiendo bien, después
de los 12 primeros números se ha asegurado una “segunda temporada” de 12
números, pese a que sus compañeras de línea han sido canceladas. Y a diferencia
de estas, Planeta se ha atrevido a publicarla, y eso que me alegro.
Para
aquellos que no leyeran Point Blank (que no es en absoluto necesaria para
entender nada de esta serie, aunque después de un par de números, probablemente
quieras leer más cosas de Brubaker), esta es la historia de Holden Carver, un
agente encubierto (un durmiente, de ahí el título) de las operaciones secretas
del gobierno americano, infiltrado dentro de una compleja organización
criminal. Es una buena premisa, usada varias veces en ficción criminal (un
ejemplo creo que sería la película Donnie Brasco, pero no la he visto, así que
no puedo decir si realmente se parece o no), y con mucho potencial,
especialmente en comics donde es un género no muy explorado. La idea original
aquí, sin embargo, es que todo el mundo en la organización criminal tiene
superpoderes (y nombre-código, pero los motes tampoco son algo raro entre
mafiosos), y transcurre en un mundo con superhéroes, villanos, aliens ocultos y
demás.
Pero
pese a coger elementos superheroicos, y funcionar en la periferia de un mundo
de capas, esta es una historia de criminales, más parecida a una película de
ese estilo que la media de comics de DC, por ejemplo. La ambientación es una de
oscuros rincones, de bares, de encuentros clandestinos, traiciones y
asesinatos. Estamos en un mundo de gente oscura, enfrentada a todo el mundo,
buenos y otros malos a la vez, donde nada es lo que parece y no puedes fiarte
de nadie, aunque extrañamente, se forjan curiosas camaraderías.
El
centro de la serie es el personaje de Holden Carver, también llamado el
Conductor. Como todo buena serie negra, está narrada en primera persona, desde
el punto de vista del protagonista. Pero aquí su situación y diálogo interno es
mucho más interesante que la del habitual detective o criminal, es un héroe, uno
de los buenos, obligado a hacer de malo sin que nadie en ambos bandos lo sepa.
Así, la serie es una exploración de cuando hacer cosas malas vale la pena si es
un por buen fin, de hasta donde se puede llegar sin convertirse en uno de
ellos, y si realmente no es más atractiva la vida en el otro lado. Carver es
una figura trágica, metido en la situación más jodida del mundo, y sus
pensamientos nos meten de lleno en su cabeza, viendo que es en el fondo un tipo
bueno, pero tan metido en situaciones sucias que no puede evitar odiarse y
estar deprimido, pero sin ser repelente. Tiene que colaborar con gente a la que
tiene que traicionar, y enfrentarse a gente que cree en lo mismo que él, y no
puede cometer errores, porque trabaja para el hombre más listo del mundo, y a
la mínima le pillaría. ¿O le ha pillado ya y está jugando con él? Es una
premisa fascinante, y Philips no se corta, mostrandonos lo difícil que es ya en
el primer número.
Pero
además, los elementos fantásticos/superheroicos le añaden nuevas posibilidades
a la historia, y sobre todo, hacen la historia más vistosa y más chula. Los
poderes de Carver, aunque no son la primera vez que los veo, son una idea
genial, y hacen de él un agente casi invencible, además de servir como metáfora
sobre lo insensible que le vuelve su trabajo. Tener un líder criminal
inhumanamente inteligente también es un problema. Y es mucho más divertido
tener una historia de gangsters cuando los agentes pueden tener superpoderes,
implantes biomecánicos, y las misiones pueden incluir recuperar objetos
alienígenas o eliminar a superhéroes que se han metido donde no deben. Además,
todo está hecho con un estilo genial, desde los aspectos simples pero chulos de
los personajes (Holden no lleva traje, pero es perfectamente reconocible), a los
nombres, las situaciones y los diálogos. Diablos, todos se juntan, por ejemplo,
en el personaje de Genocidio Jones, que de momento es desternillante, pero
supongo que con el tiempo será algo más. (Por cierto, como me alegro de que se
hayan decidido, y les hayan dejado, traducir los nombres. Los motes de mafiosos
tienen que ir traducidos, de toda la vida)
En
cuanto al dibujo, tenemos a Philips, que lo hizo bien en Wildcats volumen 2, y
no tan bien en la Patrulla-X, porque los superhéroes no se le dan bien. Pero
aquí está como en casa, y hace su mejor trabajo hasta la fecha. Es un ambiente
oscuro, quizá demasiado oscuro, el colorista ya podía haberse contenido un
poco. Pero la ambientación oscura es muy buena para la serie, aumentando el
suspense, y el estilo de Philips es perfecto, aquí se compenetra para evitar
los defectos que tiene en otras series, y no se nota inacabado, sino muy
sólido. Sus diseños son simples pero efectivos, al igual que sus escenas de
acción. Perfecto para la serie.
Un
comienzo muy bueno para una serie que dará que hablar. Así es como se usan
elementos superheroicos, pero cambiando de género e inventandose cosas nuevas,
y gustará a fans y detractores de comics más clásicos.
Spidergirl Vol.3 Nº1 (Spider-Girl #25-27)
Guión:
Tom DeFalco
Dibujo:
Pat Oliffe
Forum
(Marvel), 96p, 6’95€
Recomendado (7)
La pequeña serie inmortal vuelve a surgir de sus cenizas en España, esta vez siguiendo el rumbo de otras series de no muy buenas ventas como Thunderbolts, en forma de tomos trimestrales. La serie ha tenido una historia curiosa en ambos países. En EEUU, empezó como un número de What If, se hizo un sub-universo propio a partir de ahí para que jugará DeFalco, y después de año y medio, de seis series sólo sobrevivió la serie principal, esta Spidergirl. Desde entonces, la serie ha vendido consistentemente en la parte baja de la lista de ventas de Marvel, y se ha anunciado su cancelación nada menos que dos veces, siendo salvada las dos veces por una avalancha masiva de súplicas para salvarla. Claro, que no hacían nada para crear recopilatorios para que la gente se enganchase. Actualmente, pese a estar penúltima de la lista, persiste al pertenecer a la iniciativa Marvel Age, donde por fin se crean tomitos baratos para enganchar a gente de todos los públicos en las librerías. Llevando ya 72 números, es la única serie de su época que aún sobrevive. Es más, creo que es la única serie nueva de los 90 que no es un revival que sobrevive. Por su parte, en España empezó ya con retraso y mal, en formato bimestral de 48 páginas, que es muy difícil de salvar. Obviamente, se canceló en menos de dos años, y un siguiente tomo hace un par de años no dio muchas esperanzas sobre su continuidad. No se si este nuevo intentó conseguirá lograr que persista a medio plazo, pero quien sabe.
Bueno, ¿y que tiene la serie que hace que sobreviva contra todo pronóstico? Es una mezcla curiosa. Son las aventuras de May Parker, la hija de 15 años de Peter y Mary Jane. Por tanto, la serie transcurre unos 15 años en el futuro. Pero a diferencia de otras series de este estilo, la serie está ambientada en el presente (al fin y al cabo, su padre era quinceañero en los 60 y veinteañero en los 90), y aunque aparecen unas cuantas versiones futuras de personajes presentes, la serie está más dedicada a desarrollar sus personajes propios (nuevos y viejos envejecidos) que en un “¿Qué ha pasado con tal personaje?” continuo. Tiene una protagonista femenina que no tiene que recurrir a llevar poca ropa ni a tener medidas imposibles para vender. Tiene la conexión con el Universo Spiderman, que garantiza un mínimo de ventas, aunque el hecho de que sea en un futuro quita otras. Es una serie de adolescentes, que es un género que siempre tiene algo de atractivo. (Y menos mal que se han dado cuenta en Marvel e intentan hacerla llegar al público adecuado) Y por último, es una serie que ha sido muy consistente durante toda su historia, y ha ofrecido historias de superhéroes al estilo clásico de manera competente mientras afuera las cosas no paraban de cambiar.
Normalmente, la idea de una serie con un estilo tan retro como ésta no sería algo para celebrarse. Sin embargo, aunque en general hay que probar cosas nuevas, no pasa nada por tener unas cuantas series de superhéroes al estilo clásico, mientras estén bien hechas, y no confundan “estilo tradicional” con “hacer las cosas igual que hace treinta años”. Y aunque Spidergirl tiene algunas cosas ciertamente anticuadas, como diálogo demasiado expositorio (aunque no tanto como el comic medio anterior a la Edad Moderna) y no demasiado natural, convenciones superheroicas un poco tontas y desde luego, bastante carencia de realismo y sofisticación. Sin embargo, DeFalco se esfuerza en hacerla interesante pese a eso. Al menos encaja la mayoría de la exposición en la narración, e intenta implicar al lector en la historia mediante ella, aunque no siempre lo consiga. (Usa la extraña narración en segunda persona, “Te llamas May Parker y eres Spidergirl...”, que a mucha gente le crispa, pero a mi me parece tontamente curiosa) La personalidad de Mayday está muy lograda, consiguiendo una buena mezcla entre la heroicidad, pesimismo y sentido de humor de su padre, encanto y sociabilidad de su madre y la inteligencia de ambos, haciendo una protagonista que irradia bastante encanto. Su interacción en el instituto, aunque se parece más bien poco a como hablan y actual los adolescentes moderos (al fin y al cabo, DeFalco es un cincuentón), no funcionan mal porque basan en situaciones suficientemente universales para hacerse creibles, y al menos DeFalco no intenta parecer moderno, que sería embarazoso.
Pero lo mejor de Spidergirl es que pese a su apariencia de comic habitual de superhéroes, tiene cierto toque desenfadado, no tomandose nunca demasiado en serio las convenciones superheroicas que usa. Si, los diálogos y situaciones no son graciosos per se, si que van en serio, a veces rozando el melodrama. Pero toda la serie tiene una ambientación de vivir en un mundo donde vestirse con mallas de colores es divertido, y te lo pasas bien pegandote con capullos con otros trajes, que se lo pasan también bien pese a perder. El ser superhéroe es una actividad extraescolar que compartes con tus padres en vez de esconderselo, y te vuelves superhéroe porque está bien, no por ningún trauma en el pasado. (Ahora que digo todo esto, me doy cuenta de lo que se parece esta serie a Invencible, que tiene todo esto en común, aunque aún más consciente de su ridículo) Este tomo es un buen ejemplo de esto. La primera historia es un remake de la primera aparición de los Seis Siniestros en el primer anual de Amazing Spiderman. Sin embargo, estos Seis Siniestros son una panda de mastuerzos que discuten para ver que nombre se ponen, y su grado de peligrosidad y ridículo queda claro cuando lo recalca el hermano mayor del líder del grupo, que ha sido enviado por su madre (de una familia de supervillanos, claro) para vigilar que no se meta en problemas. Por supuesto. Si vas a tener un grupo de supervillanos con gente como el Buitre (o su versión moderna), y que deciden enfrentarse al superhéroe de uno en uno en combate personal, o te los tomas a cachondeo, o queda fatal. De todas maneras, es mejor el último número, donde el Duende Verde (el hijo de Harry y nieto de Norman) rapta a una Spidergirl indefensa y la amenaza de muerte, mientras que esta se dedica a burlarse de él porque ambos reconocen el cliché del chalado que le cuenta el plan al héroe indefenso sólo para que este se escape y le venza, y sabe que no va a hacerle nada.
En cuanto a la historia seria detrás de todo esto, no está mal. La primera historia como ya he dicho es un remake, pero al menos esta vez las tonterías del original tienen una explicación, y no tenemos que tomarnos en serio a gente como el Buitre o Kraven. Además, hay una bonita intervención de los demás héroes de este universo, apropiada tanto por ser el nº25, como por reventar las convenciones del género sobre este tipo de peleas. Después empieza otro subargumento que les ocurre de vez en cuando a los héroes con serie propia, que está tratado de manera refrescante, más que nada porque no se toma ni como una tragedia ni una liberación, y abre la puerta a situaciones nuevas medianamente entretenidas. Y la historia de Normie Osborn es muy buena, una buena extrapolación de la historia de los Osborn, con una variante nueva, que aunque empieza siendo un chiste divertido, acaba revelando una buena historia seria debajo, con un buen final. En cuanto a los subargumentos, los personales en el instituto son más o menos aceptables, lo típico de este estilo. No son ni de lejos tan entretenidos como en Ultimate Spiderman, pero no son un culebrón, y al menos son accesibles. Y el subargumento de Phil Urich tratando de abrirse una carrera heroica a los 30 años vestido como uno de los Duendes, sólo para descubrir que no es una idea brillante también es divertido. Eso si, la introducción de un personaje nuevo apellidado Reilly me trae una mezcla entre escalofríos y malos recuerdos, y espero que DeFalco sólo esté tomando el pelo a los lectores de mediados de los 90.
En cuanto al dibujo, tenemos como siempre a Pat Oliffe, que cada vez me recuerda más a Sal Buscema en lo bueno y en lo malo. Lo bueno es que es un dibujante sólido y competente, que hace escenas de acción claras y atléticas, y hace buenas versiones de muchos de los personajes, especialmente los civiles, que tienen una buena variedad de diseños, y Spidergirl. Lo malo es que está mal acabado en muchas ocasiones (supongo que será culpa del entintador), que algunos de los personajes son difíciles de distinguir unos de otros, que siempre pone la misma expresión facial para cualquier personaje que muestra emoción y que no llama la atención en algunos aspectos. De todas maneras, en general la impresión es positiva.
El veredicto es que espero que a la tercera vaya la vencida, y la serie persista. Es una serie tradicional, si, y ni siquiera está hecha de manera moderna como otras series de superhéroes normales de éxito ahora. Pero no está mal dentro de lo que cabe, y es ocasionalmente divertida.
Guión: Phil Hester
Dibujo: Phil Hester
DComics (Slave Labor), 48p, 5€, b/n
Neutral (6)
Y en el apartado de “ni me sonaba hasta que lo vi en la tienda”, tenemos esto. Está publicado por una editorial confusamente llamada DComics (¿Eso no es infracción de copyright?), que supongo que será un sello dentro de una editorial más grande, pero no he tenido tiempo de averiguar cual. [Vale, aparentemente es un sello dentro de Dude. No entiendo a que viene, el material que publiquen sin sello concreto es suficientemente ecléctico para incluir esto] El material es una serie de hace unos años, escrita y dibujada por Phil Hester, actualmente famoso por ser el dibujante de Flecha Verde, para la editorial Slave Labor, una de las independientes más sólidas del mercado americano, que no le hacen ascos a publicar cosas extrañísimas a autores que luego se graduan a las grandes.
Y extrañísimo es como definiría a este comic. En teoría, el protagonista es el tipo de la portada y el título, el tal Wretch. Wretch significa algo así como despojo, así que te puedes hacer una idea. Y el tipo en cuestión va completamente vestido con un traje negro y vendas en los brazos. En la práctica, sin embargo, todo lo que hace el tal Wretch es aparecer misteriosamente cuando pasa algo raro, darse de leches si se tercia, y marcharse.
No, en serio, eso es. Y si piensas que eso es extraño, el mundo en el que se encuentra es aún más raro. Supuestamente es el mundo real, pero las cosas son completamente aleatorias. Cosas extrañísimas ocurren sin explicación, sin ton ni son, como si fueran aparentemente normales, y se resuelven de manera aún más absurda, sin que los personajes sean conscientes de este absurdo. Si, es de ese tipo de historias donde el mundo es completamente absurdo, pero los personajes viven en él como si nada.
La primera historia trata de un chaval que entra en una tienda de comics cerrada para robar, y se encuentra, como quien no quiere la cosa, con un cultista que quiere hacer un ritual para traer a la Tierra a un antiguo dios. Entonces entra Wretch por la ventana, sin decir nada se pegan, y gana el bueno con ayuda accidental del chaval. Si esta historia te parece normal (lo cual significa que no la has leido, porque leida resulta más absurda), esperate a oir la segunda. Un niño de una familia de trabajadores cuyo padre está en huelga quiere un perro y no puede tenerlo, pero sus deseos son escuchados cuando aparece un perro demoníaco, que empieza a crecer y aterrorizar al vecindario, hasta que Wretch aparece... y realmente no hace nada útil. La cosa termina cuando el perro se come al niño, y sufren una metamorfosis. Fin.
Si, es así de extraño. Situaciones completamente absurdas, entre otras cosas porque aparecen elementos fantásticos de repente, sin explicación, y se tratan como lo más natural del mundo, con un protagonista inexplicable y mudo, apareciendo por en medio sin saber porqué. Da la impresión de que Hester está dibujando lo primero que se le pasa la cabeza, y probablemente es cierto. El resultado es una historia que resulta divertida de lo terriblemente absurda que es, pero no mucho más. Como gracia una vez está bien, pero creo que pagar cinco euros por esto es un poco excesivo.
En cuanto al dibujo, es bastante parecido al de Flecha Verde, pero algo más novato y descuidado, y en blanco y negro. Bastante ausencia de fondos y detalle, y diseños exagerados y curiosos, con cierto encanto excéntrico. Aunque la impresión que deja es de novato, ayudada por el blanco y negro. Aunque no desagradable del todo.
Me alegro de que se atrevan a publicar cosas tan extrañas como esto. Pero se nota que es un trabajo de principiante, y aunque curioso y divertido, le falta aún para poder compensar el precio, tanto en guión como en dibujo.
Guión: Peter Milligan
Dibujo: Mike Allred; Darwyn Cooke; Paul Pope
Forum (Marvel), 120p, 8’5€
Muy Recomendado (9)
Porqué esto cuesta medio euro menos que el tomo de Astro City, que tiene el mismo número de páginas, no lo termino de comprender.
Este es el primer tomo de X-Statix (con dos X, ese es el chiste), la continuación de la última etapa de Fuerza-X, una vez se pasó el chiste de tener una serie nueva ocupando el nombre de una serie antigua. Porque siguen con los tomos en vez de publicar una serie mensual, no lo tengo claro, pero es una lástima, porque es de las pocas series Marvel actuales que puede llenarte con una historia (o un trozo de historia) completa cada mes. De todas maneras, es un poco dificil mostrar entusiasmo por el principio de esta serie de mediados de 2002, cuando se ha anunciado recientemente su cancelación, después de tener que reescribir intensivarmente la tercera historia, porque a Marvel ya no le gusta la polémica, como heraldo de una nueva era de falta de pelotas en Marvel. Pero el espectáculo debe continuar, y debemos aprovechar mientras aún esté.
Como siempre, X-Statix es una mezcla entre argumentos de superhéroes convencionales, ideas rarisimas, sátira mediática y caracterización de verdad. De manera que sigue tanto clichés de superhéroes como de culebrón, pero de manera que no sólo el guionista, sino que hasta los personajes son conscientes de los esquemas artificiales de la historia, y los retuercen por subsiguiente, pero ofreciendo una historia que puede leerse en serio en lo que respecta al desarrollo de personajes, pese a que obviamente va en cachondeo en muchos aspectos.
Pese a que U-Go Girl murió al final de la serie anterior, sigue siendo una presencia importante en la serie, porque esta historia está impulsada de más de una manera por su recuerdo. Tienen un nuevo nombre puesto por ella, tienen que buscarle una sustituta, y tienen que enfrentarse a un fan loco de la difunta estrella mutante. Más importante, entre la falta de Edie y un par de elementos más, llegamos a otro de los tópicos de los grupos de superhéroes (y de las bandas de famosos, aunque en esos casos tienden a ser más permanentes), la pelea entre miembros del grupo que acaba con el equipo disolviendose. La pelea se produce por un efecto domino, mezcla entre la ausencia de U-Go Girl, y la competencia de un nuevo equipo, Fuerza-O, elegido (genial esto) mediante un programa de televisión, es decir, la versión super de Pop Idol, Operación Triunfo y demás escoria. El siguiente paso en la tontería mediática que creó a Fuerza-X, vamos.
La idea es que la muerte de Edie ha afectado a Guy, que está más deprimido de costumbre. Por tanto, cuando escogen a una chica teleportadora nueva para sustituirla, Venus Dee Milo, ya sabes lo que va a pasar. Milligan es consciente de que el tópico es que Venus reemplace a Edie como pareja de Guy y como alma (más o menos) del equipo, así que en vez de tratar de hacerlo sutil como haría cualquiera, como lo vamos a ver venir, hace que hasta los personajes se den cuenta y lo debatan. Y cuando nos han presentado a la chica, y ha aceptado que va a ir en esa dirección, llega el mal en forma de abogado y la aparta del grupo, sumiendo a Guy en otra depresión más agresiva, y desatando un efecto dominó que hace que todos los miembros se peleen, en teoría porque sus distintas personalidades son incompatibles, en la práctica porque cada uno tiene una serie de problemas que tienen que afrontar. Claro, que para llevar la contra, acaban resolviendolos volviendo al grupo en vez de irse, solucionar los problemas y volver cuando están listos.
Así, profundizamos más en algunas cosas de los personajes. La depresión de Guy ocupa la mayor parte del espacio, y es un buen argumento para el personaje, viendo que puedes hacer con un personaje depresivo que tuvo un final feliz en el que se volvía féliz... y se lo quitabas a lo bestia. Estando tan pirado, vuelve a ponerse depresivo, e intenta llenar el hueco como sea, y si no puede, empieza a actuar erráticamente. Bastante interesante, y Guy es buen narrador de la historia, bordeando entre lo inaguantablemente depresivo y lo lunáticamente heroico y suicidamente alejado de la realidad. Tyke demuestra por fin porque se llama Anarquista: No es que realmente sea un crápula que disfruta pasando de todo y haciendo cualquier cosa por ser famoso (bueno, un poco si), lo que quiere es demostrar que la sociedad está corrupta, y se lo admite todo a los famosos, y quiere despertar a la gente, haciendo burradas a ver si alguien se da cuenta de que está mal... sin éxito, claro. Chica Muerta se desarrolla menos, pero su historia parece una curiosa parodia de algunas minorías, que quieren ser especiales por ser una minoría, y a la vez ser tratadas como cualquiera. La gracia es que su minoría son los muertos, claro. Billy Bob tiene un argumento más interesante, donde perdiendo su puesto como mutante, y negandose a aceptar ser gay, intenta recuperar su otro rasgo de personalidad, ser basura blanca... sólo para descubrir que ahora que ha sido una estrella y rico, no puede volver al viejo parque de trailers, en una escena divertidisíma, y medianamente realista pese a lo exagerado.
Lo mejor es lo que le pasa a Myles. Aparte de su estado de “armario de Schroedinger” (genial, oye) sobre si él y Billy Bob son gays o no, que más o menos va por el camino predecible, el chico acaba deprimido y borracho, siendo el único en el cuartel general, y llegando a una conclusión que es la mejor idea del número: Se plantea si es posible que toda esta tensión y peleas a lo culebrón no sea fortuita, sino que sea tan artificial como parece, para hacerlos más entretenidos para alguien. Esto sigue con la temática de la serie de los personajes actuando de manera artificial de cara al público (a lo que se le da otra vuelta de tuerca al final del tomo), sólo que ahora a otro nivel. Además, es una idea a dos niveles: Desde luego, la coña es que desde la perspectiva del mundo real, claro que están manipulados por el guionista. Pero se plantea la idea de que dentro del comic la respuesta también sea si, y sea cosa del hasta ahora adorno y gag de fondo Doop, especialmente ahora que estamos viendo que puede ser más cafre de lo que parecía. Esta es una de esas ideas que o se dejarán completamente ambiguas siempre, o se resolverán cuando termine la serie, pero es interesante de todas maneras. Doop, por supuesto, no tiene desarrollo, pero tiene una historia corta suelta, su primera en solitario, que le añade un nuevo nivel al chiste (y quizá futuro suelo para ideas “serias”), demostrando que Doop no sólo hace algo sino que tiene un lado más inquietante. Desgraciadamente, es en forma de parodia de Proyecto Bruja de Blair, una mala idea que dejó de tener gracia parodiar hace años.
Por lo demás, tenemos al villano más duradero de la serie hasta ahora, un admirador mutante de U-Go Girl, que está sembrando el terror en su ciudad ahora que ella ha muerto. Es una mezcla entre aquel episodio de la Dimensión Desconocida con el niño omnipotente, y una exploración de traumas adolescentes y como algunos adolescentes marginados le dan demasiada importancia a personajes ficticios por encima de la realidad. Esta es probablemente la idea más floja del número, aunque no sea mala de por si, pero más que nada está para servir de estructura a las demás y seguir con varios de los temas de la historia y la serie. De todas maneras, la manera de Guy de enfrentarse a él, en una conversación cachonda pero impactante, vale la pena, así como su manera de solucionar la situación, que da pie a muchas más complicaciones, y a seguir con los temas de fingir lo que no se es, y la falta de dirección de Guy, en un último capítulo bastante gracioso, con un final inesperado o dos.
El dibujo de Allred sigue siendo una extraña mezcla entre aspectos de superhéroes retro, y comic independiente extraño y peculiar, aunque cada vez se decanta menos por el retro, y más por un extraño y consistente estilo superheroico drogado. En cualquier caso, sigue siendo maravilloso, tanto en serio como en cachondeo, de por si y compenetrando la historia a varios niveles de Milligan. La corta historia de Doop, la verdad, apenas le permite a Cooke lucirse debido al formato, pero no está mal. Y el quinto número, de Paul Pope, un afamado autor independiente (cuyo Heavy Liquid sale en este Salón), bueno... la verdad, no es muy bueno. Pope tiene un estilo que es más dado a historias más realists y feas, y es tremendamente exagerado. Lo que contradice mucho al estilo más clarito, consistente y fantástico de Allred, y cambiar de uno a otro a media historia queda fatal. Y de todas maneras, sus versiones de los personajes conocidos quedan fatal, al no parecerse en nada a las versiones conocidas. Y no se compenetra bien con Milligan, hay un par de cosas del guión que no quedan claras por el dibujo. Mal en el apartado gráfico en ese quinto número, me temo.
Puede que X-Statix no impresione tanto, ni sea tan graciosa como lo que vino antes, pero es que el listón estaba muy alto, y ya no es tan original como antes. Aún así, sigue siendo una serie compleja y divertida, y francamente recomendable. Sigue comprandola, o empieza ahora, tanto da.
2020
Visions: Ganas de Vivir (2020 Visions #1-3)
Guión: Jamie Delano
Dibujo: Frank Quitely
Alecta/Recerca (DC/Vertigo), 72p, 7’25€
Muy Recomendado (9)
Es tarde, es la última reseña, y estoy cansado, así que abreviemos. Este tomo es la primera parte de una maxiserie (de cuatro historias separadas que transcurren en el mismo futuro, cada una con un dibujante), escrita por Jamie Delano (de fama de Hellblazer y tal), que fue uno de los pocos proyectos de la época que se salió del molde que tenían, haciendo ciencia-ficción en vez de fantasía oscura. Es el segundo ejemplo de una editorial publicando cosas de DC que Norma no quiere, pero no será el último. Ahora, si hicieran eso con Marvel y Forum...
Leyendo esto, uno se imagina cual fue una de las influencias de Warren Ellis a la hora de hacer Transmetropolitan. Este comic transcurre en un futuro muy similar, una Sodoma y Gomorra futura con extraña tecnología y enfermedades rampantes, mucho sexo y drogas, y una enorme diferencia entre los ricos y los desfavorecidos, con el mismo toque fascista por parte de los primeros. El mismo tipo de diálogo exagerado lleno de profanidades. Y un protagonista cínico, amargado, con un objetivo claro, y casi indestructible. Diablos, el título de esta historia es el mismo que el del segundo tomo de Transmet, y dudo que sea casualidad. La diferencia es que mientras que Spider Jerusalem es casi heroico, y va en una busqueda de la verdad y más o menos hacer lo correcto, el protagonista de esta historia sólo quiere sobrevivir y vengarse.
Dicho esto, no hace falta que diga que es una lectura bastante desagradable. El protagonista es un coleccionista de pornografía de 70 años que coge varias enfermedades horribles a lo largo de la historia, y por el camino se ven muchas horribles muertes. Delano tiene una dura misión al tratarnos de vender a un personaje inicialmente desagradable como protagonista, pero al final lo logra, haciendo admirable su determinación por no caerse muerto en medio de ninguna parte, sus ganas de vivir y conseguir algo mejor mientras pueda, y sus ganas de vengarse de la alta sociedad al final. Además, logra darle una profundidad humana y un lado sensible a lo largo del nº2, y en sus reflexiones sobre su vida en el número final. Y francamente, un personaje que acaba convertido en un invencible virus viviente, organizando una rebelión y entrando en el lugar más peligroso de la Nueva York futuro mediante un genial método de invisibilidad para destruirla mediante una metáfora sexual es simplemente chulo, de una manera muy retorcida.
La historia del protagonista es el centro del comic, pero de paso tenemos otras cosas. Delano crea un futuro fascinante aunque exagerado, y te mete de lleno en él, en su extraña cultura y su depresión. Hay algunos tópicos en el futuro, claro, como todo el sistema opresivo, pero están bien llevados. Y uno acaba con la impresión de que, no dentro de 16 años, pero dentro de algunos más, si que podría ocurrir algo así, si todo lo que puede ir mal va mal. Algunos de los chistes sobre las burradas del futuro son muy divertidos, así como muchos de los diálogos. Mucho humor negro bastante bueno puebla este comic.
Y por supuesto, hay sátira social en la historia, pero la verdad, en una historia que comienza diciendo que el futuro se fue a la mierda por culpa del feminismo radical, es muy difícil tomarselo en serio, y espero que Delano fuera consciente de ello. Así que no le prestaré mucha atención a ese aspecto. También hay un comentario sobre la generación del protagonista, los nacidos en los 50 que vivieron las siguientes tres décadas, y como cambió el mundo en esa época y traicionó sus expectativas, que es mucho mejor. Pero el nucleo del comic es, en definitiva, el viaje de un hombre, y su pasión por la vida pese a todo, sus inmensas ganas de vivir y de hacer algo importante, en un tono que va variando entre el humor negro bruto y la tristeza miserable.
El dibujo de esta primera historia es de Frank Quitely, pre-Authority y NXM. Y ya era igual de bueno que ahora. Lo único es que aquí, no se si por evolución o porque no está dibujando superhéroes y es una elección consciente, todo el mundo normal tiene el mismo tipo corporal, curiosamente el contrario que la mayoría de dibujantes: Alto, delgado y estirado. Es bastante curioso, pero no queda mal. Por lo demás, es simplemente fantástico: Su ojo al detalle es impresionante, y su estilo muy sólido, pero feo le da el aspecto perfecto para que este futuro cobre vida. Sus diseños son imaginativos, y sabe marcar perfectamente en las extrañas caras de sus personajes las emociones de manera palpable. Además, demuestra que si que sabe hacer “bonito”, la página con la chica del final realmente es preciosa. (Por cierto, que ya sabemos de donde sacó el diseño para Emma Frost, es el mismo que el de este personaje, pero sin la x del pecho)
Una historia muy sólida. Si te gusta la ciencia-ficción y un vistazo pesimista al futuro y la obsesión de un hombre, o simplemente el estilo de comic de Vertigo y los autores británicos como Delano, echale un vistazo, aunque sea de una compañía extraña. Esperemos que funcione, y publiquen las otras tres historias de 2020 Visions.
Agggghhh. [Descanso] Eso es todo. Una muy buena semana, con muchos puntos altos, algunos bajos, y ninguno apenas intermedio. Nos vemos la semana que viene con las novedades de Norma del Salón, si es que me he recuperado. Hasta entonces.
Comentarios sobre las críticas los podeis enviar aquí
o comentarlos aquí