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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semanas del 7 de Enero al 3 de Febrero
Hola
a todos. Después del parón post-vacacional, y antes de que empiecen las otras
vacaciones, vuelven las Críticas Reconstructivas, porque se que algunos las
habeis echado de menos. Gracias a todos los que se han acordado mientras tanto,
y siento el parón, pero realmente lo necesitaba. Hay mucho trabajo por hacer,
así que sin más divagaciones de las mías, paso ya a hablar del tema que
interesa.
Pero
antes de hablar de los comics de este mes, hablar de algo importante que ha
pasado en este tiempo. Murió Steve Gerber, a los 60 años, y es muy difícil de
expresar la reacción ante tan mala noticia. Normalmente cuando muere un autor
es tradicional ensalzarlo y recuperarlo, pero la verdad, con Gerber no es
necesario, porque todo eso ya se hacía cuando estaba vivo, y ya era un querido
de todos los críticos, pero no mucho de las editoriales (aunque tuvo mérito
tenerle escribiendo aún, 30 años después de cuando era famoso… bueno, en una
editorial, al menos). En un medio como el comic americano donde lo normal y
habitual es hacer siempre, mejor o peor, una misma serie de cosas, Gerber fue alguien
que siempre intentó hacer algo diferente que los demás, normalmente con éxito.
Sus obras legendarias de los 70 aún están en muchos sentidos, por encima de
casi todo lo que se ha hecho desde entonces, y no empeoró desde entonces. Era
alguien que siempre tenía algo que decir sobre la sociedad y sobre la condición
humana, y lo hacía muy bien, pero siempre sin olvidarse de divertir, hacer reir
y contar historias originales dentro del género que le tocaba. Gerber era único,
irremplazable, y con mucha más influencia de la que parece, al no ser tan
convencional como otros que han sido más populares y más para todo el mundo.
Era de los autores de comics que nada tenían que envidiarle
a los mejores autores de otros medios de su época. Será echado de menos. Ojalá,
como llevo diciendo años y años, se saque algo bueno de esto y se dignen a
publicar todo lo que tienen inédito de él por aquí.
Iba
a ponerme con mi queja habitual de las editoriales españolas, pero lo dejaremos
para la próxima. Pero en cosas curiosas, Panini tiene casi todo números dobles
este mes porque ha decidido llevarse de media 10 meses con la edición americana
en vez de 11, lo cual no es mala idea en principio. Mientras, Planeta (que
llevaría 12 meses, si tuviese más de unas pocas series realmente mensuales)
hace bien una cosa, y es conservar la misma campaña publicitaria que hizo DC
hace un año sobre Cuenta Atrás y allegados. Desde luego, hacen parecer
interesante todo lo que está por venir, sobre todo el poster de Phil Jimenez
con varias imágenes crípticas, donde cada detalle es una pista de algo que va a
pasar a lo largo del año. Más interesante que la mayoría de cosas que anuncia,
de hecho.
En
las cosas de las que no hago reseña: Norma reedita Arrowsmith, que ya comenté
en su día, que es una buena miniserie que mezcla guerra y magia por dos buenos
autores. Panini, como no tiene nada mejor que hacer, reedita en tapa dura una
olvidada y patética miniserie de hace un par de años de Spiderman/Lobezno. Ni a
propósito podían elegir peor. Y Planeta saca un tomo de Leyendas de Batman
bastante bueno, una de sus sagas de superhéroes más clásicas (el equivalente DC
de la Saga de Fenix, o asi) en la Saga de la Gran Oscuridad de la Legión, y sus
tomos de Lobo llegan a la parte donde pierden toda la gracia que les quedaba.
Novedades
americanas:
La
mayor de los últimos meses ha sido, por supuesto, lo de Spiderman. Un Día Más ha resultado ser, como todo el mundo ha dicho
ya, una absoluta mierda en todos los sentidos, desde la concepción a la
ejecución y efectos. Pero la reacción ha sido un tanto exagerada: Es decir,
estamos hablando de la gente que le quitó sus secundarios, le dio absurdos
poderes místicos, reveló su identidad secreta públicamente y produjo Pecados
del Pasado. Por no hablar de que el resultado final, enteramente una respuesta
a un problema que sólo existe en la cabeza del Gordo Cabrón, ya se sabía hace
mucho. Toda la gente que reaccionó a la tremenda a todos esos cambios no había
estado prestando mucha antención a la gente que ya se cargó completamente toda
la premisa de la Patrulla-X, los Vengadores o el Capitán America, Spiderman es
sólo uno más.
La
cosa es que el Nuevo Día, el relanzamiento posterior con una sóla serie casi
semanal y nuevos equipos creativos, es bastante buena. Es la fórmula clásica de
Spiderman, pero bien hecha, solucionando todas las tonterías que se habían
acumulado con los años, la mayoría causadas por los mismos editores que están ahora.
Eso si, no es nada que no hubiera podido hacerse sin que existiese Un Día Más,
pero eso no es culpa de los equipos creativos actuales, no se le puede culpar
por la estupidez, incompetencia y arrogancia del Editor en Jefe.
Hablando
del personaje, Spiderman: Un Gran Poder
es una miniserie explorando los primeros días de Spiderman, por Lapham y
Harris. No está mal hecha en general, pero pisa terreno muy explorado antes sin
mucha novedad, no estando a la altura de dos autores que podrían estar en cosas
más interesantes.
La
otra gran franquicia terminó su Complejo
Mesiánico que resultó ser únicamente 13 números de gente persiguiendose y
matandose mutuamente, sin ningún cambio orgánico en los status quo, y cortando
series porque si. Al menos le ha devuelto algo de interés a la línea, que
parece tener una dirección, aunque no sea necesariamente buena.
Mientras,
en su universo, Nuevos Exiliados (no,
no aprenden a poner nombres decentes) es un relanzamiento de Exiliados, porque
pasar de 100 números está prohibido, o algo, porque la serie sigue la misma
dirección que los últimos de la etapa antigua, es decir, haberse convertido en
la Serie de Claremont Genérica: Todo personajes y situaciones de Claremont como
las de siempre, todo el rato. Tiene cierto sentido.
Muchas
consecuencias del crossover del año pasado: Hulk es relanzada por Jeph Loeb… y es tan chorra y tonto como
puedes esperar. Cosas que se supone que molan si tienes 13 años, pero de la
manera más cutre posible. Mientras, la serie anterior del personaje pasa a
llamarse Increible Hercules, y el
duo Pak-Van Lente hacen una serie de acción y compañeros muy divertida, que
sale orgánicamente del crossover. También sale Warbound, miniserie dedicada a lo que le pasa a los colegas
gladiadores de Hulk tras la Guerra, que no es mala, pero es más convencional
como serie de grupo, pese a lo raro de los protas. Lo mejor en salir del
crossover es, 15 años después, una nueva miniserie de Control de Daños, donde McDuffie por fin puede emplearse a fondo,
burlandose lo más posible de las tendencias recientes de Marvel, mezclando esos
chistes con otros más universales también muy en el clavo, con un ambiente muy
bien hecho. Lástima que sea mucho más corta que las chorradas estiradas que
suelen pasar por miniseries.
Siguiendo
con Hulk, se junta con Iron Man para Ultimate
Human, una de esas miniseries ultimate ocasionales. En este caso escribe
Ellis, y es como todas esas historias lentas y que se creen muy serias
recientes de Ellis, es decir, muy poquita cosa. No se puede decir mucho de la
segunda miniserie de Ultimate Iron Man, tampoco.
Volviendo
al Universo Marvel, sale miniserie de Jóvenes
Vengadores por distintos autores cada número, para llenar algo el hueco hasta
que a Heinberg le de por escribir algo. Para rellenar huecos necesarios, no está
mal, y es mejor que no tener nada durante años, pero en Marvel deberían
plantearse una solución mejor.
Terminando
con Marvel, Straczynski tiene una nueva miniserie, Los Doce, que es una especie de cruce entre la Edad de Oro y
Watchmen. Promete bastante, que no se puede decir de otras obras recientes de
JMS, aunque está por ver si llegará a ser memorable.
Pasando
a DC, Jóvenes Titanes: Año Uno es
una revisión decente, aunque no demasiado necesaria,
de los primeros días del equipo original de Titanes. Mientras, tanto aquel
Robin como el actual tienen nuevos equipos creativos: Nightwing es decente pero no especialmente reseñable, aunque al
menos está teniendo un estilo propio que no sea Batman Light. Y Robin vuelve a tener a Dixon, y vuelve
a hacer lo mismo que hizo durante 100 números, que es, no mucho. Eso si, ambas
series tienen dibujantes de lujo, Morales y Batista, respectivamente, que son
lo más señalable.
Otros
adolescentes con equipo creativo clásico que vuelve son la Legión de Superhéroes, con el retorno de Jim Shooter tras varias décadas.
Y no está mal, pero no es nada que vaya a renovar esta encarnación del grupo,
sobre todo con otras cosas de la Legión eclipsandolas ahora mismo.
Pasando
a filiales, Wildstorm saca Revelaciones,
la segunda parte del intento de renovar las series mediante una gran historia
apocalíptica. Mejor de lo que tiene derecho a ser, aunque está por ver si
lograrán sacar adelante el universo.
Por
último, terminó Y: El Último Hombre,
y es un gran final a la altura de una gran serie. No se puede decir lo mismo de
series canceladas de Vertigo este mes.
Y
ahora, este mes en comics:
52 Nº34: La portada es una idea
original, pero algo engañosa. Rucka continua con la
agonía de Question, pero se pasa. Una cosa es tener a un personaje muriendose
de una enfermedad terminal, eso es drama, pero páginas y páginas de eso no es
dramático, es morboso, porque no aportan nada excepto sufrimiento, por mucho
que narre Montoya. Sigue teniendo buenos guiños a la serie de O’Neil, si es que
el traductor los conserva. Johns tiene el esperado combate entre el Escuadrón
Suicida y la Familia Adam y… bueno, tenemos cinco villanos que han aparecido Un
Año Después y uno de tercera que no, en el Escuadrón SUICIDA, enfrentandose a
la familia de un tipo que tiende a destripar gente. Te puedes imaginar lo que
pasa. Es una pelea chula a medio camino entre el estilo del Escuadrón clásico y
el de SJA/esta trama, y aparte de la acción, al final la sensación es que la tragedia
que se veia venir está empezando a ocurrir, y nada va a impedirla, haciendo que
uno se sienta muy mal por los pobres protagonistas. Lo demás es Waid avanzando
la Balada de John Henry en todas sus vertientes: Vemos un poco más como
interactuan Infinity Inc en su vida privada (aunque no obtengan mucha
profundidad precisamente, y haya alguna inconsistencia) y la pelea entre
Natasha y su tío llega a una inflexión, usando de manera astuta a unos
personajes con serie propia que aún no habían participado en la serie (ni en
España, pero eso es por prejuicios personales del editor). La relación con el
misterio de Supernova realmente no avanza nada, pero la escena que trata el
tema era algo que tenía que pasar, y muestra lo bruto que es Luthor. Y todo eso
contribuye a la escena final (en una página extra) que es parte de la secuencia
de Año Nuevo (el tiempo real esta vez está muy bien llevado… la última escena
es la cuenta atrás del fin de año) que acaba de manera que deja claro que todo
va a cambiar en la serie a partir de ese punto, y las cosas se van a poner
serias de aquí en adelante. Al menos una revelación o avance impactante en cada
número de aquí al final, ahora que ya estamos en el último tercio. Buen dibujo
de Bennett, aunque flojea algo en la segunda mitad. El origen esta semana es de
Zatanna, que resume decentemente de donde viene y de que va el personaje,
aunque haya detalles más importantes que se deja en el tintero más que las
cosas que no se deja… como la tontería de Crisis de Identidad. El dibujo es de
Bolland, que estaría bien si no fuese una excusa para dibujar pin-ups de
Zatanna en plan modelo en vez de viñetas que cuentan algo. Recomendado (7)
52
Nº35: Portada muy chula, para un número
especial sin complemento, porque es a partir de aquí donde las cosas se ponen
serias y a pasar muy deprisa hasta la conclusión. El título es genial, pero es
un juego de palabras que no se traduce bien al español (“Lluvia de los
Superhombres”, como coña con el Reinado de los Superhombres… lo de rain/reign
ya lo hicieron en la pizarra famosa, pero es a esto a lo que se referían en la
portada de hace 7 semanas) En cualquier caso, este es el comienzo del tercer
acto de la Balada de John Henry. La historia va del conflicto entre Acero y
Luthor, con el choque de sus distintas filosofías (John Henry promoviendo el trabajo humano duro, el ricachón promoviendo la máquina,
el ir a lo fácil como sea) con el público y Natasha en juego. El primer acto
fue Luthor presentandose y quitandoselo todo al héroe, el segundo fue tener a
los héroes recuperandose mientras Luthor extiende su plan, y el tercero ya es
el conflicto entre ambos. El catalizador, por supuesto, es la burrada que hace
Lex en este número. La cosa es que son un par de escenas impactantes muy
divertidas de leer, en plan horror o humor negro, y juntan dramáticamente
varias de las historias de la serie. Obviamente, eso es lo que pretenden los
guionistas, pero es dificil de saber que pretende Luthor dentro de la historia.
¿No iban a caducar los poderes más o menos ahora, de todas maneras? ¿Realmente
le conviene la mala fama que le va a dar esto al Proyecto Hombre Común? ¿Es una
manera de tener a la gente enganchada a él para que les asegure de que no va a
volver a pasar? ¿O es simplemente una rabieta? Porque eso le haría más malvado,
pero menos efectivo como villano. En cualquier caso, además, sirve como punto
de inflexión para Natasha también, en una escena que si te fijas un poco, sabes
que es más de lo que parece, de manera escalofriante, aunque poco sutil. Waid
escribe toda esta parte, excepto una escena escrita por Johns donde vemos las
reacciones de los superhumanos que aún estaban activos (¿aunque no se supone
que Gardner está en el espacio durante 52?), incluyendo otra alineación más de
los Jóvenes Titanes (dejando clara la identidad de uno de ellos) y poniendo
también en su lugar otra parte de esta historia. Por último, Morrison continua
la Odisea en el Espacio, que después de varias semanas repitiendo lo mismo sin
avanzar nada, ahora es cuando empieza lo importante, con uno de esos planes
descabellados propios de Adam Strange, aprovechando a Lobo. No es mucho, pero
es prometedor para la semana que viene. El dibujo en teoría iba a ser otro
deleite de Phil Jimenez como invitado, para celebrar la gran historia, pero desgraciadamente
sólo dibuja las primeras páginas, que, por supuesto, son maravillosas. Pero es
sustituido, a media escena, encima, por Dan Jurgens, y la diferencia es brutal.
El resultado es que Jurgens, que ya de por si es normalito (aunque no tanto
como en el complemento de los primeros meses) quede más cutre en comparación.
No es un número tan exitoso como prometía, pero si que da la sensación de que
las cosas se ponen serias. Recomendado (7)
52
Nº36: Portada en plan autor bestia europeo.
Número donde las cosas se ponen muy duras e interesantes para los personajes, y
uno de los pocos en los que colaboran los 4 guionistas. La parte central es de
Morrison, y es por fin el combate contra la Dama Estigia, con una mezcla de
estrategia demencial y echarle agallas muy propia de
Adam Strange. El ritmo es un poco extraño (empieza muy tranquilamente, después
explota, y enseguida se acaba la escena), y la Dama no se ha terminado de
definir como personaje más allá de líder de una horda fanática muy, muy
peligrosa, pero está bien montado con momentos muy buenos, todos anteriormente
presagiados, para todos los protagonistas. Bueno, excepto Starfire, porque cada
vez está más claro que está aquí de adorno, porque realmente no ha hecho nada
en particular en toda la serie. Especialmente buena la coña con Lobo y su
historia, y los momentos de Animal Man, que son para aplaudir. Final impactante
y muy triste, de paso. Rucka continua Questoya, que sigue siendo una historia
de pura miseria palpable, aunque esta vez avanza hacia una nueva dirección, que
aunque también bastante deprimente, tiene al menos algo de esperanza, de
necedad heroica contra lo imposible. El mejor momento de Montoya hasta ahora,
que demuestra que Question le ha hecho cambiar. También hay una página de Johns
con la Familia Adam, que es un recordatorio/actualización de donde está la
trama en estos momentos. Básicamente, es el principio del tercer acto de la
historia: Si el primero era Adam montando su nuevo orden mundial, y el segundo
tenerle montando su nueva familia y renegando de lo anterior, el tercero es
donde todo lo que ha hecho en el pasado, bueno y malo, vuelve para morderle en
el culo y que su mundo feliz se vaya a paseo, cosa que ya está pasando. Esta
semana en concreto es una escena entrañable, con un simbolismo nada sutil. Si
Osiris fuera judeocristiano, quizá sabría que eso no se hace. Por último, Waid
curiosamente hace algunas de las páginas menos relevantes de la Odisea en el
Espacio (las únicas que hace en la serie, pese a que Adam parece tan apropiado
para él como Kory para Johns y Buddy para Morrison) y hace la última escena,
que por fin nos revela muchas cosas muy importantes sobre no uno, sino varios
de los misterios más intrigantes de la serie. No sólo el obvio (una revelación
chula con un efecto curioso), sino por lo que se dice, y la pose del personaje,
también se puede deducir por fin, sin lugar a dudas, uno de los mayores
misterios. Todo en una escena muy tensa, que lleva a un final que promete que
la semana que viene será más explosiva aún que esta. El dibujante invitado esta
semana es Jamal Igle, antes de irse a Nightwing, y lo hace perfectamente bien,
adaptandose al estilo de 52/Giffen sin perder su estilo propio.
El origen correspondiente es el de Power
Girl, y milagrosamente, logran hacer comprensible su origen actual, tal y como
se dijo en Crisis Infinita, limitandose a lo básico y necesario. Quizá
demasiado básico (prácticamente todo es origen, y casi nada sobre como es el
personaje ahora), pero eso es en parte del dibujo en plan pin-up de Adam
Hughes, que no da para mucho espacio, ¿por qué para que tener más viñetas para
contar cosas cuando puedes ampliar los pin-ups? Al menos se contiene con las
poses. Oh, y si no quieres chafarte la identidad de Supernova, NO MIRES LA
PÁGINA DE AVANCE DE LA SEMANA QUE VIENE, los muy incompententes de Planeta
publican la portada sin censurar del nº37 donde sale revelada. Muy Recomendado
(10)
52
Nº37: Portada muy chula, pero joder,
¿realmente valía la pena revelar un misterio con el que llevan 29 números en la
puñetera portada? Es la peor manera de revelarlo, totalmente anticlimática,
aunque lo hubieras adivinado ya. El caso es que se revela por fin la identidad
de Supernova y se cuentan todos los comos y porqués. El quien era la opción más
obvia, temáticamente, desde el principio, pero los guionistas supieron hacer un
juego de manos y distraer la atención de él de un par de maneras astutas. La
motivación, que implica desvelar cosas que han estado ocurriendo debajo de las
narices del público (incluyendo la continuación de una escena que se cortó
abruptamente que ahora tiene sentido, y la motivación de algo que parecía poco
característico del personaje) encaja perfectamente. Lo único es la explicación
de los poderes, que aunque se dieron pistas en la conversación con Ralph Dibny,
se basa en usar un elemento que no se había presentado en la serie, aunque sea
muy conocido. Pese a todo, los guionistas de 52 se lo han trabajado mucho con
un misterio que se podía resolver enteramente jugando limpio, y resulta darle
mucho más sentido a la historia cuando se revela e ir viendo los detalles en
una segunda lectura. El resto de aspirantes a jugar con misterios deberían
tomar nota. Aparte de eso, es el comienzo del tercer acto de “El Tiempo Está
Roto”. Si el primero era el Alzamiento y Caida de Booster Gold, y el segundo
eran Rip Hunter y Skeets preparandose para el combate, este tercero es el
combate en si, y comienza espectacularmente, con una pelea en movimiento
mientras se explican las revelaciones con un ritmo trepidante, adornos
divertidos, y un final tremendo que aumenta el peligro, enlaza con Action
Comics Un Año Después, y ya que está, revela uno de los misterios menores, que
los lectores despistados ni habrían notado. Lo mejor de los personajes
implicados, casi sin duda. Waid también escribe una historia que enlaza un poco
con el Tour de Dibny, pero que en realidad va de hacer menciones y enlazar con
los status quo de tres amigos de distintas series de cara al Año Después. Uno
es un pequeño detalle, otro es la culminación de un pequeño subargumento a lo
largo de la serie, y el tercero presenta el nuevo status quo muy interesante,
que aquí no se ha visto por… motivos que no tienen nada que ver con manías
personales del editor. En absoluto. Al menos la escena se justifica un poco
para ser algo más que actualización de personajes, y quizá pista de futuras
direcciones, con cierta nostalgia. Por último, siguiendo con el tema de este
número (que es un spoiler, pero quedará claro al leerlo), Morrison cuenta las
consecuencias de la gran pelea espacial de la semana pasada, que empieza con
los negocios habituales… y entonces pega un giro sorprendente que cambia las
cosas, y alegrará a muchos, sobre todo a
los que confiaban en que los guionistas se portasen bien. No sólo eso, sino que
cuando te preguntas “¿Y ahora que?”, lanza un segundo giro, que aunque no se
entenderá del todo si no has leido cierta aclamada etapa, es suficientemente
excéntrico como para al menos intrigar. La Odisea en el Espacio empezó lenta y
no había brillado mucho, pero ahora si que se está poniendo a la altura de las
demás, y de Morrison. Buen dibujo de Oliffe.
El origen esta semana es de Firestorm,
que resume bien el origen y status quo bastante original e interesante de la
versión actual del personaje. Si te habías liado, cosa comprensible, te dice
todo lo que necesitas saber, haciendolo uno de los complementos más útiles.
Buen dibujo del dibujante regular de esta encarnación del personaje, el Jamal
Igle de la semana pasada. Muy Recomendado (10)
52
Nº38: Portada muy impactante, que presenta
unos personajes que por su vistoso diseño y por las pistas que han ido dando,
queda claro que son, y porque su llegada es tan tremenda y significa el
principio de cuando las cosas se ponen realmente duras para los protagonistas.
Diseños muy, muy chulos, y con mucho detalle pero sin ser recargados (al
contrario, son bastante intuitivos), a partir de ideas de Morrison y trabajo en
equipo de Jones, Bennet y Batista (prácticamente se puede ver quien ha
participado más en cada diseño). Todo esto señala el principio del Tercer Acto
de la Isla de los Científicos Locos. Si la primera fueron los Martes con
Morrow, y la segunda la llegada de Magnus a la Isla, esta última está claro que
es el regreso del Profesor Magnus y sus Hombres de Metal, y Morrison ya da
pistas cada vez más claras de cómo se va a producir eso, de manera ingeniosa.
Aparte de esa parte obvia pero muy bien hecha, también hay algunos gags de
diálogo e ideas geniales con los científicos locos. Y por supuesto, la
presentación de los monstruos, gracias al dibujo y a la narración, realmente
vibra con energía y emoción, dando la sensación de que está pasando algo
trascendente y apocalíptico en muy poco tiempo. Además, en un par de sílabas
queda claro a donde van a ir ahora, y la mención de la ausencia del cuarto
monstruo es claramente la respuesta a uno de dos misterios que llevan largo
tiempo en la serie. Es una pena que mucha gente no se fije detenidamente en los
detalles de esta serie, porque (como suele pasar con obras de Morrison), te
dicen muchas más cosas de lo que parece a simple vista. Gran parte del número,
sin embargo, está dedicada a la continuación del drama de Questoya, que empieza
con la miseria habitual rayando el melodrama, pero se redime al final al
volverse verdaderamente emotivo y apropiado para la historia y desarrollo de
los personajes. Probablemente sea algo decepcionante según lo que esperases, y
es algo anticlimático (pero los finales de escena de Rucka en la serie lo
suelen ser), pero es un final bastante apropiado y digno, aunque algo injusto.
Por último, Johns avanza la Balada de John Henry, aumentando la tensión
conforme nos acercamos al final, con una escena que muestra claramente como
Natasha ha cerrado su círculo de desarrollo en la serie de manera chula, y un
uso decente de los secundarios recopilados hasta ahora. El dibujo es del Primer
Dibujante Oficial, que se despide ya casi hasta el final, y lo hace
impresionantemente, con el poder de los villanos en la isla, la locura de los
científicos y el drama helado de Question, aunque falle en un par de detalles
de coordinación, como la página final, o que el tipo rechazado del Proyecto
Hombre Común (inciso: Horribles cambios de traducción en la serie por parte de
Planeta) haya cambiado de aspecto y hasta raza ya un par de veces según el
número y dibujante.
El origen esta semana es de Tornado
Rojo, por el maravilloso Phil Jimenez (que ya dibujó… mmm… la portada
alternativa de JLA dedicada a él hace un par de meses), que por supuesto plaga
las dos páginas de guiños. Waid resume bien la historia, haciendo mención de
las varias idas y venidas complicadas de status del personaje, aunque como en
un par de otros orígenes, mete la pata molestandose en mencionar el último
cambio cuando es obvio que no va a ser duradero, aparte de que contradice la
página anterior porque es de Brad Metzler. Muy Recomendado (9)
Aquaman:
El Hundimiento de San Diego: Porque publican una
historia de hace años de un personaje que nunca ha sido popular, que no tuvo
ninguna especial relevancia, que presentaba un status quo que ya no se usa, por
un guionista que no es particularmente popular, es una incognita a la altura
del origen del universo o de la popularidad de Rob Liefeld. Y no es ya “Porque
publican esto en vez de la infinidad de cosas preferibles que hay”, es “Porque
publican esto en absoluto”. Pero bueno, esto es de la serie de Aquaman
pre-Crisis Infinita, con la nueva dirección después de la chorrada de Rick
Veitch de “Aquaman como personaje místico con una mano de agua mágica” que
continuaba de JLA: La Edad de Obsidiana. Es la presentación de la ridiculamente
llamada Sub Diego, es decir, la versión acuática de San Diego, y también de la
nueva Aquagirl. Escribe Pfeiffer, que es bueno, pero no maravilloso, y depende de
la idea que tenga que usar. En este caso, en vez de tratar de renovar al
personaje de Aquaman y tratar de hacer algo original o chulo con él, lo que
hace es tenerle como héroe eficaz y centrado estándar, y centrarse más en
meterle en una situación nueva. La mayor parte de la historia es el misterio de
que le ha pasado a la ciudad y porqué, y se acaba resolviendo
satisfactoriamente, aunque no de manera particularmente interesante. Y eso es
lo que se puede decir de la historia, que es competente, pero no tiene
suficientes ideas nuevas o interesantes para que suba de eso, y desde luego,
como se ha visto, no tiene nada para captar a los que no sean ya aficionados al
personaje. El dibujo de Gleason es bueno, aunque su Sub Diego no es
particularmente impresionante. Neutral (6)
Astonishing
X-Men Nº10: La conclusión de esto no saldrá
hasta abril como pronto en EEUU, así que de nuevo, en Panini tendrán que cortar
a medias por tontos. Es una pena, porque la historia por fin está cogiendo suficiente
inercia como para perdonarle sus varios fallos (lentitud, ir completamente a su
bola, marear con más aliens típicos, lo convencional que es, etcetera). Esta es
la parte donde se prepara ya el asalto final y se coloca todo en su sitio, y
Whedon lo monta bien, con los típicos buenos diálogos y alguna semi-sorpresa
buena. Y se explica uno de los fallos de Peligro, aunque sea demostrando lo
mala que era la saga. Muy buen dibujo de Cassaday. Recomendado (8)
Batman
Nº8: Dos números de Detective para
equilibrar las series. Los dos son del equipo creativo regular, así que todo
bien. El primero sigue una costumbre reciente, que es no dejar una identidad
sin usar mucho tiempo: En cuanto un personaje muere en DC, surge una nueva
versión, normalmente con las mismas cosas interesantes que pudiera tener el
original, pero algún giro nuevo. En este caso, se trata del Ventrilocuo, con
una nueva versión que mantiene las partes ambiguas y retorcidas del original,
pero con cambios claros respecto al original que dan para nueva ideas, y llevan
a una relación aún más retorcida y peligrosa con Scarface. Una buena
presentación por parte de Dini, fiel al concepto que se inventó Grant hace casi
20 años, que fue una de las últimas creaciones duraderas para la galeria de
villanos de Batman. La otra historia es un team-up entre Batman y el Acertijo
en su nueva encarnación como detective privado, y es un misterio decente y
entretenido. Buen dibujo de Kramer, que funciona mejor en esta serie de lo que
podría parecer al ser tan colorido y a lo grande. Recomendado (8)
Bullet Points: Miniserie de Joe
Straczynski, en plan What If/Otros Mundos. La idea es una contrapartida Marvel
a LJA: El Clavo, con las balas del título en el papel del clavo, cambiando toda
la historia. Excepto que JMS hace un trampa enorme ya
para empezar, poniendo al Tio Ben en el origen de otro personaje, papel que
nunca ha tenido ni remotamente en cualquier otra historia, para poder enlazarlo
todo. Pero bueno, la premisa, rebuscada o no, no es más que una excusa para un
juego de darle el origen y poderes de un personaje Marvel a otro personaje, y
así hacer una cadena de cambios, con más o menos justificación. Normalmente
cuando se hace un jueguecito de esos, la idea es meter al mayor número de
personajes posibles, y jugar con como eso cambia todas sus circunstancias,
hacer inversiones y modificaciones en secundarios y villanos y situaciones, y
ese tipo de cosas, para hacerlo divertido. JMS sin embargo, como era de
esperar, adopta el enfoque contrario, que es hacerlo todo lo más serio y
dramático posible, que le quita toda la gracia al juego. Son páginas y páginas
de narración lenta contandonos lo dramáticos que son los cambios, y lo heroicos
que son los personajes y acaba siendo un rollo, porque lo único que está
haciendo es pegar dos personajes Marvel clásicos, y contandonos detenidamente
uno de sus dos conceptos, por si no lo pillaste una de las miles de veces que
has visto a los personajes antes. Esto aún se salvaría si al menos los cambios
sirvieran para ilustrar cosas sobre los personajes al verlos en circunstancias
distintas, que es la gracia de las buenas historias de dimensiones
alternativas, pero ni siquiera, lo único que nos dice, una y otra vez, es lo
malas que son algunas circunstancias como las de Hulk, y lo muy heroicos que
son todos pese a las circunstancias. Encima, hacia el final, resulta que el
resto del Universo Marvel sigue igual sin ningún cambio a diferencia de los que
hemos visto, y todo degenera en una pelea absurda entre decenas de superhéroes
y un villano, donde la premisa se va al garete. Te quedas con la sensación de
que has leido 5 números que no iban de nada, y que por mucha narración
melodramática que le ponga Straczynski, con que te cuenten los cambios en los
orígenes, ya has visto todo lo que el comic tiene que ofrecerte. Al menos el
dibujo de Tommy Lee Edwards es bueno, y apropiado para la historia
relativamente realista y oscura, pero no para el capítulo final. Neutral (5)
Capitán
America Nº27: Los secundarios de la serie
reaccionan a la muerte del protagonista más o menos como uno podía esperar.
Mucho lloriqueo y drama que si bien no está mal hecho, tampoco es
particularmente bueno o ilustra nada nuevo sobre los protagonistas. Las
direcciones tampoco parecen particularmente prometedoras. Si la idea era que
matando al protagonista las cosas se pondrían más interesantes, de momento no
se consigue, porque el protagonista no era el problema. No vale la pena. Buen
dibujo de Epting. Neutral (6)
Cuatro
Fantásticos Vol.7 Nº1: Si, ya se que
oficialmente pone “Nuevos Cuatro Fantásticos”, pero no es más que una excusa
para renumerar otra vez más la serie, así que mejor ignorarlo. Además, si no
quitan el prefijo en unos números, van a quedar ridículos, no es que eso les
haya detenido antes. Debajo de la vomitiva portada de Turner (algún día las
editoriales aprenderán que no sirve de nada enguarrar las portadas con
garabatos de tipos que no tienen ni idea de anatomía o estética), lo que hay es
una nueva etapa para la serie, aunque realmente escriba Dwayne McDuffie como en
los números anteriores. Pero esta vez ya tiene sus propios argumentos, aunque
la nueva alineación le venga dictada de arriba. Se podría ver como que es el
más apropiado para la alineación, supongo. La alineación es, sorprendentemente,
una buena idea: Una vez te tragas la manera ridícula en que Tormenta y Pantera
se casaron, son una buena elección para suplir a Reed y Sue (un científico de
acción patriarcal y una líder sensata como matriarca, con conexión con el grupo
desde hace décadas), y los sustitutos temporales por problemas familiares son
algo de rigor en la serie. Ayuda que McDuffie escriba a la pareja bastante
mejor que Hudlin, aunque T’Challa siga teniendo ramalazos de graciosillo. En
general, la química entre los protas es buena, y los trajes negros son un toque
gracioso. En cuanto al argumento, continua de la miniserie Beyond de McDuffie
(que aquí no se ha publicado, porque en Panini están demasiado ocupados
publicando miniseries bazofia y series canceladas sin trascendencia como para
publicar buenas miniseries que sirven para algo) que se notaba que estaba
pensada para tener una continuación. Que se acople una vieja creación de
McDuffie al viaje sin venir mucho a cuento canta un poco, pero es aceptable. La
idea para la historia se basa bien en historia Marvel cósmica apropiada para el
grupo y que se presenta de manera que queda asombrosa como debe ser, aunque de
momento es casi todo exposición sin mucho a lo que agarrarse. Se agradece, eso
sí, que al estilo clásico, en un solo número ya estén metidos de cabeza en un
berenjenal cósmico más allá de la imaginación, que de eso va la serie, sobre
todo después del tedio de JMS. En el dibujo entra Paul Pelletier, que dentro de
la línea de Alan Davis, le pega muy bien al tono de la serie, y está mejor que
nunca. En la parte de atrás del comic continua la serie de la Cosa, que termina
el combate contra los Dos Terribles, que es divertido, pero no aprovecha mucho
la antigua amistad entre Ben y el Hombre de Arena, que fue una de las mejores
contribuciones de DeFalco a Marvel. Lo mejor de esa parte es la aparición de
Spiderman, donde Slott se burla del traje de Araña de Hierro todo lo que se
merece. La parte del final, enlazando la riqueza de Ben con sus raices en la
calle Yancy y la historia aquella de Kesel es entrañable y bastante admirable.
Buen dibujo de Kieron Dwyer, manteniendo la sensación de diversión de la serie
aunque cambie el estilo y no esté igual de bien acabado. Recomendado (8)
Daredevil
Nº23: Genial la portada en plan comic de
romance, muy apropiada. El primer número es una historia entera dedicada a
contarnos desde el punto de vista de Milla todo lo que ha pasado desde que ella
entró en la serie. El resultado es que buena parte de la historia son repetir
cosas que ya hemos visto no hace mucho. Está bien contado, al menos, Milla está
mucho mejor desarrollada como personaje que con Bendis, y la historia le da
emoción y una buena conclusión a lo que es, en efecto, un episodio de
recopilación, que suelen ser inaguantables. Buen dibujo de Lee Weeks, que pega
con el tono de la serie porque se mantiene el entintador. La otra historia es
el comienzo de un argumento al que prácticamente todo guionista de Daredevil ha
tirado mano desde Miller, y la verdad es que resulta algo pesado. Pero al menos
Brubaker parece tener varios giros para la idea, de manera que no está del todo
clara que variante del argumento es, si es que no es una nueva, y es una buena
idea para mezclar las partes de superheroe y de abogado del personaje, con los
añadidos recientes. Buen dibujo de Lark. Recomendado (8)
Detective
Marciano Nº1: Primer tomo de un nuevo formato
que trata de meter el mayor contenido posible en el formato Universo DC sin que
explote, para poder meter series enteras en un par de números o tres. El
resultado es algo que en teoria se ve bien, pero que tiene que ser algo
incómodo de leer, porque es de una masa concentrada con la que podrías desnucar
a un caballo. Y digo que se ve bien en teoría porque la reproducción de este
tomo en concreto es bastante pobre, y a veces se notan los píxeles del
escaneado. Espero que sea la típica chapuza de una sola vez de Planeta, y no la
típica chapuza permanente de Planeta. En cuanto al contenido, es la única serie
regular que ha tenido el personaje, y de lo mejor de él, porque es de un
guionista excelente como es John Ostrander. Eso si, no es ni de lejos lo mejor
de Ostrander. Lo bueno que tiene es que tiene siempre un mínimo de buen hacer y
de estar bien pensado, y cada historia explora un aspecto de la historia,
personalidad, poderes o aspectos relacionados con el Detective Marciano, el
personaje siempre está bien caracterizado con una mezcla de estoicismo y pasión
por la justicia, y el hecho de que sea prácticamente el héroe más poderoso de
DC se aprovecha para hacer cosas originales con ellos en vez de ser una carga.
(Pero claro, venía de escribir al Espectro, que es aún más poderoso, así que no
es de extrañar) Por otro lado, no todas las historias tienen éxito. En parte
porque los villanos de la historia no son especialmente memorables, y el único
que se acerca a ser bueno es la nueva nemesis de J’onn que abarca casi todo el
primer año. Pero el caso es que hay números que son simplemente peleas contra
supervillanos medianamente interesantillas, y hay por ejemplo una historia de
fantasía cienciaficcionesca (básicamente, un homenaje a Burroughs usando al
olvidado Jemm, Hijo de Saturno, como coprotagonista) que también acaba cansando
un poco. El crossover con DC Un Millón también tiene el problema de depender un
poco de la historia principal. Otras historias más cortas y originales tienen
más éxito, como los flashbacks a Marte que desarrollan muy bien la cultura
marciana (que tome nota otros, ver más abajo), la historia atando cabos de la
corta serie Chase (toma nota Andreyko… por cierto, si en Planeta quieren
resucitar series cortas olvidadas, esa es mejor opción que el 90% de lo que han
recuperado) o hasta el flashforward a tiempos de la Legión de Superhéroes, que
es probablemente el último comic que hizo Hitch como invitado antes de ser una
superestrella. Hablando de dibujo, el fijo es el habitual colaborador de
Ostrander, Tom Mandrake, que le da a la serie una ambientación y una
atmosférica única y muy agradable, capaz de pegar tan bien a horror,
ciencia-ficción o hasta superhéroes algo peculiares, siempre muy imaginativo y
gran uso de luces y sombras. No es la mejor serie para recuperar, pero es
suficientemente buena. Recomendado (7)
Detective
Marciano: Los Otros Entre Nosotros:
Otra miniserie basura que no ha sido precisamente bien recibida ni en ventas ni
en crítica, y no es de extrañar. Es el último trabajo de AJ Lieberman, que ya
hizo los horribles números de Gotham Knights. En Planeta tuvieron el buen gusto
de saltarse la mayoría de ellos, pero no han usado el mismo buen criterio con
esto. Es una renovación del Detective Marciano, con el mismo sentido que las
“renovaciones” de los 90 solían ser: Se cambia un diseño que ha durado
prácticamente sin modificarse durante 50 años por otro que… bueno, el traje
nuevo no es demasiado malo, aunque es menos vistoso, pero la nueva cabeza en
plan daemonita no sólo es fea y ridícula, no tiene ningún sentido. (se supone que quiere dejar de fingir ser humano, pero como
se consigue eso cambiado de una forma que no es ni la marciana ni de humano por
otra que tampoco es ni marciana ni humana, no se explica, porque no se puede) Y
la nueva actitud de “oh, que harto estoy de los humanos, ahora soy inhumano y
antipático” no sólo es una chorrada de mal oscurecimiento de los personajes de
tiempos anteriores, es una chorrada más propia de adolescentes que de un
veterano hombre sabio cuya personalidad precisamente ha sido la contraria. Y
todo sin realmente ninguna motivación. En cuanto al argumento, ¿cuál es la idea
menos original que se puede hacer con J’onn? En efecto, como se puede ver en
los otros tomos de este mes, es sacarse a otros marcianos supervivientes.
Porque eso le hace más único y trágico, supongo. Lo que es trágico es que se
dediquen nada menos que ocho números a una idea tan manida como esa, metida en
una conspiración sub-Expediente-X que al menos Ostrander tuvo la decencia de no
usar en su serie mucho más larga. No tiene ni un solo elemento redimible,
porque lo menos malo son escenas de acción tontas y estiradas. Bueno, eso y el
dibujo de Barrionuevo, bastante harto de que le emparejaran con Lieberman, que
es bastante decente, aunque a veces le falte detalle y sea algo inconsistente,
y el color apagado no le vaya bien del todo. Olvidable. Evitar a toda costa (2)
Detective
Marciano: Secretos Americanos: Esto si que
es escarbar en el fondo del baul. Cuando anunciaron de que,
con su puñetera manía de sacar cosas relacionadas con el “personaje del mes”,
valgan la pena o no, en Planeta iban a sacar tres tomos, lo normal era asumir
que de las 4 (mini)series que ha tenido el personaje, la que se iban a dejar
era esta, la más olvidada. Pero no, se han dejado la mini de DeMatteis de los
80 que fue la contó el que más o menos sigue siendo el origen actual del
personaje. Casi mejor, porque pese a ser significativa, ya se publicó en su
día, y era lo mismo de DeMatteis de siempre. Esto es más curioso, una mini del
olvidado Gerard Jones (que probablemente sea mejor recordado aquí por cosas
como Hombre Maravilla o Ultraforce, pero que tuvo una larga etapa en DC, en la
que pese a escribir a la Liga de la Justicia durante 6 años, no escribió nunca
a J’onn) de principios de los 90, aprovechando que J’onn es uno de los pocos
personajes DC cuyo origen está fijo en un punto de la historia real. La idea es
tener a J’onn en su identidad de John Jones, investigando un misterio en los
años 50, que sirve de excusa para hablar de la mentalidad de America de la
época, y todos los temas de entonces: Paranoia nuclear, paranoia alien, el
gobierno metiendose donde nadie les llama, anti-comunismo, beatniks, la
diferencia entre la imagen de la America Feliz y la realidad… todas las cosas
que se suelen explorar cuando se cuenta una historia de esa década, pero aunque
se hayan visto mucho, es que realmente son interesantes como explorarlas otra
vez. Sobre todo porque J’onn, siendo en la vida real un producto de esa época,
encarna varios de esos temas, de manera literal o figurada. Así que es una
historia muy apropiada para él, su alienación de los humanos y su
“alienigenidad”, y en ese sentido está bastante bien hecha. A veces se pasa un
poco con las conspiraciones, y la aparición de un personaje DC establecido
queda un poco rara, pero en lo general es una buena historia del personaje y la
época. Es todo lo contrario que el tomo de arriba. El dibujo de Eduardo Barreto
es muchísimo mejor que en el Clasicos Nuevos Titanes, e infinitamente más
apropiado. Recomendado (7)
Ghost
Rider: La Leyenda de Sleepy Hollow, Illinois:
Dos historias, la primera no es más que dos números de Motorista Fantasma
contra Lucifer, en forma de pelea, que cada vez se vuelve más repetitivo. No es
excesivamente malo, pero lo único que tiene a su favor es el dibujo de Corben,
que ciertamente le da vida propia bastante particular a las escenas. Mejor es
la historia del título, que en EEUU se nombró como derivado secundario de
Guerra Civil, pero que aquí afortunadamente no, porque es lo que antes se
llamaba simplemente continuidad entre series. La idea, bastante chula, es que
el siguiente cuerpo que Lucifer posee es el del difunto Jack O’Lantern, muy
apropiadamente. Así que la historia es parte Motorista Fantasma contra un
supervillano supernatural, la otra va sobre como funcionan las cosas en el
pueblecito donde transcurre la historia, que es la típica historia de
pueblecito en medio de America, pero al menos no desentona con la otra parte de
la historia. Buen dibujo de Saltares/Texeira. Mejor de lo que uno podía esperar
de Way. Recomendado (7)
Green
Arrow Nº5: El primer capitulo termina la
historia del entrenamiento en la isla, y es una historia boba de artes
marciales sin nada reseñable. La segunda ya se mete en los politiqueos
simplistas del Alcalde Queen (aparentemente, los únicos elementos políticos
aquí son millonarios tratando de matarle, y Oliver haciendo de vez en cuando
alguna obra de caridad… joder, Winick, no es que haya que centrarse en los
detalles del dia a dia de un alcalde, pero como cualquier que lea Ex Machina o
sepa algo de política sabe, un puesto así va de mucho más, y desde luego no
deja tanto tiempo libre para pasearse vestido de Robin Hood). Además,
aparentemente las autoridades del Universo DC son submongoloides y nadie les
dice nada (Exterminador es un superhumano y uno de los asesino más peligrosos
del mundo, que ha colaborado en superterrorismo, ¿y lo tienen en una carcel de
seguridad normal paseandose por el patio con la población normal?) y el final
nos promete el retorno de una mala, mala idea de Winick de otra serie. Alegría.
McDaniel sigue siendo dinámico pero cutre. No Recomendado (3)
Green
Lantern Corps: Ser un Lantern: Con cierto
retraso, llega la serie regular del Cuerpo de Linternas Verdes, siguiendo el
mismo esquema que la miniserie previa. Bueno, excepto que a Rayner se lo han
llevado a hacer el tonto a un spin-off, así que Garder va por libre.
Desgraciadamente, aunque la premisa es muy buena, y tiene una plantilla de
protagonistas muy sólida, Gibbons hace que la serie caiga en todas las posibles
trampas, y alguna más. Para empezar, pese a tener todo un universo alienígena
que explorar, todos los aliens que salen son como humanos, pero con distintos
colores, o como mucho, con cabeza de animales (por el amor de Dios, hasta los
reptiles hembra tienen pechos humanos), y todas las culturas son idénticas a la
Tierra actual o de alguna época trillada del pasado. Además, todos los
Linternas nuevos que salen son estereotipos, o directamente irritantes, y en
muchos casos, no sabes que demonios pintan en el puesto. Las historias son
también bastante obvias y predecibles, como el “misterio” de quien ha asesinado
a un miembro de la realeza de un planeta medieval (¿Ves lo que acabo de decir?)
o el dilema de Isamot. Incluso la historia que sonaba divertida, la de Guy
teniendo que enfrentarse a un cazarrecompensas bestia sin ayuda del anillo,
acaba siendo una chorrada con humor cutre en vez de una ocasión divertida de
ver a Guy demostrando lo bruto que es. Hasta el vistazo a los procedimientos
del Cuerpo de LVs, que quedaba bien en otras cosas recientes, aquí lgora ser
mundano (no, tenerles bebiendo café en una zona de descanso no ayuda a vender
la idea de “Linternas Verde como policías”). Lo único que se salva, aparte de
los protagonistas, es el subargumento de Natu, y algo de la historia del final,
que al menos es una historia de acción decente contra un enemigo curioso. Eso
si, Gibbons debería haber puesto un agradecimiento a Alan Moore en los
créditos, porque la segunda mitad del tomo va toda de desarrollar conceptos que
Alan Moore mencionó una vez en historias de 8 páginas, y explotarlas lo mejor
que sabe. Si eso es bueno o malo, se deja a cada uno. El dibujo de Gleason en
la primera mitad es generalmente bueno, aunque algo sobrecargado y confuso a
veces. Y el del propio Gibbons es lo contrario, siempre claro y atractivo, pero
a veces le falta inspiración y asombro, porque se le dan mejor cosas más
normales que la ciencia-ficción. La serie probablemente mejorará con el gran
crossover de este verano, pero de momento esto es muy decepcionante. No
Recomendado (4)
Grifter/Midnighter: Cuando piensas que ya lo has visto todo, aquí viene una miniserie
coprotagonizada por uno de los superhéroes más abiertamente gays, escrita por
uno de los guionistas más abiertamente homofobos en comics, Chuck Dixon.
Realmente, eso no afecta a esta historia, donde eso no es relevante, pero no
deja de ser irónico, y según tu punto de vista, o profesional o hipócrita por
parte de Dixon. En fin, es lo que puedes esperar de un comic de Chuck Dixon,
que están escritos en piloto automático, protagonizado por dos personajes que
pasaron su momento de gloria hace muchos años, y que no son más que dos ridículos
montones de testosterona que se creen guays, pero realmente son ridículos. Una
ridícula historia con dos protagonistas en plan macho ridículo (principalmente
porque no es conscientemente ridículo) con diálogos risibles, en un argumento
de acción que se vuelve progresivamente más y más tonto conforme avanza la
historia. Además, dibuja Ryan Benjamin, que es uno de esos horribles reductos
de la Image de los 90 que últimamente están volviendo del limbo en el que
debían estar. El equivalente en comic a una película de Van Damme, un
desperdicio de páginas. Evitar a toda costa (2)
Incorregible
Hombre Hormiga: Escoria: Porque las series
canceladas a los 12 números porque perdieron una gran cantidad de ventas y han
sido olvidadas son mejor opción para publicar que miniseries consistentes que
merecieron una secuela. Siguiendo la tradición de crear herederos de los
personajes que has matado recientemente, llega un nuevo Hombre Hormiga. A
diferencia de los otros trabajos de Kirkman en el Universo Marvel, esto tiene alguna
idea más que nostalgia descerebrada. El chiste es que, como indica el título,
el nuevo HH no es precisamente un héroe, es más bien un capullo. Consigue el
traje mediante artimañas sucias y potra, y en vez de combatir el crimen se
dedica a espiar a chicas en la ducha, cosas asi. El problema es que, una vez
pasas la originalidad de la idea, no hay mucho más. El protagonista es un
cretino con el que es muy difícil empatizar, y muchas de las veces, ni siquiera
es divertido pese a ser un capullo, simplemente es un capullo. Y que Kirkman
repita continuamente lo desagradable que es no lo hace más divertido, lo hace
más pesado. El resto de personajes son, o aún más desagradables que el prota, o
muy sosos. La historia, que es básicamente una versión del orígen de un héroe y
su debut, pero adaptado a la poca moralidad de Mitch, no es mala, pero tampoco
nada del otro mundo. Y lo que se supone que es lo más llamativo de la serie,
que es el humor, no brilla tanto como en las series no Marvel de Kirkman. Tiene
algunos momentos buenos, pero no hace que el ritmo de la serie sea divertido,
ni le da suficiente gracia a Mitch como para compensar lo cafre que es. El
dibujo de Hester es bueno dentro de su estilo, algo caricaturesco que le va
bien a una serie como esta, pero a veces se pasa de chorra, sobre todo en cosas
como el nuevo traje de Hombre Hormiga, que parece una parodia más que otra
cosa. Mejor que otros intentos de Kirkman, pero sigue sin tener éxito en
Marvel. Neutral (5)
Iniciativa
Nº0: En la tradición de Brave New World y
Civil War: Elegir Bando (ejemplos ilustres, sin duda), aquí viene otra de esas
antologías que son básicamente anuncios de futuras series. Lo único es que aquí
en vez de tener a los equipos creativos responsables de cada serie, tienen un
equipo creativo común. El problema es que el equipo es Brian Bendis y Marc
Silvestri, así que como te puedes imaginar, no está ni muy bien escrito ni bien
dibujado. La preview de las series de Vengadores lo único que hace es demostrar
la esquizofrenia de la situación actual, donde los supuestos “heroes”
registrados actuan de la manera más inmoral, desalmada y abominable concebible
(y hasta cierto punto, Bendis también, pero eso no es nuevo), pese a que
podrían conseguir los mismos objetivos mediante otros métodos, y aún así se
supone que son los “buenos” y hay que tomarselos como héroes. Es vomitivo, y no
sólo por Silvestri. La preview de Omega Flight es igualmente de un estúpido que
asusta, pero no se podía esperar menos de alguien tan estúpido como cargarse a
Alpha Flight porque si, y encima darle la oportunidad de joder también a sus
sucesores. Es gracioso los muchos paralelismos entre
guionistas y personajes en este comic. Por último, la presentación de los
nuevos nuevos Thunderbolts si que está escrita por su guionista, Warren Ellis
(quizá para compensar que no escribió el prólogo en Elegir Bando) y es la única
que se molesta en presentar al equipo en acción y a todos los miembros.
Desgraciadamente, lo que presenta no es más que nihilismo y no tener ni idea de
los personajes ya establecidos. Por si fuera poco, en Panini han debido decidir
que si tienes el mal gusto de comprar esto, también serás tan tonto como para
tragarte una tomadura de pelo, así que la mitad de las páginas, y la subida de
precio consiguiente, viene de un especial publicitario, a base de resumir la
mierda de la Guerra Civil (como si alguien que compre esto no la hubiera leido)
y un puñado de entrevistas que puedes encontrar casi iguales en Internet. Pero
bueno, mientras Panini siga tomando a sus lectores por idiotas, y estos sigan
cayendo, seguirán haciendolo. Evitar a toda costa (1)
JLA
Nº5: Alguien debería decirle a Brad…
Que hacer que todo el mundo llame a todo
el mundo por el nombre de pila…
Tenga sentido según la situación o no, e
incluso si los personajes no se conocen…
Y hacer que todos los números vayan de
monólogos internos que no dicen nada para darle falsa
profundidad a los personajes…
Y que esos monólogos tengan siempre el
mismo estilo da igual quien narre…
Y que tengan siempre la misma cadencia
de cortar frases a medias para darle impacto…
No hace todo más literario y moderno…
Es una mierda!
El dibujo también es una mierda, y el
argumento no da mucho de si. No Recomendado (4)
Jóvenes
Titanes Nº5: El primer número está dedicado
enteramente al Chico Diablo, contandonos su historia hasta ahora. Y es una de
esas ocasiones donde se usa historia establecida en comics antiguos, pero tan
bien escogida y tan bien montada que parece mentira que Johns no se la haya
inventado de cero, porque la ha ordenado y enfocado de tal manera que todo
encaja maravillosamente, y la gran revelación final funciona tan bien tanto si
leiste la historia original como si no. Así es como se usa la historia
acumulada en un universo compartido. Además, conecta muy bien con una escena en
un número reciente de 52, aparece uno de los primeros personajes cutres que
Johns transformó en chulos que ya tocaba que reapareciese (aunque sea una
pequeña aparición) y le da un status quo original y trágico al personaje. En
general, es una buena historia que desarrolla bien a un personaje que hasta
hace poco era un chiste que nadie recordaba. Eso si, un fallo en el desarrollo
de la serie, o una trampa, porque en números anteriores descartaron un origen
para las habilidades de Diablo que ahora resulta que es cierto, sin reparar en
la contradicción. Muy buen dibujo, atmosférico sin que se pierda detalle, y
pudiendo cambiar de registro, de Peter (a ver cuando publican su Starman)
Snejberg, sobre todo para lo que nos tiene acostumbrada la serie. El otro
número comienza la saga final del actual equipo creativo, con la llegada de
unos Anti-Titanes, que están compuestos por antiguos Titanes, personajes
nuevos, y curiosamente, antiguos villanos de la época de Young Justice, que son
también tan apropiados dadas las circunstancias que casi parece que Johns se
los haya inventado. Oh, y también Batgirl, que como era de esperar siendo
Johns, se une a la larga lista de héroes transformados estupidamente en
villanos que ha acabado rehabilitando y explicando las estupideces. Es triste
que tenga que arreglar cosas que pasaron apenas unos meses, y más a base de dar
una explicación que no tiene nada que ver (es decir, que está claro que no
estaba preparado desde el principio), pero bien está lo que bien acaba,
supongo. El número sigue la estructura típica de estas historias (es
básicamente la misma que la historia de la Sociedad de la Injusticia que ya
hizo Johns), pero da para buenas escenas, y la alineación está muy bien escogida,
para hacer reaccionar a los Jóvenes Titanes, y porque algunos de los Titanes
Este son personajes interesantes de por si con historias que contar. Es una
pena que dibuje Daniel, con estilo noventero plano, con falta de detalles,
poses y anatomías forzadas y en general feo. Muy Recomendado (9)
JSA
Nº2: Parece que van a alternar las portadas
chulas de Eaglesham con los pin-ups aburridos de Ross. La portada de Eaglesham
era mucho mejor, aunque es un ligero spoiler. El misterio del asesino continua,
y aunque no se dan pistas de su identidad, se empieza a ver claro su modus
operandi, y porque es un enemigo natural de la SJA. La mayor parte del número,
sin embargo, va de desarrollar a los nuevos miembros. Otros guionistas se
habrían dormido en los laureles y habrían creado personajes genéricos o
indistinguibles de sus predecesores, pero Johns se lo curra muchísimo, y todos
son ideas originales que hacen que cada personaje sea único y aporte algo
distinto, y esa combinación hace de esta serie algo con una dinámica bastante
distinta que otras series, que parece una familia un tanto peculiar tanto como
un grupo de superhéroes. Hay momentos buenos con varios personajes, aunque el
mayor desarrollo es de Starman, que no sólo es divertido, viene con un misterio
incorporado que ya más o menos está claro para los que sepan un poco de DC,
aunque la idea general queda clara para cualquiera. Lástima que la página final
no se haya podido traducir bien. También se ve más del hijo de Wildcat, y
porque es una idea original dadas las circunstancias, aunque no queda claro aún
que papel va a jugar en la serie. Y se presenta a alguien que como la portada
de Ross del nº1 dejó claro, también se va a unir al grupo, que es de momento
una idea menos original en general, pero si única para la serie, y bien
presentada. Además, viene acompañado del retorno de otro miembro más como parte
de una escena de pelea increiblemente chula, así que poco más de puede pedir.
El dibujo de Eaglesham sigue siendo genial en acción y expresión corporal, y el
uso de otro dibujante en una escena está logrado. Muy Recomendado (9)
Justicia
Nº5: Los héroes escapan del primer asalto y
empiezan a darse cuenta de lo que está pasando, mientras los villanos siguen
maquinando y se preparan para la segunda andanada. Algunas trampas o maneras de
salir de ellas son algo rebuscadas (¿El anillo de Green Lantern no puede
teleportarse de vuelta a la Tierra? ¿En serio?), pero en general es una pelea
entre superhéroes y supervillanos bastante bien montada, y usando bien unos
cuantos recursos clásicos. El dibujo de Ross le sigue dando más grandeza a todo
de la que tendría de otra manera. Recomendado (7)
Lobezno
Nº25: Número dedicado casi enteramente a flashbacks,
lo cual es casi mejor, porque la parte del presente, cazando a un mindundi como
Rojo Omega, es tediosa. El primer número vuelve a contar la historia pasada de
Logan y su equipo de operaciones secretas con el orígen de Rojo Omega, no
aportando nada particularmente nuevo a la primera vez que lo contaron en 1992,
y no era precisamente para tirar cohetes entonces. Si, es un comic entero
dedicado a volver a contar ideas de una mala época que los pocos que den un
carajo por ella probablemente ya la han leido. Alucinante. El otro número
también va de explotar cosas de Jim Lee de hace 15 años, en este caso la
mención de que Logan conocía a la Viuda Negra de pequeña, sólo que aquí al
menos Way desarrolla la relación entre ambos y cuenta una historia. Innecesario,
pero decente, y por tanto, lo mejor de la serie hasta ahora. Buen dibujo de
Dillon, que al menos le pega a este tipo de material más que a las peleas de
adefesios del presente. No Recomendado (4)
Ms
Marvel: Binaria: El equivalente
contemporaneo del Comic Genérico Marvel continua, sólo que en los 00 eso
significa que el protagonista es ligeramente despreciable sin que nadie le diga
nada. La primera historia es un especial (que se diferencian de los anuales en
el número de páginas, y de un número cualquiera de la serie regular en… nada
excepto el título) que no se sabe bien para que está. Para darle título al tomo
(Binaria aparece, sólo en unas páginas, eso si) y recordar ese incómodo
capítulo del pasado de la protagonista, y poco más, porque va de Carol lanzada
a una serie de situaciones aleatorias, que se solucionan sin que ella haga
nada. Quizá más adelante tenga algo de sentido, pero ahora no lo tiene, y menos
como algo aparte. Dibujo decente de Camuncoli. Después, tenemos una historia
bastante tradicional, donde Ms Marvel se enfrenta al que es su único enemigo
recurrente de su serie original, más o menos. Completamente genérico y nada
inspirado, podría haberse publicado hace 20 años sin ningún problema. Buen
dibujo de De La Torre, que se despide de la serie. Por último, las secuelas de
la Guerra Civil vienen para dar la lata, tanto viendose las consecuencias de
las tonterías que Carol hizo durante el crossover, como su nuevo status quo.
Aquí Reed logra darle un poco de personalidad a Carol y redimirla en parte por
las cosas que ha hecho últimamente, aunque sólo en parte. Al menos ahora es un
personaje más o menos agradable, aunque sigue siendo un poco genérica, la
verdad. La historia no es gran cosa, pero es mejor que otras, porque al menos
va de algo y no sólo pegarse con villanos cutres y ser duro. Buen dibujo de
Lopresti, que empieza su año en la serie, encajando con el estilo hasta ahora.
Neutral (5)
New
X-Men Nº29: Una de las protagonistas es torturada
durante varias páginas. Los protas se enfrentan a villanos antimutantes sin
personalidad que son muuuy malos y violentos. La mala principal es una horrible
colección de tópicos de chica mala. Parte de eso es un trailer para la segunda
miniserie de X-23, en vez de una historia cerrada. Ninguno de los protagonistas
muestra ningún atisbo de personalidad, porque están demasiado ocupados
agonizando o dandose de leches. Es todo un remedo de las series mutantes de los
90, con todo lo que eso conlleva. Lo único bueno es la escena final, muy cruel
y apropiada, pero ni siquiera es de uno de los personajes principales de la
serie. Dibujo decente de Paco Medina, pero no se molesta en hacer distinguibles
la una de la otra a la villana y a una de las protagonistas, lo cual debería
ser algo básico. No Recomendado (4)
Nuevos
Vengadores Nº25: En una de esas
ironías que consigues cuando le pones nombres absurdos a las series, tras
Guerra Civil los Vengadores se dividen en dos, y la serie veterana es la que se
llama “Nuevos”. Sobre el papel, esto no es mala idea: Gracias a la nada sutil
división de bandos de Millar, los anti-registro han acabado siendo los héroes
callejeros, y eso son estos “nuevos” Vengadores, es decir, básicamente, los
personajes que realmente le gustan a Bendis y tiene ciertas esperanzas de saber
escribir correctamente. No son muy Vengadores, pero esa puede ser parte de la
idea, que por fuera no se parecen al grupo clásico, pero mantienen el espíritu.
Desgraciadamente, Bendis sigue cometiendo sus mismos fallos de siempre. Mete en
el grupo al Doctor Extraño, que siempre ha sido casi imposible de usar bien en
grupo, y además Bendis ha demostrado ser incapaz de usarlo, como es incapaz de
usar a alguien con habilidades más complejas que pegar puñetazos. Y
efectivamente, el personaje está para hacer mágicamente cualquier cosa que el
argumento necesite a veces, y ser completamente inútil el resto del tiempo.
Spiderman actua como una persona completamente diferente que en su propia
serie, es decir, como siempre, lo que es casi de agradecer, pero no deja de ser
inconsistente. La mayoría de personajes siguen siendo cifras al servicio de los
importantísimos Cage y Mary Sue. Eco reaparece tras haber estado desaparecida
durante un año y no haber realmente pertenecido a la encarnación anterior del
grupo, y sigue siendo escrita como una ninja sin ninguna relación con el
personaje establecido o mucha personalidad, y la puñetera idea de Ronin que
tanta lata dio se ha abandonado. Pero como tener una identidad secreta sin
explicación y un misterio que no se puede resolver es tan buena idea, hay un
nuevo Ronin que aparece sin explicación y sin que nadie diga nada, o se sepa
que pinta. Así que, dados los antecedentes de Bendis de consistencia con las
pistas establecidas, probablemente acabe siendo Galactus o alguien así. Oh, y
no se le ocurre nada mejor para empezar que enfrentarles a la Mano, porque ninjas
genéricos coñazo son villanos tan interesantes, y no se han usado apenas
últimamente. El diálogo de Bendis sigue creyendose más gracioso e ingenioso de
lo que realmente es, que realmente es repetitivo e irritante a veces. Tiene un
par de momentos buenos, hay que admitirlo, y la Mano es algo menos coñazo que
otras veces, porque al menos ahora tiene un lider con algo de entidad. El
dibujo de Leinil Yu es bueno en algunas partes, e inconsistente en otras.
Realmente, lo que uno podía esperar de Bendis. No Recomendado (4)
Patrulla-X
Nº25: A esta serie le está viniendo bien los
acelerones de Panini, porque es tan larga como pesada, y recortarse en un 25%
le ayuda. No es que eso la redima: El villano principal no sólo sigue siendo
bastante plano, pero es que además sus pocos rasgos de personalidad se
contradicen entre si, ya que ahora su motivación entera desde que empezó
desaparece por completo de repente. Además, se resucita uno de esos villanos
aburridisimos que era extraño que nadie hubiera resucitado en los 90 porque es
la típica muestra de que no se tiene ideas, resucitar historias que ya se
concluyeron y nunca fueron particularmente originales porque no se tienen
nuevas. Por su parte, el Imperio Shi’ar continua siendo el sitio más aburrido y
primitivo del universo, donde pese a abarcar miles de mundos y tener tecnología
super-avanzada, si un pirado llega y se nombra emperador, todo el mundo le
rinde pleitesía, aunque sea un loco malvado. No es de extrañar que los
terrestres siempre les tengan que sacar las castañas del fuego, lo raro es que
no se hayan extinguido ya. Claro, que por lo que concierne a Brubaker, a lo
mejor si que se han extinguido, ya el imperio parece componerse únicamente de
un puñado de políticos y militares, sin ningún atisbo de la cultura, de que va,
o ya puestos, de la existencia del otro 99% de la raza. Y lo que conocemos está
sacado del libro de tópicos estúpidos. Oh, y Brubaker ya podía documentarse,
Araki no puede haber sido el canciller toda la vida de Lilandra porque ha
muerto un par de veces (cosa que Morrison explicó habilmente presentando a
varios Arakis clónicos, pero claro, eso distingue a los buenos guionistas de
los que tenemos ahora). El resto de la historia son peleas genéricas sin nada
que contar, únicamente para rellenar, al igual que la aparición de más
personajes a estas alturas. Dios, esto empezó prometedor, pero está cayendo en
cada socavón posible. El dibujo de Henry y de Tan es agradable, pero no brilla
ni de lejos para ocultar los muchos defectos de la historia. No Recomendado (3)
Planeta
Hulk: Armagedón: Esto es… curioso. Y
cuando digo curioso, quiero decir absurdo. Únicamente quedaban dos capítulos de
Planeta Hulk, y entonces Panini, en vez de haberlos publicado en el anterior
tomo, publicarlos en un especial de 48 páginas, o al menos rellenar hasta un
tomo con material relacionado, van y ponen una miniserie que no tiene nada que
ver excepto ser de Hulk. Así que la historia del título sólo ocupa un tercio
del tomo, lo cual tiene que ser algún tipo de falsa publicidad, aunque la
calidad del tomo sea consistente. En fin, esto es el final de Planeta Hulk, y
si has visto algo de la premisa de Guerra Mundial Hulk, por no hablar de la
portada y título de este tomo, más o menos te puedes imaginar lo que pasa. Pero
aún así, Pak hace un buen trabajo vendiendo lo maravillosa que es la nueva
situación de Hulk, de manera que duela más cuando se vaya todo a la mierda. Le
da tensión y emoción, y también pistas de que no todo es lo que parece, para
que el crossover tenga más de dos bandos. Buen dibujo de Pagulayan. La verdad
es que pese a la premisa obvia, Pak ha hecho un buen trabajo con Planeta Hulk,
haciendola una historia memorable que ha revitalizado al personaje. Aún hay
esperanza para él.
La miniserie acompañante es Hulk: Destrucción,
que aún quedaba inédita de la segunda etapa de Peter David. Pese al título, es
una mini dedicada a la Abominación, aunque tiene que ceder algunas licencias al
videojuego de 2005 con el que comparte nombre y teóricamente se relacionaba.
David aprovecha para dar una nueva versión del origen de la Abominación que no
implique ser un agente soviético. Desgraciadamente, es peor el remedio que la
enfermedad, porque para solucionar un problema fácilmente salvable (al fin y al
cabo, el orígen de Hulk tiene un problema similar, y no ha habido que hacer
cambios graves para arreglarlo) se causan contradicciones bastante más
dificiles de reconciliar, como que Doc Samson debutara años antes de cuando le
toca, que han puesto la canonicidad de esta mini en duda. De hecho, la manera
de tratar la continuidad de David en esta miniserie es muy criticable, ya que
simultaneamente se empeña en remover historia pasada para arreglarla, y en
cargarsela cuando le conviene. Un villano recurrente de su etapa tiene un nuevo
origen que contradice los anteriores sólo para insertarla en la serie, y se da
una tercera explicación alternativa de un fallo de continuidad de Bruce Jones,
lo cual es excesivo lo mires como lo mires. Si, fue malisima y está bien
arreglar las cosas, pero lo mejor es dar una explicación y seguir adelante, no
volver una y otra vez a lo mismo. Aparte de eso, la historia está divivida en
dos partes, y la parte de flashback no son más que peleas aburridas y retcons.
La interesante es la del presente, que ya tiene más del ingenio y originalidad
de David: El primer número es enteramente una conversación entre dos
personajes, el segundo entre tres, y así sucesivamente. Y francamente, esas
conversaciones tienen más tensión y drama que todos los puñetazos que pueda
haber en la otra parte, aparte de tener unas reflexiones y conclusiones sobre
la mentalidad de los protagonistas de la serie, así como de la naturaleza del
poder, muy buenas. Lástima que este junto con todo lo demás, y que el dibujo de
Jim (Cuatro) Muniz sea bastante feo y cutre, con músculos como raices de árbol.
El de Jim (Transformers) Muniz en los flashbacks es mejor, aunque tiene algunos
problemas de perspectiva también. Aún así, un tomo recomendable, pese a los
problemas. Recomendado (8)
Punisher:
Diario de Guerra Nº4: Afortunadamente, la
tontería de Frank vestido de Capitán America se ignora lo más posible para
centrarse en lo verdaderamente importante, que son las explosiones.
Básicamente, esto es una película de acción que bien podría estar protagonizada
por Bruce Willis en su día, pero en la que gracias a pertenecer al Universo
Marvel, todo está amplificado en recursos y ambición. No sólo hay persecuciones
de coches y helicopteros, las hay de mochilas-cohete y aviones de
ciencia-ficción. Los malos no son sólo terroristas, son super-terroristas. Y
así. Tanto el protagonista como los villanos son ridiculamente exagerados,
rayando en la caricatura, pero pese a ser divertidos en ese sentido tienen una
coherencia interna que permite que la historia se pueda tomar en serio. Y es
bastante divertida si te gustan ese tipo de cosas. Igualmente, el estilo
exagerado de Olivetti le pega a la serie, y se le da bien está acción bestia.
Este es el tono que necesita la serie, y si Fraction se centra en él en vez de
en joder con villanos de segunda, irá bien. Recomendado (8)
Robin
Nº3: Primero terminamos la historia de los
secuestradores, que es un ejemplo de historia estándar de Robin, mostrando los
problemas de la identidad secreta, su habilidad para pensar en situaciones
difíciles y resolverlas con esmero y su sentido de la responsabilidad. Nada
reseñable, pero bien hecho. La idea extra es, mediante el personaje de Dodge,
demostrar que no sólo no todos los adolescentes son capaces de ser superhéroes,
en la mayoría de los casos es tan negligente como parece. Eso lleva a una buena
reacción de Robin, y también a un buen momento con Batman, ejerciciendo bien en
su nuevo papel de padre adoptivo. La otra historia es una de esas historias
calmadas de tratar un Tema Importante, en este caso el habitual “héroe debe salvar
a un suicida”. El número funciona mejor que la mayoría porque la personalidad
de Tim, y como hechos recientes le han afectado se deja ver a través de la
charla al invitado, no es sólo una charla de ayuda para gente con problemas, no
es que esa parte este mal hecha, se basa más en sentimientos sinceros que en
perogrulladas, y el mensaje, aunque claro, no queda forzado. Williams se
contiene y no exagera tanto como en otras historias, así que no está fuera de
lugar. Una buena historia, y ahora empieza a verse porque han cogido a Beechen
para escribir la serie. Recomendado (8)
Runaways
Nº10: En Panini no aprenden de los errores
del pasado, ejemplo nº52: Whedon, que no tiene precisamente una historia de
puntualidad en comics, empezó su etapa en abril. A la altura de enero, sólo ha
salido hasta su cuarto número. Así que es muy difícil que lleguen a publicar la
saga sin parones. Joder, ¿tan difícil es no empezar a publicar una serie hasta
que sepas que vas a poder publicar una historia completa? Si van a tener que
hacer parón de todas maneras. En fin, en un extraño alarde de preocupación por
una serie que no es superventas y de los niños mimados en crossover continuo
(es decir, en una serie buena), en Marvel han puesto un equipo creativo
sustituto para esta serie a la altura del original. En parte es porque el
sustituto es famoso y se ofreció voluntario, aunque desgraciadamente no
prometió entregar los guiones a tiempo. Retrasos aparte, Whedon es una
excelente elección como sustituto para Vaughan, porque sabe escribir
adolescentes muy bien, y sobre todo los diálogos ingeniosos y modernos.
Obviamente, los diálogos son muy buenos, aunque las comparaciones son odiosas.
Vaughan había definido tanto a los protagonistas que se nota el cambio. No
tanto en los diálogos como en las personalidades, que son más simples ahora, y
en algunos casos, sobre todo en las parejas, no encajan del todo con como
habían quedado en el número anterior. La historia tampoco continua exactamente
del final de la etapa anterior, aunque si que siguen siendo fugitivos de
verdad. Lo que hace es volverse más convencional, y más metida en el Universo
Marvel en vez de en su propio rincón, con el grupo ahora en Nueva York y
encontrandose a personajes Marvel de siempre. Nada señalable en ese respecto,
como en Astonishing, están bien usados (aunque en un caso, encaja de mala
manera con algo que le ha pasado recientemente) pero no de manera nueva o
llamativa. Hay un subargumento con misterio que de momento sólo es misterio, y
una secuencia de acción decente, pero más en plan aventurero de lo que suele
ser esta serie. Todo va a lo mismo: Está bien, es divertida, pero ha perdido
parte de la chispa que hacía única a la serie. Al menos de momento, es algo
decepcionante en ese aspecto, pero no malo. Lo que no decepciona en absoluto es
el dibujo de Michael Ryan, que es la elección perfecta para la serie. Como
demostró en New X-Men, no sólo dibuja muy claro y muy bien, con figuras sólidas
y con mucho detalle, hace a los adolescentes más bonitos y creibles, con expresiones,
lenguaje corporal y ropas individualizadas y hechas a la medida perfecta de
cada personaje. Además, sabe llevar las escenas cómicas al igual que las de
acción, que es vital para la serie. Todo un acierto, y espero que en Marvel se
den cuenta. Recomendado (8)
Spiderman
Nº15: No puedo creerme que en Panini no
hayan aprovechado la nueva dirección para reiniciar la serie de cero. Han
aprovechado ocasiones más tontas, o ninguna en absoluto. Empieza De Vuelta en
Negro, que aparte de ser una excusa para llamar la atención y coincidir con la
película, es una estupidez. Peter Parker está deprimido y enfadado, y por tanto
va de negro. A ese nivel de simbolismo de primaria hemos llegado, a Spiderman
reaccionando ante el mundo como un adolescente emo. Al menos en la película
cuando hacían algo similar era medianamente en plan de coña, y sólo tardaba un
rato en volverle el sentido común. El primer número de Amazing en la nueva
dirección es tan patético como puedes imaginarte. Los lectores de Spiderman que
lleven cierto tiempo recordarán que poco antes de la saga del clon hubo otra
historia igual de patética donde a Spiderman le pasaba uno de sus traumas
habituales, y en vez de reaccionar como siempre, como eran los 90, se volvía
oscuro, agresivo y deprimente, e iba por ahí diciendo que ahora era “la Araña”.
Esto es recordado como uno de los puntos más bajos del personaje, y con razón.
Bien, pues preparaos para “soy la Araña 2”. En este número, JMS tiene a
Spiderman, de negro porque es OSCURO, estando atormentado, pegando a gente
salvajemente y jurando matar a alguien. Si, eso es precisamente de lo que va el
personaje. Y es una reacción comedida, coherente y no está manida en absoluto.
Al menos el dibujo de Garney es decente. En cosas más sensatas, siguiendo con las
organizaciones aparentemente incomprensibles de Panini, en vez de un número de
cada serie para que quede todo coordinado, hay una saga entera de 3 números de
Amistoso Vecino. Casi mejor así, un número entero sin Sensacional sólo puede
ser bueno. Aquí David también hace algo reminiscente de la película, pero de
manera más sensata. Es una historia con el Hombre de Arena, pero una versión
del personaje con la que se puede empatizar (a diferencia de más arriba en
Cosa) que es bastante similar tanto a la de la película, como a la que teníamos
hace años en los comics antes de que la cagaran. A esto se le mezcla el actual
status quo de Peter como fugitivo (que de entre todos los cambios recientes, es
el único que le pega al personaje sin cargarselo) y uno de los subargumentos
que llevan fraguandose en la serie desde hace tiempo (más que nada porque tenía
que cerrar la serie en pocos números, y David tuvo que juntar varias ideas que
tenía pensadas para poder meterlas todas) y queda una extraña aventura de
compañeros a la fuerza bastante divertida en la tradición Spiderman, con sus
dilemas morales y buena resolución para todo. Además, un par de subargumentos
avanzan de manera divertida y original, y queda claro cual es otro de los
misterios de la serie. Y tiene secundarios, no como otras series. Buen dibujo
de Todd Nauck, que no queda poco apropiado para los momentos serios pese a ser
caricaturesco. Es brutal la comparación entre las dos series en el tomo, como
un guionista comprende al personaje y la serie y cuenta una historia de verdad,
y el otro… no. Recomendado (7)
Stormwatch
Nº1: Tercer relanzamiento de la propiedad,
como parte del relanzamiento global de Wildstorm del año pasado, que ha tenido
más bien poco éxito (esta sólo ha durado 12 números, por ejemplo) Una pena,
porque esta es la primera serie regular que le han dado al mejor novato de la
temporada, Christos Gage, y la verdad es que no sólo es buena, captura el
espíritu del Wildstorm de los años anteriores de hacer algo un poco diferente y
más maduro con un universo superheroico. La idea aquí es que la encarnación
antigua de Stormwatch vuelve a existir, pero son demasiado coñazo como para
leer sus historias. Así que seguimos la historia del primer intento de hacer
una fuerza superhumana de bajo nivel para detener amenazas locales menos
poderosas, como parte de la policía. Algo así como el Código: Azul de Marvel,
pero con personajes más variopintos. Es una idea muy buena, y da para tener
historias enfocadas de manera distinta que los grupos de superhéroes
convencionales. El grupo es muy variopinto, y tiene cierto toque Ellis, lo que
era de esperar. Pero hace bien lo que otras series con el mismo patrón en la
creación del grupo como Monarchy o Establishment hicieron mal: Los personajes
están muy bien definidos, y se explican y hacen interesantes en poco tiempo. El
grupo incluye ideas tan chulas como una de las mujeres que suelen tirarse a los
hombres poderosos (en este caso, supervillanos) para manipularlos, una
hechicera oscura que es exactamente lo contrario que esperas de alguien gótico,
una inversión bastante divertida de Hulk, al hombre más bruto del mundo, y a un
antiguo miembro de Stormwatch por tener algo de continuidad. Este tomo, como
parte del retorno de Norma a un formato ridículo (3 números por tomo, que es la
mitad de lo que está pensado que sean los tomos, que les sale más rentable,
aunque perjudiques la lectura) sólo da para presentar la idea, a los personajes
y la primera amenaza (que por cierto, son personajes del Wildstorm antiguo, lo
cual tiene más inconvenientes que ventajas, pero bueno, de momento los único
cutre que tienen son el aspecto y nombre), pero es una presentación sólida, que
es lo importante. Una serie que promete, bien hecha, y con cosas originales,
que es lo que se puede esperar de Gage, que tiene un buen futuro si los
editores no se ponen idiotas. Buen dibujo de Mahnke, al que algo tan a ras de
tierra, pero con personajes algo grotescos, le va bien. Recomendado (8)
Supergirl
y la Legión de Superheroes Nº9: Parte del
número es aclarar un poco el status quo de Supergirl en el futuro y tiene
cierto sentido, si bien no es demasiado interesante. Al menos Supergirl está
escrita como un personaje creible y no como un pin-up flotante. Otra parte es
la presentación de Mon-El en esta versión de la Legión, y al igual que su
origen en Superman recientemente, es un reciclado de la historia original, que
no vale la pena si ya leiste una de las versiones superiores, y tampoco es gran
cosa si no lo hiciste. La parte más interesante es la que ahonda y explica el
supergrupo competido de los protagonistas, que resulta no ser la Legión de
Supervillanos (aunque tiene ciertos elementos en común) sino un concepto nuevo
con un nombre viejo más rebuscado. Es un conflicto interesante, y se desarrolla
por sitios inesperados, aunque, como era de esperar, los miembros individuales
no se desarrollan apenas. Buen dibujo de Kitson, aunque los diseños sigan
siendo lo menos memorables posible. Recomendado (7)
Superman
Nº8: Historias sueltas interrumpiendo las
historias principales en ambas series este mes, pero ambas tienen al menos una
mínima conexión con la trama general. La historia de Superman no puede
realmente llamarse una historia de relleno, porque no sólo escribe Busiek, es
una idea que habría metido en la serie tarde o temprano. Es una de esas
historias que prácticamente se podrían incluir en Astro City, que nos cuenta
una historia relativamente tradicional desde el punto de vista nada tradicional
de un personaje secundario y nos mete en su cabeza y peculiaridades. En este
caso, es su renovación del Bromista, que la verdad es que da gusto, porque pasa
de ser un chiste a ser un personaje bastante divertido, no particularmente
peligroso para Superman, pero si con cierto éxito a su manera, con una
personalidad muy definida y única, que es bastante divertida. En una historia
donde lo pone en un papel de antiheroe muy apropiado, y queda bastante
gracioso. Si todas las historias “de relleno” son como estas, Busiek no tiene
porque darse prisa en volver a la principal. El dibujo de Manley y Blevins
(ambos viejos conocidos de Marvel de hace mucho, que más adelante colaboraron
en las adaptaciones a comic de la serie de animación de Superman) le va muy
bien a la historia. La historia de Action si que es de relleno, pero aprovecha
la situación en la que está Superman tras el número anterior para que su
familia recuerde un flashback, que al menos da puntos por no perder la
narrativa del todo. La historia es flojilla, pero la gracia es la interacción
entre Superman y su padre, que queda bastante realista, aunque sea algo a lo
que le den muchas vueltas. Es una pena que a McDuffie, en su renacimiento tras
haber hecho cosas buenas con la JLU, de momento sólo le den estas cosas. Dibuja
el entonces candidato a dibujante oficial del personaje, Renato Guedes, y está
mejorando bastante, bastante atractivo tanto en los personajes como en los
desarrollos de escena. Recomendado (8)
Superman/Batman
Nº25: Más tonterías con la roca negra
dichosa poseyendo a gente que actua supuestamente de manera peligrosa pero que
en realidad hacen el tonto, y más Superman agonizando sobre no ser humano, lo
cual sigue siendo una de las ideas más tontas que puedes hacer con el
personaje, porque se nota falsa, rebuscada y un intento pobre de darle angustia
vital baratera marveliana a un personaje porque si. Y luego la cosa degenera en
un festival de reunión de todos los alienígenas que vivien en la Tierra del
Universo DC, que sería divertido si a) no estuviesen de adorno únicamente, b)
el dibujo de Clark no fuese una basura y c) si hubiesen sido seleccionados con
algún tipo de lógica (algunos no deberían estar en la Tierra o vivos, y algunos
lo único que tienen de alien es llevar en la mano un artefacto alienígena, que
es como decir que alguien es oriental sólo por llevar unos pantalones made in
Taiwan) Menos mal que ya queda poco. Evitar a toda costa (2)
Ultimate
Fantastic Four Nº22: Tras una primera
saga sin mucho éxito, Carey trae esta vez una versión de un villano más
tradicional de los 4F: Diablo. Que nunca ha sido precisamente un enemigo que le
pegue a los 4 Fantásticos, siendo más bien un villano genérico, por no decir
que bastante cutre. Carey trata de solucionar el primer problema precisamente
centrandose en lo poco que pega el villano para la serie: Es un hechicero, y
los 4F van de ciencia, no magia, por tanto, es algo que les supera y confunde,
sobre todo a los jefes científicos. La segunda parte la hace con la típica
renovación moderna, dandole algo más de personalidad e historia (centrandose en
la parte satánica del nombre, y los orígenes medievales del original), de
amenaza y poder, y haciendo que no vaya vestido de idiota (aunque sigue
teniendo la misma cara de villano cutre estereotípico). Y… no está mal. Diablo
sigue sin ser demasiado interesante, pero al menos no es un peñazo, sus
recursos mágicos tienen algo de originalidad, y la reacción de los 4F es nueva
para esta versión. Pero tampoco hay nada en la ejecución o la idea que destaque
demasiado, o tenga el nivel de imaginación o gracia que se supone que tiene que
tener la serie. El dibujo viene dividido en la parte del presente, dibujado por
Scott Kolins bastante bien como siempre, y la del pasado, con la extraña
elección de Mark Brooks, que no es precisamente un dibujante al que le peguen
flashbacks al medievo, pero que está mejorando bastante, empieza a acercarse a
dibujantes sólidos de su estilo como Grummett o Bagley. Neutral (6)
Ultimate
Spiderman Nº21: Intriga más que decente, con la
pelea a tres bandas entre Spiderman, Kingpin, y el equipo de “Caballeros
Marvel” (que irónicamente, son más o menos los Nuevos Vengadores de Bendis,
sólo que aquí hace que funcionen), que da muchas vueltas, sobre todo porque no
es nada evidente quien es el traidor o traidores de los buenos, porque todas
las explicaciones parecen posibles, y no puedes fiarte de que alguien nunca
haría ciertas cosas porque su contrapartida original no fuera capaz, que es una
de las cosas con la que juega. Además, como en las historias de Kingpin
anteriores, hay un cara a cara con Spiderman que es
aún mejor que los anteriores, donde Kingpin explica perfectamente como funciona
su mundo, y porque siempre gana, de manera brutal. El dibujo de Bagley sigue
siendo muy bueno, y va a ser una pena que se vaya. Muy Recomendado (10)
Viuda
Negra: Reedición de una miniserie de los
primeros tiempos de Marvel Knights, escrita por Devin Grayson, más cercano a su
época en Titanes que a su debacle en Nightwing. Tiene la gracia de que presenta
a Yelena Belova, la segunda Viuda Negra, a la que han jodido recientemente en
Nuevos Vengadores, en muchos sentidos. Y es una buena historia de espías en
plan James Bond, aunque a veces pega algunos saltos abruptos de escena no muy
bien explicados, y los personajes no están demasiado desarrollados. Muy buen
dibujo de JG Jones. Recomendado (7)
X-Factor
Nº15: Hasta esta serie llega la manía Marvel
de las portadas que no tienen nada que ver con el interior, aunque al menos
aquí son originales y del dibujante de verdad. Termina la busqueda de si mismo
de Madrox, que tiene sentido temático, aunque le quita a David el recurso útil de
poder sacarse distintos especialistas de Madrox donde y cuando le convenga.
Claro, que así no lo puede usar como muleta, y en teoria las habilidades se las
queda. No se llega a ver prácticamente a ninguno de los especialistas, pero en
vez de eso se centra en dos casos muy interesantes. Uno da para una historia de
corte religioso y filosófico, sutil y tranquila, pero muy bien hecha, una de
esas donde David deja el humor aparte, y trata seriamente una premisa
fantástica con relevancia, usando sus buenos giros de frase y referencias
apropiadas (esta vez a religión, no a cultura popular, afortunadamente). Muy
buena historia, y un buen paso en la dirección y desarrollo de Madrox. La otra
es casi lo contrario, más sensacionalista y exagerada, pero muy intrigante y
también con su parte de drama y tragedia. La segunda historia, además, empieza
una nueva saga, esta vez con villanos más tradicionales, dandole un nuevo giro
a una vieja idea, aprovechando bien la premisa del Dia-M y haciendo que
funcione mejor que antes. Además, la manera de intersectar con Factor-X de
momento está bastante bien. En otros apartados, el viajecito de Monet y Theresa
concluye bastante bien, con un desarrollo inesperado y el comienzo de otro
misterio que probablemente no es lo más obvio sino algo más rebuscado, Rictor y
Rahne tienen una conversación que ya tocaba, Layla sigue siendo encantadora y
desternillante, y Guido sigue sin hacer mucho. El dibujo de Raimondi es
excelente, y en la segunda historia, el novato Koi Pham recuerda a Oliver Coipel
cuando empezó, es decir, inconsistente, con falta de fondos y muchas rayitas
que afean el dibujo. Es decepcionante, sobre todo en un mismo comic con
Raimondi. Muy Recomendado (10)
X-Men
Nº25: Termina lo de infección, y aunque el
villano continua sin ser muy interesante, al menos es
una amenaza creible y tiene alguna idea original y apropiada para la serie, no
como otros. Además, la interacción de personaje y usos de sus poderes eleva
esto de la mediocridad a la que nos tienen acostumbrados. El dibujo de Ramos
sigue siendo algo deforme, confuso e irritante. La segunda historia comienza
una nueva saga, usando elementos de Cable/Masacre, y es una alegría ver que
Carey no está ignorando del todo una de las mejores series de Marvel, por no
hablar de la mejor idea que han tenido nunca para Cable, y en general uno de
los mejores status quo que se han inventado recientemente. No es que la idea de
Cable como lider de una utopía flotante se use mucho en esta historia, es más
bien el trasfondo para el ataque de otra amenaza nueva, que parece usar
confusamente una idea de Morrison, pero algo es algo. Perfectamente decente, y
le saca partido a la alineación tan… particular que ha elegido Carey. El dibujo
de Bachalo hace todo más confuso de lo que debe, y perjudica a la historia, por
muy original que haga al villano. Neutral (6)
X-Men:
La Canción de Guerra del Fénix: Secuela de la
que anunciaron como “La Última Historia del Fénix”, lo que te debería enseñar a
no fiarte jamás de nada que diga Marvel. A decir verdad, técnicamente, Fenix,
en el sentido de Jean Grey, no aparece en este comic, sólo la Fuerza Fenix, así
que no es tan contradictorio como parece. Esencialmente, es una historia
centrada en las Cuclicllos de Stepford, aprovechando que se dejó un cabo suelto
en la primera historia para ello. Normalmente los comics de Greg Pak tienen el
problema de que, aunque es bueno ejecutandolas, le tocan las peores ideas
venidas de los editores que se pueden encontrar. No se sabe si las ideas de
este comic vienen de arriba o del propio Pak, pero joder, son horribles, y la
ejecución tampoco se salva. Se parte de algo interesante y útil, que es darle
un orígen a las Cuclillos aparte de “aparecieron un día en la Escuela”, y a
diferencia de la gran mayoría de comics post-Morrison, lo hace siguiendo las
ideas que dejó en Bienvenidos al Mañana, es decir, que son el Arma XIV del
Proyecto Arma Plus. Desgraciadamente, ahí es donde acaba lo bueno de este
comic. Las ideas nuevas que se aportan al origen son tan estúpidas y sacadas de
malos comics de los 90 que desafían toda credibilidad. Las chicas supuestamente
protagonistas acaban la historia con una historia y personalidad más confusa
que la que tenían al empezar, lo que ya tiene merito. El resto de la
Patrulla-X, héroes títulares, con la excepción de Emma Frost, están
completamente de adorno toda la historia. Y la historia consiste enteramente en
alternar revelaciones cutres con los personajes haciendo avanzar las cosas
porque lo exige el guión, tenga o no sentido. Para hacerte una idea, una de las
escenas más supuestamente dramáticas depende de hacer literal una metafora ñoña
mágicamente de manera que quedaría apropiada en los Osos Amorosos. Añadele el
dibujo de imitador de Silvestri de Tyler Kirkham, y tenemos un comic horrible y
sin mérito alguno. Afortunadamente, el número de miniseries derivadas de la
Patrulla-X está en un mínimo dentro de la última década, y cosas como está nos
recuerdan porqué, y porqué debe seguir así. Evitar a toda costa (1)
Y eso es todo. Pronto en estas pantallas
(donde pronto es, probablemente, en algún punto durante Semana Santa): Las
reseñas de febrero. Mientras tanto, las reseñas de 52 siguen todas las semanas.
Hasta entonces, nos vemos.