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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semana del 12 al 18 de Marzo
Empiezo a pensar como un viejo, pero de
manera contraria. En plan “ah, las chicas de hoy en día, que se creen,
vistiendo como si fueran amas de casa de los años 50 en vez de cómo chicas de
verdad como en mis tiempos”. Es decir, ¿a nadie más le parece horrible eso? ¿O
es que hacia tanto tiempo que no salia que se me habia olvidado que la gente es
así de tonta siempre?
[Suena la banda sonora de Nextwave, por
ser así de chula siempre]
Hola a todos. Bienvenidos una semana más
a estas reseñas. Si veis cielos rojos, no os preocupeis, es que la Crisis
Infinita ya está aquí. Es normal eso y otras catástrofes. Como el trabajo
horrible de publicidad que está haciendo Planeta para vender la serie (todo lo
contrario que Panini, como ya dije). Mientras que los anuncios DC eran frases
que sonaban bien y te vendían las historias de por si de manera intrigante, los
anuncios de Planeta para los prólogos y la serie son, respectivamente, “Eh, es
un prólogo de Crisis Infinita” y “Eh, es una secuela de Crisis en Tierras
Infinitas y es muy importante” que son lo menos imaginativo que puedas
imaginarte. ¿Tanto cuesta echarle algo de imaginación o directamente copiar los
originales como hacía Zinco? Parece que no quieran vender.
También tenemos otras cosas de Planeta,
y los tomos del mes de Panini, que siguen cada vez más con la tendencia de no
sacar lo anunciado en el checklist. A ver si se aclaran, que eso no causa
precisamente buena impresión ni queda muy profesional. Y luego están las
novedades americanas:
Cambia el equipo creativo de Flash, en vista del poco éxito que tuvo
el primero del relanzamiento tras Crisis, y Guggenheim parece al menos que está
llevando la serie por mejor camino, aunque aún es pronto para ver si sabrá
hacer algo decente de verdad con todo el follón que ha heredado. El dibujo de
Daniel no le va a ayudar.
Luego, para preparar el relanzamiento
del Doctor Destino, se han lanzado
cinco especiales con la excusa. Dos de ellos, Ibis y Sargón, son muy similares,
ambos pilotos para presentar nuevas versiones jóvenes de los viejos magos, y
francamente, se les nota el esquema de legado que ya se ha hecho muchas veces
en DC, aunque tuvieran algo de gracia. El del Detective Chimpancé, por
Willingham, tenía más gracia, aunque contradecía un poco la premisa pese a ser
el que más la usaba. El de Black Alice, por Simone, era una historia muy buena
de traumas adolescentes, sólo estropeada por el horrible dibujo. Y el de
Zauriel, por el futuro guionista de Destino, Steve Gerber, empezaba muy bien y
terminaba aceptablemente, aprovechando la idea central del personaje mejor
incluso que su creador. Con suerte, la serie regular será aún mejor.
Por una vez, comento algo de Image, y es
Dynamo 5, la nueva serie de superhéroes
(¿Qué esperabas?) de Jay Faerber. Al menos parte de una premisa bastante
curiosa, invirtiendo los tópicos de cómo empiezan otras series de grupo, y
parece que tiene sorpresas para rato. Divertida.
Y el gran lanzamiento esta semana es Poderosos Vengadores, la serie que se
supone tiene a los Vengadores de verdad, ya que la otra se ha convertido
esencialmente en una nueva versión de Marvel Knights. Y en efecto, se lee mucho
más como una serie de Vengadores, de grandes superhéroes, de lo que Nuevos
Vengadores nunca ha parecido. Pero por otro lado, sigue teniendo los tics de diálogo
repetitivo y repelente de Bendis, y sigue demostrando que no tiene ni idea de
cómo escribir a ninguno de los personajes, escribiendoles como repelentes
indistinguibles pseudofascistas. Alegría. El dibujo de Cho está bien, excepto
en las puñeteras poses y exageraciones en las mujeres. Habrá que ver si a la
tercera va a la vencida en cuestión de Vengadores.
Y ahora, pasamos a las reseñas:
Batman
Nº10: Que apurado, se retrasa esto una
semana, y el Titanes de este mes habría chafado el final. Leelo después de
esto, porque se molesta en explicar lo que el final se supone que revela, pero
no explica. Tras Juegos de Guerra, cambio de formato, con el comienzo de las
prisas para llegar a Crisis enseguida. Primero el nº800 de Detective, sobre las
consecuencias del crossover dichoso. Gaybrich no es mal guionista, la pena es
que normalmente tiene que aguantar malas ideas que no son suyas. El caso es que
hace bastante mejor el resumen de las consecuencias de la guerra de bandas que
todo el tomo de Crímenes de Guerra. El dibujo de Woods está bien. Y luego viene
una saga completa del Batman de Winick. Es el debut de Capucha Roja, un
personaje que va a dar mucho la coña de aquí al final de la etapa, y más allá.
Se nota que le encanta a Winick, porque desde que aparece en la primera página,
ocupa buena parte del protagonismo, y apenas lo suelta. Cada escena donde sale
se trata de demostrar lo chulo que es, y tanto esfuerzo hace por conseguir casi
el efecto contrario. Pero eso es lo de menos, lo importante es la revelación al
final sobre su identidad. Y es una horrible, horrible idea, y no sólo porque
acaben de hacer una igual en Marvel. Es un chiste malo convertido en historia,
y si no son capaces de darse cuenta de eso, mal van. Por lo demás, Winick continua con tres cuartos de lo mismo con Craneo Negro,
esforzandose tanto en convertirlo en nemesis de Batman, que parece que ya no
haya más enemigos, y acaba cansando bastante, porque no da para tanto. Y cuando
Batman hace algo en la historia, es en un capítulo donde se enfrenta a un
villano con un nivel de poder muy por encima del suyo, y en vez de ganarle
mediante preparación e inteligencia superior, le gana porque el malo apenas usa
sus poderes como debería poder usarlos según la explicación que él mismo da.
Hay algún diálogo gracioso y chulito de los que Winick sabe hacer, pero en
general toda la historia va mal y en muy mala dirección, y se empieza a notar
como está decayendo Winick últimamente. El dibujo de Mahnke es más flojo y
descuidado que de costumbre, además. No Recomendado (3)
Caballero
Luna Nº1: Que rápido, si en EEUU aún van por el
nº8. Después de unos cuantos años en el limbo, en Marvel por fin deciden
recuperar al Caballero, de la mano de uno de los interminables reclutas de
fuera del mundo de los comics, esta vez afortunadamente del mundo de las
novelas, Charlie Huston. La idea aquí, es, innegablemente, hacer un Retorno del
Caballero Luna, copiando descaradamente toda la estructura de la historia de
Miller, ya que, en el fondo, el Caballero siempre ha sido bastante similar a
Batman. Así que tenemos a un Marc Spector destrozado anímicamente que tiene que
volver a la acción pese a una gran dificultad física, y así curarse mentalmente
también, para afrontar a uno de sus mayores enemigos, todo lenta y épicamente,
con mucha narración interna florida y sobreescrita. Y vaya si está sobreescrita
aquí, montones y montones de monólogos y narraciones. La gracia de esta
historia, sin embargo, es donde se diferencia del original. Primero, en que es
bastante más violento, incluso que la versión de Batman de Miller, que ya es
decir. Y segundo, en que incluso en sus mejores momentos, Luni no ha estado muy
cuerdo. Y en esta serie se mantiene la ambigüedad de la serie original de si el
Caballero Luna es el enviado de un misterioso dios vengativo egipcio, o un
pirado que oye voces que le dicen que golpee a los criminales en su nombre. (Y
aunque se ha demostrado desde entonces que Khonshu existe realmente, también le
acabó abandonando, y no hay manera de saber si es que ha vuelto a hablarle, o
es que Spector está hablando solo) Huston le saca bastante partido a esa idea,
con una serie de escenas bastante demenciales entre el Caballero y Khonshu, que
pueden ser interpretadas de ambas maneras, y de ambas funcionan. Y luego ya están
los detalles particulares sobre el personaje, (aunque las personalidades
multiples, curiosamente, no se rescatan) como una recuperación decente de su
rica plantilla de secundarios (con unos cambios algo arbitrarios a Frenchie,
pero al menos su relación está bien llevada y no van por el mayor cliché), el
retorno de unos olvidados villanos de sus comienzos de una manera relativamente
original, y un combate brutal con un villano muy apropiado, aunque pierda de
manera quizá demasiado fácil para demostrar lo bruto que es el renacido
Caballero Luna. El dibujo es de Finch, y parece totalmente algo sacado de
McFarlane y sus seguidores. Así que los fans del exceso de trazos,
deformaciones exageradas, repeticiones de caras y expresiones, dibujos grandes
y en poses raras, violencia sangrienta y en general cosas feas (pero con mucha
fuerza, eso si) están de suerte. En general, es un comic muy de los 90, entre
el enfoque deconstructivista de imitación de éxitos de los 80, el dibujo feo,
la lentitud para tener pin-ups y la ultraviolencia, pero al menos tiene cierta
gracia e ingenio, cosa que lo salva, y ha conseguido darle vida nueva a un
personaje un tanto olvidado, de manera que no es simplemente un Batclon genérico.
Veremos que pasa ahora que ya ha contado su idea inicial. Recomendado (7)
Classic
Spiderman Nº9: Porque nada dice “Clásico” como
una portada con mal dibujo de los 90. Es decir, es comprensible que teniendo
una serie que necesita material de Spiderman de cualquier clase, tengan que
escarbar el fondo y recurrir a What Ifs. Lo que no es comprensible es que
recurran nada más empezar a uno de los 90 que es una versión alternativa de una
malisima, olvidada y odiada historia de una de las épocas oscuras del
personaje. Porque si recuerdas la historia donde los padres de Peter Parker “resucitaban”,
recordarás que era una mierda ridícula, y si no, no entenderás la mitad de la
historia. En cualquier caso, por mucho que escriba Busiek (que hizo algunos
What If antes de Marvels), es una historia malisima, que empieza con una
premisa tontisima, y degenera en una de las peores versiones de Spiderman que
se han visto, y la típica matanza gratuita de los What If, con horrible dibujo
noventero. No entiendo en que piensa Panini reeditando esto, con la de What Ifs
de Spiderman que hay. El primero ya es otra historia (y de verdad que no se
entiende porque no han usado la portada, es mucho mejor y hace referencia a una
saga infinitamente más popular), siendo de una época más cuerda, una versión
alternativa de la saga del traje negro, muy apropiada para esta época. Va más o
menos por el camino típico trágico de los What If, pero Fingeroth (antiguo
editor de las series) sabe contenerse y evitar los peores tópicos, y darle la
tragedia justa. Eso si, luego se ha visto que el traje alienígena no causa esos
efectos a largo plazo, pero no había manera de saberlo entonces. El dibujo es
de Mark Bagley cuando estaba empezando, y está bastante bien para un novato, ya
se veia el talento. Una pena que lo hayan juntado en
un paquete tan malo. (Por cierto, es divertido comparar ambas portadas y ver
que la postura de Spiderman en ambas es exactamente la misma, pese a
circunstancias muy distintas) A ver si mejoran un poco más su criterio de
selección. ¿Y les mataría poner los números originales que contiene en un sitio
más claro? No Recomendado (4)
Crisis
Infinita Nº1: Despues de, um, tres meses de
larga espera y cuenta atrás, por fin llega a nuestras costas el gran evento de
DC de… bueno, la década, si quieres creerte su publicidad. Ciertamente, es
grande. Y ahora es cuando vienen las quejas de siempre sobre la edición. No es
ya sólo el hecho de que todos los prólogos se hayan publicado tan deprisa que
apenas ha dado tiempo a que el publico reaccione y los asimile (por no hablar
de que ha sido mucho dinero en muy poco tiempo si has querido seguirlos todos),
es que la serie se va a publicar en menos tiempo del que está pensado para
publicarse también. Cada número está pensado como un mini-evento donde pasan
muchas cosas, que se extienden por todo el Universo DC, pero al publicarlo a
tres números por mes, parte de la gracia y del momento se va a perder. Aparte
de la descoordinación de los crossovers, ya que casi todos aún van por Cuenta
Atrás cuando Crisis ya está empezando aquí, y para cuando lleguen a cruzarse
con esto, Crisis ya estará terminando. Demonios, aquí tenemos al Equipo de
Donna Troy reclutado por completo antes de que veamos ninguno de los
reclutamientos. (Y no hablemos de la cagada de JSA, cuyos dos siguientes tomos
se chafan aquí) Y para terminar de arreglarlo, además de los nº1-2 de Crisis
Infinita en si, tenemos aquí el Especial Crisis Dia de la Venganza. El problema
no es que el tono y autores sean muy distintos que el de la miniserie y corte
la dinámica, pese a eso, es díficil pensar una solución mejor que intercalar
los especiales con la mini principal. El problema es que el Especial va entre
los nº3 y 4, así que en la edición Planeta, tenemos la resolución de lo del
Espectro primero, después volveremos al Espectro machacando magia el mes que
viene, para tenerlo resuelto al siguiente capítulo. Inútiles totales los de
Planeta, es casi como si aún estuviesen trabajando para Marvel, saboteando la
edición DC desde dentro. Aplaudirles, al menos, por usar la portada de verdad
del nº1, la genial de Perez.
Y entonces está la historia en si.
Francamente, como está claro después de tanto prólogo (y si no, quedará claro
aquí) es una secuela de Crisis en Tierras Infinitas, con todo lo que eso
conlleva, y lo bueno y lo malo de la original. Por un lado, necesita cierto
apego por la original y por el Universo DC en general (aunque no conocimiento
excesivo, dice lo necesario) para que des un carajo por ella, tienes que llevar
un poco al día el Universo DC (no necesariamente haber leido todos los prólogos
y crossovers, pero si al menos ser consciente de ellos) y es una gran historia
cósmica y estúpida a base de tocar todos los elementos de DC, reventar algunos
y trastocar los demás, en definitiva, un crossover, con todo lo que conlleva,
pero a lo grande. Y tienes que meterte mucho en toda esa sensación de asombro,
de algo grande, para que funcione. Por otro lado, realmente da la sensación de
algo grande e importante sucediendo, de un montón de cosas interesantes y
terribles desarrollandose paralelamente por todo el Universo DC, y de que
montones de personajes y sitios coloridos están implicados, todos bien usados y
presentados. Todo con el magnífico dibujo de Phil Jimenez, el digno sucesor de
Perez (que también hace una secuencia en el nº2, apropiadamente recapitulando
la Crisis original), con una cantidad de detalle y de fuerza asombrosa, y un
trazo perfecto. Así que tenemos recapitulación de todas las tramas hasta el
momento, y un desarrollo lento pero en muchos frentes de todas ellas. Las de
OMAC y Venganza básicamente se resumen en dos páginas que quitan el aliento y
poco más, la de Rann-Thanagar lo intenta también, mientras que Villanos Unidos
explota en una pelea impresionante, y un par de pistas interesantes más tarde.
Hay muertes gratuitas, pero al menos es de personajes que han pasado muchos
años en el limbo y pueden sacrificarse para dar impresión. La conclusión de
Crisis de Conciencia da para una escena que es el núcleo del primer número, que
es reminiscente de una de las historias más memorables de DC, pero retorcida
para mostrar el tema principal de la miniserie de que las relaciones entre héroes
se han corrompido, con unos diálogos que resumen y definen muy bien a los
personajes, sus relaciones y sus problemas actuales, se supone que con la
intención de arreglarlos a lo largo de la miniserie. Y el tema de la corrupción
se ve sobre todo en otra de las tramas, que al final del primer capítulo
explota en una escena memorable y se convierte en la trama principal, sirviendo
de centro al segundo capítulo, de manera bastante intrigante. Y eso es,
realmente, muchas escenas que deberían ser chulas si eres fan de todo esto, con
suficiente desarrollo y emoción en los personajes bien pensados para que no sea
tonto del todo. Te gustará si te gustaría la Crisis original de leerla ahora.
Y luego está el Especial Dia de
Venganza, que es otra historia. Realmente, es como si fuera el nº7 de Dia de
Venganza, pero publicado más tarde porque necesitaban al Espectro mientras
tanto. Y ahora si, está la conclusión de la lucha contra el Espectro que la
historia necesitaba. Para ser honestos, la manera de derrotarlo es un poco
anticlimática, ya que básicamente cumple su objetivo, y alguien se acuerda por
fin de la única manera de controlarle, mucho después de cuando deberían haberle
detenido. Pero bueno, era necesario hasta cierto punto, y sirve para darle un
final apropiado a las encarnaciones actuales de un par de conceptos y
prepararlos para las nuevas. Lo mejor, de todas maneras, es la otra parte,
donde ya no sólo tenemos al Pacto Sombra, sino a prácticamente todos los héroes
místicos de DC (desde los famosos como Zatanna o Doctor Destino a los realmente
rebuscados, incluyendo un par que ni deberían estar ahí), montando un plan
bastante bueno para arreglarl el desaguisado que ha montado el Espectro,
dandole a cada héroe un momento para brillar, aunque predominantemente al Pacto
Sombra (al fin y al cabo, hay que vender la nueva serie) y a los más famosos
(al fin y al cabo, son los que van a tener series también). El dibujo de
Justiniano está bastante bien, dandole el tono de extrañeza que necesita la
acción. Esto es lo que tendría que haber sido Dia de Venganza desde el
principio. Muy Recomendado (9)
Flash
Nº16: Continua la Guerra de Villanos, aunque
a estas alturas, se nota que la Guerra entre Villanos es sólo el principio de
la historia, lo que es la saga es un festival de villanos y personajes para
cerrar todos los subargumentos de la etapa de Johns. La Guerra entre Villanos
termina, más o menos, y como era de esperar, las desprogramaciones de Trompo
van por el camino de las de Escuadrón Supremo. Una pena que Johns se marche de
la serie, porque se nota que tenía material para los personajes que no le dio
tiempo a meter, sobre todo se nota en el Tramposo original, cuyo destino y
motivaciones quedan ambiguos. Quizá si algún día hace una serie o miniserie de
la Galería de Villanos, que se nota que sabe hacerlos más interesantes que al
propio Flash. El caso es que buena parte del número es Flash corriendo en una pelea
a alta velocidad contra cuatro frentes distintos de villanos (que
ocasionalmente también se pelean entre si) que está muy bien hecha. Y luego están
los subargumentos que se van atando (incluyendo un par de referencias a las
tramas de Cuenta Atrás, una de las cuales ata un viejo cabo suelto que no creo
que estuviese pensado así desde el principio) y moviendo rápida y
emocionantemente hacia la conclusión. Dibujo dinámico y efectivo de Porter.
Esta saga, aunque no es exactamente lo que prometía al principio, está siendo
buena de todas maneras. Muy Recomendado (9)
Green
Arrow Especial Nº5: Me equivoqué en las
cuentas, les sale bien habiendose saltado los números de relleno. Continua la
venganza del Doctor Luz, y uno de los principales problemas es que la historia,
a la que aún le quedan tres números, tiene muy poco argumento. Es menos una
historia de Flecha Verde, y más una historia del Doctor Luz siendo malvaaado,
con Flecha Verde y amigos entreteniendose por el camino. Y aunque ciertamente
Winick hace a Luz terrorífico, se pasa bastante con el “que malo y que sádico
que soy”, que fue hecho mejor en Jóvenes Titanes. Aquí se repite mucho, y
parece bocazas más que confiado, por mucha gente que mate o que humille para
demostrar, una y otra vez, lo malo que es. Y luego están las distracciones a
las que se enfrentan Flecha y Relámpago. Por Dios, Winick, ¿tanto cuesta mirar
una ficha del personaje que tienes que escribir? Hielo Mortal ni se llama como
pone aquí (esa es la original que murió cuando Winick aún estaba en el colegio)
ni su punto débil es el fuego. Es decir, la idea del personaje es que absorbe
calor, el fuego le viene bien, no mal. Por lo demás, una historia de superhéroes
decente, pero estropeada por todas esas cosas. Dibujo más o menos decente de
Fowler y de Garney, que está mejor que recientemente en JLA. Neutral (5)
Jóvenes
Titanes Nº17: Primero tenemos el final de la puñetera
historia de Liefeld (¿Tanto costaba saltarsela como han hecho con otros números
de relleno y suelen hacer con lo de Simone? Hay prisa, y eso), de la que en
cuanto menos se diga, mejor. Y luego empiezan los crossovers con Crisis
Infinita. El primero, además, cruza con las historias actuales de Batman, con
Capucha Roja viniendo a visitar a Robin. Y pese a que es una horrible idea,
Johns logra sacarle el poco partido que puede (enlazandolo de paso con uno de
los temas actuales de la serie) y es una lectura decente, aunque sin llegar a
ningún sitio que no fuese predecible. Aparte de eso, se empieza a ver que hay
una crisis en muchos frentes ahí afuera, con varias menciones de las distintas
cosas según pegan, incluido el primer reclutamiento que vemos aquí para el
Equipo Troy, con los Titanes obvios, y algunos menos obvios y más curiosos. Si
te gustan los universos compartidos y ver como encajan las distintas series,
disfrutarás del número. Y luego está la segunda historia, donde aprovechando la
excusa de Dia de la Venganza, toca la revancha de otro villano clásico de la
serie. Esta versión, me temo, no queda muy interesante, por mucho que ayude a
la sensación de un crossover de Crisis de “hay un montón de problemas ahí
afuera y estamos desbordados”. La idea que se presenta al final, aunque obvia
(y decepcione un poco) promete ser más interesante. Algún momento bueno con los
Titanes, pero poca cosa. Y además, extrañamente, hay unas cuantas páginas
dedicadas a un comic-dentro-del-comic protagonizado por el Equipo del Zoo, una
serie de super-animales desenfadada de los 80, dibujado y coescrito por su
creador, Scott Shaw!. La idea es que han sufrido
desgracias y se han oscurecido tanto en estos años como el resto de personajes
DC. Pero francamente, no se sabe bien a que viene ni la historia, ni este
enfoque. No es una parodia, porque no va en cachondeo, y como historia, no se
sabe que demonios pretenden contando una mezcla de Crisis de Identidad, Watchmen
y todo lo de por medio, pero con animales antropomórficos como protagonistas. Para
terminar de arreglarlo, empieza a dibujar Tony Daniel, refugiado de la vieja
escuela Image, y no ha evolucionado en nada desde los 90. Desconocimiento de
anatomía total, chapucero de composición, y terriblemente cutre a la hora de
hacer detalles y fondo, es desagradable de ver casi siempre. Además, encima
tiene manía de hacer pin-ups, que no ayuda a unas historias que son ligeras de
por si. Es brutal como varias cosas se han juntado para hacer que una serie que
era buena haya caido tanto de repente, espero que sea sólo cosa de la Crisis. No
Recomendado (4)
New
Excalibur: Relanzamiento inmediato de
Excalibur tras Dinastía de M, sin ninguna conexión con el inmediatamente
anterior, con el prefino Nuevo porque… el departamento de marketing de Marvel
no da para más de si, parece. Sin embargo, es irónico, porque este Excalibur es
mucho más como el Viejo Excalibur de Claremont, en el sentido de que al menos
tiene sentido que la serie se llame Excalibur. Cosas como que, no se, tenga
como protagonistas a un grupo llamado Excalibur que se basa en Gran Bretaña.
Como el grupo original, es una mezcla de personajes autóctonos (Capitán
Britania y Pete Wisdom, con Claremont devolviendole la pelota a Ellis, y
curiosamente, manera de hablar aparte, no lo hace mal) y refugiados de la
Patrulla-X, la mayoría reunidos en el crossover de Dinastía de M: Juggernaut,
que continua con su historia de redención, Dazzler, que más o menos ha vuelto a
lo básico, Sabia, por ser el personaje fetiche de Claremont de turno, y Nocturna,
supongo que para ser reminiscente del grupo original, y tener tanto a un
Rondador como a una hija venida del futuro, aunque francamente, es un personaje
con una historia complicada y redundante y no es exactamente una buena idea. Y
se juntan para ser… um, superhéroes. En Gran Bretaña. Con temas mutantes, y
eso, y de realidades alternativas y así. Es decir, básicamente, como el
Excalibur original, pero sin el humor. O como la Patrulla-X de Claremont, la
verdad. Y ese es el problema principal de la serie, que no es más que una serie
de superhéroes genérica de Claremont, más de lo mismo que lleva haciendo muchos
años, sin nada que la haga interesante o distinga de otras series. Su única razón
de ser es tener más Claremont para sus fans, y aunque eso sea suficiente económicamente
hablando, creativamente deja que desear. Porque, realmente, ¿cuál es su primera
gran idea para una historia? Enfrentar al grupo a una versión alternativa
malvada de la Patrulla-X original. Un alarde de imaginación, y algo que
Claremont no ha hecho jamás. Después vienen, por supuesto, viejos enemigos de
Excalibur sin ideas nuevas (aunque al menos alguien por fin recuerda que Courtney
Ross está muerta y suplantada por su gemela malvada, aunque a efectos prácticos,
Claremont continua con la puñetera idea 18 años después como si Davis no la
hubiese terminado) y curiosamente, recupera a un personaje que nadie le culparía
si no recuperara, y empieza una historia medianamente interesante con él,
aunque tenga que ignorar buena parte de su origen porque era muy estúpido. Y
todo ello, sin molestarse en explicar a que vienen, o que pretenden, ninguno de
los malos de esas historias, dejandolo todo para más adelante. Tal vez. Pero
francamente, es lo que puedes esperar de Claremont: Muchas ideas recicladas,
historias sin mucha imaginación e ideas, villanos con poca personalidad e
ideas, interacción entre personajes entretenida pero sin mucho más, cosas que
empiezan, se quedan a medias y quizá acaben algún día y la sensación de que ya
hemos estado aquí muchas veces. Porque llevamos toda la vida, de hecho. Al
menos demuestra una tendencia mayor a jugar con los juguetes de otros y no sólo
con los suyos, y supongo que será un poco más tolerable cuando no sean dos
series mensuales de esto. El dibujo de Michael Ryan no está tan bien como en
New X-Men, porque los personajes que no son adolescentes monos no se le dan tan
bien, y la acción le sale un poco sobrecargada, pero en general es bastante
atractivo, al menos. El dibujo de Cummings también está bien. No Recomendado
(4)
New
Thunderbolts: Mala Sangre: Realmente, este es
el tomo donde, por llegar al nº100 entre los dos volumenes, la serie revierte a
la numeración y nombre original, así que el puñetero New sobra. Es una pena que
esta serie venga aquí en tomo, porque aparte de leerse bien mensualmente, este
tomo como los anteriores mezcla cosas muy buenas y bastante malas. Es
frustrante. Empieza con dos números muy buenos, la de la portada. Nicieza
siempre ha estado por delante de la curva (¿Recuerdas hace unos años donde hizo
exactamente el mismo argumento que Morrison unos meses antes?) y aquí tenemos a
dos grupos de superhéroes antiguamente amigos enfrentandose entre sí, uno
controlado por el gobierno y el otro rebelde. Y aunque verás muchas cosas así
en los próximos meses, es probablemente la última vez que lo verás de manera
que no está forzada y tiene a todos los personajes actuando coherentemente y
con sentido. Es una pena que gente como Nicieza no hayan sido los que hayan
hecho Guerra Civil, porque probablemente habría salido bien. Aparte de una
pelea muy chula donde todos los personajes muestran sus poderes y
personalidades (algo que debería ser, no se, lo normal), los personajes hacen
las preguntas y respuestas adecuadas ante una situación así, y la situación está
bien llevada. Además, da igual que equipo quieras que gane, porque aunque uno
gana la pelea, pierde moralmente, y la historia termina con una sensación tanto
de victoria como de tragedia que queda muy bien. Y todo dentro de una historia
mayor aún más interesante, que apuntaba a algo mucho mayor en esa dirección,
que desgraciadamente no se llegará a hacer por culpa de Guerra Civil. Después
toca una historia más convencional contra una nueva versión de un viejo grupo
de villanos, y no queda mal, sobre todo cuando va menos de una pelea entre
grupos, y más de los protagonistas actuando de manera atípica para estas
historias con Demonio Veloz teniendo que elegir de una vez si quiere ser héroe
o villano. No está nada mal. Luego viene por fin la revelación de quien es el
nuevo Espadachín, que es quien estaba claro desde el principio. Pero esa no es
la gracia, la gracia es todo el número, dedicado a definir al personaje,
repasando su historia y motivaciones durante todo este tiempo, y dandole una
nueva dirección muy original, en una serie de motivaciones originales de por
si, con una idea para sus habilidades, además, de lo más retorcido, que deja
claro que estamos hablando de un personaje que está muy mal de la cabeza. Y de
paso, más pistas de direcciones intrigantes que la serie a lo mejor no va a
poder seguir, y la explicación de inconsistencias entre esta serie y Lobezno
que arreglan las cagadas de Millar.
Luego tenemos un número donde coinciden
varios de los subargumentos de la serie, sobre todo una trama paralela que se
iba desarrollando por todo el tomo, que va de poner a unos 14 Thunderbolts en
el mismo lugar, avanzar un poco sus ideas, y explicar brevemente de que va cada
personaje. Lo bueno es que pone bien en situación todo, y demuestra que Nicieza
tiene bien pensada la mentalidad de cada personaje. Lo malo es que con eso se
nota lo poco que ha desarrollado a algunos, y ya en el nº100, el poco espacio
que tienen para moverse muchos de ellos, en una historia que es decepcionante
teniendo en cuenta toda la preparación intrigante que habría puesto Nicieza. Es
la conclusión de algunas de las tramas que llevan en la serie desde el
relanzamiento, pero el conflicto, la verdad, deja que desear. El problema
principal es que la excusa para el conflicto, y los niveles de poder y maneras
por los que funciona y se resuelve son tan cósmicos y vagos que son casi
incomprensibles y porque lo dice el guión. El problema secundario es que el
desarrollo a base de peleas también es un poco decepcionante. Y luego está la
muerte de uno de los Thunderbolts, que parece que va en serio, que aunque
comprensible porque el personaje se había vuelto inmanejable (y otros motivos
fuera de la historia) y Nicieza logra hacerla apropiadamente trágica,
importante y apropiada a la historia del personaje, no deja de ser una lástima.
Tiene momentos buenos, eso si, y sobre todo, pistas interesantes sobre la nueva
dirección de la serie, que promete, sobre todo con la última página. El dibujo
de Grummett es sólido, claro y con buena coreografía y sensación de movimiento
para las peleas, aunque a veces se echa de menos la imaginación de sus
predecesores. El dibujo de Leonardi en dos capítulos, sin embargo, es de lo
peor que ha hecho en mucho tiempo, feo, inconsistente y confuso. Y lo peor es
que sólo quedan 9 números de la serie de verdad. Recomendado (8)
Nextwave
Nº1: La portada está tan cuidada que está
troquelada, sin embargo, no han podido molestarse en traducir el texto que hay
en ella (Algo así como “Curando America a base de pegar palizas”, que capta
bastante bien el tono de la serie) porque, aparentemente, en Panini perdieron
el sentido de la prioridad hace tiempo. Como en Thunderbolts, además, es una
pena que siendo esta una de las pocas series escritas para leerse como capítulos
sueltos (cosa además novedosa para Ellis, que fue de los pioneros en escribir
para el tomo) la publiquen en tomo, mientras que las cosas estiradas de Bendis
y cia las publican mensualmente. En fin, esta es la primera mitad del último
invento macabro de Warren Ellis, y una de esas cosas que le encantan a los fans
de Internet pero que venden relativamente poco. Aunque se podría definir como
una parodia de los superhéroes, Ellis pasa tanto tiempo riendose con el género,
que riendose de él. Es decir, es una serie completamente absurda, con un
villano llamado Dirk Rabia, Agente de HATE (parodia de… bueno, te lo puedes
imaginar) que es tan exagerado como puedes imaginarte, lanzando a los
protagonistas villanos como koalas asesinos, hombres espárrago o policias robot
gigantes, y todos los personajes hablando como personajes de Ellis en su
extremo más drogado e hiperbólico. Pero aunque se rie de todos los elementos
superheroicos que usa (y todo personaje que sale es o idiota o despreciable hasta
cierto punto), también capta a la vez, lo chulo y demencial de la idea de los
superhéroes, y de usar cientos de conceptos de fantasía/ciencia-ficción
gloriosamente absurdos, a base de puñetazos, rayos y explosiones a toda
pastilla. Es como una serie de dibujos animados de por las mañanas, pero pasada
de vuelta. (Con su propia canción principal, y todo, podeis oirla aquí)
Y como protagonistas tiene a una selección aleatoria de secundarios que nadie
estaba usando, para que la menos gente posible se queje porque Ellis se caga en
ellos: Así, Pulsar ahora es una pesada que siempre cuenta batallitas de sus
tiempos como Capitana Marvel, Meltdown es una cleptómana paleta y el Hombre
Maquina, básicamente, es Bender. La verdad, es una serie que nadie lloraría si
se decretara no canónica (y los flashbacks y narración definitivamente son muy
no canónicos), pero tomada como chiste, no está mal. Tiene diálogos
divertidisimos, sobre todo los de Dirk Rabia (“Todos los días cazo una vaca y
la devoro. ¡Por HATE!”) y muchas burradas imaginativas
a lo grande. La burla de los superhéroes cansa un poco, sobre todo cuando los
chistes sobre los personajes se repiten, pero al menos se hace como gracia y no
con mala intención. Resumiendo: Si la idea de enfrentar a superhéroes al Fin
Fang Foom (Un dragón gigante parlante Kirbyesco en pantalón corto) a base de puñetazos,
explosiones y quejas de FFF por el hecho de que no tiene nada debajo de los
pantalones, te resulta divertida o genial, te gustará, si no, te parecerá una
chorrada. En cuanto al dibujo de Immonen, ha evolucionado hacia un estilo mucho
más simple, similar a la animación americana actual, pero apropiado para la
serie. Recomendado (8)
Pantera
Negra: Dos, por las malas: No tengo exactamente
claro el porqué de ese título. Tras unos cuantos crossovers, continua esta
serie, que va cambiando de dirección en cada historia, pero no de tono. La
dirección esta vez es un team-up entre varios héroes negros. Si, se juntan
desde Pantera Negra hasta Blade pasando por Pulsar y Luke Cage, únicamente por
ser negros, (bueno, está también Shang Chi, no se sabe si porque “negro” aquí
equivale a “no blanco”, o porque Hudlin necesitaba una excusa para meter
ninjas) pese a lo dispares que son en todo. Porque como todo el mundo sabe, príncipes
africanos, tipos del ghetto y doctores de clase alta tienen todo en común por
ser negros. Aparte de eso, lo que tiene en común con números anteriores esto es
el tono de película mala de Eddie Murphy (ya que estamos con las comparaciones
raciales… y ya puestos, hay sombras del Príncipe de Zamunda en el argumento),
con una aventura muy chorra, basada en estereotipos tontos que se creen exóticos
y muchisimas escenas y diálogos que se creen graciosos, pero que la mayoría de
las veces no lo son, son forzados o tontos. Demonios, cuando todo el mundo
tiene el mismo sentido del humor tonto, desde Pantera Negra hasta el puñetero
Blade, pasando por Fu Manchú, haciendo chistecitos, sabes que estás en
problemas. Lo que no hay esta vez apenas son problemas de continuidad (algo
hay, pero no a los niveles de “esto no encaja ni lo más mínimo en la historia
Marvel” de la primera historia… esta vez simplemente es mala caracterización y
uso de elementos), pero la premisa es de espanto, de todas maneras. En teoría,
la idea es que T’Challa visita America para buscar una posible esposa (y de
paso, demuestra que aunque esté usando conceptos de Priest, Hudlin no los
entiende lo más mínimo, quizá porque usan cultura no sacada de películas de
series B… las Dora Milaje no son simplemente “tias buenas vestidas de cuero que
hacen de guardaespaldas”, son novias en potencia, así que la sugerencia de que
se case con una de ellas no debería ser precisamente una sorpresa para
Pantera), lo cual, aparte de ser tonto por muchos motivos, sabes que no va a
ninguna parte (y de hecho, Hudlin se olvida al cabo de un rato para dedicarse a
la importante tarea de contar historias de serie B de ninjas y vampiros, que al
menos no es tan ofensivo) si leiste números anteriores estando despierto, o has
visto algo de noticias americanas. El dibujo de Eaton (que estuvo en Thor no
hace tanto) no está mal. Un comic tonto y ligeramente insultante a la
inteligencia, y aún así, una mejora respecto a números anteriores. No
Recomendado (4)
Solo
Nº4: Número dedicado a Howard Chaykin, y
demuestra más rango que sus últimos trabajos, ya que no todas las historias van
de un machote chulito que practica sexo con todas las mujeres neumáticas que se
va encontrando. Sólo hay una de esas. La mayoría son historias cortas típicas,
más o menos en el formato de los anteriores números. (¿No se suponía que esto
era para hacer cosas más originales?) La del científico enamorado es
interesante pero el giro final no funciona demasiado bien. La del oeste es una
historia decente de forajidos, divertida en el sentido de tener morro y salirte
con la tuya. La de los espías, otra de los temas habituales de Chaykin, aunque
tiene un giro muy similar a una película reciente, está bastante bien, contando
la historia en el tiempo necesario y acabando con un guiño divertido. Después
hay otra sobre otro tema típico, el pueblecito americano con un terrible
secreto, que tiene la pega de que el final es predecible si sabes que hay un
giro. Y por último, una narración sincera y autobiográfica sobre porque hace
algunas cosas que hace, que es bastante interesante, si no otra cosa. El dibujo
también muestra más rango que últimamente, sin exagerar los moldes feos que ha
usado últimamente, conteniendose y adaptandose según el género. Aunque no es
maravilloso, es un recordatorio de porque Chaykin se hizo famoso en primer
lugar. Recomendado (8)
Superman
Nº12: Último número antes de Sacrificio
(aunque se empieza a notar ya la conexión OMAC) y la serie está en plena
reestructuración. Y es problemática e incomprensible. Es decir, después de
aguantar un año de puñetero Action Comics de mierda de Chuck Austen, que hasta
en DC han admitido que era insoportable, ahora resulta que se van a saltar la
etapa de Gail Simone, que es, la verdad, bastante mejor que todo lo que han
publicado en la serie hasta ahora. Es absolutamente incomprensible la manía que
le tienen en Planeta a Simone. Porque no sólo es una guionista criticamente
aclamada y con bastante peso actualmente en DC, vende más que decentemente en
EEUU. Y sin embargo, aquí pasan completamente de ella, ignorando la excelente Aves
de Presa, su etapa en Action, y es posible que pasen también de su nueva Átomo.
Es absolutamente incomprensible que publicando casi todo lo que saca DC,
incluyendo mucha basura que no vende allí, justo ignoren practicamente todo lo
de Simone, y la verdad, resulta muy, muy sospechoso, pero tampoco quiero
especular sobre las incomprensibles razones. Pero hay que jorobarse, que
teniendo unos números que enlazan con Villanos Unidos, que tienen una historia
sólida, a un Superman siendo un verdadero héroe, a un dibujante establecido
como Byrne y a una guionista de éxito, pasen de esos números y publiquen unos
números de Superman quéjica e inútil en peleas tontas, con un guionista poco
popular y un dibujante horrible como Benes. En serio, es incomprensible.
Casi tan incomprensible como la saga que
termina de Azzarello y Lee. En este último número, Superman se pega mucho con
la versión más cutre jamás vista de Zod (incomprensible y que ha sido borrada
de la historia tan rápidamente como vino) y otro bicho feo, y la historia se
termina abruptamente, con un epílogo sobre lo memorable que ha sido el maldito
cura que ha estado dando la lata toda la etapa, y a Superman que sigue siendo
un llorica en diálogos y narración sobreescritos que resultan absolutamente ridículos
en un personaje como Superman, y demuestran que el autor no tiene ni puñetera
idea de a quien está escribiendo. (“¿Quién me llorará a mi cuando muera?” dice
el puñetero héroe más admirado de la Tierra, dame un puñetero respiro).
¿Podemos dejar ya de fingir todos que Azzarello es buen guionista? Luego está
la nueva etapa de Superman, escrita por Verheiden, que además de escribir
algunos comics de Epic y así en los 80, es escritor y productor de Smallville,
con todo lo que eso conlleva. Y editan su etapa en vez de la de Simone. El
resultado es continuar lo de Lee, con una historia de cronología difícil, y aún
más Superman llorica y quejica, en una historia que tampoco dice nada, excepto
dedicar varias páginas a un combate con un OMAC, que no da mucho de si. El
dibujo de Benes es una mala imitación de Lee, aunque al menos esta vez no tiene
menos problemas con las mujeres, pero sólo porque hay menos. Desastroso. Por último,
está la serie de Rucka, que encima ve sus argumentos interrumpidos,
literalmente, por el Proyecto OMAC, que incordia, por mucho que también sea de
Rucka. La parte de Ruina y demás es interesante, y es una lastima que se vea
cortada por lo otro, porque aunque Rucka escribe a los OMAC bastante mejor que
Verheiden, empiezan a cansar ya bastante, y debido a la aceleración y desorden de
Planeta, ver a los OMAC aquí es repetitivo, no ominoso. El dibujo de Kerschl es
un respiro después de tanto Wildstorm, pero tampoco está a su nivel habitual.
Una pena que tanto Superman como la serie de Rucka tengan que aguantar tanto
lastre. Evitar a toda costa (2)
Transmetropolitan
Nº7: Comienza el segundo año, el de las
elecciones, y con él la primera saga larga, El Año del Bastardo. Por el lado
personal, la historia va del hastío de Spider de la Ciudad, su gente y sus políticos,
sobre todo tras lo que le pasó en números anteriores, y se nota, ya que el tono
de Spider y de la serie se vuelve más duro y agresivo, con un humor aún más cínico
y desagradable. La sensación de estar harto permea las páginas, está muy bien
mostrada. Además, se presenta a la nueva ayudante, Yelena, que aunque no causa
tanta impresión inicial, sirve para contrastar el estado de ánimo de Spider
entonces y ahora, y darle un tipo de relación personal distinta. En el lado del
argumento principal, están las elecciones, y la presentación del nuevo villano,
el Sonriente, que con cierto parecido a políticos que aún siguen en boga, sirve
para demostrar un par de lecciones importantes sobre los candidatos políticos. Unas
cuantas lecciones de política y una trama que se va desarrollando bien, con la
siempre divertida (y a ratos, brutalmente desternillante) narración y diálogo
de Spider Jerusalem, y el dibujo siempre fantástico de Robertson, no se puede
pedir más. Si no compras este comic, haces que ELLOS ganen. Muy Recomendado
(10)
Y… eso es todo. La semana que viene,
Wonder Woman termina con su viaje al infierno, Green Lantern comienza los
crossovers con Crisis, Justice League Elite continua con las amenazas
incomprensibles, Outsiders tiene relleno con el grupo original y Manhunter
continua la matanza gratuita. Nos vemos.
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