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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semanas del 15 al 28 de Septiembre
Más televisión para todos: Cuatro está
emitiendo la segunda temporada de Dexter, que sigue manteniendo la calidad de
la primera, metiendonos muy bien en la piel de un psicópata asesino que es más
moral y humano de lo que muchos, incluido él mismo, quieren admitir. Mientras,
en EEUU, ha empezado la tercera temporada de Heroes, que desde luego, empieza
con un ritmo mucho mejor que la segunda, dispuesta a recuperar la energía de la
primera. De todas maneras, queda claro que va a tener más o menos la misma
estructura que otros años y usar la misma bolsa de trucos (prácticamente todos
sacados de comics de superhéroes) y eso no va a cambiar, tanto si te gustó o
no.
Para aquellos que tengan el Canal
Sci-Fi, han empezado a emitir los lunes Doctor Who, la más popular serie británica,
y uno de los mitos de la ciencia-ficción televisiva. Y esta nueva versión es
una excelente serie, que probablemente le encantará a cualquier fan de los
comics (Paul Cornell, el de Wisdom, escribe algunos episodios, para que te
hagasn una idea del estilo) y aparte, es la prueba científica de que puedes
hacer algo brillante y accesible usando continuidad que se remonta a décadas
pasadas sin necesidad de ignorarla o empezar de cero, simplemente usandola como
trasfondo no necesario para entender lo nuevo.
Y no exactamente TV, pero casi, es el
Blog Musical del Dr. Horrible, que vi hace semanas, pero se me olvidó comentar.
Básicamente, es lo que hizo Joss Whedon durante la huelga de guionistas del año
pasado, una mini-película musical para internet, con el orígen de un
supervillano. Desternillante, maravillosamente interpretado (por Neil Patrick “Doogie Howser” Harris, y los dos
viejos conocidos de la última temporada de Buffy, Felicia Day y Nathan Fillion,
este también de su Firefly) y con un fondo emocional mucho más impactante de lo
que puedes esperar al principio, es Whedon muy en forma. Trata de conseguirlo…
de alguna manera.
[¡Fantástico!]
Hola a todos. Bienvenidos a otro
dos-en-uno de estas críticas reconstructivas. Siento que salgan a trompicones y
con retraso, pero son muchas cosas, y el tiempo escasea. A ver si me lo
administro mejor. Esta semana, tenemos varias cosas: Los tomos de Norma, que
cada vez se centran más en adaptaciones de otros medios, y cada vez traducen
peor, les he pillado un par de malas traducciones de frases hechas bastante básicas.
Algunas cosas de Planeta, pero que se ha dejado algunos números y tomos para lo
que técnicamente será el mes que viene. ¿Qué les ha pasado, se han tomado
vacaciones largas? Y un increible montón de tomos de Panini. Por lo menos 13,
que es una enorme burrada, lo mires por donde lo mires, no siendo un Salón ni
otro acontecimiento especial. Y eso que solían ser los moderados.
Afortunadamente, entre tanta cosa, tampoco hay tanta buena, así que elegir no
es tan difícil, si se hace bien.
Entre esos tomos, hay uno que no
comento, el que reedita los primeros números de la primera serie regular de
Ennis en el Castigador. El material ya lo comenté en su día, es bueno y lo que
puedes esperar, pero lo realmente señalable es el artículo introductorio,
escrito por mi buen amigo y antiguo colaborador de esta página, Alberto Morán,
en lo que espero sea el principio de una productiva carrera colaborando con las
editoriales. Echadle un vistazo y comprobad que escribe bastante mejor que yo,
aunque en este caso se pase de serio y dramático en lo que es, en esencia, una
comedia. Al menos llama al personaje Castigador, como debe ser.
Hablando de gente que escribe bien, Paul
O’Brien, una de mis inspiraciones como crítico de comics, ha decidido abandonar
su página de reseñas y pasarse a hacerlas en forma de blog menos formal. Una
pena, pero supongo que le vendrá mejor. La cosa es, ¿queda algún otro crítico
que escriba en forma de página-columna estática, o soy el único que no lo hace
en forma de blog? (Bueno, tengo un blog, pero únicamente reproduce las columnas
conforme van saliendo) ¿Debería modernizarme? Dudo que lo haga, entre otras
cosas me parece más fácil de manejar así, pero está bien saber que opinais.
Volviendo a los tomos que no comento,
Norma reedita Hard Boiled, novela gráfica de los 90 por Miller y Darrow,
bastante al estilo europeo. Si siempre has querido leer Blade Runner, pero con
mucha acción ultraviolenta, es el comic para ti. Una burrada, pero muy
divertida.
Ahora, si no se me olvida nada (y lo
siento si me dejo algo), novedades americanas: En DC, la idea brillante de esta
quincena es DC: Decisiones, una
miniserie sobre las elecciones presidenciales, y los distintos personajes
eligiendo bando. Por supuesto, cualquier parecido con la realidad es
coincidencia, pues el candidato conservador es un ser humano decente de
inteligencia normal e ideas que no son absolutamente demenciales, pero es lo
que pasa cuando tienes “parcialidad”. Tan desastroso como pueda sonar, teniendo
en cuenta que coescriben dos guionistas de ideologías opuestas, y el liberal
encima es Judd Winick, con personajes prestados adquiriendo ideologías opuestas
a las que tienen en sus series regulares para que haya historia.
En Marvel, también tienen sus ideas
peregrinas: Revivir un grupo cutre que nadie recuerda como Big Hero 6, de la mano de ese moderno guionista con el dedo en el
pulso de la juventud como es Claremont. El resultado te lo puedes esperar, lo
mismo de siempre.
También tenemos en los mutantes Manifiesto Destino, una miniserie sobre
la nueva dirección de la Patrulla-X, pero centrandose en algunos de los
personajes que no caben en la serie central. Es decente, pero no tiene la misma
energía que la relanzada serie principal.
Y luego, el nuevo encargo de Greg Pak es
Magneto: Testamento, una miniserie
dedicada a contarnos el orígen del personaje. La pregunta acuciante es: ¿Por
qué? Realmente, no hay mucho nuevo que contar, excepto darle un nombre real de
verdad. En cualquier caso, es una historia sobre el Holocausto, con un final
que ya conoces. Eso debería decirte si es el tipo de historia que quieres leer,
pero la verdad es que está bien hecha, dentro de ese género, aunque no diga
nada nuevo.
Siguiendo con Magneto, sale Dinastía de M: Guerra Civil (o quizá al
revés, pero sería demasiado estúpido), que no es un cruce entre dos horribles
historias a ver cual es peor, sino otra historia sobre el (inexistente) pasado
del mundo de la Dinastía de M, por Chris Gage. Como la del año pasado, es mucho
mejor que la original, y de lo que merece ser, y si te lo tomas como un What
If, está bastante bien.
Por último, decir que si el final del número
más reciente de Nova es lo que parece ser, Abnett y Lanning se han ganado
muchos nuevos amigos. Como debe ser.
Ahora, lo de aquí:
24:
Historias Nº1: Siguiendo con la tendencia de
Norma y de IDW de sacarle dinero, er, sacar comics basados en licencias de
otros medios, toca de una de las mejores series de TV, para ocupar el hueco que
este año ha dejado la huelga de guionistas. Bueno, es una casualidad, pero aún
asi. Aparte de los problemas típicos de las adaptaciones, el problema de
adaptar 24 en concreto es que no hay una buena manera de adaptar el truco del
tiempo real a un medio sin tiempo como es la historieta. Lo que hacen es hacer
que todo el comic transcurra en 24 horas, con un contador de tiempo que aparece
de vez en cuando, pero eso sólo le da la parte superficial, el ritmo es el de
un comic normal. Escriben dos novatos, y son tres especiales sueltos que
transcurren entre temporadas. El primero transcurre antes de empezar la serie,
y es una misión con Jack, Nina y el jefe del principio, en suelo extranjero. Es
una historia de acción bastante convencional, sin muchos de los giros y
burradas que hacen que la serie destaque. El segundo transcurre poco después de
la segunda, pero no trata el cliffhanger que luego ignoraron en la tercera. Es
otra historia genérica, aunque tiene un par de diálogos graciosos. Ambas están
dibujadas por Renato Guedes (que está haciendo Superman), que hace que Bauer y
compañía se parezcan a sus actores, pero sin forzarlo demasiado. Le da bien el
tono de la serie, y es muy bueno. Por último, un tercer especial, que también transcurre
entre la segunda y la tercera, con Jack infiltrado en los Salazar, ya está
mejor, teniendo más de los dilemas éticos, situaciones peliagudas y traiciones
que caracterizan a la serie. No está a la altura de cuando la serie funciona,
pero se parece. El dibujo esta vez es de un tal Manny Clark, que no es ya que
sea fotorrealista, es que da la impresión de que ha cogido fotos de los
actores, y ha hecho el comic con un collage de ellas. El resultado es ridículo.
En cualquier caso, es un comic que no es más que para muy incondicionales de la
serie. Neutral (6)
Agentes
de Atlas: Una de esas miniseries que no venden
nada pero que son queridas de la crítica, y es una alegría ver que Panini
empieza a preocuparse por ellas, aunque sea con retraso. Supongo que es porque
han anunciado serie regular para el año que viene. A ver si Beyond o Union Jack
caen pronto. Escribe Jeff Parker, que normalmente está relegado a las series
para niños, pero que aquí demuestra que es capaz de bastante más. La idea es
coger al puñado de superhéroes olvidados de Atlas (el nombre que tenía Marvel
en los 50), que ya se había juntado como unos falsos Vengadores en un par de
flashbacks modernos, y relanzarlos en el presente, pero manteniendo el sabor de
pulp y aventura rara de la época. Y con mucha personalidad y humor. El
resultado es algo que tiene vagamente una forma superheroica, de “reunir a los
viejos compañeros”, pero de una manera aventurera trotamundos que debe más a
James Bond y a otros géneros antiguos que a, digamos, los Vengadores. Con
personajes muy variopintos y muy diferentes, incluyendo un hombre gorila sarcástico,
una diosa del amor, un robot inexcrutable y alguien muy, muy alienígena en
muchos sentidos. Y un villano de los clásicos de toda la vida, que lo abarcan
todo, pero con muchos giros en su personalidad y varios objetivos y planes. Si
la miniserie tiene un problema es que la mucha historia acumulada de los
personajes hace que cada vez que introducen a uno, no sólo tienen que contar
historia pasada, tienen que meter varios retcons por cada personaje (esto es lo
que pasó… excepto que no, pasó esto otro), en algunos casos contradiciendo
buenas historias anteriores gratuitamente, lo que es problemático por distintos
motivos para viejos y nuevos lectores. (Y ya tiene coña que resuciten a dos
personajes aquí cuando en Marvel acaban de matar estúpidamente a sus versiones
superiores posteriores, pero eso no es culpa de Parker) Pero por lo demás, es
un gran relanzamiento de personajes, muy divertido, y bastante diferente y
refrescante en el panorama actual. El dibujo de Leonard Kirk es claro,
agradable y muy apropiado. Como extra, el tomo lleva un número de los mismos
autores de la versión juvenil de Vengadores, donde también salen los Agentes de
Atlas, que estan igual, aunque sea otra continuidad. Se nota que el público
objetivo es distinto, porque es una historia más simplona y menos mordaz, y
luego está la alineación tan chorra de los Vengadores, pero bueno, no molesta
demasiado, aunque decepciona tras la miniserie. Muy Recomendado (9)
Batman:
Año 100: Poco hay más irritante que cuando un autor
“alternativo” se “digna” a rebajarse y escribir un personaje comercial, y
promete hacer algo jamás visto para enseñarle lo que vale la pena a los fans descerebrados… y entonces hace lo mismo que
siempre, y demuestra que el autor en vez de ser tan “artístico”, debería
haberse molestado en leer un poco lo básico. O eso, o que tiene mucho, mucho
morro. Caso típico: Este. Paul Pope es un autor de esos que no suele trabajar
en el mainstream, y prometió algo diferente con esta mini, hace unos años. ¿El
resultado? Una historia que transcurre en un futuro caótico, donde Batman
vuelve tras muchos años desaparecido, y debe enfrentarse a los macarras que
andan suelto, y a la vez, a las fuerzas del orden. Espera, ¿que comic estoy
describiendo, este, o el que es probablemente el comic más famoso de Batman? Básicamente,
esta historia fue mucho mejor cuando se llamaba el Retorno del Caballero
Oscuro, hace 20 años. Tenía mucha más fuerza y dinamismo, en guión y dibujo.
Por no hablar de más claridad y más ideas. En serio, no es una copia total,
pero es que las partes que son diferentes, tampoco aportan nada reseñable. Neutral
(6)
Batman/Fantasma
Errante: Era mejor la traducción de Fantasma Desconocido,
porque le pegaba mucho más a su frase favorita de “soy sólo un desconocido”,
pero mira. Esto es otro de esos especiales de Batman que tanto se prodigaban en
los 90 que a nadie le importa o recuerda, pero que Planeta se empeña en sacar,
por alguna razón. Como muchos de ellos, está escrito por Alan Grant. En este
caso, es un team-up de los de toda la vida: Hay una amenaza en territorio de
Batman, pero de la temática del Fantasma, y uno ayuda al otro, mientras
intentan superarse a enigmático y brusco. Todo muy típico, aunque no está mal, y
el dibujo de Arthur Ranson es bueno. Por cierto, el aspecto del Fantasma es
algo distinto de lo habitual y más aburrido, porque lo cambiaron para una
miniserie Vertigo, y hubo que tragarselo durante unos años por culpa del estúpìdo
edicto editorial de “hay que tragarse cualquier estupidez que hagan en Vertigo
con personajes DC pese a que ellos ignoran el Universo DC lo más que pueden”. Recomendado
(7)
Buffy
Cazavampiros: No Tienes Futuro: Segundo tomo
de la octava temporada oficial de la serie, que sale demasiado rápido después
del primero. Al fin y al cabo, en EEUU aún está publicandose en grapa lo que
será el cuarto tomo, así que en breve el tiempo entre tomos será mucho mayor,
como ha pasado con Ex Machina. Pan para hoy, hambre para mañana, la política de
algunas editoriales. En cualquier caso, tiene la primera saga no escrita por
Whedon, pero está en buenas manos: Brian K. Vaughan, que no sólo es un
excelente guionista de comics, ahora se ha convertido en un gran guionista-colaborador
en equipo de series de TV, así que sabe desenvolverse en ambos mundos, y sus
trabajos ya han demostrado su afición por Buffy. Lo curioso es que esta no es
una historia protagonizada por Buffy, sino por Faith, y en menor medida, por Giles.
Así, astutamente, van contando historias de más aspectos del universo de Buffy,
sin tener que ceñirse a sacar a los personajes principales un minimo por
episodio (aunque salen en algunas escenas). Además, en el buen estilo de las
temporadas clásicas el “episodio” cuenta una historia autoconclusiva con su
propio villano que avanza subargumentos personales pero también avanza la trama
principal de fondo. El problema es la idea central: Para empezar, el nuevo
status quo para Faith que se implicaba al final de la serie original (y que
habría servido si le hubieran dado un spin-off) se tira en las primeras páginas
y se vuelve a… no mucho, la verdad. Lo que nos lleva al problema, que es que la
historia se basa demasiado en repetir el viejo conflicto entre Buffy y Faith, que
ya se ha machacado demasiado (era lo único del personaje hasta que volvió en
Angel, y ya entonces fue un alivio tenerla como un personaje que no va únicamente
de eso, da pena que vuelvan otra vez más sobre ese terreno pisado) y tiene
menos sentido ahora que hay cientos de Cazadoras. Ese es el único problema de
la historia. Vaughan hace buenos diálogos (aunque no tan memorables como otras
veces), clava las voces de los personajes y sus personalidades, el par de
villanos es memorable dentro del estilo de la serie, ampliando mágicamente dos
tipos de gente real muy repelente (es increible lo despreciable que hace a la
villana central, y no sólo por lo malvado), y las tramas avanzan bien y dejan a
los personajes en un buen sitio para futuras historias. Es sólo que el
conflicto central es repetir algo muy visto. Para terminar el tomo, vuelve
Whedon con una historia central basada en la interacción entre los dos pares de
personajes principales. Básicamente, sirve para contestar a muchas preguntas
sobre lo que le ha pasado a los personajes en los meses anteriores, y de paso,
dar algunas pistas sobre lo que va a pasar. El conflicto central no es más que
una excusa (aunque encaja mejor el tono de la serie de TV con el nuevo presupuesto
infinito del comic), pero las respuestas son intrigantes, y la interacción
entre los personajes es muy buena, como siempre, sabiendo sacar nuevas
direcciones para ellos que o son nuevas, o son nuevas variantes de las viejas,
como llevan haciendo toda la serie. El dibujo de Jeanty sigue siendo muy bueno,
con expresiones muy apropiadas, mucho detalle en el lenguaje corporal y ropas
distintivas, y muy fluido en las peleas. Recomendado (8)
Capitán
America: Los Elegidos: Que originalmente
iba a ser un “Capitán America: El Fin”, hasta que decidieron terminar al
personaje en la serie normal, y habría quedado confuso. Escribe David Morrell,
el escritor de la novela en la que se basó Rambo (que hay que señalar, poco
tiene que ver con la fama que han adquirido las películas siguientes) por lo
cual parece casi hasta apropiado. Y la verdad es que es mejor “final” para el
personaje que la bazofia que han hecho Brubaker y compañía. Al menos es un
final digno, y hasta cierto punto apropiado para el personaje (o una concepción
de él, al menos) y sus temas. La pena es que es de lo poco bueno que se puede
decir de la historia. Decir que la historia está estirada es quedarse corto:
Podría haberse contado perfectamente en la mitad del espacio, o incluso menos. El
relleno para llegar a 6 números no es precisamente fascinante. En cuanto a la
historia, como podía esperarse, es una historia de guerra. Es una guerra
bastante neutral, no se mete en follones sobre lo que están haciendo y porqué,
sólo importa, como suele ser en estos casos, las intenciones y el valor de los
soldados, que encarna el de America y por extensión el mundo, etc… Va menos de
pegar tiros que de estar en una situación dura por el bien común. Ahí entra el
Capi, versión icónica (es decir, simplemente el orígen como supersoldado, nada
de Vengadores u otros superhéroes en esta historia, está ambientada en el mundo
real, más o menos) y la cosa va de ver como inspira al soldado protagonista, y
todo lo que significa y tienen en común, pese a que el Capi está muerto, o quizá
no. Con un par de misterios sobre lo que está pasando realmente, que empiezan
interesantes, pero se hacen obvios o pesados al cabo de un rato. La cosa es que
aparte del estiramiento, te tiene que gustar mucho la idea central sobre el
valor de los soldados, porque es prácticamente todo lo que te ofrece la
miniserie. Una y otra vez. Una idea válida, pero tampoco tiene mucho que
ofrecer para tanto rollo. El dibujo de Mitch Breitweiser (que hizo la mini de
Drax que no publicaron aquí) es bueno y ambienta bien la historia, similar a lo
que hizo Cassaday hace un par de relanzamientos del personaje. Una pena lo mal
que ha salido, habría quedado bien como un especial. Pero es de esperar dado el
respeto que tienen en Marvel por su personaje fundador. No Recomendado (4)
Exiliados
Nº15: Por fin, después de dos años, Panini
continua la Gira Mundial (por los mundos, no por el mundo… debería ser
Intermundial) que empezó con Dinastía de M. Repiten las páginas de epílogo de
eso, por alguna razón. Aquí tenemos las siguientes tres paradas, (que parece un
homenaje a Mark Gruenwald y Peter David por la selección) todas universos o
futuros alternativos ya conocidos, en algunos casos divergiendo de los ya
conocidos, en otros aportando un capítulo más a sus historias. La cosa es que
aquí queda clara la fórmula de la saga: Los Exiliados llegan a un mundo
persiguiendo a Proteo. Se nos presenta el mundo y algunos de sus personajes
famosos. Proteo encuentra un nuevo huesped. Todos se pelean, y pasamos a otro
mundo, llevandonos a algún habitante. Repite el proceso otras tantas veces. No
es mala idea para una saga del grupo, usando su nuevo status quo y aprovechando
algo obvio que era raro que no se hubiera usado ya, los mundos conocidos. Y aún
así, la fórmula no termina de funcionar, en parte por notarse demasiado. A la
tercera iteración, ya se hace repetitiva y predecible. El primer destino es el
viejo Nuevo Universo, que no es muy conocido por aquí. Bedard nos pone de
invitados a 3 de los 4 conceptos supervivientes de la linea, cambiando a
Psi-Force por el menos exitoso Máscara Nocturna. Algunas cosas tienen su
gracia, como seguir bien el tono de tener un personaje omnipotente como
Starbrand que actua creiblemente como una persona normal, (aunque sea a base de
copiar una escena de la serie original) y papeles apropiados para Justicia o Máscara.
Pero la participación de DP7 chirría mucho, ya que se tira casi un número
entero en recrear una situación de uno de los primeros números de la serie únicamente
como homenaje y decir lo mucho que molaban… y entonces los utiliza como
superhéroes típicos que pierde completamente toda la gracia y originalidad que
les daba Gruenwald. Demasiada nostalgia que muy poca gente recordará, para nada.
Buen dibujo de Pelletier, diseños ochenteros incluidos. Después se visita el
2099, principalmente los Spiderman y Hulk de la época, aunque realmente, va
sobre todo de enseñar el futuro corporativista retorcido en el que transcurren.
Eso le sirve a Bedard para darle gracia a la situación, llevando a la distopía
a sus extremos más absurdos, lo cual es bueno, porque los personajes en si no
son gran cosa. Tiene menos nostalgia (porque en serio, ¿nostalgia por el 2099?)
pero aún así mete varios guiños, como usar la conexión Justicia-Spiderman 2099
pre-establecida por David. Por último, se visita el mundo del Escuadrón
Supremo, y es una cagada. El grupo actua como siempre que no son los
protagonistas (es decir, como idiotas para que haya peleas con los héroes de
turno) y todas las situaciones e ideas brillantes que se quedaron a medias en
su último especial se van a la mierda, porque si. Todo para una historia de lo
más tonto. Una lástima. Buen dibujo de Calafiore en estas dos historias,
excepto en los trajes del Escuadrón. Pero bueno, dejando aparte lo repetitivo,
hay alguna cosa original en el tomo, como algo importante que le pasa a uno de
los protagonistas de siempre (de manera anticlimática y algo pobre), o el
reclutamiento de un viejo conocido, muy apropiado, con un buen uso de las
nuevas habilidades del Panopticon y otro universo ya conocido. Así que, pese a
sus problemas, una historia divertida para fans del Multiverso Marvel.
Recomendado (7)
Flash
Nº3: Empiezan los números publicados por
Zinco en su día. Primero toca el debut y origen de Impulso. Impulso es un gran
personaje, una de las pocas creaciones que valen la pena de los 90, pero en
esta primera saga, apenas se ve nada de lo que luego le hizo interesante. La
mayor parte de la historia le tiene como un objeto a perseguir, y no empieza a
mostrar de que va hasta el final. Estos números también reintroducen a Max
Mercury, que tiene un buen origen y es original dentro de los velocistas,
aunque el rollo pseudomístico que trae acaba cansando bastante. Hay una
historia normalita con Abra Kadabra como malo otra vez. Un nº0 donde se trata
de arreglar el desaguisado de Hora Cero, y volver a contar de que va el
personaje, lo que queda un poco redundante después de que Waid haya dedicado
bastante tiempo a hacer eso mismo. Entonces viene Velocidad Terminal, la gran
saga que lleva al nº100, que lo cambiaría todo, etcetera. Obviamente, Wally no
murió en la saga, spoilers. Parece un chiste, pero es más que eso: En su
momento fue una saga emocionante, y la verdad es que está bien escrita. El
problema es que, en retrospectiva, empezó el molde que seguiría Waid en los
siguientes años en la serie, que se volvería cada vez más repetitivo y peor con
el tiempo: Parece que va a pasar algo terrible, pero al final Wally usa sus
poderes en plan Deus Ex Machina y salva el día. La serie se vuelve menos de
usar los poderes ingeniosamente, y más de usar la puñetera Fuerza de la
Velocidad como recurso mágico para arreglarlo todo. Y los trescientos Flashes
como secundarios están bien como familia, pero en la parte de aventura se
vuelven redundantes. Tras eso, hay algunos números con villanos olvidables
(incluida la última aparición del Mongul original antes de su muerte,
demostrando que se había convertido en un chiste), y un extraño caso de Waid
acordandose de que Flash tiene una Galeria de Villanos memorable (otro de sus
grandes fallos… para que veas, el personaje había sido creado 6 años antes, y
ese es su primer encuentro) en un combate bastante chulo con el Amo de los
Espejos. En cuanto al dibujo, Wieringo hace los primeros números muy bien, y
entonces la serie se convierte en la cantera de los autores españoles, con toda
la primera hornada colaborando: Pachecho, Larocca y Jiminez [sic]. Y la verdad,
que malos eran cuando eran novatos. Oscar Jimenez, que es el que se queda como
fijo, al menos se nota que mejora hacia el final, y la verdad es que es
bastante dinámico, al menos. Pero vamos, este tomo ahora es más curiosidad histórica
que algo que valga realmente la pena. Recomendado (7)
Invencible:
Tres es Multitud: No es exactamente la
traducción adecuada, pero pega. (Y de hecho, la traducción más adecuada sería
una referencia a una de las cosas más irritantes que se han hecho en televisión,
lo cual no debería extrañar viniendo de Kirkman) Buena parte del tomo está
dedicada al triángulo entre Atom Eve, Invencible y su novia, y se hace de una
manera clara, sin tonterías ni tópicos y agradable. Y entonces un subargumento
de acción de números anteriores ataca, y le da la vuelta a las cosas bastante
bien. El giro personal a un viejo recurso de este tipo de historias está muy
bien, y la pelea anterior es muy divertida. Hasta hay un cameo de la otra serie
buena de Kirkman. Los acontecimientos con los secundarios también están
bastante bien, sobre todo la nueva situación de dos de ellos. Después hay un número
que es parte de un crossover donde intentaban montar un supergrupo juntado a
los héroes más importantes de Image: Como todos los intentos de hacer un
universo cohesivo de Image, sobre todo a base de un crossover, es mediocre y
genérico. El capítulo final vuelve a lo bueno, avanzando un argumento a la
larga en lo que parecía simplemente una excusa nostálgica. Por lo demás, tan
bien como siempre, aunque quede un poco escaso en comparación con otros tomos. Buen
dibujo de Oatley. Recomendado (8)
Legión
de Monstruos: Recopilación de varios
especiales con historias sueltas sobre múltiples personajes de terror de los
70, con autores variopintos, que han pasado sin pena ni gloria. Hay de todo,
aunque ninguna puede hacer mucho con su personaje, dado el poco espacio y
relevancia. La del Hombre Lobo está escrita por Carey, y es una historia típica,
pero decente del personaje. La lástima es el dibujo en plan calcado de revistas
de Land, que va completamente en contra del tono de la historia, aparte de sus
muchos problemas propios. Skottie Young escribe y dibuja una del Monstruo de
Frankenstein, que es un tanto extraña, pero divertida dentro de su estilo. El
poco conocido Brendan Cahill (que hizo una buena mini de Marta Plateada y
Dominic Fortune hace poco) hace una buena historia de Morbius, con buen drama
sobre su premisa y un buen giro final, y dibujo apropiadamente oscuro de
Gaydos. Siguiendo con vampiros, Cebulski cuenta una sobre Lilith, y demuestra
que sabe más bien poco sobre el personaje. No es buena, y el dibujo de Finch no
ayuda. El colaborador de este en Caballero Luna, Charlie Huston, cuenta una
historia sobre el Hombre-Cosa, que, como siempre, es la historia de los humanos
que se lo encuentran. Surrealista y sin un contenido de fondo como solía tener
el personaje, pero divertida e impactante, con un uso muy original y vistoso
del personaje. Klaus Janson aporta el toque clásico dibujando la historia. Ted
McKeever hace enteramente una historia sobre algo que es supuestamente el
Zombie de Marvel (que no el Marvel Zombie), pero que en realidad es un zombie
cualquiera y… no tiene mucho sentido, pero tiene humor negro, como suele pasar
con sus cosas. Es un gusto adquirido. También raro y difícil, de un autor
independiente enteramente, es la historia de la Momia de Jonathan Hickman, que
es… bueno, estructuralmente, no se parece mucho a un comic. Ni el personaje a
la encarnación de Marvel. Pero es curioso si puedes descifrarlo, al menos. Para
terminar, Robin Furth (que comparte con Fiona Avery el dudoso honor de haber
conseguido un trabajo escribiendo por haber sido ayudantes de un escritor
famoso, en este caso Stephen King) y un tal Andrasofski nos cuentan una
historia de Satana, que bien podría haber salido de los 90, siendo como es una
sucesión de tetas, culos y violencia gratuita. Podria haber sido peor, podría
haber sido como Brujas, el último intento de relanzar a esta gente. Lo cual se
puede decir también del tomo entero: Un experimento noble, juntar a autores de
renombre variado relanzando personajes olvidados, aunque como pasa en muchos
experimentos, no ha sido del todo exitoso. Neutral (6)
Marvel Monsters: Marvel
Team-Up Nº2: Termina la serie que era únicamente para que Robert Kirkman
pudiera escribir los caprichos que quisiera. Y teniendo en cuenta que sus
caprichos incluyen un número entero de homenaje al jodido 1991, protagonizado
por esos dos grandes personajes que necesitan más atención, Lobezno y Cable (y
que para más inri, ni siquiera se molesta en acertar en el status quo de
ciertos personajes en esa época), eso no es nada bueno. Siguiendo con
caprichos, empieza con un número que existe únicamente como anuncio de
Invencible, pues va de tenerle visitando el Universo Marvel. Aparte de lo
descarado, es una historia divertida, que no hace más que poner en evidencia la
gran diferencia entre las series propias de Kirkman y en las que juega con
cosas de otros. Y eso que no tiene todas las cosas buenas de Invencible. Es
como un número de esa serie, de todas maneras, incluso en el dibujo, y apropiadamente,
coincide en cronologia con el tomo de este mes. Después tenemos una historia
bastante estúpida, protagonizada por un grupo de héroes olvidados y algunos
novatos. Es una de esas historias donde vencen a los héroes importantes, y
tenemos que simpatizar con los que no tienen ninguna oportunidad de ganar. Excepto
que Kirkman no lo sabe hacer bien, y si ganan es por exigencia del guión, y
porque el malo alterna entre imposiblemente competente y completamente inutil,
porque le da la gana al guionista o la historia se acabaría. Eso y que es difícil
de empatizar con un puñado de personajes de cuarta cuando Kirkman ni siquiera
se molesta en explotar sus ideas centrales, o darles personalidad más que un
par, y ni siquiera cuando ya tenía una buena, como el caso del personaje
principal, Bola Veloz. Añadele lo cutre del villano y sus recursos, y que
acaba, porque si, en un 2099 que creo Kirkman para unos especiales, que es tan
cutre que su personaje principal se llama Mutante y es tan genérico y poco
imaginativo como suena, y es una historia bastante, bastante mala. El dibujo de
Paco Medina tampoco es bueno. Después Kirkman se despierta un poco y se deja de
indulgir su fanboy malvado interno, y se dedica a lo que sabe: Contarnos la
historia de superhéroes novatos aprendiendo, con un giro o dos. Como en
Invencible, el protagonista es un remedo juvenil (en este caso, de Linterna
Verde), pero tiene otras circunstancias, y está bien desarrollado. La pena es
que parece imbécil, al no usar las miles de posibilidades que la propia
historia nos dice que tiene su anillo de poder, porque… es imbécil. O el
guionista un chapuzas, según como seas de generoso. Empieza bastante bien, de
todas maneras, aunque no tan bien como Invencible, claro, y degenera al final
cuando toca pelea y meterse más en el Universo Marvel, y cosas cutres que hizo
Kirkman en la serie. El personaje es un intento muy bueno de dar diversidad de
cierto tipo a Marvel, por cierto, auqnue sale el tiro por la culata al final. Por
último, un par de números donde prácticamente todos los subargumentos de la
serie coinciden para un gran final… que no es gran cosa, y no es más que una
pelea del montón, pero se agradece el intento. El dibujo de Andy Kuhn es
aceptable. Pero es una serie olvidable, que lo único que ha hecho es servir
para que Slott saque un par de cosas para series suyas, pero eso lo hace con
todo, incluso con mediocridades como esta. Kirkman hace poco montó un follón
proclamando que los guionistas deberían irse de las compañías grandes y
escribir sus propios personajes. Era una gilipollez (todos los famosos que
quieren ya hacen eso, alternandose con trabajos para Marvel/DC que tambén
disfrutan) pero si esto es una muestra, si Kirkman lo cumple, tanto Marvel como
él saldrán ganando. Neutral (5)
Marvel/Top Cow 2008 Nº2: Basura genérica con
mierdas derivativas como protagonistas, un guionista que cuando no es odioso es
simplemente mediocre, y un patético ladrón como dibujante. Ya sabes como va.
Evitar a toda costa (2)
Midnighter Nº4: Giffen continua, y de
nuevo, no es gran cosa. ¿Recuerdas la última historia de Millar en la Autoridad
donde mandaban un super-asesino a acabar con ellos? Pues imaginatelo sin gracia
y creatividad, y ya tienes buena parte del argumento de este comic. Lo demás
son más peleas, y mucho sadismo, pero sin nada de la imaginación maníaca que
debe tener el personaje. Muy olvidable. Esta serie no ha sido cancelada, le han
hecho la eutanasia. No Recomendado (3)
Nightwing:
Instinto Asesino: Lo mismo de siempre,
ya sabes. Peleas, peleas, peleas, villanos aburridos, no pasa nada con los
protagonistas, etcetera. Para más coña, al final tenemos un crossover con las
demás series de Batman, que lo único que hace es interrumpir la serie con algo
que no viene a cuento. También hay un crossover similar con la Ultima
Carcajada, aunque afortunadamente, no han publicado el crossover entero. El
dibujo de Trevor McCarthy no es muy bueno, aunque los suplentes si lo son.
Neutral (5)
Picara:
No Me Olvides: Segunda mitad de la corta serie
propia de Pícara, que hace tanto tiempo que debería haberse publicado, que no sólo
vimos las consecuencias en X-Men, ya han sido deshechas hace tiempo. ¿Por qué narices
publican esto ahora? Más importante, ¿por qué demonios no lo publicaron cuando
tocaba? En fin, el problema principal de darle una serie propia a Pícara es que
no es un personaje creado para tener historias en solitario, no tiene algo que
genere historias de por si. El concepto vale para ser parte de un grupo, pero
no para buscarse historias sola. Los guionistas de esto son conscientes, pero
como están sólo para una historia, pasan de calentarse la cabeza y buscarle
uno, simplemente la meten en una historia suelta relacionada con su pasado. En
este caso, el normalmente competente Bedard (es su semana, por lo visto) cuenta
una historia que se remonta a los tiempos de Pícara como miembro de la
Hermandad de Mutantes Diabólicos. El problema es que, aunque al final hay un
cambio interesante de status quo para el personaje (que luego ignoraron
bastante en la serie principal, lo cual le hace a uno preguntarse que para que
tanto follón), la historia no tiene nada que decir sobre el personaje en si.
Nada de arrepentimiento ni reacción sobre su época como villana al confrotarse
con ella, más bien lo barren como han hecho siempre. Tiene un misterio
interesante, y mete al personaje en un par de situaciones curiosas. Hace algo
con Fuego Solar, que no es algo que se pueda decir todas las décadas. Le saca
las castañas del fuego a Bendis y explica porque Samurai de Plata vuelve a ser
villano (el resto de villanos que usó mal serán skrulls, supongo) Pero por lo
demás, es una historia de superhéroes bastante convencional, sin mucha gracia
en lo que pasa en los personajes, y con algunas ideas interesantes que no se
llegan a desarrollar del todo. Y es una pena, porque habría sacado al personaje
del estancamiento en el que lleva décadas. Buen dibujo de Karl Moline, el de
Fray y de Derec Donovan, el de la también breve serie de Júbilo. Pero puedes
ignorarla si no eres muy completista. Neutral (6)
Programme
Nº1: Trabajo para Wildstorm de Peter
Milligan, de creación propia (o eso parece), pero de superhéroes. Pero bueno,
si eres fan de sus cosas más personales, que eso no te afecte, el problema de
Milligan es cuando trabaja con series ya definidas, no con superhéroes, y de
todas maneras, esta es una de esas historias de “mundo real hasta que aparecen
un par de superhumanos que lo cambian todo” que todo guionista británico ha
hecho alguna vez desde los 80, no una tradicional. La idea es que los
superhumanos son el equivalente de Armas de Destrucción Masiva, que no es una
idea precisamente nueva, pero la gracia es la cronología: Como la mayoría de
ADM, y la mayoría de superhumanos de este tipo, son un reducto de la Guerra Fría…
lo cual hace que choquen bastante cuando son despertados en el presente. Ahí
está el giro original de la historia. Eso y que, como era de esperar, los
superhombres de ambos bandos están como una cabra, y es difícil saber por donde
van a tirar. Así, la historia se alterna entre verles reaccionando a su entorno
y decidiendo que hacer, y sobre todo, ver a personas normales, generalmente los
encargados de tratar con catástrofes de estas, tirandose de los pelos y
entrando en pánico ante la situación. Es una idea chula, pero la ejecución no
siempre funciona. Las escenas con los supers están bien, porque son la parte
central e interesante. Pero las escenas de los civiles… no tanto. No son tan
interesantes como para dedicarle tanto espacio a su vida, sobre todo cuando están
pasando cosas más interesantes fuera del bunker. La historia se hace lenta y más
pesada de lo que debería. Pero sólo un poco, aún se puede leer bien. La otra
cosa es el dibujo, que es de CP Smith, que dibujó la breve serie de Invasores
de hace unos años, y que es bastante particular. En muchos casos, las páginas
son manchas casi monocromas en las que se ven definidas algunas figuras. Eso
funciona bastante bien en algunas escenas, como la emergencia del superhombre
ruso sobre un espectacular fondo rojo, claro. Pero en las de la gente normal
hablando, prácticamente lo único que tenemos son figuras humanoides sobre
fondos negros y sombras, que aunque seguro que es un efecto deliberado, no es
precisamente vistoso, y acaba contribuyendo bastante a que esas escenas cansen.
Aún así, hay suficientes cosas interesantes aquí, veremos que pasa en la
segunda mitad, que puede salvar o cargarse la historia. Recomendado (7)
Promethea
Nº5: Unos cuatro años desde que la serie
terminara en EEUU, y desde que el tomo anterior se publicara aquí por primera
vez, llega aquí el último tomo de la serie. Y creo que se pueden decir claramente
dos cosas: Una, que las cosas que Moore y Williams hacen con la mezcla de guión
y dibujo son una obra de arte, completamente originales y únicas, y que quitan
el aliento. La otra es que la historia que cuentan es una colección de
chorradas enorme. Empieza como una historia de verdad, con Sophie retirada como
Promethea, sólo que en una inversión de este tipo de cosas, en vez de tener que
volver a la acción para salvar el día, es lo contrario. Entonces, en un choque
de tonos bastante grande, pero intencionado, aparecen Tom Strong y familia, y
después el resto de héroes de ABC, por aquello de que esta historia termina con
la colaboración de Moore con ese universo, por no decir con él. Y entonces las
cosas se vuelven tontas. Tocan varios números sobre el inminente fin del mundo,
con todo el mundo repitiendo una y otra vez que es inevitable, como si eso
fuera compatible con la mentalidad de los superhéroes, o de cualquiera que sepa
como van estas cosas. (Ya lo decía Morrison en Zatanna como reacción a esta
mentalidad negativa: “¿El fin del mundo? No mientras yo esté aquí”). Por el
camino, eso si, se atan bastante bien las historias de los varios personajes
secundarios de la serie. Y entonces… ¿uh? El fin del mundo no resulta ser nada.
Ni siquiera de manera simbólica como al final de Invisibles, que en
retrospectiva, era una historia muy similar a esta, pero mucho mejor hecha, en
lo que ha contado de fondo. Es más similar al final que hizo Millar en su Cosa
del Pantano, que tuvo la misma reacción de encojimiento de hombros. La sensación
al leer este penúltimo número es, “¿Tanto rollo para esto?”. Y entonces, como
bis, Moore dedica el número final a seguir dando la lata con sus chorradas místicas
indigeribles y absurdas. Que permean el resto del tomo, pero una cosa es
mezclarlas con una historia de verdad, y otra lanzarlas sin procesar al lector.
No es un comic, es una disertación ilustrada. Eso si, el resultado final es muy
bonito, las páginas del nº32 se combinan para formar una sóla imagen, que en el
tomo viene como desplegable aparte, un gran detalle por parte de DC y Norma. En
cualquier caso, muy bonito, pero el contenido deja que desear, y es una pena,
porque durante el primer año la serie si que logró una mezcla maravillosa entre
historia, lecciones sobre conceptos e innovación artística. No me voy a
molestar en ponerle una puntuación, a estas alturas ya debes saber que clase de
arte piensas que esto es.
Solitarios:
La Vida Secreta de los Superheroes:
Como muestra de que no todas las miniseries olvidadas con personajes y autores
poco conocidos son pequeñas joyas a recuperar, tenemos esto. Solitarios es el
nuevo nombre, que no tiene ningún sentido (casi todos los protagonistas son
gente que siempre ha estado en un grupo, incluido ahora) de Excelsior, el grupo
de antiguos héroes adolescentes que debutó en Runaways. Se ve que se olvidaron
de pedirle permiso a Stan. Escribe CB Cebulski, cuyos créditos como guionista
son bastante pobres (chorradas como Cuentos de Hadas: X-Men) aunque más
cercanamente, era el editor de Runaways cuando el grupo debutó, y fue realmente
el que tuvo la idea. Lo que explica que Vaughan pasara de ellos después, no le
interesaba. Lo que no justifica que se pase por el forro aquella historia:
¿Recuerdas que terminaba con Rick Jones como patrocinador del grupo que se
transformaba en un grupo de superhéroes que ayudaba a otros héroes más jovenes?
Pues ni una puñetera mención a nada de eso, y el hecho de que una miniserie de
un grupo que sólo ha aparecido una vez contradiga esa aparición, pese a que el
guionista la editó, es una señal horrible. Pero es que el comic en si es peor.
Cebulski no parece aclararse sobre de que va el grupo. La idea ahora es que no
quieren hacer de superhéroe, porque eso es malo, por motivos que no se molesta
en explicar. Excepto cuando hacen de superhéroes. Pero aparentemente, eso también
implica no usar los poderes de otras maneras, aunque sean poderes naturales, lo
cual es aberrante, y no funciona como parte de la analogía de “superheroismo
como droga” que Cebulski introduce cutremente, y que le falla en los parecidos
varias veces. También le falla el hecho de que no explica porque tienen razón o
no en hacer esas cosas. Pero va más allá. Los personajes vienen sacados del
molde de jóvenes de Dawson Crece, donde principalmente existen para quejarse
sobre lo angustiosa y traumática que es su vida, o para enrollarse al azar
entre ellos. Excepto cuando se vuelven malvados porque sí, que esa es otra.
Cualquier atisbo de desarrollo más allá de personalidades básicas va a base de
clichés de ese tipo. Y la única idea interesante para uno de los personajes, ni
siquiera se molesta en decirla del todo. Y no puede ser enteramente por la
maldad y estupidez de Marvel.
Luego está el hecho de que pese a que
Cebulski dedica un número entero a algo que pasó en una viñeta de un número de
Lobezno (o si quieres ser generosos, en una serie de 12 números que nadie leyó),
contradice algunas de las cosas básicas de Halcón Oscuro. Joder, si revives
personajes que nadie recuerda, al menos molestate en saber como van, y desde
luego, no a cargartelos porque sí. Pero eso no es nada, comparado con el hecho
de que Cebulski, muy optimistamente, escribe como si fuese el principio de una
serie, y no una miniserie que dificilmente va a tener continuación. Y ahí es
donde se nota la diferencia con un guionista que sabe lo que hace. Alguien que
sabe, puede dejar cosas abiertas para secuelas, pero si es una miniserie, ata
las historias y los misterios. Cebulski sin embargo, pasa muchísimo. El
argumento principal no se resuelve. Más grave, se presentan dos personajes
nuevos. ¿Se molesta en explicar quien demonios son? Joder, no. Tenemos que
conformarnos con conexiones incomprensibles con personajes de hace décadas
(follones terribles, en un caso) que tampoco se explican. Y no es que los
personajes sean precisamente interesantes, precisamente, hacen cosas únicamente
por exigencia del guión, y no tienen una idea o personalidad a la que llamar
suya. Lo cual las hace mejores que la villana principal, que es todo eso, pero
además irritante. Un desastre, vamos. Lo único que redime un poco del fracaso
total a esto es el dibujo de Karl Moliné, (si, otra vez, es una de esas
coincidencias raras que pasan en este pasi) que hace distinguibles a los
personajes incluso sin trajes, con personalidad y aspecto propio. Bueno, eso y
las brillantes portadas, todas homenajes de Pearson a películas de John Hughes,
que son lo más brillante que hay dentro del género de adolescentes, que deberías
ver si te interesa lo más mínimo. Pero eso lo único que hace es que la
miniserie quede aún peor en comparación, al mostrarse brutalmente lo poco
definidias que están las relaciones y los personajes. No Recomendado (3)
Spiderman/Red
Sonja: ¿Recuerdas el encuentro entre ambos
personajes en Marvel Team-Up hace casi 30 años? Quizá no, porque no pueden
reeditarlo actualmente. En cualquier caso, esto viene a ser lo mismo, pero de
manera mucho más larga, sin gracia y con Veneno. Un remedo de un remix, en
otras palabras. Con dibujo mediocre. No Recomendado (3)
Spike:
Muñecos Siniestros: Muy… astuto por
parte de Norma, el seguir sacando miniseries derivadas de Angel de las “no canónicas”,
después de haber empezado a publicar la continuación “oficial”, para confundir
al personal. Tiene el mismo equipo creativo que Angel: Tras la Caida, eso si.
Pero cumple al 100% el mayor tópico negativo de las adaptaciones de otro medio:
¿Recuerdas el episodio de la Hora de las Sonrisas, donde Angel se transformaba
en teleñeco? ¿Recuerdas que gracia? Era primero porque era una idea
valientemente original, y segundo, porque no se quedaba ahí, tenía muchas otras
cosas después, graciosas y serias. Porque tenía un gran equipo de guionistas.
Esto… no. Es coger el chiste principal (Angel transformado en muñeco) y
repetirlo una y otra y otra vez, hasta que sea gracioso, maldición. Excepto que
no llega a serlo nunca, porque el chiste ya fue hecho, y no tiene más que
ofrecer. Más bien lo contrario, hace que acabes harto de él. Y ese es el
problema con este tipo de cosas. Al menos Lynch escribe un buen Spike, y el
dibujo es mejor que en Angel, hace marionetas mejor que humanos. Pero puedes
pasar de esto perfectamente, estarás mejor. No Recomendado (4)
Superman/Batman
Nº12: La parte de los villanos pasa a
segundo plano, lo cual es bueno, porque sigue siendo una visión bastante ridícula
de Darkseid y compañía, teniendo como colegas a cualquieras como el Espantapájaros.
El número lo que va realmente es del forzado romance entre Batman y una
olvidada nueva diosa, que no es ni mas ni menos que la mujer de Orion. Si, es
una de esas cosas que no mencionan mucho. Es una de esas historias donde la
chica cura al chico tras una batalla hasta que está suficientemente fuerte como
para volver. Competente, pero sabes como va, y sobre todo, como va a terminar,
dados los dos personajes implicados. Buen dibujo de Nguyen, cada vez mejor. Oh,
y la portada originalmente era algo más sugerente pero la censuraron. Anda que…
Neutral (6)
Thunderbolts
Presenta Penitencia: Dolor Sin Fin:
¿Puedes pronunciar ese título sin reirte? No, yo tampoco. En Marvel se dieron
cuenta rápidamente de lo imposiblemente ridículo que era el personaje y su “oh,
sufro mucho, y eso me hace profundo”, y han intentado ignorarlo lo más posible,
sobre todo de esta miniserie ya comisionada antes de ver la reacción al
personaje, sus apariciones en Thunderbolts han ido de decir lo ridículo que es
y tratar de arreglarlo, y hasta el editor en jefe ha prometido que se librarán
de él pronto. Pero en Panini no son conscientes de eso (ni de nada), y no sólo
publican esto a lo grande, le dan un nuevo subtítulo que lo único que hace es
demostrar que no saben cuando algo es ridículo y estúpido. En cuanto al
contenido, es tan triste y de una sola (mala) idea como puedes imaginarte.
Penitencia sufre y es muy duro. Así que se vuelve rebelde, y se pega con gente
durante cinco números hasta vengarse de alguien de quien ya se habían vengado.
Por el camino no muestra ningún desarrollo o personalidad, sólo reacciones de
lo más exageradas y chorras, y para que quede claro que es un comic que está
para sacar dinero y no contar una historia, los personajes con los que se
enfrenta son de lo más aleatorio, incluido Lobezno. Ninguno de ellos aporta
nada significativo. El dibujo de Gulacy es aceptable, pero no más. No es tan
malo como Guerra Civil: Primera Linea, ¿pero que podría serlo? Sigue siendo muy
malo, y se agradece mucho que Jenkins no haya escrito nada más para Marvel
hasta el momento. Evitar a toda costa (2)
Transformers
Nº3: Más de dos años después de la primera
miniserie sobre los personajes clásicos, Norma decide continuar con su edición.
En vez de, no se, haberlo hecho cuando salió una puñetera película sobre ellos.
No se si es que en Norma viven en una cueva y no supieron que salió una película,
o simplemente no saben nada de marketing. Tampoco es lo único incomprensible de
esta edición. Es decir, lo lógico habría sido ponerse a publicar la serie
actual, que empieza de cero (tiene un principio), se desarrolla a lo largo de
varias miniseries actuales (un nudo) y va a alguna parte (tendrá, muy
probablemente, un final). Más importante, está escrita por Simon Furman, el único
buen guionista que han tenido los personajes, y no fue publicada por una compañía
que desapareció porque el presidente era un ladrón hijo de perra que la expolió.
Eso serían todos buenos motivos. Pero no para Norma, que prefiere publicar una
miniserie que se publicó hace media década, hecha por un ladrón, y cuya
historia se quedó a medias poco después. Ellos sabrán. Lo bueno es que pese a
lo que pueda parecer por la portada, no escribe Pat Lee, si a eso lo llamas
escribir. Lo malo es que el guionista es un novato, cuya única razón para hacer
esto es que trabajaba para IDW y le gustaban mucho los Transformers. En
cualquier caso, no es tan malo: Se sale de las chorradas de fanboy
inexplicables de la primera miniserie, y de su repetir lo mismo de siempre pero
con ridículas conspiraciones añadidas. En vez de eso, va a lo interesa: La
lucha eterna entre dos razas de robots. Y lo hace mediante una idea bastante
original, que no se había visto con estos personajes (una parecida se hizo en
Beast Wars, pero las circunstancias eran distintas) pero que saca a los
personajes de hacer lo mismo de siempre, y sirve para reintroducir bien viejos
robots en nuevos papeles. La ejecución de la idea, sin embargo, no es gran
cosa. El giro sorpresa se ve venir completamente desde el principio, y hace
parecer idiotas a varios de los protagonistas, sobre todo. Varias de las
confrontaciones son un poco forzadas. Y luego, realmente pasando las ideas, no
hay nada en los personajes y las escenas que destaque. Se nota que es de
alguien que no escribe profesionalmente. Pero bueno, al menos es una mejora.
También lo es el dibujo, no porque Lee aprendiera, sino porque ya no dibuja
humanos, y sus robots al menos son decentes, si te gusta el estilo en plan
bloque con perspectivas extrañas. Aceptable para fans acérrimos de los
personajes, pero los más exigentes que se esperen a ver si algún día llegan a
lo bueno. Neutral (5)
Un-Men:
Saca el engendro que llevas dentro:
Serie que ha sido cancelada en un año, y no ha recibido particularmente buenas
críticas. Porque demonios la publica Planeta, habría que preguntarle. Pero habría
que preguntarles tantas y tantas cosas… En teoria, el título indica un spin-off
de la Cosa del Pantano clásico, porque los no-hombres eran enemigos del
personaje creados por su archienemigo. En la práctica, es una tomadura de pelo,
porque no tienen nada que ver, es una de esas veces que en Vertigo creen que un
lazo apócrifo con un concepto DC olvidado va a darle importancia a una serie
que tiene poco donde sostenerse. Escribe un tal John Whalen, y la idea es que
hay una reserva de monstruos y deformidades en plena America, y cuando se
comete un asesinato, las autoridades envian a un agente a investigar. La
premisa es buena, la elección de un albino como el protagonista (por tanto, está
a medio camino entre normales y rarezas) es inspirada, y parte de la ambientación
es buena: Cuando empieza la miniserie, la idea es que los deformes son
ciudadanos como cualquier otros, sólo que tienen que vivir aislados por culpa
de sus rarezas, y eso ha hecho que su sociedad sea un poco distinta. Parece que
la serie va a ir de explorar esa sociedad, y como la gente vive en ella, desde
la perspectiva del Agente Killcrop. Desgraciadamente, al guionista se le va la
cabeza, y en vez de enseñarnos a gente creible con aspectos ficticios, lo que
hace es desvelar que no, que realmente la mayoría están como una cabra, y en
realidad es un mundo controlado por un científico loco y pierde toda
credibilidad. Se convierte en una exploración de un sitio donde la gente es
raro y actua raro, y de manera no demasiado original, básicamente, una historia
de acción contra un malo. Al final, tiene más bien poco que decir, y es una
pena, porque se podrian haber sacado cosas bastante interesantes, que a veces
se vislumbraban. Por ejemplo, el reality show sobre el pueblo es
preocupantemente creible, que sabes que serían capaces de hacer en el mundo
real. El dibujo de Mike Hawthorne es bueno, al menos, con diseños muy creativos
para los habitantes del pueblo, pero que mantienen un pie en la realidad, lo
que los hace más impactantes. No Recomendado (4)
Vengadores:
Operación Tormenta Galáctica Nº2: La historia
se desarrolla bastante bien, dedicandole espacio a tres frentes distintos,
incluido el que se queda en casa. Por supuesto, algunos capítulos son mucho
mejores que otros (el de Quasar es muy divertido y también el del Hombre
Maravilla, mientras que Thor son peleas sin más y Vengadores tiene tonterías
tipo mutante) pero en general es una buena historia, bien montada y que se
desarrolla bien para tanto capítulo, con bastante buen dibujo para la época.
Recomendado (8)
What If: Civil War y
otras sagas: Como el año pasado, la tanda de What Ifs de este año va de
finales distintos para sagas famosas. La grande es, por supuesto (y siguiendo
la tradición de la serie de los 90 de hacer lo mismo con cada crossover que salía)
es la de Guerra Civil. Que tiene la ventaja de que, eh, es imposible ser peor
que el original. Lo cual no significa que no lo intenten. La primera está
escrita por Grevioux, el de Nuevos Guerreros, así que ya empezamos mal. Básicamente,
tiene el síndrome What If, donde si cambais algo, muere gratuitamente todo el
mundo, y sale todo mal. Es decir, un montón de chorradas que en varios casos,
tienen poco sentido, para que los lectores se reconforten y piensen que Guerra
Civil fue algo bueno, porque habría sido peor si los héroes hubiesen tomado el
camino más lógico. Patético, y el dibujo de un tal Gustavo no ayuda. La otra
historia es de Gage, y sigue el tono del especial que hizo que fue prácticamente
lo único bueno del crossover. Los personajes actuan razonablemente, y todo se
resuelve bien. El problema aquí es el contrario: Aunque habría sido lo mejor a
la larga si se hubiera hecho realmente (y tiene muchisimo más sentido),
resumido aquí no es precisamente fascinante. Y encima dibuja Tolibao, que ya
fastidió el anual de Iron Man que escribió Gage hace poco. Para colmo, hay una
introducción bastante patética de Brubaker. Es la maldición de la Guerra Civil,
que sigue en pie. Relacionado, pero mucho mejor, está el What If de la otra
gran saga de ese año, la que si era legible, Aniquilación. Escribe David Hine,
que ahora sólo hace cosas de estas. Básicamente, interrumpe las gilipolleces en
la Tierra para hacer una gran batalla cósmica que abarca todo el Universo
Marvel en vez de sólo una subsección. Es todo muy obvio, y un poco de síndrome
What If si que tiene, pero al menos es una gran batalla épica, que no está nada
mal. Dibuja un tal Suayan, muy del estilo de las portadas recientes de Marvel.
Y luego está el de Desunidos. Empieza bien, con un par de personajes haciendose
algunas de las preguntas correctas que debería hacerse hecho cualquiera con dos
dedos de frente después de vivir semejante retahila de sucesos absurdos, es
decir, que muchas de las cosas no tenían sentido. Y entonces… oh, Dios,
entonces. Si creias que no podía haber una revelación final más absurda,
incompatible con un personaje y que salga más del culo del guionista sin avisar
que la de Brian Michael, te equivocabas. Jeff Parker generalmente es buen
guionista, pero esto es ridículo. No es de extrañar que Lopresti se haya ido a
DC si le hacen dibujar cosas como estas. No es un buen paquete, precisamente.
No Recomendado (3)
Y
eso es todo por esta semana, que no es poco. La semana que viene… aún estamos
esperando a que Batman empiece la Resurreccion de R’as Al Ghul, a que Catwoman
se meta en un follón muy grande y a que los Jóvenes Titanes tengan a los
Titanes del Mañana Hoy, además de más futuro en Supergirl y la Legión de
Superheroes, y más gilipolleces en Cuenta Atrás. Aparte de eso, son las
novedades de Panini: Complejo de Mesias termina, Lobezno termina de mostrarnos
lo duro que era Bucky, Iron Man seguirá yendo de gente hablando en habitaciones
oscuras, Thor tendrá al protagonista durmiendo, Thunderbolts tiene más locura, Poderosos
Vengadores tiene al Dr Muerte mientras Nuevos termina la pelea contra el
Encapuchado, Daredevil tiene un anual con la Tarántula Negra, Diario de Guerra
del Castigador termina con Kraven, 4 Fantásticos tiene un especial de relleno, y
Spiderman tiene a Lobezno de invitado. Se acabó lo de diferenciarse de la etapa
anterior. Además, tenemos más orígenes improbables en Ultimate Iron Man II,
nueva miniserie de Jovenes Vengadores y nueva serie de Hulk. ¿Cuál de ellas
apesta lo indecible? Pista: Es la que tiene el guionista que ha escrito cosas
que sólo dementes podrían escribir. No, me refiero a comics, no a
declaraciones, esa es otra de las novedades. Hasta entonces, que espero que no
tarde mucho, nos vemos.
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sobre las críticas, los podeis enviar
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