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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semana del 16 al 22 de Febrero
Este domingo empezaron a emitir en
Cuatro, bastante tarde por la noche, la tercera temporada de los 4400. Una
serie bastante buena dentro del subgénero de “empiezan a aparecer superhumanos
que empiezan a cambiar el mundo”, cuya referencia más parecida es probablemente
Rising Stars. Empieza siendo un poco formulaica, pero se va desarrollando una
trama muy bien pensada con buenos personajes, y evitando tópicos. Echale un
vistazo.
[No somos una amenaza. Somos la salvación]
Hola a todos. Bienvenidos una semana más
a estas Críticas Reconstructivas. Esta semana, comics mensuales de Planeta, y
los tomos de Panini, todo muy variado. Y también el regreso de Cuenta Atrás,
que es una señal del fin de los tiempos. De los buenos tiempos, al menos. A
partir de aquí, viene una avalancha de basura. No deberían haberse molestado,
nadie sale beneficiado con esto. En serio, olvida que todo eso existe, sólo va
a dejarte mal sabor de boca con respecto a Crisis Final.
Entre las cosas que no comento porque
son reediciones: La de Thor de Simonson empieza a tener tomos más gordos, lo
cual es una ventaja, porque son menos tomadura de pelo, y significa que no
tardarán una eternidad en reeditar otra vez la serie entera. Y la de Desunidos,
que sólo sirve de combustible vegetal.
Pasando a otra cosa, he empezado a hacer
un podcast, una transmisión de audio. De momento, cada mes comentaré el
Previews (o la parte importante, al menos), como hacía antaño, pero ahora de
manera mucho menos pesada de hacer, aunque más de recibir. Podeis encontrar la
de este mes aquí.
Hay opciones de subscripción y demás, echadle un vistazo. Por favor, decidme
que os parece, que cambiaríais, que me aconsejais, y si se os ocurre, que otras
secciones podría tener en este formato.
Ahora, novedades americanas:
En el universo DC no hay series nuevas
este mes, pero las viejas tienen casi todas una sección titulada Orígenes y
Presagios, que deja clara una cosa: Aunque está bien que en DC pongan a Johns a
marcar el ritmo de su universo, los guionistas inferiores no deberían tratar de
imitarle, no sale bien.
Pero fuera del universo DC hay un par de
miniseries: Una es Mysterius el Insondable, por Jeff Parker, que hasta ahora
era de Marvel, y es una historia curiosa y divertida sobre un mago egocéntrico.
Otra es Bang Tango, que es una extraña serie de espías por Joe Kelly. Ninguna
de las dos va a vender nada, tristemente, pero al menos en Wildstorm lo
intentan.
En Marvel si que hay aluvión de series
nuevas. Una es Agentes de Atlas, que
continua en la misma línea de la miniserie, pero con una dirección aún más
interesante, que usa bien el concepto del Reino Oscuro.
Otra relacionada es Guerreros Secretos, que va sobre el equipo formado en Invasión
Secreta. Hickman demuestra que es un buen fichaje para Marvel, con un debut
interesante, aunque está por ver si es capaz de redimir las malas ideas que le
ha endosado Bendis.
Luego
está el relanzamiento de Pantera Negra,
que con el mismo guionista y un mal dibujante, lo tiene difícil para convencer
de que algo ha cambiado. Sigue con las tácticas para llamar la atención que no
funcionan, y ni siquiera las hacen bien, porque lo prometido en anuncios ni siquiera
pasa en el primer número.
Por
último, Astonishing Tales es la
nueva encarnación de Marvel Comics Presents (esta vez con historias que se han
visto en internet antes) y es exactamente lo mismo: Historias de relleno que no
podrían sobrevivir sueltas, y no son memorables por estar juntas. Olvidable.
Ahora, los comics de aquí:
Batman
Nº19: Para ser un comic de Batman, Batman
aparece más bien poco en este comic. Eso es porque realmente no lo es, son capítulos
de las series secundarias (con cancelación en su futuro) dedicados a continuar
el crossover de la Resurrección de R’as Al Ghul. Como todo el crossover, va de
varios bandos persiguiendose y enfrentandose los unos a los otros, hasta que
uno de ellos llegue al sitio necesario para avanzar a la siguiente parte. No es
un remite del que se pueda sacar mucho, pero los dos guionistas a los que se lo
han endosado tampoco le sacan mucha vida al asunto. Nicieza lo hace un poco
mejor, con un poco más de gracia, pero se queda muy lejos de los estándares que
se pueden esperar de él. Tiene que dedicar buena parte de su número a una pelea
muy rebuscada y tonta, y aunque se esfuerza en evitar tópicos y en justificar
las acciones de los protas mediante racionalizaciones, se nota lo forzado que
está todo. Al menos tiene buen dibujo de Don Kramer y del debutante David Baldeón,
que es más de lo que se puede decir del resto del crossover, que no está
funcionando precisamente. Neutral (5)
Cable
Nº1: Comienza la nueva serie del personaje,
en el nuevo y extraño formato trimestral de Planeta, escrita por el novelista Duane
Swierczynski, que le quita el puesto a Sienkiewicz y a Straczynski del nombre más
complicado del comic americano. Siete consonantes seguidas, ¿alguien da más?. Se
acabó la visión de Cable de su anterior serie de ser un mesías poderoso y
manipulador que quiere salvar el mundo, la interpretación aquí va a lo más básico,
de un viejo soldado en una misión desesperada para salvar a los suyos. A base
de cuidar a la niña de Complejo de Mesias (cuya identidad y secretos parece que
van a ir para largo) en el futuro, lo cual es probablemente un eco intencionado
de cuando sus padres le cuidaron a él de manera similar. Es una especie de
western del tipo “solitario va vagando por el oeste”, sólo que tiene que cuidar
a un niño pequeño. Que ya fue hecho mejor en Lone Wolf & Cub, o si quieres
una referencia más cercana, en el Nómada del cocreador de Cable, Fabian
Nicieza, pero no es una premisa tan trillada que no se pueda repetir. Tiene un
mundo muy amplio que explorar, tiene potencial en la relación de los personajes
y en la ambientación, y tiene un antagonista y nemesis bastante interesante en
Bishop, (que funciona muy bien como enemigo, ya que en vez de ser repeticiones
de la misma idea, son números opuestos) aunque Swierczynski simplifique al
personaje para tenerlo como malo. Un malo interesante, y con motivos
comprensibles, pero demasiado malo para ser el personaje que era. Y la manera
de hacerle el opuesto de Cable no es precisamente sutil, aunque eso no es
necesariamente idea suya. La cosa es, que aunque la caracterización es decente,
la premisa está bien, y no está nada mal ambientada en plan western post-apocalíptico,
la ejecución de todo eso deja que desear. Es una serie lenta, y la ambientación
deja de compensar la lentitud al poco. Realmente, en estos cuatro numeros pasa
más bien poco. La caracterización es más bien simple. El futuro en el que
transcurre bien podría ser el de Mad Max, así es de poco original. Y la aparición
de un personaje conocido llega a un final de lo más tonto, incluso si no
conoces al personaje. Si lo conoces, es tonto y un desperdicio por múltiples
motivos. Aún así, hay varios momentos que están bien, de Cable como veterano
capaz de enfrentarse a cualquier cosa, y de ver lo desesperada que es la
situación, donde se ve el potencial de la serie, pero de momento es eso, mucha
atmósfera, poco contenido. En cuanto al dibujo de Ariel Olivetti… con los años
ha depurado su estilo, y está claro que sus exageraciones son intencionadas, a
diferencia de muchos otros. Si logras acostumbrarte a que todo el mundo esté
hinchado y hecho de plastilina (y a decir verdad, le pega a los personajes, y
le da al futuro un look único) y en general todo exagerado, funciona bastante
bien y ambienta bastante, aunque le falta algo de detalle en los decorados. Si
te acostumbras, eso si. Una serie curiosa, aunque no necesariamente buena, pero
eso es una mejora respecto a sus series hermanas. Neutral (6)
Capitán
Britania y el MI13 Nº1: Dado el éxito de crítica de Wisdom, el hueco que dejó la
cancelación de Excalibur es llenado por una secuela (que no pertenece a las
series mutantes, afortunadamente) de Wisdom, dedicada a una renovación del MI13
que dirigía Pete Wisdom en esa mini, ahora con más personajes conocidos,
incluido el del título, porque es mejor tener a un personaje de popularidad
baja-media en el título que a nadie. A diferencia de Excalibur, esta tiene una
razón de ser definida, un grupo del gobierno británico, que actua de manera
mucho más profesional pero menos gilipollas que el americano, más centrado
sobre todo en amenazas místicas. Y con un guionista tan bueno como Paul
Cornell, lo normal es que salga bien. Para que la serie tenga un empujón en
ventas, empieza con un crossover con Invasión Secreta, pero a diferencia de
otros, no parece gratuito sino que beneficia a ambas cosas. Por un lado, ayuda
a darle a la saga la magnitud que no le da la miniserie principal, viendo como
los skrulls invaden sitios que no son EEUU, y como son inteligentes y se ocupan
de elementos que cualquier invasor debería tener en cuenta al invadir la
Tierra, como es la magia. Por otro, sirve para darle una gran amenaza que
bautice al MI13, y demostrar los dos sabores de la serie que hacen que se
diferencia del resto ahí fuera: El hecho de que son británicos (el espíritu
nacional, tanto idealizado como real, está muy presente en todos los aspectos
de este comic, y no sólo le da un tono muy diferente a la serie, llega a ser de
lo más entrañable a veces) y el hecho de que la serie va de magia y mitos. Aparte
de la conexión obvia, que la serie es una de las cinco que ya tenian a un
skrull en plantilla antes de la invasión, el genial John el Skrull. También
deja en ridículo a Invasión Secreta en comparación, porque aquí realmente vemos
una invasión, con las fuerzas de defensa, normales y humanas, estiradas hasta
sus límites contra una verdadera fuerza de invasión, con ambos bandos luchando
por conseguir recursos, en vez de un puñado de superhéroes enfrentandose a un
puñado de bichos verdes hasta que uno puede más. La diferencia es abismal y
expone lo pobre que son muchos de los intentos de ser épicos que se hacen
actualmente. Igualmente, es una serie que en vez de contar las historias de
siempre, aunque el argumento sea básico, tiene a los personajes siendo
perfectamente conscientes de los tópicos, y actuando de manera mucho más
consecuente, o directamente irónica al respecto, lo cual es inmensamente
refrescante. Todo ello sin caer en la deconstrucción de otros guionistas británicos:
Es una serie de superhéroes pura, pero hecha con mucho más genio que la mayoría.
La plantilla de personajes incluye varios viejos conocidos británicos (y el
resto de elecciones obvias son mencionados… Cornell tiene empolladísima la
historia de todos los personajes, y se irá notando conforme avance la serie),
todos con nuevas ideas originales con mucho potencial, y el nuevo personaje que
añade, también. El resultado es una historia épica, inteligente, con bastante
humor que surge de un diálogo muy superior a la media, buen uso de recursos
previamente establecidos, que puede golpearte con el drama a veces, y que
siempre encuentra un nuevo giro a los viejos clichés, aparte de plantar las
semillas para muchas historias futuras y tener pequeños guiños a los que hayan
leido historias anteriores. El dibujo de Leonard Kirk es perfecto para la
serie, claro y efectivo, de un especialista en este tipo de comics. Quizá no
sea tan buena como Wisdom, precisamente por ser más convencional, pero sigue
siendo una de las gemas de Marvel… por supuesto, en los últimos puestos de
ventas. Muy Recomendado (9)
Cuenta
Atrás a Crisis Final Nº5: Con cinco meses de
retraso, llega el día que nadie queria que llegase, el día en el que vuelven a
publicar esta bazofia de serie, y es tan mala o peor que la última vez. Sigue
ciñiendose bastante a la fórmula
que ya enuncié en su día. Sólo una escena de Holly y Harley, que no está mal,
supongo que porque no tiene tiempo de estropearse. Los Villanos Desafiantes
continuan con sus rutinas cutres de Abbott y Costello, que no son graciosas,
son pesadas, evitando a cada paso tratar las situaciones lógicas que obligarían
a algún personaje a tener caracterización y a evitar la fórmula, y no puede
tenerse eso. De paso, la serie visita otro acontecimiento del resto del
Universo DC (prácticamente el último antes de que abandonen incluso eso), en
este caso la despedida de soltera de Canario Negro, y de nuevo, es lo que uno
esperaría de una telecomedia mierda. La historia de Mary Marvel continua con su
esquema, y la última escena es tan increiblemente estúpida, tan contraria y
dañina para el personaje, tan inexplicable por lo que pasa por “desarrollo de
personaje” en esta serie, que hay que verla para creerla. Karate Kid y Una sólo
tienen una escena, que intenta hacer homenaje a Kirby, pero lo único que hace
es liar las cosas, contradiciendo la versión reciente de un personaje que había
tenido un papel importante en los últimos años, y que la verdad, no
necesitabamos volver a ver. Jimmy Olsen, por su parte, sigue con su esquema,
usando personajes que tiene sentido usar, por varios motivos, pero no haciendo
nada absolutamente relevante con ellos (y de hecho, presentandolos de una
manera que no tiene sentido, únicamente para tener más de sus “escenas de
personajes misteriosos persiguiendo a un protagonista” que tanto usan esta
serie porque creen que es emocionante en vez de ridiculamente repetitivo) y no
avanzando la trama más que dar pistas de algo que ya era terriblemente obvio
antes, que ni siquiera confirman. Hay una escena que no está claro a que trama
pertenece que es curiosa, pero no dan ninguna confianza de que vaya a ninguna
buena parte. Y por último, los Investigadores del Más Allá (alias el Escuadrón
de Nombres Propios) por fin van en la dirección en la que tenían que ir,
dejando claro que todo lo que han hecho hasta ahora es perder el tiempo (como
la gran mayoría de esta serie, podrías eliminar la mayoría de escenas y no
pasaría nada… argumentalmente no aportan nada, y aunque teoricamente
desarrollan a los personajes, no lo consiguen en absoluto), librandose del Átomo
por no ser relevante (en una escena que continua en su serie, que por supuesto
no publican aquí, porque en Planeta o no tienen ni idea de comics, u os odian
directamente) y… metiendose exactamente en la misma fórmula donde visitan un
sitio, presentan un poco, y se van sin que haya servido para nada, no habiendo
dicho nada interesante sobre el sitio. Aquí se presenta una idea de 52 que
prometía… que se traduce en un montón de diseños obvios de personajes de los
que ni dan el nombre, ni mucho menos una sola idea nueva. Es patético.
Y por si esta trama no fuese mala de por
si, tienen que extenderla a media docena de especiales aparte, que para colmo
meten en los tomos de esta serie. El primero es de Marz y visita el Universo
Wildstorm, donde aparte de enseñarnos algunos personajes que casi todo el mundo
conoce y darnos la sorprendente revelación de que allí los héroes son más
violentos y menos heroicos, no sirve para nada. El segundo es como un oasis en
el desierto, ya que es el único especial que a) sirve para algo y b) es bueno.
Está escrito por Sean McKeever, y se nota que a diferencia de la serie
principal, aquí ha podido hacer más o menos lo que le daba la gana. Es una
historia de Tierra-3, con las gracias de tener a los buenos como malos y
viceversa, contando una buena historia sobre un personaje de allí, y de paso,
explicando por fin quien demonios era Duela Dent en la continuidad actual, que
era un cabo suelto de esta serie. Por tener, tiene hasta buen dibujo, de Jamal
Igle. Lástima que sea lo único que no sea malísimo de este tomo. El resto de números
tienen dibujo muy malo, hasta a veces subprofesional. En el complemento, los orígenes
de villanos continuan metiendose demasiado en detalles y no en lo importante,
con dibujo variado y narración que se cree graciosa… excepto el del Joker, que
iba a ir originalmente en 52, siendo de Waid (con Bolland) y es una maravilla
que no merece estar en este tomo. Esta serie es una vergüenza, y harías bien en
no retomarla si tuviste la mala suerte de haberla empezado el año pasado. No
Recomendado (3)
JSA
Nº12: Como la serie tiene pocos personajes,
aquí llegan unos cuantos más, hasta un total de 25. Supongo que Johns está
practicando para cuando escriba a la Legión de Superheroes. De todas maneras,
si alguien puede manejar un grupo tan grande es Geoff Johns, es una extensión
del concepto del grupo tal y como lo presentó al principio de este volumen (lo
de entrenar a la siguiente generación, y además, se supone que son una
sociedad, que tiende a ser algo voluminoso por definición) y que narices, es
mejor que dedicarle más espacio a los lloros de Superman-22 y referencias a
Kingdom Come. No es que esas paren, ya que como en todo este volumen, tener a
Ross dando ideas implica muchas referencias visuales y conexiones en personajes
con versiones de KC. Dos de los nuevos miembros de la portada realmente ya habían
sido presentados en la serie antes, Judomaster en el número anterior, Mr America
en la primera saga, y aunque hace una gran reaparición, no se une realmente.
Otro es el antiguo miembro Jakeem Thunder, que por fin vuelve y nos explican
donde había estado. Y la explicación resulta haber sido una tontería que estaba
únicamente para no tener los poderes Deus ex Machina del Thunderbolt para
resolver las historias anteriores, veremos como se apaña ahora que ha vuelto.
En cuanto a los nuevos de verdad, está
Amazing Man, que es otro de esos “un héroe de los 40 tuvo descendientes que no
conocíamos aparte de los que ya conocíamos” que al menos con personajes de los
40 no queda tan increible. Y aunque sus poderes son habituales, la idea del
personaje es original, siguiendo con la idea de la serie de tener personajes
nuevos que tienen su propio modo de operar y misión únicos independientemente
de que pertenezcan al grupo. De hecho, incluso funciona mejor fuera del grupo.
La manera de integrar la historia del personaje en la historia real está muy
bien (aunque muchos guionistas se alejen de eso, la SJA tiene historia de
hacerlo) aunque el integrarlo en hechos reales recientes queda bastante peor. Luego
está Relámpago, que está aún más dividida entre buenas y malas ideas. Por un
lado, el concepto de los poderes aplicados a una adolescente es una idea
genial, el tipo de cosas que quedaría apropiada en Nuevos Mutantes o algo así.
Por otro lado, a diferencia de otros personajes sacados de Kingdom Come, esta
vez han decidido conservar el origen que habían puesto en los suplementos, pero
aplicado al presente, lo que es una cagada. La consecuencia es que a falta de
una, ahora Relámpago Negro tiene dos hijas que jamás habían sido mencionadas,
que es mucho pedir que los lectores se traguen, sobre todo después de todo lo
que machacaron el rollo familiar con Trueno. Supongo que se puede achacar a
cambios por Crisis Infinita, pero aún así es cambiar por completo al personaje
el darle retroactivamente hijas durante toda su carrera, y queda ridículo que
aparezcan así (con la madre aparentemente casada con Jeff) de repente sin
haberlas mencionada antes en todas sus apariciones recientes. Lo que es más
triste es que es algo completamente innecesario, porque el personaje funcionaría
igual de bien sin estar conectado con él. De hecho, funcionaría mejor sin la
conexión, porque aunque es de suponer que está para que Relámpago sea un
legado, ni siquiera es uno de la Edad de Oro como el resto. ¿No habría sido
mejor enlazarla con algún otro personaje perdido como, yo que se, Jonni
Thunder, que para algo tiene el mismo (bastante feo, ya puestos) diseño? Por último,
está David Reid, que es otra idea original (bueno, hicieron un personaje
similar hace poco en Iniciativa, que cada vez parece más el reverso oscuro de
esta serie) y la revelación de la conexión con la SJA es un gran momento. Y si
te fijas en el diseño y como lo dibuja Ross en la portada, puede ser que tenga
más que ver con toda esta historia de lo que parece. Pese a los defectos, es
una buena presentación de personajes interesantes, que no deja de lado a los
personajes ya existentes y conecta bien al final con la aventura global. Muy buen
dibujo de Eaglesham. Recomendado (8)
Masacre
contra el Universo Marvel: Vale, esto es muy
estúpido, por varios motivos. Primero por parte de Marvel. Tienen Cable &
Masacre, una serie con buenas críticas y con ventas mucho más consistentes que
la media. Así que no se les ocurre otra cosa que quitarle uno de sus dos
protagonistas principales a la serie, para “matarlo” en otra serie, lisiando
esta a efectos prácticos. Como se puede ser tan destructivo y bastardo con tus
propios productos y empleados, es difícil de comprender. Por otro lado, por
parte de Panini: En vez de seguir editando la serie en orden cronológico, que
tendría, ya sabes, sentido, lo que hacen es saltarse 20 números y publicar únicamente
los últimos números, que aparte de ser significativamente peores, no se
entienden si no has leido los números anteriores. Así que si eres un lector que
compras el tomo y no entiendes porque Masacre está trabajando para un Agente X
gordo, quien es toda esa gente, o porque su sidekick es Bob, Agente de Hydra…
bueno, Panini tiene un bonito “que te jodan” para ti. Porque ni se molestan en
poner los blogs de Bob que aparte de graciosos, explican la historia hasta
ahora. Quizá es que piensen que los números que se han saltado (y que si os
portais bien a lo mejor publican meses o años después, ¿porque quién quiere
leer las cosas en orden?) son demasiado de pensar, y creen que el público
español prefiere pasar directamente a chistes sobre violencia. Porque esa es la
cosa, la serie tenía una dirección muy interesante para los personajes, con
temas y cosas que contar, una de las pocas de Marvel. Pero con todo el status
quo de la serie destruido por la estupidez de editores y guionistas de otra
serie, la serie se ha quedado sin dirección y sin nada que contar, con ocho números
que rellenar en los que no puede pasar realmente nada, exactamente lo contrario
de lo que era la serie antes. Bueno, se continua un poco los temás de la
identidad, redención y aceptación de Masacre, pero toman un papel secundario a
hacer el ganso por el Universo Marvel, mientras la serie se transforma en
Masacre Team-Up. Son una serie de aventuras completamente absurdas y casi
incomprensibles, que hay que leer para creerlas, con humor absurdo y chorra, a
veces bastante gracioso, pero sin nada aparte de eso.
Los primeros dos números son con
Lobezno, y son los únicos que tratan de enlazar, en un momento entrañable, con
la anterior etapa de la serie. Por lo demás, es acción chorra contra lacayos y
con/tra el Tio Garras, con un argumento conscientemente ridículo (y
francamente, Hydra es más apropiado a cosas como estas que a los intentos patéticos
de otros de que nos los tomemos en serio) Después hay una historia con el Capi
America en los años 40, que es repetir todo el rato el mismo chiste, dandole
merecida caña al retcon reciente de “Bucky es un mini asesino despiadado”. Después
toca una aventura en el tiempo con los Cuatro (o mejor, Ocho) Fantásticos,
donde Nicieza parodia sus propias explicaciones incomprensibles de
tecnojerigonza y las mezclas con más humor chorra y algunas visiones de lo más
curioso. Siguiendo con los efectos visuales, el siguiente número va casi todo
de eso, con un tour por las dimensiones guiado por el Dr. Extraño, a base de
Masacre masacrando bichos y pasando cosas por exigencias místicas del guión.
Ese y el siguiente número tienen otra vez el problema de los números perdidos,
ya que continuan una historia anterior con la archinémesis de Masacre, T-Ray, a
base de dejar claras cosas de la etapa Kelly y dejar a todos los personajes en
situaciones usuables… a base de ser casi igual de incomprensible que la
historia original. La segunda parte tiene al Hermano Vudú, aunque realmente es
un viaje bastante divertido por la mente de Masacre, con un final con, otra
vez, explicaciones enrevesadas para arreglar la historia. Por último, vienen
dos números mucho más simples: Uno con Ka-Zar en la Tierra Salvaje, que viene a
ser de las historias más divertidas que se han hecho con todo eso, a base de no
tomarse nada en serio, y ser muy original en la manera de afrontar las
situaciones de superhéroe estándar, con una especie de brillante estupidez. Eso
continua en el número final, que redime una de las historias estúpidas de los “Vengadores”
de Bendis, a base de aumentar el nivel de ridículo asombroso de la amenaza,
tomarse a cachondeo una multitud de estrellas invitadas (incluyendo puyas a la
polémica reciente de Spiderman) y aún teniendo tiempo de atar los temas de
madurez de Masacre a lo largo de toda la serie y hasta a despedirse de Cable. Hasta
incluye extras, cosa inaudita, como pin-ups de todos los dibujantes de la
serie, incluyendo a Zircher haciendo un “busca los objetos en esta imagen” que
resume genialmente toda la serie (y que se ha dejado en inglés, porque traducir
el texto requeriría trabajo extra, y nadie que trabaje en comics en España está
dispuesto a eso) Hablando del dibujo, la mayoría es del novato Reilly Brown,
que es un poco a lo manga en las caras, pero es claro y correcto con las
figuras y la acción, y tiene una buena bis cómica, lo que ayuda mucho a la
serie. Diablos, el argumento del último par de números es suyo, así que apunta
bien en general. El resto de números son del ahora camaleónico Ron Lim, que se
adapta al estilo de Brown. En definitiva, un tomo bastante gracioso a ratos,
pero si tienes en cuenta lo chorra, estúpido y a veces incomprensible de los
argumentos, y que ha caido muy, muy lejos de lo buena que era la serie antes.
Toda una lástima, pero así funcionan en Marvel. Recomendado (7)
Outsiders
Nº10: Final de la serie y del relanzamiento
de la serie… excepto que el relanzamiento fue abortado antes del nº1 y cambió
completamente, y ese a su vez ha vuelto a cambiar en EEUU. Es un desastre
apilado encima de otros, y queda muy claro que en DC no tienen ni idea que
hacer con la serie, pero se niegan a cancelarla, pese a que no saben
exactamente para que está, teniendo otra media docena de series de grupos en
activo, con más beneficios. Para empezar, tenemos el último de los especiales dedicados
a miembros varios, y este tiene dos cosas en contra antes de empezar: Es un
crossover con el Ataque de las Amazonas meses después, y está escrito por Marc
Andreyko. Justo dos cosas que nadie necesitaba. El número es un team-up entre
Grace y Wonder Woman (que es otra tontería, porque se supone que los especiales
van de evaluar posibles miembros para los nuevos Outsiders, pero está claro que
Diana no va a serlo, así que o a alguien se le olvido decirselo a Andreyko, o
pasó muchísimo) y se supone que por fin nos dicen el origen de Grace. Que, por
supuesto, contradice lo que ya sabíamos de ella. Supongo que estarás pensando, “¿un
comic de Marc Andreyko que va de tratar historia pasada y contradice esa misma
historia pasada por no haberse documentado? ¡Imposible! ¿Qué será lo siguiente?
¿Bendis haciendo diálogos repetitivos, Brubaker matando gratuitamente
personajes, Graymiotti cometiendo fallos de lógica elementales?”. El caso es
que parece que Andreyko no haya leido un comic en el que saliera Grace antes,
con una personalidad blandengue y descafeinada con ningún parecido al personaje
y un origen bobo que no encaja con lo que ya sabíamos. Y desde luego, no
necesitabamos otra historia más con las amazonas como villanas estupidas. Buen
dibujo de Richards, al menos. Y luego está el último número de la serie. Se
supone que es el principio de la etapa Bedard, excepto que fue abortada antes
de empezar, y este es el único número que habrá de esa dirección. Así que toda
la premisa y dirección que plantean, hasta la propia alineación, no va a ir a
ninguna parte, por tanto, un número de preparación de algo que no va a existir
queda bastante absurdo e inutil. Y de por si, tiene unos antagonistas muy
chulos, pero apenas se hace nada con ellos (precisamente porque se preparaba
para futuros encuentros) y toda la situación es algo cutre. Además, el dibujo
de Matt Clark es malísimo, y estropea bastante lo poco que pudiera tener. Si
hay algo bueno del relanzamiento es que se libran de él. Pero viene a ser lo único,
ya que a partir de ahora, la serie va a seguir dando tumbos, y a cambiar de
dirección y contradecirse continuamente, como ya empieza este número. No
Recomendado (3)
Punisher
vs Bullseye: Otra miniserie innecesaria de la
mano de Daniel Way, que ya hizo una mini de Bullseye, que al menos tenía la
decencia de profundizar en el personaje. Esta, sin embargo, no tiene ni eso, no
va de nada. El Castigador es el de siempre, y hace lo de siempre. Bullseye está
muy loco y es muy listo, y siempre se sale con la suya. Chocan en una historia
de lo más estirado y peñazo en la mayoría de momentos, y en vez de mostrarnos
lo asombrosos que son los dos, lo que hacen es quedar ambos como menos
competente de lo habitual, porque no pueden realmente hacerle nada el uno al otro
pese a lo implacables que se supone que se nos presentan. Y eso es todo. Es
lenta, no dice nada de los personajes, la parte del Castigador ya se hace mejor
en su serie, y los juegos mentales y engaños de Bullseye ya los hizo Way mejor
en la otra mini. La mayor parte de la historia la llevan secundarios estúpidos
que parecen salidos del libro de “como imitar a Garth Ennis”, que es todo el
tono de esta miniserie. Lo único es el dibujo de lo más apropiado, por el exdibujante
del Castigador y de la anterior mini, Daniel Way, que es bueno para estas
cosas. Pero vamos, este es el tipo de miniseries que es innecesaria, que no
cuenta, que no dice nada de los personajes, y que es basura porque no ofrece
realmente nada, ni siquiera el espectáculo que uno esperaría. Si quieres un
buen encuentro entre estos dos personajes, ya lo hicieron en la serie del
Castigador de Ostrander, que por supuesto, está inédita aquí. No Recomendado
(4)
Spiderman
Family Nº2: Segundo tomo de esta antología,
y aparentemente el último, porque la serie es relanzada, y dicen algo de
empezar a poner historias en la serie regular de Spiderman, que seria una
horrible idea, porque la gracia del formato actual es la consistencia de
equipos creativos y de ser todos los números “importantes” sin relleno. En
cuanto a este tomo, es una antología de historias cortas de relleno, del tipo
que solían verse de complemento en anuales o en cosas como Marvel Comics
Presents o Spiderman Unlimited vol.2, aunque los equipos creativos no son del
todo malos. Eso si, la mayoría no sólo no transcurren en el presente, sino que
dificilmente pueden encajarse en la historia de Spiderman, y muchos parece que
pertenecen más al universo desenfadado sin causas ni consecuencias de Marvel
Adventures que en la continuidad normal. Entre las historias: Una con los
Agentes de Atlas, por el equipo creativo de su miniserie, que es divertida,
aunque es más una historia de los Agentes que de Spidey. Una no muy buena con
Kraven y el Hombre-Lobo por autores novatos. Un homenaje a la historia del Thor
rana de Simonson por el cómico Chris Eliopoulos, que es como lo dicho antes, más
una versión MA que otra cosa. Beland contribuye otra similar, esta vez con Zabú
y Ka-Zar, y algo menos de gracia. Kesel, DeZago y Waid, todos colaboradores
habituales y amigos de Mike Wieringo contribuyen una historia que le rinde
homenaje, que está bastante bien, de lo mejor del tomo. Grievoux trata de hacer
una secuela de una historia de los 70, usando incomprensiblemente al Iron Man
de los 90 a la vez que el Spiderman de los 00, y el resultado no tiene ningún
sentido, incluso sin tener en cuenta la secuela muy superior que hicieron no
hace mucho. Su otra historia es un team-up con el Dr. Extraño y es algo mejor,
pero tampoco es buena, y es que Grievoux no da ni una. Hay una historia de
team-up de relleno olvidable. Una que directamente es del equipo creativo de MA
Spiderman y usa esas versiones de los personajes, con cierta gracia, pero es un
tono muy distinto que los personajes de verdad. El independiente Tony Lee junto
con Ramón Bachs, hace una buena historia corta, reminiscente de otras historias
pasadas similares. Por último, hay una historia de la última encarnación del
MCP, por Stuart Moore y Clay Henry, que es una versión en coña de lo que sería
un Cuerpo de Hombres Araña, que es una manera divertida de pasar 8 páginas. Pero
eso es a lo más que aspira esta serie, y no siempre lo consiguen. Como
complemento de otras historias, algunas de estas estarían bien pero
francamente, pagar tanto por una colección de historias de relleno así es una
burrada. Neutral (6)
Superman/Batman
Nº16: Comienza nueva etapa en la serie, ya
completamente alejada de la continuidad del resto del Universo DC, y depende de
cómo interpretes lo que han dicho los editores, puede que directamente ni sea
canónica. Lo positivo, en principio, es que vuelve a tener un guionista
regular, que va a ser Michael Green, que escribió y produjo Smallville y
Heroes, cuando no eran tan malas como han llegado a ser, que tiene que servir
de algo. La premisa de esta primera saga tiene una premisa bastante razonable,
ya que va de intentar arreglar un pequeño desaguisado causado en esta serie
hace años, que tiene mucho sentido práctico dentro y fuera de la serie. La
manera de llegar allí, sin embargo, es otra historia. Todo el número depende de
Superman y Batman actuando, y a veces hablando, un poco como idiotas e
interactuando de manera menos profesional de lo normal. No es gran cosa, además.
El principio empieza con una parodia de Hollywood graciosilla pero que va al
chiste fácil. Y sobre todo, incluso una buena historia sufriría mucho si
tuviera que aguantar el dibujo de Shane Davis (que ya se vio en JLA), que es de
una raza que se creia extinta, pero que desgraciadamente permanece en DC: Los
imitadores de Jim Lee, que imitan sólo sus muchos defectos y los amplifican.
Feo, saturado de rayas, confuso, y vomitivo en general. No es un buen comienzo.
Neutral (5)
Thanos:
La Saga del Infinito Nº4: Final del Guantelete
del Infinito, y es lo mismo que el tomo anterior: Thanos se enfrenta a los héroes
terrestres, que realmente sólo están haciendo tiempo hasta que los personajes
de Starlin solucionen la situación, y se le de al botón de reset al final.
Algunos buenos momentos con personajes puntuales, sobre todo los de Starlin
(aunque es debatible si vale la pena haber deshecho el final que les dio la
primera vez) y todo es muy épico y cósmico y demás, pero como gran saga del
Universo Marvel deja que desear. Sobre todo el dibujo de Lim, que aunque está
bien para lo que es, no es Perez. Starlin hizo dos secuelas del Guantelete, más
una serie regular de Warlock y la Guardia (de las gemas) del Infinito, pero fue
hacia abajo tras esto, como su carrera en general. Recomendado (7)
Últimos
Defensores: Tercer intento de relanzar a los
Defensores en esta década, tan aleatorio y poco exitoso como los anteriores. El
problema de los Defensores siempre ha sido que ha sido una colección en busca
de una premisa, de un concepto central (bueno, eso y que no han tenido un
equipo creativo memorable desde Gerber, pero esa es otra historia), ya que cada
equipo creativo y relanzamiento le daba una distinta, desde algunas de lo más
experimentales y curiosas hasta lo patético que es convertirles en un grupo de
superhéroes genéricos con componentes de segunda. Esta miniserie está escrita por
Joe Casey (con ayuda en los primeros números de Keith Giffen), así que genérico
no va a ser, porque aprovecha esta falta de dirección de la serie para hacer
una de esas cosas experimentales que tanto le gustan. No es que pase de la
historia pasada del grupo, de hecho, está nadando en historia pasada, sobre
todo de los números clásicos, pero no es una serie de grupo convencional. Al
contrario, Casey usa esta falta de dirección para usarla precisamente como la
idea central de la miniserie, en plan postmoderno. Es la historia del pobre
Halcón Nocturno, que es probablemente el personaje Marvel que más se ha
esforzado en ser un superhéroe importante y tener su propio grupo, tratando de
montar unos Defensores en condiciones, a ser posible basandose en el equipo clásico
(los segundones, no los fundadores, que están casi ausentes por completo de
esta miniserie, lo cual es para bien, porque ya se había abusado de ellos en
otras ocasiones recientes, y son demasiado inmóviles para dar juego, aunque se
usan como modelos para algunos de los nuevos miembros) y el universo Marvel no
dejandole, lo que funciona tanto a nivel de comentario sobre la serie, como
dentro de la historia. Es un poco desafortunado que una serie que en parte nos
trate de contar como se monta un equipo de la Iniciativa contradiga lo que nos
han dicho en esa serie al respecto, (se supone que las alineaciones las elige
Skrull-Pym, no Stark) especialmente cuando continua de las apariciones de Kyle
allí, y que continua escribiendo a Stark como un completo de hijo de perra o
como un gilipollas, lo cual siempre fue una tontería, y más ahora cuando
empieza a no estar de moda. Cuando dejas pasar esto, está bastante bien,
teniendo al pobre Halcón teniendo que lidiar con situaciones cada vez más
absurdas como buenamente puede, y frustrandose cada vez más cuando sus buenas
intenciones e ingenio no son recompensadas. La primera alineación que aparece es
muy divertida, incluyendo un personaje olvidado relanzado en la última serie de
Invasores que es un cachondeo y que deberían usar más, un extrañísimo caso de
un mutante interaccionando con series de fuera de su ghetto (siguiendo tradición
defensora, ya puesto) y otro caso aún más extraño, una serie que usa el status
actual de Hulka en vez de taparse los oidos y fingir que no existe. La segunda
es una idea muy chula y muy consistente con la mentalidad de Richmond, con
personajes muy chulos (incluyendo uno de una serie brillante que nadie esperaba
que volviese a aparecer) aunque no están demasiado bien aprovechados. Al menos
se ata bien un cabo suelto de Thunderbolts aprovechando la conexión de Halcón
con el grupo. Todo esto mezclando ideas interesantes con acción divertida con
buen uso y remodelación de villanos clásicos pero no sobreutilizados, incluida
la primera versión de un villano clásico de los Defensores que es interesante.
Y entonces en la segunda mitad, la cosa
se tuerce, coincidiendo, casualmente o no, con la marcha de Giffen. A partir de
ahí es Kyle Richmond quejandose y esperando a que pasen cosas, que pasan más o
menos sin ton ni son, ni son muy interesantes. Los demás personajes que toman
protagonismo al final tampoco son para tirar cohetes: Uno es coger un viejo
miembro de la serie, deshacer las cosas interesantes que hicieron con él en los
últimos 15 años, ponerle una horterada de traje y en general hacerle mucho
menos original. Otro es coger un personaje merecidamente de tercera y tratar de
hacerle guay a base de transformarlo en el Lobezno del grupo, de la manera más
obvia del mundo: Dandole ese mismo conjunto de poderes, y el requisito actual
de cualquier remodelación de un personaje olvidado en bestia parda: Darle
cuchillos (ver Proudstar, Drax). Y el último, por mucho que enlace con el orígen
de Halcón Nocturno, no pasa mucho del estereotipo del joven cabreado. Pero lo
peor es que despues de toda la miniserie dando vueltas sobre lo importantísima
que va a ser la encarnación definitiva de los Defensores (de ahí el título), no
llegan a explicarnos porqué. Por lo visto, Casey tenía tanta confianza en que
le iban a dar secuelas, que en vez de concluir la historia, la deja abierta
esperando a concluir el destino con el que lleva machacando toda la miniserie más
adelante. Que, por supuesto, no va a ocurrir. Así que tenemos una miniserie que
se tira toda la historia preparando otra historia que no va a ocurrir, y no
llega a terminar. Lo cual no sería tan malo si la historia fuera satisfactoria
de por si, pero como historia de los Defensores, no termina de serlo. (Porque
además, es evidente que esta “encarnación definitiva” que tiene un gran
destino, ni va a volver a aparecer) Como historia curiosa de Halcón Nocturno,
no está mal, eso si. El dibujo de Jim Muniz (que hizo la serie secundaria de 4F
hace un par de años) es a veces demasiado exagerado a lo McGuinness, sobre todo
en las caras, que son difíciles de tomar en serio, pero en las partes más
superheroicas y de acción fantástica más desenfadada, está bastante bien. Una
curiosidad, pero a fans veteranos del Universo Marvel o de experimentos
fallidos, le podrá gustar. Neutral (6)
Y eso es todo. La semana que viene,
Planeta nos deleita con muchos derivados y crossovers con Cuenta Atrás.
Evitalos todos como la peste. Al menos también nos traen cosas como Booster
Gold y el final de Y: El Último Hombre, así que no es todo malo. Mientras,
Norma trae más Vaughan en Ex Machina, más Transformers, y más Moore de los 90.
Hasta entonces, nos vemos.
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