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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semana del 18 al 24 de Diciembre
No ha sido una buena semana para mi, no
en cuestiones de comics ni personales.
[Suenan villancicos a elección del
personal]
Hola a todos, Feliz Navidad (O Solsticio
de Invierno, si quieres) a todos. Por una vez, las reseñas salen en la semana
que tocan. Consideradlo un regalo de Navidad para vosotros. Esta semana, además
de parte de las series mensuales de Planeta, y algunas de las novedades que se
dejaron de Expocomic, nos ha sorprendido que ya han
salido las primeras cosas de Panini de 2007. Está bien que quieran distribuir
la salida de sus comics para que no salgan todos apelotonados como al
principio, pero esto es pasarse. O es que se les ha estropeado el calendario. Bueno,
realmente da igual, mejor eso que retrasarse, pero es extraño. Oh, y el
recuento de reediciones frente a nuevo es de 11 a 3.
Nada más que decir por esta vez, tampoco
tocan nuevos comics americanos. Tal vez la semana que viene. De todas maneras,
mantened los ojos en la página. La Guía de Lectura de Crisis sigue estando ahí,
y no tardará en actualizarse para enero. Y tras las reseñas de la semana que
viene vendrá la Retrospectiva 2006, así que id preparandoos.
Esta semana:
Batman
Nº7: Buena solución por parte de Planeta,
por una vez. Como los números que tocan de las series regulares aparecen en
Juegos de Guerra, y no pueden seguir con los siguientes porque reventarían el
final (que ya ha sido reventado en otras cosas que han sacado fuera de tiempo,
pero bueno), tocan tres números de la saga de Detective Comics escrita por
David Lapham, que transcurre antes de todas las movidas de ahora, de manera
aislada. Así que si quieres leer una historia larga autoconclusiva de Batman,
estos números son lo tuyo. Porque, sin ser maravillosos, son mejores que
practicamente todo lo que hemos tenido últimamente, simplemente por hacer bien
lo básico. Lapham hacía mucho que no hacía nada con superhéroes, desde sus
comienzos en Valiant, pero se especializa en crimen con Balas Perdidas, que es
apropiado a esta serie, de todas maneras. Es una historia bastante tradicional
de Batman, actuando de manera seria y efectiva, pero sin ser un cretino
absoluto como últimamente, que es de agradecer. Tiene una trama de criminales,
con apariciones apropiadas de varios villanos clásicos del personaje, que está
bien llevada. E intersecciona a veces con historias de gente más normal que se
ven involucrados en la caza de Batman de los malos. Como ya he dicho, nada
fuera de lo común, pero bien hecho, que es bastante. Dibuja Ramón Bachs,
siguiendo bocetos de Lapham, y el resultado es algo con bastante aspecto de
crimen callejero, pero sin que los elementos fantásticos estén fuera de lugar. Recomendado
(7)
Batman:
El Anillo, la Flecha y el Murciélago:
La novedad de Planeta que no se sabe porque demonios publican, habiendo cosas
interesantes que no publican, y publicando ya demasiadas cosas en general, de
este mes. Esto son dos historias intrascendentes (y en breve se volverán mucho
más irrelevantes) de finales de los 90, sacadas de las dos series de Leyendas:
Del Universo DC, y del Señor de la Noche (O Caballero Oscuro, lo que sea). Lo
cual quiere decir que son historias del pasado que no son necesariamente canónicas
(de hecho, no suelen serlo, aunque dado que escribe Denny O’Neil, seguro que en
su mente eran la verdad absoluta) La idea es que son los primeros encuentros de
Flecha Verde con Linterna Verde y Batman, respectivamente. Así que el título
es, por supuesto, engañoso, ya que Batman ni aparece en la primera mitad de la
historia. Esa tiene a los dos héroes verdes encontrandose en uno de esos paises
tercermundistas genéricos que tanto le gustan a O’Neil
enfrentandose a terroristas o traficantes genéricos que tan modernos parecían
hace 30 años. La sorpresa agradable es que O’Neil no escribe a Hal Jordan tan
horrorosamente mal como en la serie original, ya que no es un pardillo
dubitativo al que Oliver tiene que enseñarle como hacer las cosas bien, sino
que está bastante más equilibrado entre ambos personajes, sin que ninguno de
ellos tenga una caracterización que llame mucho la atención. Ni la historia
llama en nada la atención, la verdad, es un team-up genérico, con villanos genéricos,
con la interacción justa y mínima, todo hecho con plantilla practicamente. La
otra sorpresa agradable es que dibuja Greg Land cuando dibujaba de verdad, en
vez de copiar fotos de revistas. El resultado es mucho mejor, con personajes
con caras normales, y poses naturales y apropiadas para la historia, con
movimientos fluidos, y que no parece hecho con el Photoshop, en general. La
segunda historia tiene a O’Neil escribiendo a Batman en los 90, lo cual trae
horribles recuerdos de su reinado del terror de “Batman es un gilipollas sin
emociones y es una leyenda urbana” del que estamos empezando a librarnos ahora.
Y efectivamente, lo escribe como un gilipollas abrasivo y borde. Por lo demás,
volvemos a lo mismo, historia de team-up genérica escrita con plantilla, esta
vez a nivel callejero contra criminales normales. Nada que decir sobre los
personajes ni su relación más que lo más obvio. Además, el dibujo de Sergio
Cariello es bastante mediocre en el estilo de DC de los 90. No es tan malo como
otras cosas de O’Neil, pero es más aburrido a cambio. No Recomendado (4)
Batman:
El Contraataque del Caballero Oscuro: Realmente no se que
decir, ya que es muy dificil comentar un comic tan esquizofrénico como este.
Hice largas reseñas de los tres números cuando salieron originalmente,
buscadlas si os interesa. Pero vamos, Miller mezcla grim ‘n gritty con
resurgimiento de la esperanza. Redime personajes clásicos, y se caga en ellos.
Trata de hacer cosas nuevas, y acaba copiando a Kingdom Come. Trata de dar
realismo con la sátira política, pero buena parte de la historia se resuelve
con un Deus Ex Machina. Algunas escenas quedan muy chulas, y otras son
ridiculamente deformes. Y empieza bastante bien, y acaba siendo un desastre.
Hay que verlo para creerlo. Por supuesto, como secuela es vergonzosa, pero eso
era de esperar. Y al ser edición Absolute (mira que no hay montones de comics
que merecen más el tratamiento) lo que hace es que el dibujo cutre se ve mucho
más grande. Y los extras son, literalmente, montones de rayajos que se supone
que son bocetos. No Recomendado (4)
Batman:
Juegos de Guerra Nº1: Toca crossover a lo
grande entre todas las series de Batman y familia, durante nada menos que tres
meses. Como hay pocos crossovers ya en activo. Así que si estabas siguiendo la
serie regular, y tienes la paciencia, continua en esta miniserie. Los
crossovers de este estilo suelen ser una mala idea, entre otras cosas porque
cortan los argumentos regulares de cada serie durante tres puñeteros meses para
perder el tiempo en la idea feliz que se le ha ocurrido a otro, si es que es
una persona. El resultado, además, suele ser bazofia, como los que había en los
90, e incluso en los mejores casos como el reciente Bruce Wayne:
Asesino/Fugitivo, duraban mucho más de lo que debían, y tocaban más las narices
de lo que justificaba la poca historia. Y esto… es algo similar. La idea es una
guerra de bandas a lo bestia, con Gotham como campo de batalla. No es mala
idea, y justifica que los distintos personajes se vean implicados. El problema
está en que es un crossover, y que se extiende por 7 series durante 3 meses,
con un montón de guionistas. Así que es mucho dar vueltas, sin que realmente
haya una historia que avance en serio. Hay subtramas que avanzan aquí y allá,
normalmente personales como las de los dos Robins (de manera bastante
predecible, por otro lado) o la revelación bastante preocupante sobre que ha
causado la guerra, pero lo que es la guerra, apenas avanza en todo el tomo, es
sólo facciones y más facciones disparandose entre si, con la enorme Batfamilia
extendida atrapada en medio. Es similar a la Canción del Verdugo y crossovers
así, con una premisa muy ligera, que se rellena a base de tener a los
protagonistas y villanos yendo de un lado para otro y enfrentandose entre si en
varias combinaciones hasta que toque la hora de resolverse la historia. A
veces, esas peleas son relativamente entretenidas, como en algunos capítulos de
aquí, (Catwoman de Brubaker, por ejemplo) pero a la larga, se hace repetitivo. El
dibujo es de lo más variado, aunque predominan estilos un poco deformes y
caricaturescos que no le pegan a una historia de este estilo. Si no eres muy
fan de las series de Batman/completista, puedes pasar. Neutral (6)
Crisis
de Identidad Nº3: Que vergüenza sacar
un comic cuya portada homenajea un comic de hace 20 años (el de Nuevos Titanes,
casualmente a la venta esta misma semana) y que aquel sea infinitamente mejor. La
mayoría de las veces, las historias de misterio viven o mueren dependiendo del
final, de si la solución resuelve todo y tiene sentido. Esto es, en el fondo,
una historia de misterio, y tiene uno de los finales más estúpidos que he visto
en mucho tiempo. Al menos Metzler juega limpio en algunos aspectos, el asesino
había aparecido y hasta cierto punto, la motivación, movil y arma, también. El
problema es que no tiene ningún sentido, ni aplicado a ese personaje, ni en
general aplicado a un personaje si esperas que actue de una manera coherente y
con sentido. Es el final Vengadores Desunidos, donde el malo resulta ser un
personaje que llevaba cuerdo muchos años, y ahora resulta que siempre ha estado
loco, y convenientemente puede actuar como una persona completamente cuerda
durante mucho tiempo, menos cuando no le conviene a la historia. Y si la
motivación no tiene sentido, ¿Qué más da? Está loco, no hace falta que tenga
sentido. Eso no es manera de escribir un personaje, usar “locura” (que no
funciona así realmente ni por asomo) como justificación para que un personaje
haga lo que le convenga al guionista, y no se puedan sospechar sus razones,
porque no tiene. Aparte de que se basa en una premisa que hace referencia a
comics antiguos, de manera que los contradice absolutamente, que es lo peor que
puedes hacer en esos casos. La motivación para matar a Sue, por supuesto, no
tiene ningún sentido, pero es que ni siquiera dentro de la lógica retorcida de
esta historia. La pista por la que descubren al asesino es una ridiculez, y la
explicación de porque estaban buscando la pista falsa… mira, si la explicación
de algo incluye la frase “Fui a hacer una visita, y llevé un lanzallamas por si
acaso”, una de dos, o el guionista es gilipollas, o está tomando por gilipollas
a los lectores. Tres cuartos de lo mismo con la manera de colarse en la casa de
Sue. Tanta mierda de pruebas que se suponía que habían hecho en el primer número,
y la manera deja un rastro que cualquier persona con dos dedos de frente, ya no
detectives, habría mirado los primeros. Y aparentemente, los mejores detectives
del mundo no se dieron cuenta. Hay que ser gilipollas. Oh, y el otro elemento
importante del misterio, el como sabía la identidad secreta de los héroes… era
imposible averiguar quien era por eso. No sólo porque Metzler reescribe la
historia pasada de los personajes sin avisar, de manera que se supone que el
personaje no sabía las identidades según todas las historias escritas en los últimos
20 años, pero en esta miniserie resulta que siempre las ha sabido, sin avisar.
Esa manera de actuar tiene todo lo malo de la continuidad que se crítica a
veces: Una historia que depende de haber leido historias anteriores, donde te
perjudica tanto haberlas leido, como no haberlas leido. Pero más grave aún, es
que creas o no que sabe algunas identidades, es imposible que una en concreto
la sepa, por cronología misma que menciona esta saga. Y aún así la sabe, de
manera que no tiene ningún sentido, a menos que asumas que Batman habla de identidades
secretas con gente a la que apenas conoce, lo cual es de un imbécil que asusta.
Y en general, toda la resolución del misterio, que además es terriblemente
anticlimática, es imbécil, y catastroficamente mal hecha, sin ni siquiera
contar el daño que hace a un personaje.
En cuanto al resto del número… empezamos
con la muerte de manera totalmente gratuita de un personaje que no había
aparecido hasta dos páginas antes. Y no es que sea un personaje de tercera, es
uno bastante conocido. Es una manera increiblemente cutre e indigna de morir de
un personaje que tiene cerca de 30 años de historia, de cualquier manera en una
historia que no viene a cuento, y encima de manera que demuestra que el autor
no tiene ni idea de cómo funcionan los poderes del personaje. Esta mierda se
critica mucho a Marvel, pero aquí también la hace DC. Después vienen más
muertes. Al menos esta vez son de personajes de los que se ha contado una
historia en esta miniserie, de manera que es apropiado para la historia, y
cuyas muertes al menos van a dar partido para futuras historias en otras
series. Además, dada sus historias, no es del todo inapropiada como final para
sus historias. El problema (aparte de que uno de ellos es un personaje secundón
querido, que al igual que Sue, merecía algo mejor que morir en esta mierda de
miniserie, pese a todo) es que la escena donde mueren es bastante estúpida una
vez piensas un poco, y depende completamente de que los personajes actuen
arbitrariamente en un plan demasiado rebuscado, para que además el villano
parezca un genio en vez de alguien que tiene mucha chiripa. La manera de contarlo
de Metzler le añade suspense y drama, pero sólo funciona si lo que estás
leyendo no es una tontería. Luego, eso si, al margen de tanta tontería, hay una
serie de escenas muy buenas de héroes DC reaccionando y recordando tragedias,
que están muy bien hechas, aunque también dependen de que el lector sea
familiar con las historias de los personajes para el efecto emocional máximo. Y
ahí acaba lo bueno, porque toda la conclusión es digna del museo de los
horrores. La revelación del villano, estúpida como ella sola, es anticlimática.
Y lo resuelven fuera de pantalla, de manera que es a la vez completamente
inhumana y cruel por parte de un héroe, y a la vez, increible e
insoportablemente gilipollas por su parte, de manera que deja a toda la
comunidad heroica expuesta a un peligro enorme. Para terminar de arreglarlo,
esa escena con Metzler librandose de manera confusa, absurda y gratuita de otro
héroe muy importante, sin apenas explicación. Luego está una revelación que básicamente
hace de algunos de los principales héroes de DC unos cobardes, miserables
todo-menos-héroes inmorales, y todo por una tontería que le apetecía al
guionista. Manda huevos. Y luego está el hecho de que la puñetera historia
apenas termina. ¿Todo el rollo de la importancia de las identidades secretas?
No sólo no va a ninguna parte, sino que los personajes han actuado en esta
serie de manera mucho más descuidada con sus identidades secretas que en toda
su historia, para justificar la estúpida idea de Metzler, o algo. ¿La idea de
la confianza entre los héroes y sus secretos? No concluye, se deja abierta sin
que llegue a ninguna resolución, con la esperanza de que se trate en otras
series. ¿La madre de Boomer Jr? Tres cuartos de lo mismo. Ni siquiera funciona
como historia cerrada, ya tiene narices.
Así que, recapitulando. La gran
miniserie que lo cambia todo y será el comic importantísimo es una historia que
se basa enormemente en conocer historias anteriores para que tenga gracia, y a
la vez contradice y se caga en esas historias anteriores. Mata a un montón de
personajes gratuitamente, y a los que no, los convierte en escoria. Tiene la
resolución de un misterio más estúpida y tramposa en bastante tiempo. Y ni
siquiera se resuelve apropiadamente. Y encima, ideas de esta mierda van a
pulular por toda DC durante un año. Hay que joderse. No se quien es más
incompetente, si Metzler por escribir semejante bazofia, o el editor jefe, Dan
DiDio, que es el que propuso la idea de una miniserie que matara gratuitamente
personajes y le diese un tono oscuro y pasado de moda hace años al Universo DC.
Alguien con esas ideas no debería ser editor, debería ser conserje (pero, hey,
eso que tiene en común con su equivalente en la competencia) Lo único
consistentemente salvable (porque si, ha habido alguna cosa buena en la
miniserie, Metzler sabe escribir diálogos y dar buen ritmo dramático a sus
historias… lastima que sus argumentos e ideas sean de los más despreciables que
hay en comics) de la miniserie es el dibujo de Rags Morales, que ha demostrado
que merece ser una estrella, con un estilo sólido superheroico, con mucha
fuerza en momentos dramáticos personales y acción heroica, y talento para
diseños y composiciones. En fin, esto ha sido importante para el Universo DC,
por desgracia, pero puedes prescindir de la mini y leerte un resumen (Ver otras
secciones del Cuarto Muro, ejem), porque como historia es patética. Evitar a
toda costa (1)
Hellblazer
Nº14: Esta vez escribe Morrison, ya que todo
guionista británico está obligado a escribir una historia para esta serie, según
parece, así que toca echar un vistazo. A decir verdad, los números con Morrison
como invitado nunca son tan buenos como sus miniseries o etapas, pero algo es
algo. Como buena historia de Hellblazer de la época, toca un tema serio de la época
(en este caso, el miedo a la Bomba) y lo mezcla con terror, ambiguamente mágico,
con Constantine como espectador. La fórmula básica de la serie, vamos. Aún así,
Morrison la sabe hacer bien, captando el horror que había en el ambiente sobre
como esa fuerza destructora podía acabar con todo en cualquier momento, lo que
lo hace un tema muy bueno para la serie. Y luego, captando el horror también de
lo que podia pasar si la gente se enterase de que el mundo se va a acabar y
diese rienda suelta a todo, aunque eso último está más visto en series de este
tipo. Bueno, con algunas ideas más burras o absurdas, al estilo Morrison,
claro. Y con el final amargo habitual de la serie, que queda bien. Buen dibujo
de David Lloyd, el de V de Vendetta, que le va muy bien a la serie. Muy
Recomendado (9)
Johnny
Nemo: Una de las extrañas publicaciones
ocasionales de Recerca, en este caso un comic de una antigua antología británica
de los 80, reeditado no hace mucho en EEUU, escrito por ese rebelde ingenioso
que es Pete Milligan. Aunque no es de 2000 AD, la verdad es que la tira tiene
mucho en común con lo que suele hacerse por allí: Por supuesto, es en una
ciudad futurista y enloquecida, con protagonistas muy duros. En este caso, es
una historia de detective privado duro, sólo que con la gracia de que es en el
susodicho futuro, y que en vez de tener el tono oscuro e introspectivo de la
mayoría de estas historias, tiene el humor cínico de Milligan de fondo. Los
casos incluyen investigar monjas explosivas y preservar la virginidad de la
hija de un cliente. Te puedes imaginar la clase de humor, y de historia, que
surge de esas premisas. Normalmente, con el protagonista metiendose en fregados
de lo más desmadrados y absurdos, y librandose de ellos a base de disparar a
todo lo que se mueve. Y así es este comic. Es un comic de burradas divertidas,
que aunque no es precisamente profundo, tiene el toque Milligan donde se nota
que es perfectamente consciente de lo chorra que está haciendo, y lo hace a
propósito y se divierte con ello, y desde luego, divierte al lector. El dibujo
en blanco y negro es de Brett Ewins, colaborar de Milligan en Bad Company,
entre otros seriales de 2000 AD. Es muy británico de esa vieja escuela, y por
tanto, este tipo de historias las clava. La última es de Dillon, que hace su
buen trabajo de siempre. No se si el público objetivo de estas cosas se enterará
de su existencia (a mi casi se me pasa), pero seguramente le divertirá
bastante. Muy Recomendado (9)
Jóvenes
Titanes Nº14: Por culpa de las chapuzas que
hace Planeta, tenemos una historia que comienza en el primer capítulo de este número,
termina en un especial que salió hace dos semanas (si tienes suerte y ha salido
donde estás) y luego continua en el segundo capítulo. Y digo yo, ¿no habría
sido más fácil sacar dos números de la serie este mes, como han hecho en
Superman, y poner el primer capítulo de este número junto el especial en el
primero de ellos? Así habría salido todo en orden, juntito, y hasta podrían
haber adelantado aún más la edición, publicando la saga entera de tres números
que así se ha quedado partida en dos ahora y uno el mes que viene. O si querían
conservar una novedad del Salón más, por su obsesión irracional por tener en
cuantas más mejor, haber publicado el primer número dentro del especial, tanto
daba. Pero no hacer esta horrible chapuza. Porque además, la situación es
confusa hasta leyendo en orden. Recapitulando: Varios meses antes, el Superboy
del presente aparecía en el futuro de la Legión de Superhéroes, sin recordar
exactamente cómo y cuando había llegado allí, y se quedaba mientras tanto en el
futuro, para poder tener a Superboy con la Legión de Superhéroes como antaño.
Una buena versión de un elemento clásico, que dio para algunas buenas
historias. El caso es que cuando la serie fue cancelada, se dejó el cabo suelto
sin resolver, y ahora se aprovecha para cerrar el círculo, con Superboy
marchandose para aparecer en esas historias, y volver tras ellas. Así que buena
parte del primer capítulo es preparar ese cambio, y luego el team-up con la
Legión, para ir a parar al especial. Hay unas escenas monas al principio, y
luego interacción divertida con la LSH al final (mejor que la mayoría de la que
hay en el especial, se nota quien tenía más mano en aquella historia), pero
poco más, es poquita historia. Y el chiste de “no, no son los Fatal Five, son
los Fatal Five Hundred” no se puede traducir al español, y el resultado son diálogos
que no tienen mucho sentido, no es que quedara demasiado bien en el original.
De vuelta de eso, toca una de esas
historias donde los protagonistas viajan a un futuro posible. Johns tiene un
giro a esas historias, ya que no es un futuro post-apocalíptico, sino uno
bastante estable… lo que no quiere decir que sea un buen futuro. Así que la
historia tiene dos puntos fuertes: El ver como han cambiado las cosas en el
futuro, y el ver como reaccionan los Titanes ante esos cambios. La primera
muchas veces son montones de cameos y guiños sobre personajes y elementos
varios, para que los que los conozcan (a decir verdad, la mayoría son bastante
conocidos si eres fan de los Titanes, y muchos con haber leido esta serie y un
poquito de DC), y divertirse viendo como están cambiados o en situaciones
nuevas en ese futuro. Pero por otro lado, teniendo en cuenta que Johns escribe
a la larga, y tiene enlaces en muchos aspectos del Universo DC, es
perfectamente posible que algunos o muchos de esos guiños sean pistas de por
donde van a ir los tiros con multitud de personajes en el futuro, haciendo que
no sólo sea un desfile de ingenio, sino un juego de intriga, de adivinar que
cosas van a pasar, y de poner las semillas de argumentos futuros, todo a la
vez. La otra es la que es más seria, ver como los protagonistas reaccionan ante
lo que se han convertido en el futuro, basandose también en subargumentos del
presente, que da para traumas y angustias varias, pero bien hechas, y evitando
los malentendidos y tonterías propios de malas historias de viajes en el
tiempo. De hecho, es una de las mejores versiones de historias de viaje al
futuro, donde el viajero tiene que aprender una lección, sólo que esta vez es
mucho más profunda, porque es personal. En definitiva, que pese a ser algo que
suena tan tonto como viajar en el tiempo, da para buen desarrollo de
personajes, unas peleas de lo más chulo, e imaginación y presentación de ideas
a mansalva, a varias por página, y no parpadees que te pierdes una, que es lo
bueno de estas cosas. El dibujo de McKone es increible, tanto en los diseños
futuristas, todos muy apropiados (aunque desgraciadamente, los Titanes del
Mañana apenas parezcan mayores que los de hoy, el único defecto de McKone) como
en la acción genial. Muy Recomendado (9)
Nuevos
Vengadores Nº13: Vale, este final es
estúpido. No tan estúpido como el de Crisis de Identidad, pero el doble de
tramposo, a cambio. Después de dos números de intriga sobre la identidad de
Ronin (al menos dentro de la historia, si cuentas desde que apareció en
portadas es un año), se revela… y es un personaje que no había aparecido en la
serie. Ni se había mencionado. Diablos, sólo había aparecido en una historia
antes. Esa es la resolución tramposa a un misterio, donde el lector es
imposible que pudiera adivinarlo porque no tenía los datos suficientes. Pero
aunque no se tomara como un misterio, sino una sorpresa, es increiblemente estúpida,
porque el personaje que resulta ser Ronin no tiene ningún tipo de conocimiento
ni conexión establecida con la Mano, ninjas o Japón en general, que era el único
dato que habían dado del personaje. Ni tiene ningún motivo para mantener su
identidad secreta del resto de Vengadores, porque no le conocen. Es como si la
historia estuviese pensada para que Ronin fuese Elektra, y lo hubieran cambiado
en el último momento porque todo el mundo se lo esperaba, aunque no tenga ni el
más remoto sentido. Tampoco es que tuviera sentido que necesitaran a otro
luchador cuerpo a cuerpo, ni a un experto en ninjas teniendo a Lobezno, pero así
son los caprichos absurdos y lógica retorcida que no se parece a la humana de
Bendis. Oh, y lo más gracioso es que el aspecto de Ronin también es tramposo,
pero el problema no es ese, podría usar un traje con relleno, se ha hecho otras
veces, la chapuza total es que el traje cambia completamente de aspecto una vez
se revela quien es Ronin y ya no hace falta hacer trampa. El resto del número,
si a alguien le importa cuando se tiene esa estúpida revelación, es Iron Man
sacandose otro ultraconveniente poder de la manga (y van…) que por ninguna razón,
no ha usado antes ni volverá a usar, más pegarse contra aburridos ninjas, y más
dar vueltas sobre conspiraciones, amenazas terroristas y otras choradas que
podrían ser interesantes en una serie que no estuviese tan mal hecha, pero
desde luego, no aquí. No es ya que Bendis no sepa escribir Vengadores ni a sus
protagonistas, es que parece haber perdido la capacidad de hacer una historia
con una estructura coherente y lógica interna. El dibujo de Finch sigue
consistiendo en gente fea, muchas rayitas, poses forzadas y repeticiones.
Evitar a toda costa (1)
Patrulla-X
Nº13: Aunque oficialmente este es el
principio de una nueva saga, realmente continua la saga de Rachel y la muerte
de su familia extendida a manos de los Shi’ar. Buena parte del número es
desarrollar un poco más el arresto domiciliario de la Patrulla-X a mano de la
Oficina de Emergencia Nacional. La conclusión es que es algo ilegal, inmoral,
inutil, malvado y horrible, ya la Patrulla no va a molestarse en hacer nada al
respecto pese a lo mal que está en todos los sentidos. Fantástico. Hemos
sustituido un planteamiento de la serie con posibilidades
infinitas y fácilmente accesible como es una Escuela para mutantes (con
muchas posibilidades fantásticas y de metáfora) con un equipo de superhéroes
para rescatarlos y protegerlos, a un grupo de mutantes en un campo de
concentración con una ligera relevancia al problema de invasión de privacidad
de la America actual. Aparte de machacar sobre lo cerdos que son los carceleros
del grupo y lo inútiles que eso hace a los hombres-X (lo cual les convierte
esencialmente en un grupo de gente sentada en la Mansión sin hacer nada,
exactamente la misma mierda en la que estuvo atascada la serie durante más de
una década de falta de creatividad, me encanta como avanzamos), Claremont
explora el Síndrome Post-Traumático de Rachel tras el número anterior, explica
el tatuaje fetiche que le ha puesto a Rachel, y le tiene afrontando a su padre
después de más de un año de evitar el tema (lo cual es consistente con como
escribió la situación Matusalén la primera vez, aunque no demasiado creible).
No muy inspirado, pero tampoco malisimo. Sorprendentemente, el dibujo de Billy
Tan es una mejora respecto a Bachalo, dandole un aspecto muy similar a los
personajes, pero sin las distorsiones típicas de Bachalo, y con una acción
mucho más clara. Está aún algo verde en los detalles, pero no está mal. Neutral
(5)
Superman: Teoricamente tenía el subtítulo “… de Pascual Ferry”, pero no viene
ningún tipo de subtítulo en la portada. Ahora es cuando me quejaría de que si
tanto les gusta Ferry, deberían haber publicado ya la miniserie de Adam Strange
que dibujó, pero dado que se publicará el mes que viene, y su retraso se debe a
que en Planeta les gusta apelotonar las novedades aunque eso signifique
desordenarlas, no diré nada. En vez de eso, me quejo de publiquen cosas de esta
olvidada y mediocre etapa, y se vayan a saltar cosas mucho mejores del
personaje. En fin, esto es una selección de números sueltos de la etapa
Kelly/Ferry en Action Comics, posteriores a donde cortaron en Norma, pero
anteriores a la etapa actual, claro. Y aunque Kelly suele ser buen guionista,
su etapa en Superman empezó bien, pero degeneró bastante, de manera similar a
lo que hemos visto en su etapa en JLA. Y esto es ya de cuando estaba
degenerando. Pero antes, un número escrito por Dixon, que, por supuesto,
aprovecha para meter a su Nightwing y su ambiente, de manera que es como si
fuese un número de Nightwing con Superman de invitado en vez de al revés. En
cualquier caso, es tan soso y típico como suele ser Dixon. Volviendo con Kelly,
primero hay una historia de mundo alienígena, con un villano que ya usó luego
en JLA, y es una historia decente, aunque bastante predecible. Después vienen
dos números de Superman enfrentandose a personajes japoneses creados para la
ocasión, que son una mezcla de estereotipos japoneses y chorradas, sin ninguna
personalidad o interes, y la historia se centra bastante en ellos, con Superman
simplemente reaccionando ante esa gente y su historia nada interesante. Oh, y
un subargumento de problemas maritales con Lois, pero te puedes imaginar como
termina. Kelly se redime un poco con una historia bastante mejor, una historia
triste con una buena idea, Superman tratando de buscar a un desaparecido, tanto
como superhéroe como reportero, mientras vamos viendo la historia del
desaparecido. Así si que se hacen las historias sueltas. Por último, otra
historia suelta, de misterio, con un personaje DC conocido. Tiene alguna cosa
interesante, pero la solución es confusa, y el desarrollo bastante chorra. Realmente,
Kelly ha degenerado bastante últimamente. En cuanto al dibujo, que se supone
que es la razón de todo esto… comparado con sus últimos trabajos, deja mucho
que desear. Si estos tienen un estilo claro con una anatomía sólida, buenos
diseños y acción chula. Aquí la acción es confusa muchas veces, los diseños son
raros, y la anatomía es similar a la de sus colegas de la época en otras series
de Superman, es decir, personajes de anatomía discutible y achataparrada. No es
que no tenga cosas buenas, pero no es precisamente para dedicarle un tomo. Los
fans de Ferry, se pueden esperar a que saquen sus trabajos buenos, y los fans
de Superman, que pidan otros tomos con mejores etapas. Neutral (5)
Superman/Linterna
Verde: La Leyenda de la Llama Verde:
Y otra novedad con Linterna Verde. No se yo, demasiadas novedades para un
personaje que nunca ha sido excesivamente popular aquí. Además, no entiendo yo
la absurda política de Planeta de sacar un montón de novedades similares el
mismo mes, en vez de repartirlas a lo largo de los meses, así sólo se hacen
competencia a si mismas. Es una regla básica del marketing, que no parecen
captar. Pero bueno, esto tiene a Superman y a Gaiman, así que es otra historia.
Claro, que ya lo publicó Norma no hace tanto. En cualquier caso, esto es un
especial que sirve de conclusión a Action Comics Weekly, que fue un experimento
a finales de los 80 de hacer un comic semanal, el último en EEUU hasta este año
con 52. ACW era una antología que tenía siempre a Superman y a Linterna Verde,
y el resto de historias se alternaban entre varios personajes. La gracia es que
la conclusión no llegó a publicarse en su día (la historia tenía problemas de
contradicción con otras historias recientes, como el paradero y orígen de la
Batería de Poder del LV de la Edad Dorada del título, o que Hal conociese la
identidad secreta de Superman, cuando en esa época no era así, aunque irónicamente
Metzler haya deshecho retroactivamente todo eso) y no salió hasta finales de
los 90, cuando se dieron cuenta de que podían aprovechar que tenían un guión de
Gaiman sin publicar. El resultado… bueno, aquí se demuestra lo que decía el
otro día de que la mayoría de guionistas no entienden a Linterna Verde. Si la
idea central es que es un aventurero intrépido sin miedo, ¿Qué cojones hace aquí
angustiado por dudas absurdas como principal caracterización? Es decir, eran
los 80 y había que joder a los personajes con cosas así, pero no puede haber
personaje menos apropiado para eso. Sólo lo jodes a largo plazo, como ocurrió.
(No es que esto sea necesariamente culpa de Gaiman, era la absurda dirección
editorial entonces) Aparte de eso, es un tour de los dos protas principales,
visitando a otros de los protas de la antología, con la Batería verde dichosa
como excusa, muy reminiscente de los tours de los Libros de la Magia, y también
de ciertas historias de la Cosa del Pantano de Moore. Hay momentos bastante
buenos con los personajes invitados, como los ya familiares con este formato
Fantasma Desconocido (o Errante, a ver si se ponen de acuerdo de una vez) o
Deadman, y los héroes principales brillan también en la escena final, pero por
lo demás es un ejercicio ligero de visitar una serie de puntos arbitrarios, con
un poquito del ingenio de Gaiman de vez en cuando. Ayuda el dibujo, que
siguiendo con el tono de antología, tiene diversos autores, la mayoría muy
buenos, cada uno apropiado para el personaje de su sección, aunque se
diferencien mucho entre si. Grandes elecciones como Allred en la parte de los héroes
principales, Campbell en la de los Halcones Negros, Totleben en la de Deadman,
o Aparo y Wagner en su antiguo amigo Desconocido. Quizá decepcione a fans de
Gaiman, es más para fans del Universo DC en tono británico de finales de los
80, pero no de los mejores. Recomendado (7)
Ultimates
2 Nº4: La serie regular se interrumpe para
poner el primer anual de la serie, el último que quedaba por publicar de la
primera tanda. Se nota que Millar no tenía pensado hacer el anual cuando planeo
la serie, y ha tenido que inventarse algo cuando en Marvel decidieron sacar
anuales de todas las series Ultimate el año pasado, porque es una historia
totalmente intrascendente para la serie. Los protagonistas principales apenas
aparecen más que como cameos, excepto uno que aparece un toda una escena. Es la
historia de los reservistas de los Ultimates. Millar pierde puntos de
ultimizador por no ponerles nombres como Bill Foster, Michael O’Brien o John
Walker, que dudo que vayan a usarse, y que habrían quedado bien como guiño. Pero
realmente, es una historia sobre Nick Furia, y sobre como es ser el tipo más
peligroso y odiado de la política oscura internacional, y las cosas difíciles que
tiene que hacer, tanto pública como privada como ultrasecretamente para mantenerse
al mando, y mantener toda la organización de los Ultimates a flote. Bastante
bueno en ese sentido, pese a que se nota que es intrascendente, y algunos de
los detalles de cómo están montados los reservistas son buenos, aparte de que
la subhistoria del suplente del Capi está también bastante bien. El dibujo de
Dillon no podía ser más diferente del de Hitch (bueno, si podía, al menos los
dos son claros y de anatomía normal, pero ya me entiendes), ya que a Dillon se
le dan mucho mejor las escenas de gente normal más tranquilas, como mucho de
violencia restringida, y no las de superpoderes y grandes explosiones. Pero
como este anual es más de lo primero, le va bastante bien, aunque choque con el
resto de la serie. Recomendado (8)
X-Men
Nº13: Terminan los tres números de la
Patrulla-X corriendo como pollos descabezados frente a los Mazentinelas Z,
aunque en este caso es una amplia mejora, porque aparte de que el resto de
material le quita protagonismo a esa parte, Milligan no se toma muy en serio
esas escenas de acción, y hasta los personajes admiten que están haciendo el
tonto. Por supuesto, cuando los personajes se quejan del guión es una mala
señal, pero en este caso parece que es Milligan riendose de la estúpida premisa
que le han endosado los simios de sus editores, así que al menos tiene algo de
gracia, incluso cuando degenera en una pelea absurda contra la Liga Sapien. Que
también son una idea muy vista y tonta, pero como tampoco se los toma muy en
serio, no molestan demasiado. El resto es el culebroneo entre los
protagonistas: La idea principal es la ironía de que el Hombre-X que parecía
haber perdido los poderes no los ha perdido, y viceversa. La explicación no
funciona bien del todo, porque supone que Bobby no se dio cuenta de que había “perdido
los poderes” hasta después de enterarse de lo del Día-M, pero dado como
funcionan, y más específicamente, como mostraron la escena donde los perdía en
Dinastía de M, no cuela. Pero aparte de ese detalle tonto, es una buena idea
para ambos personajes, y la revelación de la pérdida de los poderes de Polaris
es genial. Y aunque la manera de Milligan de llevar la locura de Lorna
(ignorandola menos cuando le conviene que no esté del todo cuerda) deja que
desear, al menos queda un poco más ambigua en este número, y parece que va en
dirección de arreglar otras burradas de Austen con esos personajes. Y la idea
de Mística sigue siendo buena, totalmente de madre malvada, y por tanto apropiada
para ella. Los otros subargumentos… bueno, ya veremos, uno parece muy raro, y
uno deprimentemente familiar. Este número depende mucho de si te gusta el
sentido del humor de Milligan, que se basa en hacer argumentos tópicos, pero de
manera perfectamente consciente de lo tópico que es, y tratando de demostrarlo,
como una versión muy burda de X-Statix, pero basandose en ideas peores y con
menos potencial. Pero aún así, bastante más disfrutable de lo que tiene derecho
a ser. El dibujo de Larroca es bueno, pero más plano y descuidado que otras
veces, por alguna razón. Recomendado (7)
Y eso es todo. Nos vemos la semana que
viene, con la última semana de reseñas del año, con el contenido que ya dije la
otra vez. Hasta entonces, Feliz Navidad, y mis mejores deseos para todos.
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