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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semanas del 20 de Abril al 3 de Mayo
A alguien en las productoras españolas
de TV se le ha ocurrido que en vez de hacer más de la misma mierda de siempre,
podían probar por una vez adaptar algo bueno de gente que si que sabe hacer
televisión. Así que al igual que hicieron los americanos antes, han decidido
hacer una versión española de Life on Mars, sobre el policía que viaja
misteriosamente del presente a los 70. Le han puesto el título de La Chica de
Ayer, que como el original, es el título de una canción, que queda apropiado,
pero no tiene la referencia de ser una canción del año donde transcurre la
serie. De hecho, la canción que oye el protagonista cuando viaja en el tiempo no
es ni la original ni otra de ese año, sino Bohemian Rhapsody, por alguna razón.
Aparte de eso, la serie es una buena adaptación de la original, hasta el punto
de que los episodios tienen prácticamente el mismo argumento escena por escena,
lo cual es un acierto, porque la original era bastante buena. El choque entre
las actitudes del presente del protagonista y las del pasado de los demás (en
general peores, pero sin pasarse en la moraleja) está muy bien, la premisa hace
que sobresalga entre los típicos dramas policiacos, y el enfoque que mezcla los
temas serios con momentos más ligeros hace que no caiga en los problemas de
muchas series. La adaptación de Inglaterra a España funciona muy bien: Han
retrasado el año de 1973 a 1977 para que la serie pertenezca al subgénero ya
habitual de “series que transcurren en la Transición y nos dicen lo mucho que
iba a cambiar todo para bien”, pero es mucho menos exagerada en ese sentido que
el resto, ya que es un tema de fondo. (Resulta curioso, de todas maneras, que
mientras España estaba en proceso de volverse mucho más liberal en esa época,
Gran Bretaña iba a volverse más conservadora en algunos sentidos, aunque la
idea general viene ser la misma cuando comparas con el presente) Los cambios de
costumbres inglesas por españolas quedan muy bien, aunque un detalle hace que
la adaptación fiel quede algo rara (el personaje femenino principal en el
original era una policía, pero en España en esa época aún no había mujeres policías,
y queda raro, por decir poco, cuando a veces se les olvida y la tratan como si
fuera policía). Por lo demás la actriz lo hace bien, aunque no han resistido la
tentación de coger una actriz mucho más guapa que la normalita original. El
protagonista principal, Ernesto Alterio, no es ni de lejos tan genial como John
Simms en el original, pero la caracterización si que la han clavado. El
personaje estrella, como en la original, de todas maneras, es el del Inspector
Jefe, más bruto que siete y completamente politicamente incorrecto, que es lo más
divertido de la serie, cambiando sus burradas por otras más castizas, con una
buena interpretación. Lo peor son los momentos dramáticos, que entre la mala
dirección, algunas malas interpretaciones y la manía de poner musiquillas de
mal telefilme en esos momentos, quedan muchas veces más ridículos que otra
cosa. Y luego está el problema de que la serie original, siguiendo la buena
filosofía británica de cerrar las series antes de que empiecen a degenerar, sólo
tiene 16 episodios, pero dudo mucho que si la adaptación tiene éxito, quieran
cerrarla tan pronto, así que es fácil que descarrile cuando tengan que inventarse
las historias más allá de su conclusión natural. De hecho, el cambio más
notable en los episodios que ya han hecho es que la posibilidad que se plantea
Sam como más probable de lo que esté pasando, que lo esté alucinando todo, está
prácticamente ausente, y asuma que ha viajado mágicamente en el tiempo y tenga
que arreglarlo, lo que suena mucho más a que va a ser algo abierto. Ya veremos.
Mientras tanto, ¿apuestas a ver cuanto tarda alguna de las otras cadenas en
sacar alguna de las versiones de Life on Mars?
[Galileo, Galileo, Galileo, Galileo,
Galileo, Figaro, ¡Magnifico!]
Hola a todos, bienvenidos a una sesión
de estas reseñas que viene con bastante retraso. Veremos que hacemos al respecto.
En estas dos semanas, tenemos las cosas de Norma que no se adelantaron un par
de semanas, alguna cosa de Panini que ha salido con retraso, y sobre todo,
montones de cosas de Planeta. La mayoría, una bazofia. ¿Nadie en DC o en
Planeta sabe lo que es el control de calidad? Lo que no salen son más números
de los Clásicos DC, Universo DC, o como llamen a las cosas en tamaño ridículo.
Se ve que Planeta sólo puede producir tomos en un tamaño u otro, no ambos a la
vez. Al menos, no han sabido hacerlo consistentemente desde otoño del año
pasado.
Entre las cosas que han salido que no
comento por ser reediciones antiguas: Superman: Rojo es probablemente lo mejor
que ha escrito Mark Millar, porque es de lo poco que se ha tomado en serio. Si
quereis más detalles, buscad la reseña original en los archivos, pero básicamente,
es una de las mejores historias de Superman, pese a ser un Otros Mundos. Batman:
Justicia Ciega, fue una saga suelta que salió cuando la primera película, con
el mismo guionista que ésta. No es nada del otro mundo. Robin: Año Uno también
la comenté cuando la publicó Norma en su día, y es la historia de acción típica
de Chuck Dixon con personajes de cartón, pero dibujo bonito. Y el tercer
volumen de Crisis en Tierras Múltiples (los team-ups de la LJA y la SJA) tiene
por fin algunas historias buenas, que además, aún han tenido algo de relevancia
para el presente (la continuidad estaba llegando a DC) como la de Sandy
transformado en silicio, o sobre todo, la de los 7 Soldados de la Victoria, en
la que se basó la miniserie reciente, y que resulta bastante curiosa.
Ahora, pasamos a las novedades
americanas:
Antes de nada, empezar a dudar de la
dirección editorial que está tomando DC, con ideas cada vez peores para las
distintas familias de títulos. Por supuesto, mientras tengan a Geoff Johns al
mando de la dirección general de muchos de los personajes, muy mal no puede ir,
pero cada vez da más la impresión de que Didio quiere sabotearle a él y a
Morrison, porque quieren llevar el barco en la dirección diametralmente opuesta
a la suya. Es decir, ninguna de las ideas y conceptos que han dejado tras de
ellos ha sido usada después (o al menos, usada sin cambiarse radicalmente), y
en muchos casos, se han esforzado en contradecir y deshacer lo que hacen en el
momento en el que han podido, o incluso contradecir las historias
retroactivamente. Y ahora, la interferencia empieza a afectar lo que planean.
Por no hablar de que ya van dos veces que la gran sorpresa de una de las series
de Johns la ha chafado Didio en una de sus columnas un mes antes. En serio, ¿qué
demonios pasa en DC?
Para muestra un botón: Este mes y el que
viene hay un crossover entre las series de Titanes, que es una completa mierda,
increiblemente estirado, forzado y reminiscente de los peores crossovers de los
90. Y aparentemente, ha sido tan forzado editorialmente que el guionista
principal ha dimitido. Porque las series de la Patrulla-X de los 90 son un gran
modelo a imitar.
Sin embargo, DC, o mejor, Vertigo,
ofrece como hacer un crossover, con Fábulas.
Tres meses de cruce entre las dos series y una miniserie nueva, por los mismos
equipos creativos de siempre, avanzando las tramas de ambas series, con
momentos mucho tiempo esperados, muy bien montado y divertido. Así deberían
hacerse todos, o no hacerse.
Y alejado de todo esto, pero aún en DC,
hacen algo bien con el retorno de Warlord.
Si una serie fue popular en su día por un autor y quieres revivirla, lo lógico
es coger a ese autor, y eso hacen. Desgraciadamente, sólo en el guión, y el
dibujo deja que desear. En cuanto a la historia, toma un enfoque más de
acercarlo al mundo real para que nuevos lectores se adentren, pero por lo demás,
le gustará a fans de la serie original y del género de espadas.
En Marvel, siguen sacando extrañas
miniseries otros mundos de género negro, con Daredevil Noir, que la verdad, suena terriblemente innecesario. Y
el resultado es un pastiche híbrido que no aporta nada nuevo.
También empiezan a sacar muchas
miniseries de Reino Oscuro, la primera de Ojo
de Halcón. Más o menos. Supongo que es divertida, pero lo único que hace es
mostrar que algunas de estas ideas tienen una vida muy limitada, y que quedará
muy mal si las estiran. Eso, y que Bendis las aprovecha muy poco en las series “principales”.
Por cierto, ¿el gran acontecimiento de
Spiderman que prometía Slott? Se han vuelto locos, pero de manera divertida. Te
guste o no, desde luego no se les puede negar a la gente de Spiderman que están
intentando montarse nuevas direcciones mezclando lo nuevo y lo viejo.
Y supongo que la serie mejorara ahora
que se les va a unir Fred Van Lente. Cuya estrella está en alza, con dos
miniseries este mes: Marvel Zombies 4,
que lejos de haberseles acabado las ideas como parecería en una secuela, es de
las más divertidas, ya que va menos de chistes de zombies, y más de una
historia de humor/acción/horror en plan Ejército de las Tinieblas. La otra
miniserie es la nueva Salvaje Hulka
que no es el personaje clásico, y no parece precisamente una buena idea. Y de
hecho, las malas ideas en las que se basa no dan para una buena historia,
aunque tiene sus cosas divertidas.
Otro relanzamiento inmediato de algo
cancelado por un guionista relativamente nuevo es el de Exiliados, a ver si a la tercera va la vencida. Esta vez, vuelta a
la premisa original, pero con un giro a largo plazo. Devuelve parte de la
magia/gracia del original, aunque habrá que ver cuanto dura.
Siguiendo con otros espacios-tiempos,
reviven el 2099, más o menos, con Tormenta
Temporal 2099. Y es una tormenta, pero de clichés. No tenían que haberse
molestado.
Como pasa hace años, la parte espacial
de Marvel, está yendo mejor que la terrestre, y la Guerra de Reyes de este año
también tiene sus varias miniseries redefiniendo personajes. En Ascensión le toca a Halcón Oscuro, redefiniendolo
de manera que queda un personaje bastante más chulo. Más parecido a ciertos
personajes de DC también, eso si.
Otro personaje de los 90 que tiene una
miniserie es Masacre. Esta, Reyes
del Suicidio, es mejor que la serie regular, pero sigue sin ser nada del otro
mundo.
Y hablando de derivados excesivos por la
película de marras, toca Lobezno: Arma X,
que es, según cuentes, la tercera o la CUARTA serie de Lobezno. La gracia es
que en vez de ser innecesaria, va a hacer innecesarias las demás, porque va a
ser la serie más normal, más lo que uno espera de una serie de Lobezno, por no
hablar de ser la única buena. Lo mejor es que no se dedica a reciclar o revisar
el cenagal del pasado de Lobezno, sino de tirar para adelante. Quizá el
problema es que es demasiado reminiscente de comics de principio de la década,
más lentos y supuestamente serios de lo necesario, pero aún así, en comparación
con el resto, hay mucha diferencia.
Y después de este rollo, pasamos a las
reseñas:
Batman
y los Outsiders Nº2: La aparición estelar
de los Dibny, Detectives Fantasmas, se acaba tan rápidamente como vino, porque
por lo visto el Didiota odia el concepto y veta todo uso de ellos, por eso es
de las ideas de 52 que no se ha seguido. No es que esto estuviera particularmente
bien hecho, pero aún así, hay que ser idiota. Por otro lado, a lo que si se le
dan mil vueltas es a los puñeteros OMACs, una idea de la misma gente que ya
contaron y cerraron, y de la que todo el mundo acabó harto excepto los editores
de DC, por lo visto. Encima, Dixon no entiende bien el concepto, y se esfuerza
por sabotearse a si mismo al demostrar lo cutres e inútiles que son ahora mismo
a la vez que pretende que añadir uno al grupo parezca buena idea. Increible. Por
lo demás, es lo que podías esperar de Dixon: Personajes planos, ningún
subargumento o desarrollo para ellos, las mismas aventuras de siempre en plan
thriller de acción descafeinado, y los mismos villanos cutres genéricos que ha
usado en sus otras series. Al menos el dibujo de Lopez no está mal. Neutral (5)
Cuenta
Atrás a Crisis Final Nº9: Que al final está
siendo quincenal en vez de semanalo mensual. A estas alturas, en los últimos
cuatro meses, lo que hicieron en DC es dedicar los cuatro números de cada mes a
resolver una historia distinta, con un mismo guionista y dibujo consistente.
Pero como la edición de Planeta lleva un descontrol, este tomo en vez de llevar
el final de la Busqueda de Ray Palmer y la jodienda multiversal, sólo llega
hasta la mitad. Primero tenemos el último especial del tour por el Multiverso,
que ojalá se hubiese publicado en un tomo aparte, porque todos los números han
sido igual de irrelevantes. Este mes, un original mundo donde los hombres son
mujeres y viceversa. Excepto cuando a la historia se le olvida invertir los géneros
en momentos aleatorios. Para colmo, a Graymiotti no se les ocurre otra cosa que
dar una versión del Ataque de las Amazonas, porque fue tan buena la primera
vez. En serio, ¿en que demonios piensan? Para colmo, cronológicamente debería
haber ido en el tomo anterior. De vuelta a la serie de verdad, comienzan las
conclusiones de las historias, y la mayoría se apartan para dejarle más espacio
a dos de ellas, en concreto, las dos con conexión con Jean Loring. Claro, que
al final resulta que la conexión entre ambas está de adorno, y no repercute en
la historia en absoluto (no es que las tramas no estén interconectadas, pero únicamente
por Darkseid manipulando todo de manera rebuscada, no por conexiones más
naturales y lógicas) aunque al menos se aprovecha un poco para hacer paralelismos
en uno de los capítulos entre Jean Loring como Eclipso, y como mujer de Ray
Palmer. La parte de Mary Marvel y Eclipso llega a su conclusión lógica, pero
hecha de la manera más simple y ramplona posible. La revelación de donde está
Ray Palmer ya es más interesante, y es una conclusión más o menos satisfactoria
a toda la busqueda, en un mundo con unas cuantas buenas ideas. Y entonces
recuerdas que estás leyendo Cuenta Atrás, y todo se va al garete. La cosa de
esta conclusión (que una vez empieza en serio, esta escrita toda por Tony
Bedard) es que sobre el papel, debería funcionar. Coge todos los elementos y
personajes que se han ido acumulando durante toda la serie en la parte de la
Busqueda de Palmer para una gran batalla final. El problema es que prácticamente
ninguno de esos elementos y personajes son interesantes, o tenían una historia
a medio contar que merezca una conclusión. La mayoría de ellos ni son
personajes, en el sentido convencional de que sabemos que personalidad tienen,
que quieren, o en algunos casos, quienes son. ¿En serio tiene que importarnos
algo de lo que pase con los Monitores, que son 52 tipos indistinguibles de los
que no sabemos nada excepto que son idiotas, indecisos y pese a que tienen
vagos poderes cósmicos enormes usan pistolas? ¿O malisimas ideas repetitivas que
nos han forzado por la garganta como Monarca o Superpatán Prime? Para colmo,
los pocos que son verdaderos personajes, los supuestos protagonistas, acaban
estando de adorno en una historia que ni les va ni les viene donde no saben
exactamente que pintan ni que hacer. Todo ello, al más puro estilo Didio, en
una masacre llena de personajes muriendo gráficamente, que es tan gratuito y
exagerado que toda la posible tragedia que pretenden se pierde, y sólo queda un
follón. Al menos el dibujo ha mejorado notablemente: El primer capítulo lo hace
Scott Kolins, el segundo Ron Lim, y los otros dos los comparten Pete Woods y
Thomas Derenick, que es el peor de todos, los demás son competentes o hasta
buenos. Los orígenes de villano de complemento también son pasables. Así que
esta quincena la serie no ha estado tan mal… pero eso es porque el premio se lo
llevan sus productos derivados. No Recomendado (4)
Cuenta
Atrás Presenta Nº3: Otra miniserie
derivada más de Cuenta Atrás ya es malo de por si. Pero esta, Cuenta Atrás:
Arena es para empezar a pegarse de cabezazos contra la pared y no parar nunca.
Está escrita por Keith Champagne, escritor de números de relleno que a lo sumo
son pasables. Sale del subargumento con Monarca y su ejército multiversal, que
es una mala idea. La idea de la miniserie es una tontería: Coger tres versiones
de 8 héroes importantes de DC, cada una de una tierra del multiverso, y hacer
que se peguen. Lo que ilustra lo terriblemente mal que están llevando la idea del
Multiverso en DC: Cuando los guionistas de 52 se sacaron el nuevo Multiverso,
la idea era invertarse mundos nuevos para contar nuevas historias, e incluso
los viejos que reutilizaron eran también porque tenían potencial para contarse
historias nuevas en esos mundos. Pero Didio y sus lacayos lo que han hecho es
desperdiciar los puestos limitados para nuevos mundos con chorradas y cosas de
una sóla idea, o de las que no se pueden sacar más historias porque salen de un
Otros Mundos que ya se contó. ¿Realmente que nuevas historias puedes contar de
Superman: Rojo o el Retorno del Caballero Oscuro? ¿Es realmente necesario tener
un montón de mundos donde Superman o Batman son piratas/vaqueros/monos/mujeres/cualquier
otra tontería? ¿De quien fue la brillante idea de darle un mundo entero a un
universo cuya única diferencia es que Batman es un Linterna Verde? Y luego está
en esta historia en concreto donde, para rellenar sus 24 personajes, tiene que
sacarse versiones aleatorias de personajes sin importar de donde viene. No es
de extrañar que después de tanta mala planificación y chorrada, hayan decidido
restringir el Multiverso sólo a los guionistas que saben y dejarles ignorar
esto.
Pero bueno, pese a la premisa tonta y el
mal uso del Multiverso, aún podría ser una historia tonta pero divertida, ¿no?
Podría ser, pero esta no lo es. Porque ver a 3 versiones del personaje pegarse
gratuitamente puede ser forzado y tonto, pero podría servir para explorar a los
personajes como concepto dados parecidos y diferencias, y hacer acción
divertida. Pero esto no es nada de eso. Para empezar, Champagne no se ha
documentado sobre muchos de los personajes, o no parece saber que está
haciendo. La caracterización de la Flash del universo Tangente no se parece en
nada a la establecida, el Rayo de Tierra-10 no deberia ser un nazi sino todo lo
contrario, ¿y que demonios pretende diciendo que Apolo es una versión del Rayo
en vez de lo evidente? Claro, que los personajes que no tienen una mala
caracterización no tienen ninguna. Luego está el problema de tono: Si la gracia
de la historia es ver a distintas versiones de personajes DC pegandose a ver
quien mola más, especialmente si incluyen cosas como versiones animales, para
que funcione tienes que hacerlo desendado y divertido. Lo que no puedes hacer
es pretender que sea una historia terriblemente seria donde los personajes
tienen que luchar a muerte, y algunos mueren, o mueren millones de inocentes.
Eso le quita la gracia, y hace que vaya de cosas dramáticas en vez de
divertidas. Que están fatal hechas, por otro lado, y no sólo porque sabes que
como esta es una miniserie de relleno, al final todo tiene que acabar como al
principio, pero con personajes muertos gratuitamente, jodiendo algunos de los
universos al quitarles personajes importantes antes siquiera de haber contado
historias de ellos. Y el plan de Monarca es lo más gilipollas que te puedes
echar en cara: ¿Para que demonios pone a pelearse a varios en vez de cogerlos a
todos? ¿Y porque pone a pelearse a muerte a personajes como Superman que sabe
que no matan, mucho menos a inocentes? ¿Y porque en vez de chantajearlos que es
contraproducente no busca una manera de convencerlos, si se supone que su
objetivo es bueno? Así que la historia le dedica un montón de tiempo al
puñetero Monarca, pero en vez de dar una explicación de su incomprensible
transformación en villano, o porque cree que es necesario hacer lo que hace, o,
ya sabes, darle lo más mínimo de profundidad como personaje, se dedica a
demostrarnos lo malo y rudo y duro que es, a base de hacerle omnipotente y
omnisciente, por exigencia del guión. Por el amor de Dios, ¿es que hay algo
relacionado con alguna encarnación de Monarca que no sea completa y
absolutamente estúpido? Por su parte, el dibujo de McDaniel está principalmente
compuesto por enanos poco definidos peleandose con extrañas perspectivas. En
serio… no. Simplemente, no. Evitar a toda costa (2)
Cuenta
Atrás Presenta Nº4: Tres tomos de Cuenta
Atrás en dos semanas. ¿No somos afortunados? Claro, que este tomo, que lleva
una de las dos historias de la miniserie Cuenta Atrás al Misterio, no tiene
absolutamente nada que ver con Cuenta Atrás, a Dios gracias. Es el
relanzamiento del Doctor Destino, que llevaba en preparación desde antes de que
CACF existiese, ya se puso en marcha al final de Dia de Venganza, e hicieron
aquellos especiales del Yelmo del Destino hace más de un año. El retraso fue
porque está escrito por Steve Gerber, y por desgracia, ya estaba enfermo por
aquel entonces. De hecho, fue su último trabajo. Al menos una editorial le seguía
dando trabajo en vez de cagarse en él. Como muchas de las nuevas versiones de
personajes clásicos que han ido sacando en DC estos últimos años, el concepto
es similar al original, pero con un giro o dos. El nuevo Doctor Destino es el
sobrino-nieto del original, Kent Nelson (con el mismo nombre, por una de esas
conveniencias habituales), que esta vez es psiquiatra (así que técnicamente es
un doctor, pero diferente a la mayoría) y no sabe ni quiere saber nada de la
magia. Historias del neófito recibiendo o descubriendo grandes poderes mágicos
que llevan con ellos un papel heroico las hay a patadas, pero es un comic de
Steve Gerber, así que puedes esperar que se parece más bien poco a todas ellas.
Para empezar, la vida de Kent al empezar
es muy distinta a la del típico héroe: Está en el arroyo, hasta el punto de que
cuando recibe el yelmo, está durmiendola en un contenedor. Gerber siempre ha
escrito bien a protagonistas en los márgenes de la sociedad, de manera creible
y empatizable pero sabiendole ver el humor, y esto no es excepción, es una
situación fascinante. Este es el primer giro al género, ya que Kent está más
interesado en como conseguir comida con el casco que otra cosa. La reacción al
nuevo mundo de la magia que descubre también es refrescantemente sensata: No se
dedica a negar su existencia (ya que es el Universo DC, estas cosas pasan) ni a
negarse a usar algo posiblemente útil, simplemente no sabe como funciona y está
bastante irritado por algo que no funciona lógicamente. Igualmente, no hay
reglas y no hay misión, el nuevo Dr. Destino tiene que apañarselas con una
situación que no entiende. Y no hay mentor diciendole lo que tiene que hacer,
aunque si se busca una guía, que tiene muy poco parecido con los típicos guías
místicos, es una persona más normal y agradable que el prota. Igualmente, la
otra protagonista, la nueva Inza (si, el mismo nombre que la mujer del
original, ya sabes, cosa del destino) también es un personaje bastante bueno.
La manera de funcionar la magia tiene sentido, y Gerber logra hacer algo que
encaja con como suele mostrarse en DC pero también tiene unas reglas y un
significado simbólico en vez de funcionar por reglas convenientes para tener
historias de acción o que pase lo que quiera el guionista. Los villanos no son
particularmente originales, son bichos místicos malvados terribles sin mucho,
pero la gracia es ver a Nelson reaccionar horrorizado a todo eso, y eso si que
queda bien. En general, es una manera fresca y original de enfocar la magia,
con buenos protagonistas, y que queda accesible, agradable, divertido y con
cosas que decir aunque no te gusten las típicas historias místicas. La pena es
que Gerber muriendo cuando estaba haciendo el penúltimo capítulo, así que
siguiendo con la experimentación que caracterizó a su carrera, en vez de un
final, hay cuatro, cada uno con un guionista: Adam Beechen sigue las notas que
había dejado Gerber, y las otras las hacen su viejo amigo Mark Evanier, otro
viejo colega como es Mark Waid, y una fan más reciente que le caía muy bien a
Gerber, Gail Simone. Todos más o menos siguen la misma dirección de no dar un
final literal, sino resolver el cliffhanger mediante una solución simbólica que
resume los temas de la serie, en estilos más o menos similares al de Gerber.
Queda bastante bonito, pero claro, dadas las circunstancias, casi cualquier
cosa sería emotiva. El dibujo es de Justiniano que ya hizo Día de la Venganza,
y cuyo estilo expresivo y original le va bastante bien a la historia, haciendo
dimensiones místicas bastante conseguidas, pero también haciendo bien las
partes humanas. No es el mejor trabajo que ha hecho Gerber, ni el más personal,
pero un trabajo normal suyo tenía más ideas, originalidad, pensamiento y cosas
que decir que la mayoría de otros productos de entretenimiento, y esta es la última
muestra, por desgracia. A ver si las editoriales españolas se sacan la cabeza
del trasero y editan algunas de sus muchas maravillas inéditas. Recomendado (8)
Freddie
y Yo: Creo que es el primer comic editado
por la Cúpula que reseño, y si no, el primero en muchos años. Así le doy un
poco de variedad a la cosa. Normalmente evito las autobiografías y similares
como a la peste, pero esta está centrada en Queen, y Queen es sensacional, así
que le eché un vistazo. Y tiene los mismos problemas de todos los comics
autobiográficos. Que a menos que hayas tenido una vida absolutamente
fascinante, o seas un completo maestro en hacer que lo normal parezca
fascinante como Harvey Pekar o así, leer sobre una vida normal simplemente no
es interesante. Y eso lo que pasa con la autobiografía de este Mike Dawson. Es
exactamente lo mismo que todos estos comics (bueno, y novelas y películas): Nos
cuenta una infancia y adolescencia donde le costaba encajar y tenía los
problemas típicos, pero tenía una afición que le permitía superar todo eso (en
este caso, la música de Queen), conoce amigos y novias con esa misma afición y
eso les une, hay algún momento importante o dos más dramático en la vida, o
histórico (en este caso, obviamente, la muerte de Freddie Mercury) y acaba
creciendo. En este caso, hace una extraña elipsis que se salta el final de la
adolescencia y los años universitarios y de primeros trabajos, y pasa a estar
ya establecido. Lo que encaja con el tema de Queen (saltandose desde poco después
del fin del grupo hasta que sale el musical We Will Rock You, aunque se salte
la publicación del disco póstumo de Freddie) pero no con lo de contar su vida.
En cualquier caso, esa parte final es aún más aburrida, porque ni siquiera le
pasa nada significativo. Hay algunas reflexiones bonitas sobre todo lo que ha
significado Queen para él y para la gente, con el tiempo, pero por lo demás, es
una fórmula, y no particularmente buena. Hasta el dibujo es el típico de muchos
comics independientes/alternativos/underground. Piensa en un Bagge menos
exagerado, y te acercas bastante. Para muy fans de las autobiografías o de
Queen únicamente. Neutral (6)
Green
Arrow y Canario Negro Nº3: Winick no sabe que
hacer con Connor Hawke, y lo deja en coma. Debería tomar notas de Johns, que ha
demostrado que puedes tener a varias generaciones del mismo personaje en la
misma serie sin que parezcan redundantes. Al menos esto parece menos una manera
de librarse del personaje, que una manera fácil de darle una dirección y un
objetivo dramático a la serie durante los próximos números. Lo cual es una
cagada y es innecesario, pero bueno. El primer número va de Oliver repasando y
recordando su historia con Connor, que desgraciadamente se basa en el retcon de
Meztler de que siempre supo de su existencia, que le hace ser un gilipollas
gratuitamente. Es decir, la cosa de añadirle defectos a los personajes es ver
como los superan. ¿Para que demonios sirve añadir retroactivamente un defecto
que ya ha superado o no puede superar? Sólo para añadir algo de angustia vital
gratuita. Pero bueno, dejando pasar eso, y que si has estado leyendo la serie
nada de esto será nuevo, no es mal número, Winick sabe hacerlo triste sin caer
en extremos de drama o comedia inapropiada como suele pasarle, y el final está
bastante bien. El dibujo suplente no es Chiang, pero cumple, aunque tenga
defectos si te fijas un poco. El segundo capítulo tiene lo que debería haber
sido la serie desde el principio: Una pareja de aventureros que se quieren y
cuya interacción en medio de las aventuras es tremendamente divertida, estén
compenetrandose o discutiendo. La verdad es que ahora que está escribiendo a
ambos como iguales, Winick más o menos lo hace bien, aunque queda raro verles
tan animados después de todo el drama del capítulo anterior, que encima se
supone que motiva esta historia. Y el final es demasiado ridículo, incluso
aunque lo admitan los personajes. El dibujo de Chiang es muy bonito y ayuda
mucho. Recomendado (7)
Green
Lantern Nº2: Continua el Orígen Secreto, y
esta vez pasamos ya a la parte que es menos volver a contar lo que ya sabíamos
a grandes rasgos, y más contar cosas nuevas. Lo ya repetido es probablemente lo
más interesante, la interacción entre Hal y Sinestro cuando era un LV, ya que
Johns caracteriza muy bien a este, dejando claro que es la misma persona que
hemos visto como villano, sin que quede inconsistente con que aquí haga de héroe.
Queda muy redondo y trágico. Aparte de eso, se nos cuentan los orígenes de
varios villanos que han tenido o van a tener importancia en el presente, y se
nos da información y pistas interesantes sobre el futuro (el color de Hector
Hammond es sospechoso, lo de Mano Negra confirma algo que se veia venir, pero
las revelaciones sobre Atrocitus si son sorpresa, y hasta nos dicen
probablemente el juramento de los Linternas Rojas) para que esto no sólo sea
cortar para hablar del pasado, sino una manera de avanzar las tramas presentes
de la serie. La presentación de Hammond tiene bastante sentido aunque tampoco
da muchas ganas de ver más de él (¿Y no es un orígen distinto que el que el
propio Johns le dio hace un par de años? Son fácilmente reconciliables, pero aún
así), el vistazo a Mano Negra explica muy bien sus obsesiones en el presente, y
si bien Atrocitus no es un villano memorable, si que es un buen antagonista
para mostrar la peculiar relación maestro-alumno entre Jordan y Sinestro. El
enlazar los orígenes de tanto personaje es quizá demasiado rizar el rizo, pero
se le puede pasar por necesidad de la historia. El dibujo de Reis es muy bueno.
Recomendado (8)
Green
Lantern Corps: Alpha Lanterns: Ya estamos
otra vez. Una de las pocas buenas de cómo ha llevado DC Crisis Final es que no
la ha extendido a cientos de crossovers innecesarios, gratuitos o engañosos,
sino que con alguna excepción, si algo lleva el cartel de “Crisis Final” en
portada, (sólo un par de docenas de comics en total) es que es una parte
importante de la historia. ¿Así que que hace Planeta? Pues joder la marrana y
ponerle el cartel de Crisis Final a algo que no tiene nada que ver, para liar
al personal, engañarles para que compren algo que no quiere, y encima, aguar la
historia global y que luego no les crean. Maravilloso. La excusa aquí es que
los Linternas Alfa tienen un papel en Crisis Final, y de hecho, los creó
Morrison para ese papel. Pero hay cientos de personajes que juegan papeles en
Crisis Final, y no por eso van a ser todas sus apariciones crossovers con
Crisis Final. En todo caso, más importante sería la saga de Green Lantern donde
eran creados, pero tampoco, no necesitabas leerla para entender nada de Crisis
Final (de hecho, iban a ser presentados sin origen, como muchos otros
personajes nuevos en el crossover) y mucho menos, esta saga innecesaria de dos
números. La idea es dedicar un par de números a desarrollar más el concepto de
los Linternas Alfa, que son básicamente Asuntos Internos para la policía de los
Linternas Verdes. Los policías de los policías, vaya. En la práctica, no sólo
no aporta nada bueno a como funcionan los Alfa, lo que añade lo único que hace
es confundir innecesariamente las cosas con elementos absurdos que no estaban
en el planteamiento de Morrison o Johns. (¿Necesitan un segundo anillo
exactamente para que? Aparte de para tener una analogía absurda con las
medallas) El encargado de esto es Sterling Gates, que viene a ser ahora mismo
como el mini-Johns, haciendo básicamente comics que se basan en ideas de GJ:
Empezó con historias cortas de Linterna Verde, y hará Supergirl cuando se
interconecte con las otras series. Pero aunque en estas otras cosas apuntaba
maneras, aquí no lo hace muy bien. La historia se centra en una de los Alfa,
Boodikka, recordando que cuando la presentaron era la líder de una especie de
amazonas piratas galácticas. Desgraciadamente, lo que no recuerdan es que Boodikka
solía no tener las proporciones modelescas con la que la dibujan ahora, porque
eso sería mucho pedir. Es de esas historias donde el antiguo líder de la banda marginal
que se unió a la ley se encuentra a sus viejos compañeros, y le acusan de ser
un vendido y un traidor. Sólo que en este caso la banda son lo más soso que te
puedas imaginar (¿Las amazonas que aparecen en cualquier ciencia-ficción cutre
como parodia Futurama? De esas), la protagonista por definición tiene poca
personalidad (conclusión lógica de haberse transformado en un robot, pero aún
así, no hacen nada con el conflicto de haber pasado de ser una luchadora
agresiva a ser un robot sin emociones, ni con el horror obvio de que te hayan
sustituido el pecho por una puñetera batería) y el conflicto es predecible y se
resuelve sin ninguna sorpresa o emoción. El dibujo de Nelson es soso también.
Puedes prescindir de eso aunque estés interesado en los dos grandes e
interesantes follones de DC a los que esto supuestamente pertenece. No
Recomendado (4)
Hawksmoor:
La Historia Secreta de Authority: Mientras la
serie madre está desaparecida y esperando el enésimo relanzamiento
post-apocalipsis, he aquí una miniserie dedicada a Jack Hawksmoor, que aunque
comparta subtítulo con una que ya sacaron hace tiempo de Jenny Sparks, porque
transcurre antes de que se uniera a la Autoridad, no tiene nada que ver. De
hecho, no tiene nada que ver con la multitud de series y derivados que han
salido de la Autoridad, sino que en tono y manera de llevar al personaje es
mucho más parecida a las primeras apariciones de Jack en Stormwatch, pero sin
las burradas tipo Ellis. Empieza como un thriller, un misterio urbano casi de género
negro, con Jack como el justiciero de las calles solitario conociendo a una
damisela en peligro, y metiendose en follones. Hasta poco después de la mitad
va en ese plan, y está bastante bien, con buen ritmo, buena caracterización
para los personajes y atmósfera envolvente, pero usando los poderes de
Hawksmoor y la naturaleza rara del mundo en el que vive para que no sea una
historia cualquiera. Y entonces cambia completamente de género y de tono, para
peor, porque se transforma en una historia de superhéroes bastante
convencional. Es un cambio de tono demasiado drástico, porque además el nivel
de poder de los malos y de Jack en ese punto es más similar al exagerado
post-Ellis que al original que estaba funcionando tan bien, y el villano,
contrastando con el tono más realista del principio, no puede sino resultar ridículo.
Y no es buen villano, en general, aunque como Jack logra superar todo lo que le
echan no está mal. Mike Costa, el novato que escribe esto, muestra bastante
potencial, a ver si le dan más oportunidades para mostrarlo. El dibujo de la también
novata Fiona Staples también está bastante bien, una mezcla entre el CP Smith
de Programme y el dibujo de Invencible. Pese a que tiene problemas, es un buen
recordatorio de cuando estos personajes aún eran buenos, y si aún no estás
harto de ellos, echale un vistazo. Recomendado (8)
JLA
Nº19: Termina el crossover con Salvation
Run, y ha acabado resultando ser una tomadura de pelo. Al final, la saga no
aporta nada realmente a esta serie (es decir, está bien ver que la Liga de la
Justicia intenta hacer algo frente a las burradas que están haciendo Waller y
compañía, pero acaba en nada) y mucho menos a la miniserie principal (bueno, se
explica un detalle, pero no era realmente necesario, puedes leer Salvación
aisladamente y tiene todo sentido) Lo peor es que empezaba siendo interesante,
pero acaba no yendo a ningún sitio. ¿El prometido enfrentamiento entre la LJA y
el Escuadrón Suicida y quizá el gobierno? Sólo una escaramuza cutre y breve.
¿La historia de los villanos pidiendo asilo a la Liga? Acaba olvidandose y no
yendo a ninguna parte. ¿Al menos el cliffhanger del mes pasado con un plan
emocionante de Batman? Continua aquí en una historia cutre de villano de los 60
del grupo que se resuelve de cualquier manera. Por supuesto, no iban a resolver
el argumento principal del crossover aquí, pero hay maneras de enlazar sin que
la serie secundaria parezca inútil y un timo. El dibujo de Benes es una mierda.
Realmente, están acabando con esta serie. (Y ya puestos, ¿Cuándo demonios va a
publicar Planeta la miniserie del Escuadrón Suicida que va antes de todo esto?
Publican todo tipo de mierdas donde sale el grupo, y no la miniserie buena
donde explican quienes son. Aunque claro, teniendo en cuenta que no han
publicado la serie original cuando han publicado todo tipo de cosas mucho
peores y menos memorables…) No Recomendado (3)
JLA
Clasificado: Fantasmas de Marte: Muchos meses
después del anterior, sale el penúltimo tomo de esta serie, y a estas alturas,
ya ni se esforzaban con que historias de relleno meter. Es el primer tomo con
dos historias distintas, también. La primera y más larga está escrita por Mick “No
se contar” Gray, y está dedicada al Detective Marciano. Es un repaso/repetición
de la serie del personaje que se editó hace poco aquí, a base de un psicodrama
bastante obvio con flashbacks al pasado de J’onn en su planeta, sus comienzos
en la Tierra y con la Liga. Y todo es aplastantemente obvio y predecible. Si
has leido algún comic sobre el personaje, diablos, si has leido algún comic,
sabes por donde va a ir todo. Y siendo de Gray, pese a las referencias que hace
a otros comics (incluido resucitar un villano muerto de manera pesada)
contradice otras cosas del pasado de la LJA. El dibujo de Leonardi no es tan
malo como en ocasiones recientes, pero ha visto mejores momentos. La otra
historia es de Mike W. Barr, viejo guionista de Batman y los Outsiders, que
llevaba mucho tiempo alejado de los comics, recuperado como parte de los
intentos vanos que hace DC de rescatar viejos guionistas. Y esta historia tiene
el mismo éxito que la que le dieron a Englehart números antes, aunque no es tan
mala. Imita demasiado bien los comics de la LJA de los 60, con todos los
elementos chorras y los villanos ridículos y pesados, y ni siquiera tiene la
gracia de ser exageradamente retro. El dibujo de Julián Lopez es aceptable.
Pero se nota que las historias existen sólo para llenar la serie y no al revés.
No Recomendado (4)
Logan: Normalmente me quejaría de que lo último que el mundo necesita es
otra miniserie de Lobezno, pero esta tiene un equipo creativo famoso, así que
eso más o menos justifica su existencia, aunque la historia no parezca una
aportación al personaje. Escribe Brian K. Vaughan, en lo que puede ser su último
trabajo con personajes de comic que no son propios, ya que a partir de ahora sólo
se va a dedicar a series de creación propia. O series de televisión, que son
con personajes que no son suyos y con mucha menos libertad, pero eh, él sabrá
lo que hace. La historia no está muy alejada de los muchos especiales genéricos
del personaje, con una historia del pasado del personaje metido en algún lugar
o época histórica. El tipo de historias que debería estar haciendo Orígenes,
pero que no sólo no hace, sino que dificulta que los demás hagan, dada su manía
en liarlo todo en alguna absurda conspiración u otra. Claro, que un ejemplo
bien hecho de eso siempre es mejor que ir jodiendo con su pasado y enrevesadas
conspiraciones, o enfrentarle al villano genérico del día. El problema es que
esta historia no es necesariamente un ejemplo bien hecho, o mejor dicho, es un
poco de cada. La situación esta vez no es otra que Hiroshima cuando la bomba,
que es un poco rebuscado, pero es temáticamente significativo con un mutante. Y
si, dicen que Logan estuvo cuando lanzaron la bomba atómica, pero a decir
verdad, es completamente creible que sobreviviera, incluso sin compararlo con
las cosas mucho más imposibles que ha sobrevivido estos años. La primera parte
de la historia, con Logan metiendose en la situación, conociendo a los
protagonistas y en general recordandonos los aspectos importantes del
personajes, (intentar tener una vida pacífica y normal que inevitablemente se
estropea debido a la naturaleza de las cosas… que funciona infinitamente mejor
que si lo estropea un misterioso manipulador lupino, por cierto) filtrados por
el tiempo y lugar, están bastante bien. Y es muy agradable ver una historia en
Japón sin las típicas chorradas de ninjas, samurais y honor, sino el Japón de
verdad. Y entonces Vaughan decide salir con una tontería de villano nuclear
cuya amenaza ocupa demasiado tiempo, y es más bochornoso que otra cosa. Al
final, acaba siendo un aventura de Lobezno más, por bien que escriba Vaughan, y
que dibuje Eduardo Risso (en un hueco terminando 100 Balas). Neutral (6)
Muerte
de los Nuevos Dioses: Hay cosas tontas,
muy tontas, y luego está esto. Para empezar, enlaza con Cuenta Atrás, y ya
hemos visto lo que significa eso. Pero es que la génesis de estas cosas es para
pegarse de cabezazos en la pared: Didio le pide a Morrison que haga una Crisis
Final con los Nuevos Dioses. Morrison la escribe, le manda un argumento y pide
por favor que los demás guionistas se abstengan de usar a los Nuevos Dioses el
año anterior, para que el público no esté harto de ellos y que puedan hacer una
reentrada triunfal en Crisis. ¿Tu crees que Didio le hace caso? ¿O hace
exactamente lo contrario, metiendo a los Nuevos Dioses hasta en la sopa en todo
tipo de mierdas hasta que todo el mundo está harto? Aún así, pese a eso, esto
podría haber salido bien. Se suponía que para Crisis Final, había que matar a
los Nuevos Dioses, o al menos, eso entendieron los editores, que no se
caracterizan por ser precisamente lumbreras. Lo lógico, teniendo en cuenta que
la serie va de dioses, sería hacerles un ragnarok en toda regla, con los dioses
buenos y los dioses malos yendo por fin a la gran guerra cósmica entre ellos,
que acabe aniquilandolos y dandole un final apropiado a cada uno, y a toda la
mitología, que por definición acaba así. Eso habría estado bien. Pero Didio y
su gente no quieren hacer las cosas bien. Así que no se les ocurre otra cosa
que darle esa historia a Jim Starlin. Jim Starlin, que en Odisea Cósmica ya
demostró que no tiene ni la más remota idea de escribir el Cuarto Mundo y toda
la mitología de Kirby (ignoró o no entendió el concepto central, y lo sustituyó
por una chorrada cósmica de las de siempre, y lo mismo para virtualmente todos
los elementos de la serie, de manera que el resto de guionistas lo han ignorado
todo completamente, incluyendo sobre todo a Morrison) y para colmo, ha admitido
que no le gustan los personajes, lo cual no es de extrañar, ya que se nota que
no los entiende porque no encajan en la mitología que usa idénticamente en
todas sus series. ¿Quién en su sano juicio pone a escribir una historia
importante sobre unos personajes a alguien que ni los entiende ni le gustan?
Así que el resultado es la peor ejecución
imaginable. Se supone que es un misterio de asesinato, con los Nuevos Dioses
siendo asesinados uno a uno. Excepto que la identidad el asesino no es un
misterio limpio, sino que resulta ser alguien apenas mencionado, y no tiene
motivaciones: Simplemente entelequias cósmicas, que se resumen en “porque lo
dice el guión”. Las distintas muertes de los personajes se hacen con la menor
emoción y drama concecible: En ningún momento hacen que al lector les importen
los personajes antes de morir todos exactamente de la misma manera cutre. La
mayoría ni los presentan, simplemente se menciona que “oh, ha muerto otro dios”.
Los pocos personajes que hacen algo están horriblemente hechos: Los más humanos
no tienen nada de humanidad, y los más divinos, que más tienen que impresionar,
no tienen ninguna presencia. Darkseid es un inutil, Orion una cifra, Metrón se
pasa la historia repitiendo lo mismo y está unicamente para tener páginas y páginas
de texto expositorio seco, Mr Miracle se convierte en Adam Warlock y Superman
no hace absolutamente nada. De hecho, es que ni siquiera son personajes: Son
marionetas, deambulando de un lugar a otro del guión sin conseguir
absolutamente nada, hasta que el guionista decide matarlos. Es repetitivo y patético.
Para agravarlo un poco más, la idea central detrás de todo es Starlin volviendo
a sus conceptos de siempre, que ya fueron rechazados por todo guionista DC que
ha usado a los personajes tras él, y tratando de imponer sus ideas a todo el
Universo DC, pese a que no encajan con absolutamente nada. No es de extrañar
que esta historia haya sido borrada fulminantemente en cuanto terminó. Jack Kirby
debe estar revolviendose en su tumba. Si sólo puedes evitar un comic este mes,
que sea este. Evitar a toda costa (1)
Nightwing
Nº2: Los malos de la primera saga de Tomasi
resultan ser los malos de la breve serie de Condor Negro de 1992. Parece algo
completamente rebuscado y aleatorio, hasta que te das cuenta de que esa serie
fue el primer trabajo importante de Rags Morales, el dibujante de esta etapa.
En cualquier caso, los malos aquí son zombies con alas, que no son precisamente
fascinantes. La cosa es que eso permite tener unos malos a los que pegar y una
aventura que buscar como excusa para tener a Nightwing dando botes, siendo
divertido, y yendose de aventura con Robin, y todo eso está hecho de manera
suficientemente divertida. Buen dibujo. Recomendado (7)
Salvation
Run Nº3: Final de la miniserie, y no ha
conseguido realmente nada más que matar a un par de segundones, ¿verdad? Lo
cual es sólo un problema si la anuncias como lo que no es, a base de enlazarla
con más cosas, por ejemplo. La edición española tiene el problema añadido de
tener los pegotes de crossovers con Catwoman incrustados en la serie, que no sólo
no aportan nada a la miniserie principal, tampoco son demasiado buenos. Y es
una pena, porque no suele ser mala serie, pero cuando tiene el mandato de estar
3 números en los que no pasa nada (y acaban siendo cosas tan tontas como la
pelea de este número) y encima buena parte del número se dedica a subargumentos
de secundarios de la serie que transcurren en la Tierra que tanto vienen como
van a números inéditos en España y que vete a saber tu como y cuando se
publicarán, si es que se publican, sin explicación, entonces el número es peso
muerto. En cuanto a la miniserie de verdad, al final acaba siendo el show de
Luthor y el Joker. Esos dos están muy bien escritos, y su interacción es
divertida y a veces genial. Pero el resto de personajes, la mayoría están de
adorno, y los que no son intercambiables o están en papeles un tanto cutres (la
idea de Vandal Savage montandose un tercer bando resulta que está sólo para
recordarnos que Savage no es una mente maestra, es un sandwich de atún). Y al
final todo acaba en una pelea contra tropas de parademonios que nos recuerdan
lo cutres que son por mucho que se empeñe Sturges en presentarlos como amenaza.
Hay buenos momentos en la carrera final para resolver toda la situación, dibujo
perfectamente competente de Chen, y hasta una referencia apropiada a Bob Dylan,
y una referencia a matemáticas complejas que muestran que Sturges es un hombre
culto (curiosamente, es la segunda referencia reciente a la misma cosa, la otra
siendo en Transformers). Pero al final da la sensación de que podía haberse
aprovechado mucho mejor, tanto los personajes como la situación, y que al final
sólo ha servido para matar a unos cuantos personajes, la mayoría de los Nuevos
Titanes (que suena editorialmente mandado, sobre todo cuando te das cuenta de
que dos personajes que no deberian estar allí lógicamente, están sólo para
matarlos y que no haya confusión con dos nuevos personajes del mismo nombre, lo
que tiene que ser la peor justificación para matar personajes que existe, y
mira que la mayoría son malas) y dejar a un personaje colgando en una situación
para más adelante. Neutral (6)
Superman
Nº24: Volvemos al formato anterior de tener
un capítulo de cada serie en cada número. ¿Lo prefiere el público así? En
cualquier caso, con un crossover en ciernes, va a durar poco, aunque será
curioso ver que hacen con Supergirl, que también forma parte del crossover. En
Action, toca un número suelto de esos que se le dan tan bien a Johns,
redefiniendo al Juguetero. El Juguetero siempre ha sido un villano retro un
tanto ridículo, hasta que algún palurdo (probablemente Dan Jurgens, que
sorpresa) le convirtió en un psicópata asesino de niños, contradiciendo la idea
central del personaje y arruinandolo como villano divertido. Pero los noventa
terminaron, por mucho que se empeñen Didio y Quesada en lo contrario, y es hora
de arreglar y reconstruir a los personajes. Así que Johns hace lo que han hecho
recientemente con otros personajes, ir al centro del personaje, y redefinirlo,
de manera que abarcas todo lo que ha pasado con el personaje (y en este caso,
todas las versiones existentes del Juguetero, incluidas algunas insospechadas)
pero lo dejas con una idea simple y fácilmente usable. El resultado no es sólo
un buen ejercicio de ingenieria y de arreglar a un personaje, hace de él un
personaje muy trágico, de manera que da muchísima pena, en varios momentos y
por varias razones, en una historia muy sólida con varios buenos giros, sobre
todo en los flashbacks a la historia del personaje. Además, como suele hacer Johns,
a todo esto le añade una idea universal sobre la que monta la historia, y esta
vez es terriblemente apropiada, y mucho más interesante y digna de explorar de
lo que parece a simple vista: Básicamente, que puedes dividir a casi todo el
mundo en gente de Superman o gente de Batman, según tus preferencias sobre tono
e ideales. Si te pones a pensar, puedes dividir fácilmente a autores y fans según
esas categorías, explicando… bueno, explicando muchas cosas sobre autores
escribiendo personajes que no les pegan, o lectores queriendo que los
personajes sean cosas que no sean porque se han equivocado de bando. Se podría
escribir mucho sobre eso, de algo que es secundario a esta historia. Oh, y para
tener aún más contenido (este es el Johns que rellena de contenido los comics
que había estado casi ausente de Action), deja clara una cosa sobre Jimmy para
aclarar dudas y falsas concepciones del personaje, a ver si cuaja. El dibujo es
de Jesús Merino, entintador habitual de Pacheco, y se nota, porque es bastante
similar a Pacheco hace años, antes de que se suavizara y relajara, cuando aún
hacía más rayas de lo necesario. Pero no es del todo malo.
Por otra parte, en Superman, comienza la
etapa de James Robinson. Robinson, por supuesto, fue el guionista entre otras
cosas, de Starman, que es uno de los mejores comics que se han hecho en DC, y
que es un crimen que Planeta aún no haya publicado, pese a que ha editado (y
reeditado) cosas que en más de un 90% son claramente inferiores. Da igual
cuantas veces se repita la queja, es que es incomprensible. Claro, que su tono
es más introspectivo y de dar un enfoque más de persona normal en un mundo fantástico,
lo cual no parece inmediatamente la elección más apropiada para Superman. Apropiadamente,
empieza la etapa haciendo el tipo de cosas que hace siempre: Mostrarnos a los
personajes extraordinarios en sus versiones extraordinarias de cosas
cotidianas, explorar como funciona la ciudad donde transcurre la serie y sus
secundarios, y sobre todo, dar la impresión de que la serie pertenece a un
universo compartido, donde referenciar personajes, elementos y sucesos de lo más
variopinto de la historia de DC es algo común en conversaciones y situaciones,
y no algo forzado. Queda muy bien. La idea es buena, pero la presentación de
por si deja que desear. Hay una conversación entre Superman y Linterna Verde
que de tan normal que intenta parecer, hace parecer a los personajes tontos,
aunque Krypto está muy gracioso, apropiado y no irritante, por una vez. Lo otro
es presentarnos a la Policía Científica de Metropolis, pero acaba siendo
demasiado darnos datos secos en narración en vez de presentarnos a los
personajes de verdad, que están en una escena de acción bastante
indistinguible. Y luego está el villano de la saga, que de momento parece todo
menos interesante. Quizá mejorará en próximos números, pero de momento no es
demasiado bueno. Lo que si está claramente bien es el dibujo de Renato Guedes.
Recomendado (8)
Titanes
Nº1: Segunda serie de Titanes, como parte
del plan de Didio de arruinar la franquicia por completo. Está al cargo de Judd
Winick, que podía haber parecido una buena idea en su día, pero que ahora es
señal de que hay que salir corriendo. Y esto es una muestra más de ello. En vez
de empezar la serie por el principio, empieza por un especial previo. Pero el
especial no es del grupo que va a protagonizar la serie (y por si no te queda
claro quienes van a ser porque no te has fijado en el anuncio, se les dedica la
mitad del número pese a que se dedican a dar excusas medio estúpidas para no
unirse al grupo, que tendrán que ignorarse cuando empiece la serie, se supone),
sino de unos nuevos Titanes Este que monta Cyborg. Y para que quede claro fuera
de toda duda que este grupo no va a servir de nada, Winick elije a un puñado de
héroes adolescentes tan de tercera que ni pertenecían a los Titanes de 52 (con
la excepción del par de personajes que no son intercambiables). Lo que no sería
tan malo si no estuviera claro que están de carne de cañón. Es decir, dos de
ellos son Nuevos Dioses, y el resto de ellos han aparecido unas 10 veces en la
última década entre todos. Eso de por si ya sería un tópico malo, pero cuando
Winick no se molesta en presentar, decir quienes son o que demonios hacen, o en
algunos casos, ni dar diálogos, a varios de ellos, llegamos a patético. En
serio, ¿quieres que demos un carajo por algo de lo que pasa aquí, o no? Y si
encima los únicos personajes que obtienen caracterización son para cambiar la
caracterización anterior a una descerebrada, y para recordarnos que Power Boy
es un acosador y violador en potencia (en serio, ¿Qué demonios hace Cyborg
reclutandole después de lo que le hizo a Supergirl? ¿Y en que demonios piensa
Winick, si es que piensa?), bordeamos lo insultante. Y luego está el final,
donde ni siquiera hace bien la idea de presentarnos a quien quiera que sea la
amenaza que obligará la formación de los Titanes, porque no sólo no dice quien
o que es, no es precisamente una introducción que haga que parezca
impresionante, sino estúpida, y si has leido Flecha Verde/Canario Negro, parece
que Winick está tomandole el pelo a la gente, o se le ha ido completamente la
cabeza. Por otro lado, una buena porción del número está dedicado a un
flashback a los tiempos clásicos de los Nuevos Titanes (que tienen más
caracterización y presentación que los supuestos protagonistas de la historia…
me pregunto porqué será) que no viene a cuento, y no aporta nada excepto
demostrar que Winick no escribe particularmente bien a estos personajes, y que
va a ser mejor que evites la serie. Para colmo, el dibujo de Ian Churchill (el
responsable de Power Boy, por cierto) es tan patético como siempre, un imitador
de Arthur Adams con más tetas y culos gratuitos, pero sin tener ni idea de
composición de escenas, anatomía o expresiones faciales. Si esto es un atisbo a
los planes que tienen para los Titanes, la franquicia está entrando su nueva
edad oscura. Evitar a toda costa (1)
Titanes:
Raven: Y como no hay nada para revivir una
franquicia que está fallando que sacar spin-offs sin ton ni son, una miniserie
gratuita. A decir verdad, cuando anunciaron la miniserie la primera vez, que la
serie de animación de los Titanes aún estaba en antena (por cierto, gran manera
de capitalizar ese éxito y trasladarlo a los comics, DC), dedicar una mini al
protagonista cuya encarnación actual más se parece a la de TV era buena idea, y
que escribiera el creador del personaje también. Pero la miniserie se retrasó,
la serie de TV se acabó, Raven desapareció de Jóvenes Titanes a la espera sin
explicación, y Wolfman, la verdad, ha degenerado mucho. Añadele un dibujo
cuestionable, y el resultado no es muy bueno. La serie tenía el anuncio en
portada de “la serie EMO”, lo cual si no una muestra de lo desencaminada que va
la serie, al menos demuestra que los editores de DC están tan desconectados del
público moderno que su intento de ser modernos es más o menos igual que el de
tu abuelo. Lo cual es tradición en los Titanes, por otro lado. En cualquier
caso, es un intento con más bien poco éxito de escribir una historia sobre
chicas adolescentes. Es una pena, porque la idea de Raven, alguien que tuvo que
reprimir toda su vida sus emociones, teniendo la posibilidad de tener la
adolescencia que nunca tuvo, es muy buena y llena de potencial. Pero esta
miniserie ignora por completo ese aspecto nuevo del personaje, y lo que hace es
volver el reloj atrás a los 80, y hacer una repetición del subargumento de
Nuevos Titanes de Raven enrolandose en la Universidad, pero esta vez en el
instituto y más desarrollado, eso si. Así que es todo “oh, cuantos problemas
tengo con controlar mis emociones porque están unidas a mis MALVADOS poderes”
(que aunque justificado por las hormonas, es repetir una idea que Wolfman ya
machacó demasiado y resolvió en su día) y tenerla adaptandose a una vida de
instituto normal, que francamente, después de haber vivido años en el mundo
normal, y haber vivido más de un año en una torre con adolescentes, algo de
conocimiento de cultura adolescente debería tener. La interacción con
adolescentes normales… no tiene mucho, la verdad. Al principio le cuesta un
poco, pero enseguida hace amigas y se vuelven Mejores Amigas Para Siempre, y
deja de tener problemas para encajar más que ligeras cosas. Al menos las
adolescentes no son estereotipos ridículos de adulto tratando de escribir jóvenes,
aunque tampoco son especialmente realistas.
Aparte de eso, no hay mucho más del
ambiente de instituto, y es una pena. La idea de una forastera adaptandose al
complicado mundo de los adolescentes en el instituto, ampliando los dramas con
emociones exageradas típicos con poderes empáticos es muy buena y tiene mucho
potencial (ver Buffy como ejemplo, que se basaba en una fórmula parecida) pero
esta miniserie no lo aprovecha: La parte de instituto está de fondo y
secundaria a muchas escenas de Raven quejandose incesantemente de sus poderes,
y a combates de lo más esotéricos con el villano de rigor, que es una buena
elección como enemigo para Raven (otra más de las nuevas versiones de
personajes muertos en Crisis Infinita con éxito) pero cuya ejecución no da
precisamente ganas de leer más sobre él. Hablando de muertos, ¿qué demonios
hacen los sacerdotes de Azarath vivos cuando no sólo el propio Wolfman los mató,
contó una larga historia cuya resolución se basaba precisamente en esas
muertes? No es ya que Wolfman parezca amnésico, es que reaparezcan sin
explicación, añadiendole secundarios a Raven porque si que no ayudan en nada. Y
luego está el dibujo de Damion Scott. En el afán por ser modernos, cogieron un
dibujante “moderno”, es decir, cuyos dibujos parecen graffittis. No parece
precisamente la mejor elección para una serie de chicas adolescentes sobre
emociones, pero bueno. Si te gusta el estilo o no, es cuestión de gusto. Dentro
de lo estilizado que es, sus personajes no están mal, y dan el pego como
estudiantes modernos. El problema es que la manera que tiene de dibujar es
increiblemente confusa, y hay muchas escenas donde es difícil saber que
demonios está pasando, y a veces, hasta cuesta distinguir arriba y abajo, y
muchas, sin exagerar, es difícil distinguir lo que es fondo de lo que es primer
plano. Es así de malo. Y esta miniserie es profundamente decepcionente. Al
menos la traducción conserva bien todas las referencias, ya que está hecha por mi
colega Alberto Moran. No Recomendado (4)
Tomorrow
Stories Vol.2: Lo mismo que en el anterior
tomo: Jack B. Quick es muy divertido, ingenioso y original pero hay poquitas
historias, Greyshirt hace cosas muy originales y curiosas, Last American son
chistes tipo MAD que acaban volviendose repetitivos, Splash Brannigan más o
menos lo mismo, y Cobweb son pastiches de cosas bastante tontas. Lo más curioso
es un crossovr entre Greyshirt y Cobweb que trata de juntar los tonos de ambas
tiras. El dibujo es bastante bueno y capaz de todo tipo de registros en
general. Pero está lejos de lo que suele acostumbrar Moore. Y no hay más números,
porque Moore se cabreó con DC por censurarle una historia sobre el lider sectario
y gilipollas general L. Ron Hubbard. Esta vez, Moore tenía razón al pegar un
berrinche. Recomendado (7)
Transformers
Evolutions: Corazones de Acero: Esto ya es el
no va más: Un “Otros Mundos” de los Transformers. Eso se supone que es la línea
esta de Evoluciones, aunque afortunadamente, sólo ha salido esta miniserie
hasta ahora, y ya hace dos años de eso. La idea es contar lo mismo de siempre,
pero en otro tiempo, sitio o situación. En este caso, los Transformers en la
Revolución Industrial. Asi que aquí son enormes bichos steampunk, que se
transforman en máquinas de vapor, acorazados y cosas así. Y como es la época,
se encuentran con gente como Mark Twain o John Henry, por supuesto. Desgraciadamente,
el comic está escrito por Chuck Dixon, así que te puedes imaginar que es una
mediocridad. No logra ni hacer divertido a un personaje brillante como es
Twain, y eso que sólo habría tenido que copiar citas suyas de algún libro. Pero
así es todo, es lo mismo de siempre, de la manera más simplona y típica, pero
con un vestido nuevo. Un vestido bastante curioso, de parte del curiosamente
llamado Guido Guidi, que es uno de los dibujantes habituales de Transformers,
pero realmente, una vez has visto sus diseños, ya has visto todo lo que el
comic tiene que ofrecer. No Recomendado (4)
Transmetropolitan
Nº19: Penúltimo tomo, y último que voy a
comentar, porque el último ya lo reseñé en su día. Este es el punto donde las
cosas se ponen realmente tensas y desesperadas, por parte de ambos bandos (pero
sobre todo de los protagonistas) de cara al conflicto final. Primero tenemos un
par de episodios (y es la única excepción de la serie donde las historias no
son números sueltos o historias con capítulos múltiplos de 3, aunque lo
disfrace como dos números separados) con el enfrentamiento final entre Spider
Jerusalén y Fred Cristo (¿Y no es raro que traduzcan el apellido de Spider y no
el de Fred, que tendría más sentido, como hacía Norma?), que tiene
probablemente a la versión más brutal de Spider en toda la serie, y es a la vez
desternillante, satisfactorio y muy incómodo ver como le sonsaca la verdad a
Fred. Las locuras que llevan a la situación también están muy bien. Después
viene un número suelto dedicado a Mitchell Royce, Editor de Choque, que siempre
ha sido un secundario muy bueno de la serie, que por fin toma protagonismo.
Vemos lo que ya sospechabamos, que pese a la fachada más normal, por dentro es
muy parecido a Spider, en lo bueno y en lo raro, y a su manera, hace el mismo
servicio a la sociedad (y una aportación importante a la trama) que Spider,
pero a su manera. Reconfortante, y a su manera, tan desmadrado como un número
bueno normal, el final es glorioso. La otra mitad del tomo es la saga de la
Cura, donde Spider va en una misión desesperada contrarreloj y contra los tentáculos
del malvado Presidente Sonriente para encontrar una prueba contra él. ¿Y que es
esa prueba? Nada menos que una referencia bastante obvia a Monica Lewinski. No
hay nada como estar a la última en cuestión de referencias. (El comic es de
2001, así que ya estaba pasadísima entonces) Lo peor no es la muestra de lo mal
que envejecen ese tipo de referencias tópicas, es que después de todos los
abusos que ha cometido el Sonriente, no es creible que esto importe una mierda
(y de nuevo, incluso si es un comentario de Ellis sobre como los americanos le
dan más importancia a chorradas que a abusos de verdad, la historia real de los
últimos años ha demostrado que no). La historia, además, como muchas en la
segunda mitad de la serie, son demasiado de buenos buenísimos contra malos malísimos,
que es muy maniqueo y de política real tiene poco, y por mucho que se empeñe
Ellis en darle una atmósfera de peligro y desesperación, es sobre una historia
por debajo de lo esperado. Aún así, el diálogo sigue siendo agudo, y el dibujo
muy bueno. Lejos de lo buena que era la serie al principio, pero aún estaba
bien. Muy Recomendado (9)
X-Men
Orígenes: Lobezno: Sabes que las cosas
se han ido un poco de madre cuando estás haciendo adaptaciones a la gran
pantalla de don nadies como John Wraith. Esto es una precuela a las primeras
películas, así que tiene el problema de que no sólo sabes como termina la
historia, sabes que los dos malos principales, Dientes de Sable y Stryker,
sobreviven, así que realmente Lobezno no va a conseguir nada al final. Además,
tiene que adaptar un buen puñado de historias publicadas a lo largo de 30 años,
cada una de su padre y de su madre, y no todas buenas. Empieza con una adaptación
de Orígen, que demuestra que se podría haber contado lo mismo que la miniserie
en mucho menos espacio, y no quedaba peor. Después viene la secuencia de los créditos,
que como parece que está de moda este año, está muy bien a base de contar el
paso del tiempo, y es lo mejor de la película. Después vienen los tiempos del
Equipo X, que son el planteamiento de la película y la presentación de los
personajes, y no está mal. La parte posterior, con Logan tratando de vivir una
vida normal, reminiscente de flashbacks recurrentes en la serie del personaje,
cumple también bien, con sensación de algo nefasto inminente. Y tras eso… se
convierte en una película de acción/venganza típica, con la gracia de los
superpoderes, pero que a veces es demasiado tonta (el combate final con un
villano que parece sacado de Mortal Kombat, por poner un ejemplo que canta
demasiado), y sabemos que va a ser algo insatisfactoria. Tiene algunos buenos
momentos por el camino (¡espalda contra espalda!), y está más o menos bien
atado con las otras películas, (da una explicación decente del nombre de
Lobezno, y del Proyecto Arma-X) con un par de enlaces directos que quedan bien,
pero es demasiado película tonta de acción, con la buena caracterización y los
temas (en este caso, la venganza) que hacía que las otras películas funcionasen
quedandose en segundo plano.
En cuanto a los personajes, Jackman
sigue estando perfecto como Logan, y el personaje en general sigue como en las
otras películas, aunque los efectos de las garras están peor que otras veces.
Dientes de Sable parece un personaje completamente distinto al de la primera
película, muy similar a como es el personaje y su relación con Lobezno en los
flashbacks a los viejos tiempos, y el actor lo hace bastante bien. Stryker está
como en X2, más redondo de lo que parece al principio. Y aparecen un par de
personajes de las otras películas, bien elegidos y bien usados (aunque los
efectos para la aparición estelar quedan muy mal también). En cuanto a los
personajes nuevos: La versión de Rebelde (usando aquí la identidad de Agente Cero
que usó brevemente en los comics) no se parece en nada a los comics, siguiendo
las tendencias de estas películas de inventarse un personaje apropiado para la
película primero, y ponerle un nombre de personaje de comic después, lo que no
es necesariamente malo. No queda un buen personaje, de todas maneras. Masacre
empieza siendo muy parecido a los comics, y parece que va a ser divertido, pero
entonces pega un giro que es una lástima. Ya van dos veces que Reynolds hace un
personaje chulo de los comics cuya adaptación se parece en más bien poco. Wraith
está igual que en los comics, aunque vivía mejor sin saber que el actor es
alguien que va con el nombre de Will.i.am. Mole está únicamente para hacer
chistes de gordos, y es más inocentón que la versión del comic, aparte de que
es curioso ver al actor que hacía del malo en la temporada anterior de
Perdidos. Hablando de Perdidos, Dominic “Charlie” Monaghan tiene el dudoso
honor de interpretar al personaje menos conocido que han adaptado a una película,
en este caso, Chris “Rayo/Rebelde II” Bradley (hay que decir los tres nombres,
a ver si así le suena a alguien) que supongo que está porque había que meter un
personaje más y prácticamente no hay personajes decentes relacionados con Arma
X, pero vamos, sólo usan los poderes. Luego, hay un personaje que por el nombre
no parece nadie conocido, pero está claro que adapta un personaje relativamente
importante del pasado de Lobezno (y el apellido en los créditos confirma que es
ella) y es una adaptación bastante fiel que está bien como idea, aunque la
ejecución podría haber sido mejor. Otro personaje importante de la Patrulla-X
(que no de Lobezno) también aparece, de manera que no se parece demasiado a los
comics, pero puede llegar a serlo en el futuro. Por último, es un guiño bonito
adaptar la parte de la historia de Arma-X donde salen los Hudson (con el nombre
y todo, aunque a Mac le cambian el nombre por alguna manera) aunque aquí se
parezcan más a los Kent que otra cosa. Oh, y también sale un tal Gambito.
Afortunadamente, la conexión con Arma-X es sólo indirecta, y tiene un orígen
mucho más simple y menos estúpido que el original, sin misterios ni
giliflauteces. De hecho, va a las cosas teoricamente chulas del personaje (el
hecho de que es un pícaro con estilo con cartas que explotan) y pasa de las más
estúpidas (acentos, orígenes, trajes idiotas, romances ñoños) y hasta hace algo
justificable con el puñetero bastón. O lo que es lo mismo, es la versión
Ultimate. Resulta ser un estúpido, pero eso es consistente. No hay cameos y
guiños como en las otras películas, pero ya son bastantes personajes de todas
maneras. Oh, y es una pena que no dejaran la escena post-créditos original, era
mucho más divertida que la que han puesto al final. ¿Es una buena película? No
creo, pero es menos tonta que la media, y hace lo que puede con el material del
que dispone. Y que la franquicia siga viva deja la puerta abierta a futuras películas
más prometedoras con otros protagonistas.
Y eso es todo por esta semana. La que
viene: Invasión Secreta continua en la serie principal, las de Vengadores,
Thunderbolts, Spiderman, Factor-X, Primera Línea y Pantera Negra. Capitán
America termina las tramas que llevan en la serie varios años, por fin, y Iron
Man termina la encarnación actual. Thor vuelve a la serie de verdad, mientras
que Hulk tiene un número de relleno con el Fin Fang Foom, de entre todas las
cosas. Daredevil empieza nueva historia, 4 Fantásticos continua la misma de los
Defensores del futuro, y Ultimate 4F la suya con los 7 de Salem. Diario de
Guerra tiene más de lo mismo, al igual que 1985. Patrulla-X tiene al Culto del Fuego
Infernal, Legado tiene a Xavier reencontrandose con antiguos alumnos, Lobezno
nos deleita con el orígen de Daken, y Fuerza-X tiene garras y sangre de
relleno. Además, tenemos más chorradas con la kriptonita en Superman/Batman, una
historia con Zatanna en Batman, y revelaciones con Gog en JSA. Hasta entonces,
nos vemos, cuando sea.
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