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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: RETROSPECTIVA 2006
Hola a todos. Llega esa época donde todo
el mundo se dedica a echar la vista atrás y ver lo que ha pasado durante todo
el año, donde nos deja eso, y hacia donde parece que nos dirigimos. Para no ser
menos, en el Cuarto Muro hacemos (bueno, hago) lo mismo, y echamos un repaso a
lo que fue el 2006 en el mundo del comic. Sentaos y poneos cómodos, porque esto
va a ir para largo.
En lineas generales, una palabra define
el mundo del comic en 2006: Saturación. Mucho de todo, todo a lo grande, y
aunque el mercado ciertamente ha aumentado desde hace unos años, no está nada
claro que tenga capacidad para tanta cosa. Al fin y al cabo, hace 10 años que
terminó una terrible depresión que practicamente acaba con la industria, y la
sensación que da al ver las novedades en las tiendas es bastante similar a como
era antes del último colapso, como una especie de señal de advertencia. No
estoy diciendo que vaya a pasar, las cosas están algo mejor hechas ahora, tanto
en calidad como en no estar levantadas sobre un montón de humo, pero los
parecidos se ven, y no sólo en la proliferación de crossovers, cambios y
destrozos en personajes para llamar la atención, dibujo malo de imitación de
famosos vistosos sin talento y portadas alternativas.
Por ejemplo, Marvel este año ha tenido
todo eso y más. Por un lado, han tenido buenas ventas, con muchas series
aumentando ventas, aunque sea a corto plazo, y pocas cancelaciones de series
nuevas. Por otro lado, el artístico, ha sido un desastre. Es decir, hace 10
años tuvieron Onslaught, y fue probablemente el peor año de su historia, así
que este año le han dado una secuela, y han sacado el mayor crossover desde
entonces. Pero no aprender de los errores parece ser el lema de Marvel de este
año, y están justificados, supongo, ya que siguen dominando el mercado, aunque
sea por poco. No importa que practicamente todas las series importantes y
famosas de la compañía sean una mierda, que la dirección de su universo esté
dictada por reuniones de editores ineptos y los guionistas más ineptos que
tienen en la compañía, que lo llenen todo de crossovers y anuncien muchos más
el año que viene, y que estos crossovers sean una mierda a base de no tener ni
puñetera idea de los personajes, destrozarlos más allá de lo reconocible y
quitarle sus elementos más importantes. Ni siquiera parece importar que sus
figuras públicas mientan descaradamente y tomen por tontos a los lectores a
base de anunciar comics que salen meses después de lo anunciado porque no les
importa anunciarlos sin tener ni idea de si van a poder cumplir las fechas, o
publiquen comics con más páginas de anuncios que de comic. Sigue yendoles bien,
no importa lo incompetentes que sean, y es culpa de los lectores que tragan esa
incompetencia.
No es que todo haya sido malo en la
compañía, a decir verdad. Hay unas cuantas series buenas, aunque sean
básicamente series poco conocidas que aguantan las ventas como pueden y son
ignoradas por los niños mayores. Su sistema de recopilatorios funciona bastante
bien, las ventas fuera del mercado habitual parecen también ir bien, y están
dando otros pasos en abrirse a otros públicos, enrte las lineas infantiles y de
autor que ya tenian, y sus nuevas adaptaciones de otros medios, incluida la
absorción de un nuevo sello de fantasía. Y con suerte será eso lo que será
recordado dentro de 10 años, y no los crossovers, más crossovers y destrozos
múltiples de personaje que tanto anuncian ahora y de los que se avergonzarán
luego.
Mientras, en DC es casi todo lo
contrario. En vez de repetir lo de hace 10 años, han repetido lo de hace 20,
con una nueva Crisis que ha relanzado la gran mayoría de sus series. La cosa es
que ha tenido bastante éxito, tanto de ventas como crítico, y sus
relanzamientos más importantes le han acompañado de buena manera. Lo más
llamativo ha sido el éxito total de 52, que ha demostrado que puedes hacer un
comic mensual de éxito, al menos mientras su argumento sea importante para el
Universo DC y su equipo de guionistas sea de lujo. El problema es que fuera de
las series más importantes por los mejores guionistas, el resto de lanzamientos
no han tenido mucho éxito, y tampoco son memorables precisamente. Ojalá se den
cuenta para el año que viene que la clave que ha hecho que sus éxitos funcionen
son buenos guionistas que saben lo que hacen con sus personajes y saben
llevarlos por buenos sitios sin tonterías para llamar la atención, en vez de
dar la lata con más “eventos” , portadas alternativas
y otras chorradas, o acabarán pareciendose a Marvel.
Mientras tanto, Vertigo sigue con sus
pocos éxitos sólidos y sus otros tantos más fallidos, mientras que el resto de
lineas… bueno, la línea All-Star ha desaparecido practicamente pese al impacto
que produjo el año pasado, y el relanzamiento por todo lo alto del Universo
Wildstorm está sufriendo problemas, ya que sus series principales también se
niegan a aparecer con nada similar a regularidad, y el resto tampoco han sido
un gran éxito. Pero bueno, al menos parece que DC en general también sigue
vendiendo más en librerias y así, y su programa de recopilaciones tiene mucho
éxito, incluidos sus tomos Absolute de lujo, que son una maravilla.
En las demás compañías no ha habido
mucha movida este año. Image realmente se ha convertido una independiente, con
sus éxitos de crítica moderados, cada uno a la suya, y un par de reductos de
subuniversos más tradicionales para viejos fans. Dark Horse continua
con sus licencias, reediciones y poco más, al igual que IDW, que hace lo mismo
pero mejor. Y así. Por lo demás, ha habido manga, pero eso ya no es noticia y
no nos afecta, y al menos cada vez hay más comics en librerias, siendo
reseñados en noticias y revistas, y hasta en otros medios: Siguen habiendo
películas, tanto de franquicias de éxito (como X-Men 3 o el retorno de Superman,
aunque ambas fueran algo decepcionantes) como cosas menos conocidas y más
cultas (como V de Vendetta, que fue una gran adaptación) y en TV, además de
nuevos dibujos animados para los niños, cosas como Heroes demuestran cada vez
más que al público mayoritario le encantan las historias de superheroes, es a
leer lo que le tienen manía. Y siguiendo con eso, la conexión cine/TV-comic ha
seguido en ambas direcciones, con guionistas de comic pasandose a TV y cine,
donde mejoran bastante el nivel, y guionistas de esos viniendose a los comics,
que salen desde muy buenos a muy malos, es decir, igual que con el medio
tradicional. En cualquier caso, salimos ganando del intercambio. Y la verdad,
pese a la mayoría de basura en todo, hay una buena proporción de cosas buenas,
así que no ha sido mal año.
Lo peor del año probablemente han sido
todas las muertes de autores. Empezando el año con la del Gran Maestro, Will
Eisner, y terminando con la de creadores de la Edad de Oro como Martin Nodell y
Jack Burnley, pasando por la demasiado temprana de Dave Cockrum, ha sido un año
de desgracias en ese sentido, perdiendo partes de la creación de muchos
elementos que seguiremos viendo durante años y años.
Pasando a España, la saturación ha sido
brutal. Se han publicado más comics americanos este año que en dos años de los
antiguos. De nuevo, ojalá el mercado pueda aguantar este trote, pero lo veo
poco probable, y lo malo de eso es que en estos casos son las cosas buenas
menos anunciadas las que sufren, ya que la bazofia popular es la que siempre
sobrevive. Y si llenas el mercado de reposiciones y de montones de cosas de
pocas ventas y reconocimiento, tanto buenas como malas (y ambas editoriales
este año han sacado una extraña desproporción entre esas dos… generalmente de
las cosas de pocas ventas solo se publicaban los éxitos de critica, pero se ve
que ya no) lo que va a pasar es que al final se pierdan todas en el maremágnum.
En el caso de Panini, la dirección ha
sido la misma que el año pasado, cosa que no es extraña teniendo en cuenta que
más o menos, llevan 10 años con el mismo director. Lo único nuevo es que han
empezado a publicar dos nuevos formatos: Uno es de recopilatorios en tapa dura.
Empezar a sacar recopilatorios de series recientes para los que no las pillaran
la primera vez o prefieran tenerlo en tomos de un tirón, como hacen en EEUU
como norma, es un experimento interesante, pero si la opción únicamente es una
cara tapa dura, y además, el material es elegido con un criterio variable, no
se le va a sacar el partido que debería. El otro son tomitos pequeños para un
público joven, que es otra buena idea, pero tiene el problema, que no es culpa
enteramente de Panini, de que el material que sacan no es muy bueno, por
decirlo suavemente. Deberían probar con otros materiales, aunque sean
reediciones. Por lo demás, continuan con lo mismo: Muchas series mensuales de
lo seguro, muchos tomos cada mes, muchos de los cuales tienen basura
incomprensible mientras cosas mejores y que resultarían igualmente o más
populares quedan inéditas, una linea de “clásicos” que continua reeditando
cosas bastante intrascendentes mientras el poco material bueno antiguo sigue
sin verse, mucha descoordinación entre series, malas traducciones (aunque quizá
haya mejorado desde el año pasado, a menos que sea que he dejado de fijarme),
desordenes incomprensibles, formatos exasperantes que obligan a comprarte dos
cosas dispares y otras ediciones incomprensibles. El problema es que dada su
posición de éxito, pese a la competencia, dudo que piensen cambiar mucho de
estilo.
Y luego está Planeta. Hace ahora 10 años
del fin de la época Zinco, y desde luego, la publicación de DC es ahora mejor
de lo que ha sido en cualquier momento desde entonces. De hecho, mejor que los
últimos años de Zinco. El problema es que tras un comienzo muy bueno el año
pasado, están empezando a hacer una serie de cosas incomprensibles, varias de
ellas claramente errores. Después de un esfuerzo concienzudo de sacar las cosas
poco a poco y coordinadas, han mandado a la mierda todo eso en el peor momento
posible. Cuando tienes todas las series del Universo DC enfrascadas en un gran
crossover como Crisis Infinita que se va desarrollando de manera ordenada en
montones de capítulos, lo peor que puedes hacer es empezar a sacar cosas de
manera desordenada y apretujada, de manera que todo pasa a la vez, o peor, se
publican cosas que chafan cosas importantes que aún no se han publicado. O se
sacan a la vez varias cosas interconectadas, poniendo muy difícil poder elegir
entre todas si tienes poco dinero, en vez de ir sacandolas poco a poco para que
la gente pruebe y pique. Y todo para no conseguir absolutamente ningún
beneficio de todo esto. Y luego está una falta de cohesividad brutal en los
lanzamientos, de manera que a veces hemos tenido dos comics la misma semana que
daban dos origenes distintos de un mismo personaje, y que aunque se reeditan
verdaderos clásicos, también se reeditan cosas perfectamente prescindibles y
que sólo abarrotan el mercado (la desgraciada estrategia Planeta de los 90). Tres
cuartos de lo mismo con cosas que no son de todo el meollo, en vez de
publicarse cosas poco conocidas y buenas de años anteriores, o no publicar nada
de eso directamente porque ya hay mucho, se publican cosas merecidamente
olvidadas. Y lo mismo con las series menos conocidas de ahora, elegidas no por
ventas o calidad, sino aleatoriamente. Añadele el desorden de algunas
publicaciones, traducciones inconsistentes, la falta de correos y escasez de
articulos explicativos para presentar personajes y universo nuevos, y otras
decisiones arbitrarias, y parece que Planeta lo único que está haciendo es
perder la buena voluntad que se ganaron al empezar, decepcionar al público, y
arriesgarse a perder las sorprendentes buenas ventas de una editorial que aquí
no se ha vendido mucho, a base de cagarla. Similar su publicación de Vertigo,
que es algo más sólida, más que nada porque se limita a sacar material nuevo de
valores reconocidos y editar por segunda, tercera o cuarta vez material ya
conocido. Lo cual está bien, pero por el amor de Dios, Vertigo es un sello
experimental, podían arriesgarse con algo que no sea de los tres fundadores o
las cuatro series de éxito de ahora. Y… poco más que decir de Planeta, porque
Planeta es DC más Conan y un par de cosas ocasionales más.
Por último está la tercera en discordia,
Norma, que ha sufrido un profundo cambio tras perder DC, y se ha convertido en
una editorial que publica de manera totalmente aleatoria material de lo más
variado, siguiendo una economía que sólo ellos comprenden. Tienen Wildstorm,
IDW e incluso cosas de Dark Horse e Image, y lo que hacen es sacar tomos de
periodicidad variable, una vez al mes, si llega. En el caso de Wildstorm, una
mezcla de reediciones de material popular que ya se publicó más barato (aunque
tampoco es tan cara la nueva edición en tomo) con cosas buenas y cosas
discutibles del presente o pasado reciente, en los otros casos suelen ser cosas
buenas o curiosas… en general, Norma siempre sacas cosas interesantes, aunque
muchas veces, su criterio de edición es incomprensible. Y las demás
editoriales… bueno, siguen por debajo del radar como de costumbre, sacando
cosas raras sueltas, y algún intento de editar el material de 2000 AD, pero es
normal que se pierdan entre tanto barullo.
Y ahora, un repaso a los comics
publicados y comentados en 2006. En Panini, ha sido el año de las
renumeraciones, y de ser interrumpidas por Dinastía de M y Diezmados, y no
sabemos que es peor. En Planeta ha sido el año de empezar a coger carrerilla a
mitad de año para acercarse lo más posible a la Crisis. Las series regulares
han sido:
Astonishing
X-Men Nº5-12, de Joss Whedon y John Cassaday
terminó su primera saga con la resurrección de Coloso, y tuvo una segunda,
Peligro, contra la Sala del Peligro que había cobrado vida, antes de tomarse un
descanso. Supuestamente la serie principal de la línea mutante, y desde luego
la más popular, ha tenido el inconveniente de que sólo ha publicado 12 números
de momento, debido a la lentitud y/o compromisos de sus autores. El otro
problema es que ha ido a peor con el tiempo. Empezó muy bien, pero entre la
resurrección gratuita de Coloso, la chorrada de premisa de la segunda historia
que se alejaba de la idea de la serie y de todo lo presentado en la primera
historia, lo lenta que ha sido esta saga, y en general lo mal ejecutada que ha
sido (¿Cómo olvidar a Xavier, paralítico, conduciendo un camión como arma?), ha
sido de lo más decepcionante, y el cliffhanger que promete deshacer aún más
cosas de la etapa Morrison, si cabe, tampoco ayuda. Veremos si el año que
viene, con la segunda mitad de la etapa, se remonta, o si la serie cae en la
mediocridad del resto de la línea definitivamente.
Batman
Nº1-7 tuvo a Andersen Gabrych y Pete Woods, a
Judd Winick y Doug Mahnke, a AJ Lieberman y Al Barrionuevo, a Archie Goodwin,
James Robinson y Marshall Rogers, y a David Lapham y Ramón Bachs. En Detective
Batgirl recordó a Jason Todd, secuestraron a Leslie Thompson, Tarantula ayudó
contra la Mugre, la nueva Robin contra Zsasz, y el comienzo de Ciudad de
Crimen. En Batman, tuvimos el Vuelo del Cuervo, con el Pingüino y el
Espantapájaros transformado en monstruo. En Gotham Knights tuvimos Empujón, con
la guerra entre Silencio y el Joker, con detalles del pasado de este y varios
otros villanos como invitados. En Leyendas tuvimos Asalto, con Silver St Cloud
y un villano retro; y tuvimos un número de Batgirl con la nueva Robin contra el
Pingüino. De las tres franquicias de tomo con múltiples series, Batman ha
tenido el mejor año, pero eso sólo significa que los demás han sido peores. Por
lo general, las series de Batman múltiples no han sido muy buenas, y esta vez
no ha sido una excepción. Detective ha sido decente en sus mejores momentos,
como serie segundona en la que no puede pasar nada y por eso siempre hay
invitados. Gotham Knights apenas va de Batman, va de sus villanos. La pega no
es esa, no es mala idea para no tener exceso de Batman, el problema es que está
muy mal escrita, con un Silencio aún más cutre que en su debut, un Joker sin
gracia ni terror, y los demás, peor aún. Y Batman se ha pasado su primera saga
de la etapa jodiendo con el Espantapájaros transformado en Hulk, con
ocasionales flashbacks coñazo y los diálogos que se creen guays propios de
Winick. Lo mejor han sido las historias aisladas sueltas, tanto la retro de
Goodwin, con todo lo que eso conlleva, y el comienzo de la de Lapham. Y ni
siquiera han sido espectaculares, pero al menos suena mejor que los crossovers
y otras catástrofes que se avecinan el año que viene. Que, por cierto, tienen
material para 11 números antes de Crisis, a saber como harán para que no quede
retrasada.
Capitán
America Nº3-14 tuvo basicamente a Ed Brubaker y
Steve Epting y tuvo… bueno, a mucho Bucky Zombie Cyborg, ya que aunque
técnicamente han sido dos sagas, iban ambas de perseguirle entre
interrupciones. Hubo un número dedicado al difunto Nómada y otro de Dinastía de
M, eso si. Esta es una serie bastante aclamada, y de verdad que no puedo
comprender porqué. Todo el argumento del primer año ha ido de resucitar a Bucky
como un maldito soldado cyborg, lo cual es una idea sacada del libro de
estupideces que no sirven para nada más que para llamar la atención de los 90.
Y ha sido un año de darle vueltas a esa tonta idea, a base de tener al Capi
como un amargado angustiado por todo esto, y de ir de un lado para otro en
escenas de pelea bien ejecutadas pero aburridas y sin ninguna idea en especial.
Tiene un aspecto bonito y tensión y eso, pero no hay nada debajo, apenas hay
ideas, los personajes están muy mal llevados y apenas tienen caracterización, y
está lleno de ideas discutibles como las muetres y resurrecciones gratuitas,
que al igual que el tono oscuro, son cosas que nunca han hecho nada bueno a la
larga. Brubaker es capaz de cosas mucho mejores. El año que viene será más de
lo mismo, aunque con Bucky Cyborg ya no Zombie (¡gran cambio!), y con suerte,
algo más de variedad en los argumentos.
Cuatro
Fantásticos Vol. 5 Nº29-34 y Vol. 6 Nº1-6 tuvo
a Mark Waid y Mike Wieringo por un lado, a Joe Michael Straczynski y Mike
MacKone por otro, y por el lado de atrás sin emes, a Roberto Aguirre-Sacasa con
Jim Muniz y Valentine de Landro, con un interludio de Karl Kesel y Tom
Grummett. En una serie tuvimos el final de Tormenta Inminente, la historia de
Johnny como Heraldo de Galactus, el episodio final de los MW con el intercambio
de poderes, la historia de Diablo y los sueños, y la historia del origen del
universo y los poderes de los 4F con el nuevo equipo creativo. En la otra
tuvimos Ojos Sin Rostro con el Amo de las Marionetas, Tiempo Divino con viajes
en el tiempo y el faraón Ramades, Inhumano con los refugiados idems, el número
con el flashback de Sue y T’Challa, el del golem de la Calle Yancy, la del
Hombre Imposible y familia, y la Resurrección de Nicholas Scratch. Muchas cosas
variadas este año. Terminó la etapa de Waid, que aunque tuvo sus muchos
defectos, en general ha estado bastante bien y ha valido la pena, y está última
saga ha sido reflejo de eso, con defectos en su versión de Galactus, pero en
general bien con una visión sólida del grupo como familia. Kesel volvió a
quedarse sin la serie, ofreciendo una saga que no está a su altura habitual y
la serie lo cogió un JMS cada vez peor, que aunque tiene ideas interesantes, ya
no parece capaz de hacer una buena historia con ellas, y sólo puede cambiar los
orígenes de los personajes en historias de lo más peregrino y estiradas con
chistes bastante malos, y es una lástima. Por otro lado, la segunda serie continua siendo completamente innecesaria, y durante el año
ha sido un tour por los conceptos habituales del grupo que Waid no ha tocado,
pero sin decir nada especialmente interesante sobre ellos, simplemente
existiendo por existir. Sólo quedan cuatro meses de eso, tras lo cual supongo
que será la serie madre a secas (a menos que dedican complementarla con otras
cosas) que se dedicará exclusivamente a crossovers en los números que se han
visto hasta ahora.
También dos volumenes en Daredevil Vol. 5 Nº69-70 y Vol. 6 Nº1-10
pero aquí fueron consistentemente Brian Michael Bendis y Alex Maleev, más Joe
Quesada como complemente ocasional. Terminó la saga de la Viuda Negra, tuvimos
el número con la reacción al proclamamiento de Daredevil como Kingpin, la historia
de la Edad de Oro, Decalogo sobre el grupo de ayuda hablando de Daredevil, y el
comienzo de los Papeles Murdock, con el desenmascaramiento final de Daredevil,
más Daredevil: Padre. Otra de las series gratuitamente renumeradas por Panini,
lo único que hicieron fue añadir una miniserie de complemente que no tenía
final y se quedó colgada a medias, porque son tan cretinos que no aprendieron
de la mini de Gata Negra. Idiotas. Se publicará pronto el año que viene,
supongo. En la serie principal, la etapa Bendis llegaba a la recta final a la
pata coja, porque realmente, la historia principal de Matt sufriendo un colapso
nervioso y proclamandose Rey de la Cocina del Infierno avanzó realmente poco,
quedandose en flashbacks y distracciones. Algunas de esas no han estado mal,
otras han sido una perdida de tiempo total, y en general, se nota que la etapa
perdió el fuelle que tenia cuando era inconsistente pero más intrigante. Al
menos la ultima saga parece volver a lo mejor de los primeros números, que ya
es algo, y veremos que hace Brubaker el año que viene.
Doom
Patrol Nº3-15 probablemente no debería estar
aquí por ser antigua, pero dado que ha tenido material inédito, por Grant
Morrison y Richard Case, queda incluida. Tuvimos la historia con Jack Rojo, que
decia ser Dios y Jack el Destripador a la vez; la presentación de Dorothy
Spinner y sus amigos imaginarios; la Hermandad del Dadá y el Cuadro que Devoró
París; el viaje a la mente de Crazy Jane; la aventura con el Culto del Libro No
Escrito; los Hombres de NADIE persiguiendo a Danny la Calle; el follón con los
insectos y la Roca Juez; el Orígen Secreto de Flex Mentallo; el misterio debajo
del Pentágono; el Cazador de Barbas; y el epílogo de todo lo anterior. Y si las
descripciones anteriores te han sonado horribles, la serie no es para ti. Si te
han sonado geniales o intrigantes, oh, como vas a disfrutar de la serie. Porque
es realmente uno de los grandes clásicos de su época, y si la lees con la
mentalidad adecuada, es una delicia. Mezcla personajes muy cuidadosamente y
sofisticadamente desarrollados con una avalancha de concepto raro tras otro,
algunos que dan que pensar, otros que son simplemente un desmadre chorra imaginativo.
No ha sido perfecta, la historia de la Roca Juez duraba demasiado y era
impenetrable, y lo del Pentágono tampoco estaba a la altura, pero por lo
general ha sido excelente, ya sea como sagas de aventuras desmadradas, o ideas
más tranquilas y preciosas, siempre con la dirección de hacer algo nuevo, y
demostrar que lo raro es bueno y bello. Y lo mejor, está por llegar, en los 9 números
que quedan.
Flash
Nº2-12 tuvo a Geoff Johns, y a Alberto Dose y
Howard Porter. Este año, tuvimos la saga Ignición con Wally adaptandose a su
nueva identidad secreta; la historia con los demás velocistas contra la Galería
de Villanos; la carrera contra Superman; el team-up con Nightwing contra el
Pingüino y Grodd; el Perfil de Villano del Amo de los Espejos; el
enfrentamiento con la Tortuga; los crossovers con Crisis de Identidad con el
Secreto de Barry Allen, y el funeral del Capitán Boomerang. Ha sido un año un
poco lento y repetitivo, cosa poco apropiada para un personaje hiperactivo como
Flash. Ignición fue un intento de hacer una saga al estilo Marvel moderno,
oscura y lenta, y sólo sirvió para demostrar porque ese estilo es mala idea
para muchos personajes. Y después se tiró otro medio año con Flash adaptandose
a su nuevo status quo, y revisitando todos los elementos de la serie. Estaba
todo lleno de buenas escenas, cosa normal siendo Johns, pero acababa haciendose
bastante repetitivo, y no se sabe a que viene a mitad de una etapa. Al menos la cosa fue recuperandose con uno de
los geniales Perfiles de Villanos, y extrañamente, con los crossovers de Crisis
de Identidad, que no solo podían leerse sin haber leido la serie principal, si
la habias leido mejoraban bastante la historia rellenando huecos, y contando
una historia propia sobre Flash, que unida a otros subargumentos con la Galeria
de Villanos, pone las cosas increiblemente interesantes para la próxima Guerra de
Villanos, que ocupará todo lo que queda de etapa de Johns, y casi de serie.
Mientras, Jóvenes Titanes Nº3-14 tuvo a Geoff Johns, Mike McKone y Tom
Grummett. Termina la formación del grupo, contra Exterminador y Jericó (me
encantan estas traducciones). La LJA se pasa para decir unas cosillas. Vemos lo
que hacen entre semana. La resurrección de Raven, con el Hermano Sangre y la
familia Wilson. Chicos y Chicas Bestiales, con la epidemia de los poderes de
Gar. El viaje al futuro con la Legión de Superheroes y los Quinientos Fatales,
y Titanes del Mañana. Buena parte del año ha sido para que el grupo se
establezca, con una alineación estable y unos enemigos principales. Y poco a
poco, hemos ido viendo como han pasado de ser partes de dos grupos pegadas por
convenciencia editorial, a un grupo que funciona bastante bien, de chavales y
monitores más o menos adultos. La cosa es que la serie funciona mejor cuando va
de la interacción entre los protagonistas más jóvenes que de los personajes y
conceptos antiguos, aunque Johns también tenga ideas interesantes para ellos,
sobre todo la nueva vuelta de tuerca de Raven. Las aventuras han sido historias
de superhéroes perfectamente decentes, pero la serie ha brillado más cuando
tocaban cosas menos normales, como el día en sus vidas, o el viaje a su futuro.
En cualquier caso, la serie es un éxito, y se nota que Johns sabe y controla a
los Titanes, aunque de momento no esté a la altura de sus mejores series, entre
su historial y lo que se puede ir viendo, es probable que vaya mejorando poco a
poco, aunque el año que viene tenga que verselas con multitud de crossovers y
la perdida de sus excelentes dibujantes.
Su contrapartida Marvel fueron Jovenes Vengadores Nº1-9, por Allan
Heinberg, Jimmy Cheung y Andrea DiVito. El grupo se forma en Aprendices, se
enfrentan a Mr Hyde y se descubre el secreto de Patriota en Identidades
Secretas, y se cuentan los orígenes del grupo en el especial. Esta serie tenía
todo en contra desde el principio: Surge de la mierda de Desunidos, es una
absurda idea hecha por los editores, y no sólo es tonta, es terriblemente
derivativa, en más de un sentido. Y no es que Heinberg se haya lucido en muchas
cosas: Su tratamiento de la Visión es deleznable, la mitad de los invitados
actuan como cretinos, no tiene ni puñetera idea de viajes en el tiempo (cosa
preocupante cuando tu primera historia va de Kang, al que tampoco ha escrito
precisamente bien), su visión de cosas cronológicas e históricas es bastante
nula, y algunas de sus ideas, como el “origen” del único personaje “nuevo” de
la serie. Pero por otro lado, al menos ha creado una serie de personajes
bastante divertidos y con potencial, pese a lo poco original de su creación y
lo cutre de sus circunstancias, y la serie, cuando no cae en sus muchos fallos,
es divertida, y con buenos diseños. Le queda mucho por mejorar, pero puede ser
buena. Eso, si algún dia sale el segundo año, que sigue retrasandose.
Lobezno
Vol. 4 Nº1-12 también fue una renumeración con
un formato extraño. Durante la primera mitad del año fue de Mark Millar y John
Romita Jr, y después tuvimos Akira Yoshida y Shin Nagasawa, y a Daniel Way,
Javier Saltares y Mark Texeira. Las historias fueron Enemigo del Estado, con
Loezno controlado por Hydra y la Mano, y Agente de Shield, donde Lobezno se
venga; además tuvimos la miniserie Soultaker con el Tio Garras metido en
mitologia japonesa, los crossovers con Dinastía de M y Principios y Finales con
Logan buscando cosas de su pasado. Ha sido un año extraño para Lobezno. Hasta
junio tuvimos ración doble de Millar haciendo el burro y jugando de manera
chorra pero divertida con Lobezno vs el Universo Marvel y Lobezno vs montones
de ninjas, que al menos, por lo general, hacia bien lo que hacía, aunque fuera
superficial y tonto a veces. Al menos era un antídoto a la fórmula habitual de
repetir siempre lo mismo, o el tono más oscuro y lento que no llegó a cuajar
del último par de años. Y después se fue al infierno, entre otras cosas porque
pusieron a guionistas malisimos como Akira Yoshida (aunque tiene la excusa de
que era una miniserie que Panini metió por el morro) o Daniel Way, que es
practicamente como si Marvel admitiese que Lobezno va a vender de todas
maneras, así que van a poner lo peor que tengan, como hicieron durante los diez
años anteriores. Y desde luego, Way cumple ese dictado, con un crossover inutil
con Dinastía de Mierda, y una saga siguiente aún peor, donde no pasaba nada, y
lo hacía mal, y en vez de resolver cosas, sólo servia de prólogo a una nueva
serie de mierda. Y eso será el año que viene esta serie, un dos-en-uno de basura
de Way, y crossovers y relleno en la serie principal.
Marvel
Knights Spiderman Nº8-12 terminó la etapa de
Mark Millar y Terry Dodson, y se largó a la serie principal en vez de seguir
por su cuenta. Tuvo el final de Venenoso, y Último Combate, con el idem contra
Norman Osborn y sus Doce Siniestros y el final del año de historias de Millar.
Realmente, habría funcionado mejor como una miniserie, porque al igual que en
la Patrulla-X, puede que valga la pena poner a una estrella a hacer algo así
aparte, pero no para hacer indefinidamente una tercera serie. Y esto fue
Millar, que es buen guionista cuando quiere, pero no termina de entender o
molestarse en entender a los personajes que escribe, divirtiendose un poco con
Spiderman, tratando de hacer una gran historia de Spiderman, pero que todo eso
hacia que fuese una historia más, decente pero nada innovadora, aunque barajase
un poco a los villanos. Pero bueno, en comparacion con la serie regular, salió
bien parada.
New
X-Men Nº5-16 tuvo a Nunzio DeFillipis y Cristina
Weir escribiendo y Michael Ryan, Paco Medina, Clayton Henry y Aaron Lopresti,
entre otros, en el baile de dibujantes, hasta el último par de meses, donde la
cogieron Craig Kyle y Christopher Yost escribiendo y Mark Brooks dibujando.
Tuvimos el final de la saga del fantasma, Demasiada Información con la visión
de futuro de Prodigio desencadenado, el número con la revelación del romance
entre Rahne y Josh, el funeral de Estrella del Norte, el Baile de Fin de Curso,
la miniserie de los Infernales, el especial Anuario con el final de los
subargumentos, los crossovers con Dinastía de M y el principio del Fin de la
Infancia con las consecuencias de Diezmados. Ha sido un año muy variado para la
serie, pero claro, han sido 19 números distintos y 7 dibujantes. Era una serie
con una premisa muy diferente al resto de series Marvel, que aprovechaba bien
el potencial de la franquicia y que podría haber ido muy bien entre el público
juvenil. Desgraciadamente, no la supieron vender bien, y además, decidieron
cambiar la dirección de la linea a hacer lo de siempre de los 90, sacrificando
toda la gracia de la serie por el camino. Y es una pena, porque era una serie
buena, que cuando le dejaron salirse de las muchas restricciones que tenia,
podia ser muy buena, como la miniserie de Infernales, y realmente ofrecia algo
bueno y diferente, además de ser la única serie de la línea que ha logrado
crear personajes nuevos no derivativos. Y después de una docena de dibujantes,
cambios de dirección y jodiendas editoriales, quitaron a los creadores y buena
parte de la plantilla, y han puesto a un nuevo equipo creativo que no parece
tener más ideas que imitar a Lobdell en los 90, con mucha angustia y destrozos
gratuitos. Va a ser un año de lo más divertido para la serie.
Nuevos
Vengadores Nº1-12 tuvo a Brian Bendis,
y a David Finch y Steve McNiven. Las historias fueron la de reunir al grupo, la
del Vigía y la de Ronin en Japón. Este fue el lanzamiento más llamativo del
año, y con eso parece ser que quieren decir el más
mierda. No es ya que Bendis no sepa nada sobre escribir Vengadores como
demostró el año pasado, es que no parece saber escribir historias de grupos de
superheroes, de superheroes, de grupos, o historias en general. Son cosas como
que todos los personajes hablen exactamente igual, en la cada vez más irritante
manera de hablar de los personajes de Bendis. Que la mayor parte de personajes
no sirvan absolutamente para nada para la historia, y sólo estén de
adorno/reclamo de ventas, para rellenar o por capricho del autor. Que no haya
ninguna clase de caracterización creible o algo reconocible como emociones
humanas en los personajes. Que tenga un tono lento y miserable donde apenas
pasa nada, y se crea muy maduro por eso. Que se pase cuatro números donde una
estrella invitada vuelve a contarnos una miniserie de hace unos años que se
podia resumir en unas páginas, mientras el resto de protagonistas están sin
hacer nada. Que las “grandes ideas” de Bendis parezcan limitarse a mostrar que
Shield es corrupta, recuperar a un clon de Superman cuya historia ya se contó o
enfrentar a los protagonistas a puñeteros ninjas, y no se sabe cual es peor.
Que no tenga ni idea de cómo resolver una aventura, y por tanto la solución de
la mayoria de situaciones es que la armadura de Iron Man obtenga alguna
habilidad jamás mencionada antes que soluciona todo mágicamente, o
alternativamente, que no se resuelva nada y quede colgando. Que no tenga ni la
más remota idea de cómo usar a los villanos que usa horriblemente como relleno
para abultar, o en general a ninguno de los personajes que usa. Que los
protagonistas desaparezcan de las historias sin explicación por exigencia del
guión. Y así podriamos seguir. Lo único bueno ha sido el dibujo de McNiven, y
sólo ha sido en un tercio del año, los otros dos han sido bazofia de Finch. Es
inconcebible que una serie tan increiblemente mala no sólo pueda ver la luz del
día tal cual, sea un éxito de ventas y guie la dirección de otras series. Es
una señal de que algo va muy mal en el mundo del comic popular. Y encima, con
el nombre de Vengadores. Lo peor es que el año que viene tendremos aún más de
todo esto.
Outsiders Nº4-15, por Judd Winick, Tom Raney,
ChrisCross y Carlos D’Anda. Este año: Hermanos de Sangre, con el villano que puedes
imaginarte; Cambiante obtiene una personalidad separada de Metamorfo; El
Trabajo del Diablo, con la nueva versión de Sabbac; Arsenal se recupera de sus
heridas; Cinco por Cinco, con el retorno de los Idem Temibles; Starfire se une
al grupo; y los Más Buscados, sobre tráfico de niños. Este ha sido el año donde
se ha empezado a ver como Winick pasa de ser un guionista deseable a olvidable,
y se ha empezado a notar en esta serie, que no ha cumplido precisamente con su
potencial. En sus mejores momentos, tiene diálogos divertidos y acción chula;
en sus peores, tiene personajes cuya única personalidad es ser chulos,
interacción entre ellos que se basa en eso también, villanos que sólo están
para demostrar lo cafres que son, y argumentos que son completamente
incomprensibles o ilógicos. Lo peor del año ha sido la historia final, que agrupa
muchos de los defectos de Winick, aparte de mostrar que con la marcha de Raney
a Marvel, la serie está a merced de dibujantes mediocres. Con Winick degenerando
a marchas forzadas, ningún dibujante a la vista, y crossover tras crossover en
próximos números, no le auguro nada bueno.
En Patrulla-X
Nº1-12, que realmente continuaba lo del año pasado, tuvimos a Chris
Claremont y a Alan Davis, Andy Park, Tom Raney y Chris Bachalo, aunque solo los
dos primeros eran fijos. Tuvimos el Corte Más Cruel con la llegada de X-23,
Persiguiendo al Club Fuego Infernal con los malos del título, el Fin del Mundo
con sus puñeteros dinosaurios humanoides y el retorno de Mariposa Mental, el
par de números de tomarse un respiro y enfrentarse a Mojo, el crossover con
Dinastía de M, y el Fin de los Grey con la masacre de la familia de Rachel. Ha
sido un año bastante largo debido a que durante más de la mitad publicaron dos
números al mes, y ha sido una mezcla entre Claremont siguiendo sus manías
habituales, y tratar de amoldarse a los edictos editoriales de turno. La ironía
es que aunque las ideas editoriales son malisimas, Claremont mejora cuando
tiene que amoldarse a ellas, porque le hace tener disciplina y no irse por las
ramas. El problema son las malas ideas y que algunas ideas desaparecen tan
rápidamente como aparecieron. Por ejemplo, le tocó tener que presentar a X-23,
cosa que no se merecía, y después de dedicarle varios números, desapareció del
mapa porque se la llevaron sus papás a New X-Men. Ideas como parte de la
plantilla del Club Fuego Infernal, o los protagonistas de los números de
Dinastía de Mierda también desaparecen sin dejar rastro, porque se los lleva a
su nueva versión de Excalibur (de hecho, todo el crossover no era más que un
piloto-presentación de esa serie). Además, perdió a Tormenta y Lobezno por
culpa de otras series, lo cual le llevó a la extraña decisión de ignorar a la
mitad de la plantilla que le quedaba, y transformar la serie a efectos
prácticos en Las Aventuras de Rachel y Betsy. Por lo demás, han sido las cosas
habituales de Matusalén, con una historia sobre pueblos ocultos de dinosaurios
y esclavistas en la Tierra Salvaje, donde escribía asumiendo que a) esa idea
era minimamente interesante y b) que seguía siendolo después de haberla hecho
ya 3 o 4 veces antes. Y por supuesto, hemos tenido tres historias sobre
esclavistas, y cuatro sobre compañeros teniendo que luchar entre ellos debido a
control mental. El rastro ocasional de caracterización interesante, y alguna
idea divertida u original como el número de segundo-por-página no compensa que
Claremont lleve haciendo lo mismo, y no muy bien, demasiado bien. Pero bueno,
ya le queda bastante poco en la serie, y la verdad es que en comparación con
otras cosas en la línea (el Excalibur de Claremont, por ejemplo), la Patrulla-X
de Claremont era el mal menor, algo que estaba ahí, contando continuamente las
mismas batallitas sin hacer daño a nadie.
Pulse
Nº9-14 fue bimestral, de ahí los pocos
números, y tuvo a B. Michael Bendis y a sus tocayos Lark y Gaydos. Realmente,
ni siquiera fueron 6 números de Pulse, fueron cuatro: El final del crossover
con Secret War, el crossover con Dinastía de M y las dos primeras partes del
parto de Jessica Jones. Los otros huecos fueron llenados por un What If sobre Jessica
no habiendo dejado de ser superhéroe del cual en cuanto menos se hable, mejor,
y un periódico a base de artículos ficticios de Dinastía de M que servía como
guía promocional a toda la historia, que fue una idea curiosa y útil, aunque no
necesariamente como pegote en una serie. En cuanto a la serie de verdad, fue
otra muestra de que Bendis ha perdido completamente el rumbo de la serie, y ha
abandonado practicamente (diría del todo, pero ha vuelto a ello en los últimos
números después de un año de ausencia) la premisa de periodismo de la serie
para centrarse en las Aventuras de Mary Sue (AKA Jessica Jones) y los
Crossovers Más Inútiles del Mundo. Dadas las circunstancias, supongo que es
algo bueno que sólo le queden dos números más a la serie, y que al menos deje
libre a los dibujantes para hacer cosas más interesantes.
Runaways
Nº9-12, de Brian K. Vaughan y Adrian Alphona,
tuvieron el final Los Buenos Mueren Jóvenes, con el final del Orgullo, y
Creyentes, con el debut de Victor Mancha y de Excelsior. Y poco se puede decir
de la serie que no se haya dicho ya, ya que ha sido consistentemente excelente,
al menos mientras duró. La serie cambió de dirección sorprendentemente al
terminar el primer volumen, de un grupo de fugitivos tratando de derrocar a sus
malvados padres, a un grupo de superhéroes adolescentes fuera de la ley, pero
eso no la volvió más convencional, ni siquiera la llegada de un mayor número de
personajes Marvel conocidos, sea como villanos o secundarios como Excelsior.
Sigue teniendo a algunos de los protagonistas más encantadores de Marvel
(incluida la nueva adición de Victor Mancha), diálogos desternillantes y
misterios bien llevados, entre otras cosas. Con suerte, Panini volverá pronto con
los números que le quedan a Vaughan, a ser posible en un formato mejor pensado.
Spiderman
Vol.6 Nº45-55 y Vol.7 Nº1-2 bate records de
volumenes conjuntos Forum-Panini con la enésima renumeración, aunque al menos
aquí está vagamente justificada con un cambio de formato (de llevar dos series
y un relleno variado, a tres series mensuales) y un retorno a una dirección más
enfocada hacia crossovers e intromisiones editoriales varias. Alegría. Así,
tuvo a JMS y Mike Deodato en Asombroso, a Sara Barnes y Scot Eaton en Espectacular,
a Reginald Hudlin y Billy Tan en Marvel Knights, a Tony Bedard y Manuel Garcia
en la miniserie Fuga y a Peter David en los crossovers de noviembre. Los
contenidos fueron A Flor de Piel con una nueva versión del Hombre Igneo y la
destrucción de la casa clásicas, Nuevos Vengadores con Peter y familia yendose
a vivir con el grupito, Pecados Recordados con Peter visitando a la hija de
Gwen en Francia, el número de flashback emotivo y despedida de Espectacular, Gran
Azul con el enésimo clon de Superman y el Hombre Absorbente, Fuga y su historia
de villanos fugados compitiendo unos contra otros, varias historias
intrascendentes de Unlimited y la primera mitad de El Otro: Evoluciona o Muere.
Lo que se puede decir de la serie este año, sobre todo, es que han perdido el
rumbo. Un año que empieza con tratar las consecuencias de algo tan malo como
Pecados del Pasado (que ha sido completamente ignorado nada más terminar, lo
cual demuestra buenos reflejos por parte de Marvel, pero también hace que te
preguntes en que pensaban en primer lugar al sacar algo que es tan obviamente
una mala idea) y que termina con un crossover de cuatro meses malisimo no puede
ser bueno. Pero cuando la mejor serie del año ha sido una miniserie aparte
donde Spiderman estaba de adorno, y dos de las tres mejores historias del año
han sido de la intrascendente y cancelada antología Spiderman Unlimited (la
otra es el numero de despedida de Jenkins/Buckingham), con autores que no son
famosos, hace que te preguntes en que narices piensan los encargados de llevar
a uno de los principales personajes de Marvel. Porque todo el año ha ido de
cargarse todo lo que hace interesante al personaje: Ya es malo que el personaje
haya perdido a todos sus secundarios menos dos, pero si además lo sacan de su
ambiente habitual y de la idea de tenerle como persona de a pie, y le ponen a
vivir como un superhéroe genérico en una Torre de lujo con héroes gastados y
mal utilizados como únicos secundarios, sin otra vida más que ser superhéroe, y
volviendo a las gilipolleces de crossovers y de totems araña. Aparte de los
problemas de dirección, las sagas de Asombroso han sido lentas, estiradas y
llenas de ideas horribles (¿Ejércitos de Hyda con clones verdes y amarillos de
los Vengadores? ¿Con armaduras y armas incluidas? ¿De que demonios van?), la de
Marvel Knights tres cuartos de lo mismo, de la de Espectacular mejor ni hablar
(una secuela de Pecados del Pasado, al fin y al cabo) y lo único decente ha
sido la miniserie Fuga, que ni siquiera era una historia de Spiderman, era una
historia de los U-Foes y otros villanos con Spiderman como antagonista a veces.
Y todo con la presencia horrible y omnipresente de los Nuevos Vengadores a
todas horas. Pero todo eso se queda corto frente a los dos últimos meses, donde
empieza un puñetero crossover de los de la vieja escuela, ocupando todas las
series durante cuatro meses, con una idea que apenas da para la mitad de los
números que abarca y que suena horrible sobre “cambiar todo sobre el
personaje”. Y aunque los capítulos escritos por Peter David han sido decentes,
aunque lentos y no a su altura habitual por las circunstancias, los de Hudlin
han tenido gilipolleces memorables como la Tia May invadiendo Latveria en una
armadura de Iron Man. No hay palabras para describir semejante tontería, y lo
peor es que el año que viene vamos a seguir en esa misma dirección, con la
nueva serie de David, Amigo y Vecino Spiderman, como el único punto brillante
posible, pero ensuciado por las tonterias de la dirección general.
Superman
Nº1-9 fue casi tan complicado. Tuvo a Chuck
Austen, Greg Rucka y Brian Azzarello como guionistas con Ivan Reis, Matthew
Clark y Jim Lee como sus respectivos dibujantes. En Action tuvimos un repaso a
la historia de Superman, un combate con los Nuevos Dioses, el combate con Gog,
el asalto en masa del Amo de las Armas y otros, la llegada de Sodoma y Gomorra,
un enfrentamiento con Silver Banshee, contra el Hombre Repuesto en Smallville,
y el gran final contra Gog, Juicio Final y Preus. En Aventuras tuvimos Bateria,
con Replikon y sus hijos y el debut de Ruina, el número donde disparan a Lois,
y el debut de los nuevos Parásitos, con una historia de Mr Mxyzpltk de regalo.
Y en Superman hemos tenido Por el Mañana, que han sido muchos números de
Superman quejandose y enfrentandose a monstruos y a sus amigos. Oh, y el Secret
Files con el Escuadron Suicida y Jaquemate. La verdad, no podían haber elegido
un año peor para empezar a publicar Superman. Si bien no estamos en la época
del crossover permanente y las tonterias editoriales de hace unos años, nos han
demostrado que se puede ser una mierda sin necesidad de interferencia
editorial. Es decir, lo único decente ha sido la serie de Rucka, que ha ido
sobre todo de presentar nuevas versiones de villanos medianamente potables, un
misterio vagamente interesante, y algo de buen desarrollo en los protagonistas
principales. Pero las otras series… Azzarello ha demostrado no tener ni idea
del personaje ni el género en una saga tediosa, pretenciosa y estúpida,
mientras que Austen ha sido Austen, con todo lo que eso conlleva. No se en que
demonios pensaban en DC con esto, pero al menos este último ya terminó, y al
otro le queda poco. Tras eso, vendrán muchos crossovers con Crisis, y espero
sinceramente que sea falso lo que he oido de que no van a publicar los números
de Simone, porque dejan en ridículo todas las demás etapas de lo que llevamos
de década, cosa tampoco muy difícil, por otro lado.
Mientras, Superman/Batman Nº2-12 (no, yo tampoco entiendo que ha pasado con
la distribución en meses) tuvimos a Jeph Loeb, Mike McKone y Michael Turner.
Luthor se volvia loco y tenian que detenerlo en Enemigos Públicos, Superboy y
Robin se enfrentaban al nuevo Juguetero, y debutaba la Superchica de Krypton. Y
si piensas que algo de eso es una buena idea, que Dios te ayude. Aunque ha
habido mucha competencia este año, esta serie es una firme candidata a mayor
número de gilipolleces por número. Desde un Luthor como un villano demente
atacando publicamente en una armadura gigante verde y morada por ninguna razón
justificable, hasta Superman vapuleando a Darkseid como a un cualquiera,
pasando por algunos de los combates más rebuscados y subnormales del año,
muertes gratuitas de buenos personajes, una nueva Supergirl vestida como una
stripper y por supuesto, como olvidarlo, robots gigantes con aspecto de
Superman y Batman. Ojalá estuviera bromeando. La guinda fue el dibujo, una
selección de lo peor que hay (a decir verdad, McGuiness no es malo, como ha
demostrado en JLA Clasificado, sólo estaba terriblemente mal aplicado en esta
serie) Lo peor de todo es que no son gilipolleces olvidables, afectan bastante
al Universo DC, al menos este año, el que viene será otro cantar. Entre otras
cosas, empezará el material no publicado por Norma.
Volviendo a Marvel, Ultimate Fantastic Four Nº7-15 (pasó a ser bimestral por los
problemas evidentes del absurdo formato) tuvo a Warren Ellis y Adam Kubert, a
Mike Carey y Jae Lee, y a Mark Millar y Greg Land. En esos números, los 4 Efe
viajan a la Zona-N, se enfrentan a la versión Ultimate del Pensador Loco,
viajan al mundo zombie en Crossover, despiertan la Tumba de Namor, nos dan la
versión Ultimate del debut de los Inhumanos y viajan en el tiempo, provocando
la historia con skrulls y el Presidente Thor. Ha sido un año británico para el
grupo, aunque cada guionista ha sido bastante diferente. Ellis contó una
historia lentisima de ciencia-ficción con interacción muy divertida de los
personajes, pero que no funcionaba bien como historia de aventuras, y su
versión de Annihilus dejaba que desear. Al menos fue una mejora respecto a su
Muerte. La historia de Carey fue una cosa oscura y mundana que aunque tenia
cosas curiosas, no parecia una historia de los 4F, lo que no es buen augurio
para su próxima etapa en la serie. Y Millar nos contó historias superheroicas
más tradicionales, con una mezcla entre la sensación de asombro y
ciencia-ficción propia de la serie, y su cinismo de creerse chulo habitual. Las
sagas se han basado en giros inesperados a mitad, que cambiaban la manera de
ver las cosas, que han funcionado bastante bien, pero que no han sabido
concluir bien. Le ha ido mejor en la caracterización, pese a sus tics, y en las
ideas, que en realmente ejecutar las aventuras heroicas y dramáticas. Mientras,
Land llenó las páginas de figuras copiadas de modelos de revistas. Millar aún
tiene unos números para intentar pasar de “aceptable” el año que viene.
Volviendo a las renumeraciones, Ultimate Spiderman Vol.1 Nº45-47 y Vol.2
Nº1-9 tuvo a los incombustibles Brian Bendis y Mark Bagley contandonos lo
siguiente: Los protagonista de la serie imitan el Club de los Cinco, Spiderman
y Lobezno se intercambian de cuerpo, la Antorcha Humana visita el instituto de
Peter, Spidey se mete en follones del Doctor Extraño, Harry Osborn vuelve
transformado en el Duende, Peter deja a Mary Jane, Spiderman y varios héroes
callejeros se meten en una guerra de bandas en Guerreros, Peter empieza a salir
con Kitty Pryde en el anual, y Spiderman es cazado por Marta Plateada. Gracias
al formato doble, han pasado muchas cosas este año, pese a la velocidad de
Bendis. Es frustrante e incomprensible comparar esta serie con el resto de
producciones de Brian Michael, porque hace bien todo lo que hace fatal en las
demás, no ya en caracterización y comprensión de personajes, sino en como
montar las historias. A decir verdad, no ha sido el mejor año para la serie.
Con la excepción de la saga del Duende, ha sido un año de Marvel Team-Up, y no
fue bien la primera vez. Pero parece ser que esta vez le ha pillado un poco más
el truco: Si en la primera mitad del año seguían siendo historias
intrascendentes que iban demasiado de todo menos del protagonista, al menos en
la segunda mitad avanzaban las tramas y contaban cosas sobre Spiderman, además
de ir sobre personajes que podrían funcionar como secundarios de la serie en
vez de cómo invitados. Y así han salido historias bastante buenas, como la de
la Antorcha, el anual, y buena parte de la del Duende y Guerreros. Claro, que
están algunos de los defectos de repetición, estiramiento y hacer historias que
no van a ninguna parte de Bendis, y conforme avanza la serie, algunos de los
problemas de dirección se empiezan a hacer aparentes: Es improbable que el
status quo actual se pueda mantener mucho más, con Peter manteniendo su
identidad oculta de su entorno cercano, estando cada vez más en el ojo público,
y además, sabiendola tanta gente como la sabe ya. Es algo que va a tener que
solucionarse tarde o temprano con un cambio de dirección o una solución
ingeniosa si no quieren que se vuelva repetitivo y poco creible, y eso es muy
difícil. Al menos Bendis ha sabido añadir a Kitty Pryde, una buena elección,
para refrescar la relación con Mary Jane que empezaba a tener los mismos
problemas. Veremos si Bendis puede mantenerse el año que viene, con la llegada
del nº100 y el último año del increible dibujo de Bagley.
Ultimate
X-Men Vol.1 Nº32 y Vol.2 Nº1-5 tuvo a Brian
Vaughan y Stuart Immonen primero, y a Robert Kirkman y Tom Raney después.
Primero tuvimos al Profesor Xavier en solitario, después a Tormenta y Lobezno
enfrentandose a Dama Mortal, después la convergencia de argumentos en Norte
Magnético, y por último la Noche de Citas. Así que fue quizá el mejor año que
ha tenido la serie, con el final de su mejor etapa hasta ahora con diferencia.
Vaughan es un gran guionista, y si quiere puede escribir una historia de grupo
de superhéroes adolescentes convencional, pero muy bien hecha, y eso hizo en
esta serie, arreglando un poco los desastres que le dejaron los niños mimados,
y sacando buenas versiones de conceptos tradicionales de la serie. Señalable ha
sido que la última saga ataba y enlazaba toda su etapa en una historia de
acción muy buena y con buen ritmo. Francamente, aunque sea una serie
tradicional de superhéroes y del universo Ultimate, ha sido la mejor serie de
la Patrulla-X del año. Más discutible ha sido reemplazarle por Kirkman: Ha
demostrado que sabe hacer superhéroes adolescentes bien en Invencible, pero sus
trabajos en el Universo Marvel han sido todos un desastre.
Su primera etapa aquí ha consistido sobre todo en drama adolescente, con
algunas ideas más fantásticas de fondo, y ha sido decente, aunque bastante
predecible y sin la imaginación de etapas anteriores o la chispa de las otras
series Ultimate. Aún así, tendrá tiempo para nadar o ahogarse el año que viene,
porque sigue en la serie de momento.
La última de la línea fue Ultimates 2 Nº1-3 que tuvo a Mark
Millar y Bryan Hitch con el retorno del grupo, el origen y enfrentamiento con
Thor, la ejecución de Hulk y el debut de los Defensores. Básicamente, hemos
tenido la primera mitad de la segunda serie, o el tercer acto de cuatro de la
etapa. Y a excepción del último número, que tenía las tonterías sin gracia y
sin sentido de otras veces, este nuevo volumen ha sido una gran mejora respecto
al primero, empezando a cumplir las promesas y la fama que tiene. No sólo con
maravillosas escenas de acción bien pensadas y plasmadas por Hitch, sino muchas
ideas interesantes de Millar sobre el conflicto entre tratar de ser un héroe,
aunque sea fallido, y las “realidades” de ser una organización pública y
controlada por el gobierno. Más importante, Millar ha empezado a darles a sus
protagonistas personalidades además de ser muy chulos y desagradables, y darles
interacciones que no sean ser bordes y chulos entre si. Y parece que tiene
cosas que contar más que tratar de ser guay y realista. Sigue sin ser
particularmente realista, por muchas referencias al mundo real que use, pero al
menos empieza a ser una serie de superhéroes bien hecha e inteligente. Y Marvel
tiene hasta marzo para sacar el último número de la miniserie si quieren que
Panini pueda sacarlo para abril. Ineptos todos.
Wonder
Woman Nº2-13 tuvo a Greg Rucka y Drew Johnson. Diana presentaba su
libro, se enfrentaba a la opinión pública, a Veronica Cale y Cisne de Plata en
Bajando a la Tierra, Isla Paraiso tenía una catástrofe, Veronica Cale nos
contaba su historia, Diana se enfrentaba al Dr Psico tratando de salvar a Cisne
en Píldoras Amargas, se enfrenta a Medusa en De Piedra, se acostumbra a estar ciega,
y comienzan los conflictos en el Olimpo. Básicamente, Rucka ha estado haciendo
lo mismo todo el año. Una serie lenta, pero no estirada, donde los conflictos y
dramas se van desarrollando poco a poco, y la acción toma
un papel secundario a conflictos de otras clases, normalmente morales o
políticos. No es que no haya acción cuando es necesario, como contra Medusa,
pero la serie va más de las conspiraciones de Cale y otros contra Diana u
otros, mientras Rucka trata de definir un poco mejor a Wonder Woman y su mundo.
No es una serie para todos, y la mezcla de fantasía y el Ala Oeste le da un
estilo diferente a otras etapas, pero es bastante loable. A ver que pasa el año
que viene, cuando vaya de crossover casi permanente con Crisis hasta su
relanzamiento.
X-Men
Nº1-12 tuvo a Peter Milligan y Salvador
Larroca. Las historias fueron: los bichos espaciales que causaban conflictos en
Gólgota; Mística se infiltra en la Escuela en Extraño Triángulo Amoroso; la
Patrulla-X viaja a Africa y se enfrenta a animales mutantes junto a Pantera
Negra en Reino Salvaje; y se ven las consecuencias de Diezmados en Arresto
Domiciliario. Y aunque definitivamente una mejora de varios niveles de calidad
respecto al año anterior, aquel que estuviese esperando al Milligan de X-Statix
o Shade se habrá llevado una gran decepción. Milligan es capaz de escribir
comics genéricos mediocres cuando quiere, con sólo algunos toques de ingenio e
ironía de vez en cuando, y esta serie es una muestra de ello. No ayuda, por
supuesto, que sea una serie muy controlada editorialmente, con una plantilla
muy floja y dañada por el anterior guionista (de manera que la mitad de las
veces, el protagonismo se lo llevan Hombres-X de las otras series), y que haya
tenido que interrumpir la serie primero con un absurdo crossover con la
estúpida serie de Pantera Negra en una historia donde los protas de la serie
estaban de adorno, y luego tener que cambiar de dirección al verse la serie
afectada con la estupidez de Diezmados. Diría que eso ha hecho descarrilar la dirección
de la serie, pero la verdad, la serie no tenía ninguna dirección, sólo un par
de ideas para las relaciones entre personajes, que oscilan entre lo coñazo (en
el caso de Polaris y su locura que todo el mundo ignora) y lo absurdamente
interesante (como las manipulaciones de Mística en plan madre controladora de
Pícara). Las ideas para argumentos han sido también absurdas, pero más en la
parte de lo ridículo que en lo interesante (como Gólgota, aunque la idea de los
Supersimios tratando de lanzar una revolución animal tenía su gracia) y en
general, entre restricciones editoriales y que Milligan no parece tener mucho
que decir, la serie acaba siendo historias de culebron superheroico olvidable,
con toques ingeniosos. Veremos que pasa en los últimos números de Milligan, y
con su sustituto también británico.
Ahora, series que se han publicado en
tomo, pero de manera más o menos continuada:
Ángel
Caido es obra de Peter David y David Lopez. Nos
presentaban la serie, Lee se enfrentaba a un monstruo invisible, nos contaban
su primer encuentro con Juris, y tenía que lidiar con Mariah Negra y su
hermano. Una de las mejores sorpresas del año fue que Norma publicara esta
genial serie de creación propia de David y David, rebotada de DC a IDW. Una
muestra de que David puede hacer mucho más que superhéroes y coñas para
fanboys, es una serie oscura y cínica, pero muy divertida cuando quiere en plan
humor negro, con un tono y una manera de hacer muy diferente a cualquier cosa
en las grandes editoriales, que es realmente la culminación de los temas y
estilos que David ha estado haciendo en sus otras series. En poco tiempo te
metes en las historias sobre Lee, la automartirizada protectora de Bette Noir,
la Ángel del título, y el resto de extraños habitantes de la ciudad, entre el
realismo y la magia. Una de las mejores series del mercado, que se merece
seguir publicandose el año que viene.
Blanco
Humano fue de Pete Milligan, Cliff Chiang y
Javier Pulido. Tuvimos la historia del sacerdote, la de los antiguos grupos
radicales, la del favor al antiguo amigo fugado de la cárcel, la de la mujer de
Chance, la del tráfico de inmigrantes, y la del mesias. Es una sorpresa que
Planeta, que no está publicando casi nada de Vertigo más que los éxitos
probados, esté editando esta serie que apenas duró unos años. Pero es una buena
sorpresa, ya que es Milligan demostrando lo que vale, con una premisa chula de
suplantación de identidad, que le sirve no sólo para tratar temas de identidad
y personalidad, sino para tratar multitud de temas actuales y atemporales de la
sociedad americana, y por extensión, del mundo moderno. Sin ser pretencioso ni
demasiado complicada, y siendo a partes divertida y oscura, es una gran serie,
y ojalá no caiga desapercibida del todo mientras dure.
Ex
Machina es creación de Brian Vaughan y Tony
Harris. Tuvimos la presentación de la serie, Estado de Emergencia con el
asesino de la nieve y el alboroto de Lincoln, y la Marca, sobre matrimonios
gays y extrañas pintadas. Otro de los grandes lanzamientos del año, es la serie
de creación propia de más éxito de Wildstorm, y con suerte, lo será de Norma.
Es una mezcla entre el Ala Oeste y el Gran Héroe Americano, con el único superhéroe
de un mundo normal metido a alcalde de Nueva York. Las historias son una mezcla
de intriga política sorkinesca y misterio detectivesco que puede, o no, estar
conectado con el pasado del Alcalde Hundred como superhéroe o el orígen de sus
misteriosos poderes tecnomantes. Y aunque la fórmula se puede acabar poniendo
un poco repetitiva, especialmente si los misterios tienen un final algo
decepcionante como el primero, la serie tiene suficientes buenas ideas, manejo
increible de la política y diálogos, personajes sólidos y un misterio de lo más
interesante de fondo, como para hacer que no pierda ritmo durante su
legislatura, si todo va bien.
Excalibur tuvo a Chris Claremont y Aaron Lopresti. Tuvimos Pelea de Comida, con
un villano que trataba de aprovecharse de los recursos de Genosha; Fiebre del
Sabado Noche, con el Hombre de Azucar y la Bestia Oscura; el Angel se enfrenta
a los Armeros en Zanzibar; y se psicoanaliza a Xavier, Magneto y su hija como
preludio a Dinastía de M. La serie fue cancelada apenas un año después de
salir, y fue una bendición. Tenía una premisa interesante (Magneto y Xavier
colaborando para reconstruir Genosha como símbolo) pero como es habitual,
Claremont no tenía ni idea de que hacer con ella, y se dedicaba a hacer sus
chorradas de siempre, o peores. Es decir, ¿a que demonios viene tener varias
historias de villanos cutrisimos tratando de conquistar una isla arrasada por
sus “recursos naturales”? ¿O recuperar al puñetero Hombre de Azucar? O cortar
la historia para tener a la plantilla, compuesta de algunos de los personajes
de nueva creación más cutres de los últimos tiempos enfrentandose a villanos genéricos
que intentan conquistar Zanzibar. Dicho así, suena todo a coña, pero es
tristemente cierto, y no tomado a coña precisamente. El último par de números,
anunciados a bombo y platillo como preludio de Dinastía de Mierda, que es técnicamente
cierto (porque usa los personajes y lugar del principio del crossover) pero no
quita que fuera irrelevante, era algo mejor, pero francamente, la serie ha sido
una mierda sin dirección, llena de gilipolleces y sin aprovechar un ápice su
premisa, y está mucho mejor cancelada. Claremont tiene ahora otra oportunidad
de hacer algo con el nombre en un Nuevo Excalibur, sin relación con esta
historia, que se verá en breve. (Los protagonistas de esta serie se han
aprovechado sabiamente como carne de cañón en Vástago de M, mientras tanto)
Exiliados
tuvo a Chuck Austen, Judd Winick, Tony
Bedard, Clayton Henry, Jim Calafiore y Paul Pelletier. Se enfrentaron a Moses
Magnum en Elecciones Difíciles, conocieron a la Patrulla-X de verdad en Instintos
Antinaturales, se enfrentaron a Vengadores Vampiros, Sasquatch nos contó su
origen y relación con Lobezno, Fuego Solar tuvo un romance con una Spiderwoman,
el origen de los 4F salió horriblemente mal en Viaje Fantástico, Arma-X pasaba
a ser controlada por el Rey Hiperión, y mucho después, comenzaba el Tour
Mundial con el crossover con Dinastía de M. Este ha sido el año donde la serie
se ha ido a la mierda, claramente. Y no es sólo porque haya habido múltiples números
de relleno de Chuck Austen, con todo lo que eso conlleva: Horrible caracterización
de mujeres, historias sin sentido (el Kaos malvado de las heridas que se curan
milagrosamente como ejemplo principal), hombres lobo mutantes… basura, en
general, aunque de vez en cuando tuviera alguna idea que en otras manos podría
haber sido decente. El problema es que los últimos números de Winick antes de
largarse a DC ya presagiaban su decadencia: una historia bastante chorra contra
vampiros vestidos de Vengadores, y un combate contra la Cosa transformado en
Hulk bastante repetitivo ocuparon buena parte de sus números, aunque al menos
dio dos números personales buenos. Lo más absurdo del año fue que Panini
adelantó 40 números la serie para poner los crossovers con Dinastía de Mierda,
cuando realmente era innecesario, porque no hacía falta para entender el
crossover, y sin embargo, es una parte importante de la serie regular. Así que
lo único que hace es publicar la parte 1 de una saga mayor
años antes de tiempo, y chafar los próximos años de serie. Y en Panini
se preguntan porque los odian. Pero bueno, al menos ha servido para mostrar que
una vez nos libremos de Austen para siempre, la serie mejorará.
Fábulas tuvo a Bill Willingham y Mark Buckingham con Tony Akins. Jack le tomaba el pelo a
la muerte, un periodista descubría alguno de los secretos de Villa Fábula,
Ricitos de Oro y Barbazul conspiraban contra los protagonistas en Historia de
Amor, se contaba el origen de las mujeres liliputienses, recordabamos la última
huida de las Tierras Natales en el Ultimo Castillo, Villa Fábula era asediada
en la Marcha de los Soldados de Madera, Cenicienta espiaba en París, Lobo
recordaba sus historias de guerra, y sus hijos con Blancanieves nacian en medio
de las elecciones a alcalde en las Crueles Estaciones. El mayor problema de la
serie este año fue que en Planeta fueron unos desgraciados, y reeditaron el último
tomo Norma en dos tomos distintos, mezclados con material inédito, obligando a
los lectores a tragarse material repetido o saltarse números, que se lleva el
premio a la táctica más despreciable y rastrera de todo el año. Y es una pena,
porque fue un gran segundo año para la serie: Las historias de flashback fueron
un poco flojas, porque aunque está bien intentar cosas diferentes y variar un
poco, no tienen la gracia de mezcla de géneros y personajes de las normales, ni
el desarrollo habitual, son más historias de género simples. Pero las sagas del
presente, sean cortas como la de Cenicienta o la del periodista, o más largas,
fueron geniales, culminando en la brutal Marcha de los Soldados de Madera, y el
siguiente cambio de poder en las Fábulas, que demuestra que no hay nada sagrado
en la serie, y que Willingham tiene ideas, sorpresas y cambios de dirección
para mucho rato sin gastarse. Buckingham también ha demostrado, al quedarse
como dibujante fijo, que es buena elección tras un período de aclimatación. El
año que viene, más de lo mismo.
Gotham Central, por Ed Brubaker, Greg
Scott y Michael Lark, tuvo la Vida Está Llena de Decepciones, con una
investigación sobre contables asesinados y la mafia, y Sin Resolver, con el
Pingüino, el Sombrerero Loco y el retorno de Harvey Bullock. Y con Brubaker en
solitario, la serie siguió siendo más o menos lo mismo que antes: Una serie de
detectives de policía perfectamente decente, con el adorno que alguno de los
personajes ocasionales va vestido raro. Pero por lo demás, nada que destaque
para bien o para mal, hace bien lo que hace, y ya está, aunque le vendría bien,
eso si, un “quien es quien” al principio de cada número. Es de suponer que
seguirá igual el año que viene, aunque al ritmo que va, otras series van a
chafarle el final.
Hawkman fue de Geoff Johns,
James Robinson y Rags Morales. La serie debutaba con una aventura con animales
humanoides, Flecha Verde echaba una mano contra Spider, el Secret Files nos
repasaba la historia del personaje, Átomo se pasaba para cenar, el Dr. Destino
para hablar con su padre, veiamos una vida pasada de los protagonistas en el
Lejano Oeste, viajaban al Tibet a enfrentarse con Hath Seth, se ataba el pasado
de Hawkgirl contra el Caballero Fantasma, volvía la antigua Hawkwoman en el
Thanagariano, recordabamos otras vidas pasadas, se encontraban con Black Adam y
Northwind en Kahndaq y Carter se ponía bárbaro contra el Cazador de Cabezas. De
manera muy acelerada y de repente, Planeta publicó toda la etapa del
relanzamiento del personaje por Johns en tres tomos en primavera-verano, a
tiempo para su conclusión en Reino Negro en JSA. Y aunque no estuvo nunca a la
altura de esto último, fue un relanzamiento sólido, logrando el objetivo de
convertir a Hawkman en un personaje chulo e interesante, un Conan con alas y
miles de años de experiencia, y haciendo un paseo interesante por todos los
elementos relacionados con él, y ayudando a poner a Morales en el mapa. Una
buena serie de aventuras para fans del género, y podían haberse quedado ahí,
porque el año que viene veremos que pasa cuando se intenta hace sin saber como
se hace.
Hulk tuvo a Bruce Jones con Mike Deodato y Darick Robertson, y a Peter
David con Lee Weeks y Jorge Lucas. Tuvimos Grandes Asuntos con el combate
contra Iron Man, Destrozado donde se revela que los últimos años eran todo
manipulaciones del Lider, la Tempestad con la isla de Pesadilla y Dinastía de
M, con Hulk como líder de Australia. Realmente, han sido dos mitades
completamente opuestas. La de Jones fue una gilipollez, donde todos los
misterios intrigantes de su etapa resultan ser manipulaciones que ni se
explican de un villano que encima estaba muerto, y han solidificado el puesto
de Jones como uno de los peores guionistas actuales. El retorno de David a la
serie, por su parte, pasó rápidamente sin apenas causar impacto, pero al menos
contó algunas buenas historias por el camino, deshizo parte de las gilipolleces
anteriores, y demostró que nadie sabe hacer al personaje como él, dandole un
buen epílogo al personaje. Tuvo sus problemas, como la chorrada de explicación
de Pesadilla al final de Tempestad, la lentitud a veces, y el tener que tragar
con un crossover de Dinastía de Mierda como mitad de la etapa, aunque al menos
supo hacerlo válido para el personaje y no algo intrascendente. Una pena que se
haya ido y que el año que viene la serie sea controlada editorialmente, aunque
aún queda una miniserie de David que espero que no quede inédita.
Iron
Man tuvo a Greg Pak y Pat Lee primero, y
Warren Ellis y Adi Granov después. Tuvimos el crossover con Dinastía de M, y
Extremis. Propiamente hablando, esto no fue una serie, fue una miniserie y la
primera saga de un relanzamiento, pero total, ya que estamos… en cualquier
caso, aunque este año ha visto más material de Iron Man en España que los
anteriores, no se ha cubierto precisamente de gloria. La miniserie de Dinastía
de Mierda era un desastre de historia de realidad alternativa con robots
gigantes, argumentos que no iban a ninguna parte y dibujo horrible,
perfectamente ignorable. Y el relanzamiento de Ellis ha tenido todos sus tics
recientes: Hace en 6 números lo que apenas daba para 3, no tiene ni idea del
personaje que está escribiendo, y se cree que está haciendo algo original
cuando se han hecho cosas parecidas mucho mejor. En el fondo, era un montón de
nada, añadiendo malas ideas al personaje. Así que los fans del personaje tendrán
que seguir esperando para tener algo bueno del personaje, aunque el año que
viene tampoco promete mucho.
En JLA
estuvieron Grant Morrison, Joe Kelly, Denny O’Neil, John Byrne, Chris
Claremont y Chuck Austen escribiendo, y Howard Porter, Doug Mahnke, Tan Eng
Huat, Byrne y Ron Garney dibujando. Maggedon provocaba una Tercera Guerra
Mundial, la Liga se enfrentaba a Axis America en Rabia Blanca, Superman se metía
en una alegoría de la Guerra de Iraq, J’onn se convertía en un marciano
ardiente en Prueba de Fuego, Batman y Wonder Woman ponían fin a su posible
relación, se daba un mensaje ecológico forzado en Extinción, se enfrentaban a
vampiros y se relanzaba a la Patrulla Condenada en el Décimo Círculo, se
presentaba a la Liga de la Justicia Elite, y se sufría mucho en el Dolor de los
Dioses, aunque fuera por motivos distintos de los pensados. Se publicó mucho
material de la Liga de la Justicia este año, pero desgraciadamente, casi nada
fue bueno. Lo mejor fue, fuera de la numeración, el final de la etapa Morrison,
inédito en España, que aunque no estuvo a la altura del comienzo, no era un mal
final. Pero el resto… Kelly tuvo alguna idea interesante, pero un montón de
tonterias (desde superhombres neonazis en tirantes hasta J’onn con una pareja
humana, pasando por más retcons de los marcianos, abuso de historias que
resultaban ser sueños, el retorno que nadie pedía de la Elite y malas alegorías
políticas) e historias practicamente incomprensibles y muy poco coherentes. La
historia de O’Neil daba pena, era como ver a tu abuelo tratando de ser moderno
y relevante subiendose a un escenario, con resultados similares. Y de Byrne y
Austen no se podía pedir mucho, y eso es lo que dieron, con la putada añadida
en el primer caso de cargarse la historia de la Patrulla Condenada para dejarla
como estaban hace 40 años pero sin gracia. Lo mejor de la LJA este año han sido
dos miniseries geniales, la de Morrison en Clasificado y la de los Titanes,
aunque no cuenten estrictamente como parte de esta serie, al igual que la más
decepcionante Año Uno. Lo bueno es que el año que viene sólo puede ir a mejor,
aunque sea con el camino a la Crisis y el relanzamiento, y más Clasificado.
JSA
tuvo a Geoff Johns y David Goyer
escribiendo, y a Leonard Kirk y Don Kramer dibujando. Terminaba Robar el Trueno
con Ultra-Humanita controlando al Thunderbolt, Hourman y Jakeem Thunder
hablaban con sus padres, Power Girl se enfrentaba a un admirador, el Capitán
Marvel a un villano de segunda generación, parte del grupo viajaba al pasado y
se enfrentaba a Black Barax en los 40 y a Vandal Savage en la época de los
faraones, Mordru, Obsidian y Eclipso armaban un cristo en Príncipes de la
Oscuridad, la Vengadora Carmesí se vengaba de Wildcat, celebraban Acción de
Gracias con la LJA, volvía la Tornado Rojo original, se enfrentaban a Black
Adam y a antiguos amigos en Reino Negro, Per Degaton venía del futuro para
verles sufrir, el Rey Espíritu se vengaba del Espectro y se cruzaban con Crisis
de Identidad. Muchas cosas este año, dado el formato de la serie, y aún llevan
retraso respecto a otras. Pero pese a eso, la serie se ha mantenido
consistentemente como una de las mejores de DC, y del género superheroico. Perdía
un poco de fuelle a veces con los números sueltos entre sagas (aunque salieron
un par de maravillas, como el del Día del Padre o el de Degaton), pero las
grandes sagas han sido épicas superheroicas que quitan el aliento, con un Robar
el Trueno muy buena, un Príncipes de la Oscuridad aún mejor y un Reino Negro
inmejorable y brutal que deja en ridículo casi a cualquier competencia. Lo más
reseñable no es sólo que la serie logre mantenerse mejor que nunca tras cinco
años pese (o quizá gracias) a haber perdido a su coguionista, sino que
personajes ignorables como Black Adam o Hourman o casi nuevos como Doctor
Medianoche, Mr Terrific o Star-Spangled Kid se han convertido en algunos de los
personajes más chulos y favoritos de otros guionistas y fans de toda DC.
Veremos si Johns logra mantener el nivel el año que viene con las sagas que le
quedan antes de los crossovers con Crisis y que la preste a otros guionistas, y
que Planeta no la cague mucho con el formato.
Majestic tuvo a Dan Abnett, Andy Lanning y
Neil Googe. Majestic volvia al Universo Wildstorm y se
encontraba a toda la población abducida, y se enfrentaba a un Espartano
controlado por daemonitas. Esta es una serie sobre un clon de Superman que no
tenía ninguna razón creativa de ser en EEUU, y no tiene ninguna razón comercial
de ser en España, teniendo en cuenta lo rápido que fue fulminada en EEUU, más
que poder publicar la aparición de Superman en el nº1. Es una serie de superhéroes
muy mediocre, sin nada original ni pensado, ni una dirección, y rescatando
continuidad Wildstorm ancestral mientras ignora el presente de la línea. En
cuanto antes se olvide, mejor.
Nuevos
Thunderbolts tuvo a Fabian Nicieza, Kurt Busiek
y Tom Grummett. En el primer tomo se reconstruia el grupo y se enfrentaban a
atlantes y al Gran Juego, además de cruzarse con Enemigo del Estado. En el
segundo se adaptaban a la fama, Demonio Veloz daba un gran golpe, el Hombre
Radiactivo reflexionaba sobre sus acciones, y se enfrentaban al Hombre Purpura
en Reino Idem, además de cruzarse con Dinastía de M. Pese a ser maltratada por
Marvel, Thunderbolts logró volver, con una nueva alineación y nº1, y ayuda del
creador de la serie en la primera saga, pero por lo demás, más o menos lo mismo
de siempre. Y la verdad, no ha estado a la altura del primer volumen. No es
culpa de los nuevos personajes, ya que han logrado sacar material muy sólido de
personajes ignorables como Ventisca, Demonio Veloz o el Hombre-R, (aunque con
Genis tienen más problemas) es más bien lo contrario. Los argumentos no han
sido precisamente brillantes, con combates muy convencionales y algo aburridos
contra villanos genéricos en la primera mitad (la influencia de Busiek, o el
intento de hacer algo más tradicionalmente comercial) y un climax bastante
inconsistente en Reino Púrpura. Pero al menos los toques de ingenio de Nicieza
le daban interés de vez en cuando, y los números de introspección en los
personajes si que han sido buenos. Veremos por cual de las dos maneras se
decanta el año que viene, antes de que todo se vaya a la mierda.
Supreme
Power tuvo a Sara Barnes y Travel Foreman, a JMS
y Gary Frank, y a Daniel Way y Steve Dillon. Este año, se contaba el orígen del
Doctor Espectro; Hiperión, Halcón Nocturno y Borrón se enfrentaban a Roca Roja,
Roca Roja obtenía un nuevo trabajo, el gobierno lanzaba una campaña de
publicidad contra Hiperión, se formaba el Escuadrón Supremo; y Halcón Nocturno
se enfrentaba a un payaso asesino. Este ha sido el último año de la serie en la
línea MAX, y la ha visto transformarse de una serie interesante a una
franquicia, con lo que eso conlleva: En realidad, sólo ha habido un tomo de la
serie este año, los otros han sido historias de personajes sueltos,
completamente intrascendentes y que jamás se mencionarán, por autores de mucho
menos talento. La del Doctor, por una de las apestosas ayudantes de Joe, se
tiraba demasiados números para decir cosas que ya habían quedado claras en un número
de la serie regular, mientras que la de Halcón era una historia de Batman
tediosa que se creia muy madura, por Daniel Way, el peor guionista novato del
año. Las historias de la serie de verdad seguían estando bien, pero entre la
proliferación de miniseries basura, el paso a Marvel Knights y la periodicidad
errática, unidos al descenso en general de la calidad de JMS, no le auguran
nada bueno a la serie, y es una pena.
Por último, Y: El Último Hombre, por Brian Vaughan, Pia Guerra y Goran Sudzuka.
Yorick por fin rompia el celibato en Lenguas de Fuego, Hero nos contaba su
historia, todo el mundo coincidia en San Francisco en Anillo de Verdad, viajaban
en barco en Chica con Chica, y nos contaban que ha estado haciendo Beth
ultimamente. Han pasado muchas cosas este año en Y, que ha marcado la mitad de
la serie: se ha descubierto como sobrevivió Yorick a la Plaga (aunque sigue sin
saberse que la provocó), se ha llegado al objetivo original de la serie, y se
ha continuado el viaje de carretera a otros paises, dejandose más clara la
dirección global que va a llevar la serie hasta el final. Sin embargo, pese a
todo eso, la serie no ha sufrido ningún cambio en manera de leerse: Continua
siendo una lectura sólida, con diálogos divertidos y buenos personajes, sin
tener realmente altibajos, ni mucho que decirse sobre ella, más que lo mismo de
siempre (aunque Anillo de Verdad estuvo cerca). No tiene la impresión de los
primeros números, pero logra mantenerse en un buen nivel, y no se puede pedir más.
En cuanto a miniseries, no se han lucido
precisamente este año: Crisis de
Identidad fue el gran evento de DC, y fue una puñetera mierda. A base de
matar, violar y oscurecer gratuitamente a personajes, tuvo un misterio cuya
resolución no tenía ningun sentido interno y externo, y momentos a cada cual más
tonto, eso si, con una narración ultraseria que se creia lo mejor del mundo. Lo
más triste es que esto marque el ritmo de toda la línea durante un tiempo,
cuando no es ni de lejos tan mala. En el otro lado, Dinastía de M fue el gran crossover Marvel del año y fue un
completo desastre. Una historia de realidad alternativa increiblemente estirada
y con un final horrible, con un principio y un final completamente estúpidos, y
una historia que no sirve para nada más que para servir de excusa a otro
evento, Diezmados, que es una idea cuyo objetivo es quitarle buena parte del
potencial a las series mutantes. Desde luego, lo que demuestra todo esto es que
los crossovers son malos, y en caso de que haya que hacerlos, al menos deberían
darselos a alguien que tenga la más remota idea de superhéroes, no como los
actuales responsables.
Green
Arrow Special fue la continuación de la etapa
Winick, y de momento no está yendo demasiado mal, con un villano decente y la
presentación de la nueva Speedy, aunque en vista de la racha de Winick en otras
series, es mejor ser escéptico. Justice
League Elite fue un lanzamiento absurdo, de una miniserie que fracasó, con
un intento de hacer una versión oscura de la Liga con personajes de chiste, en
historias farragosas y casi incomprensibles.
Orion
fue una serie cancelada hace unos años,
donde Simonson trataba de hacer la versión definitiva de una de las creaciones
en solitario de Kirby. Y aunque estuvo lejos de las alturas de Thor, fue una
serie de aventuras épica bastante potable, y de lo mejor que se ha hecho con
los Nuevos Dioses tras Kirby. Transformers
fue un mal revival de la vieja propiedad multimedia para niños, con una
historia que se creia muy seria cuando era chorra por parte de los humanos, y
demasiado aburrida y sin aprovechar a los robots, con dibujo extra recargado, y
no me extrañaría si no tiene continuidad.
Ultimate
Extinction tenía la versión moderna de la
llegada de Galactus, y sin tener la grandeza cósmica del origjnal, y siendo
fallida en algunos aspectos, al menos fue una historia de superhéroes con ci-fi
a gran escala más o menos decente. Ultimate
Iron Man fue una tontería, por mucho autor famoso que tuviera, una historia
lentisima y aburrida sobre la historia previa al origen del personaje,
añadiendole elementos que no le pegan en nada a ninguna versión del personaje. Ultimate Special nos contó la parte
intermedia de la trilogía de Ultimate Galactus, entre cagadas de coordinación
editorial, y fue más que nada, la presentación del Ultimate Capitán Marvel, y
como tal no estuvo mal, aunque lejos de ser lo mejor de Ultimate o de Ellis, y
de la parte de Ultimate Vision, mejor ni hablar.
Serenity fue un sacacuartos para fans de Whedon, que no hacía más que enlazar
el último episodio de la serie con la película de maneras bastante obvias, y
con un cuarto de su peso en relleno tipo pin-ups. Superman: Metropolis, pese a haber empezado decentemente,
degeneraba bastante, sin llegar a ser del nivel habitual de Austen, pero
perdiendo completamente el rumbo y volviendose una historia casi incomprensible
sobre secundarios en vez de sobre Jimmy Olsen.
X-Men:
El Fin Libro Dos: Héroes y Mártires,
aparte de un título insoportablemente largo, era más de lo mismo que el libro
uno, un montón de personajes que no valen un duro apareciendo y desapareciendo
sin ningún motivo por el que deba importar, y sin tener nada que ver con la
idea de El Fin, con ocasionales ideas increiblemente estúpidas como revelar a
Gambito como un hermano Summers e hijo de Mr Siniestro. X-Men: La Última Canción del Fénix fue otra miniserie gratuita,
donde Jean Grey volvía a resucitar y morir, y no era más que volver a hacer lo
de Morrison pero peor, aunque es mejor que ignorarlo como hacen otros, y podría
haber sido peor.
Y luego, ha habido tomos a patadas. De
los nuevos, de los mejores han sido Hulka, Superstar y Cowboy Wally, de los
peores Retorno a la Era de Apocalipsis y Arma-X. De las reediciones, una de las
mejores han sido La Edad de Oro y de las peores ha sido Capitán America.
Hablando de lo cual, este ha sido el año donde las reediciones han empezado a
ocupar una proporción bastante grande del total, dentro de una producción muy
grande en general.
Y el año que viene… el criterio de
selección será algo más valioso que nunca, con una avalancha de material como
nunca se ha visto, entre reediciones y material nuevo, con mucho ojo necesario
para distinguir la paja del polvo, e intentar que cuando se asiente el polvo,
no sea sólo lo de siempre lo que sobreviva al inevitable recorte.
Por lo demás, ha sido un año duro en
muchos respectos, con unas reseñas que cada vez cuestan más llevar por la
cantidad de material que sacan, pero que siguen recompensando tanto como
siempre. Un mundo del comic que se disfruta más que nunca por lo bueno, y se
sufre más que nunca por la idiotez de las compañías. Y un año personal que tuvo
una primera mitad memorable, y una segunda mitad patética, y espero que los
responsables de ello se acaben avergonzando y arrepintiendo con el tiempo. Sea
como sea, espero que el 2007 vaya mejor, en todos los aspectos, y poder seguir
aquí comentandolo, semana tras semana. Nos vemos este año, espero que os vaya
bien.
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