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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semana del 20 al 26 de Noviembre
Últimamente no paro de ver referencias e
instancias del número 52 por todas partes. Es increible, ya se como se sienten
los que acaban obsesionados por los números de Perdidos.
[Suena alguna cosa de los Beastie Boys,
por la historia de este mes de Titanes]
Hola a todos, bienvenidos una semana más
a estas reseñas. Esta semana, especial todo DC, todo el rato. Eso hace una
buena media de calidad para la semana, para compensar el mal sabor de boca de
la pasada. Lo más interesante es que todas las series del Universo DC actual
hacen referencia o están conectadas a alguna de las otras series de este mes. Eso
si, al menos de momento todo está bien explicado en cada serie, y no requiere
que leas nada más, además de ser conexiones orgánicas y preparadas con tiempo
que dan la sensación de estar en un universo mayor que va en una dirección a
algo más grande, no (sólo) un sacacuartos. Hablando de lo cual, eso son las
primeras señales de la Crisis que se acerca, y vuelvo a reiterar la oferta
abierta a algún sitio que quiera que vaya recopilando todas lo que va pasando
al respecto en cada serie.
Ahora, algo mucho más triste. Esta
semana ha muerto Dave Cockrum. Cockrum no sólo era un dibujante muy sólido en
su época, con mucho dinamismo y una capacidad para los diseños memorables casi
inigualada (por ejemplo, muchos de los diseños clásicos de la Legión de Superhéroes,
los Shi’ar o los Saqueadores Estelares), es el dibujante que relanzó a la
Patrulla-X cuando pasó de ser un grupo de segunda a los reyes de Marvel, y el creador
gráfico de personajes como Tormenta, Logan, Coloso, Rondador Nocturno y Fénix,
personajes todos ellos que se convirtieron en algunos de los más populares de
Marvel, y que han llegado a adaparse a televisión y a cine, alcanzando fama
mundial y dando millones de dolares de beneficios. Logros que prácticamente
ningún autor de comics ha conseguido, y que no se le reconoció lo suficiente en
vida. Desde aquí, saludar a un maestro de los comics, y recordar a las
editoriales que deberían hacer lo mismo, sobre todo porque por mucho que jodan
con sus diseños, siempre acaban volviendo a ellos.
Pasando a las novedades americanas, para
compensar, es todo Marvel esta semana. Primero, comentar el último Guerra Civil, ya que por fin se
molestan en sacar un número, y con él gira Marvel y toda la industria,
aparentemente. El número es tan estúpido como números anteriores, que ya es
bastante, sólo que ahora aparentemente la miniserie empieza a contradicerse
frontalmente a si misma, aparte de contradecir completamente a los crossovers
como hasta ahora. Aparte de que todos y cada uno de los giros del número (que
tampoco son muchos, para una saga tan importante, tampoco ha pasado mucho en
comparación con otras) ya se habían chafado entre los anuncios y los
crossovers. Bravo por la estrategia de publicidad de Marvel. Pero claro, cuando
un crossover superventas es tan insoportablemente malo que otras series de la
misma compañía lo están criticando o burlandose de él abiertamente mientras aún
está en marcha, y las parodias del mismo son más aplaudidas que la propia
serie, sabes que algo va horriblemente mal en estos momentos.
En cosas más agradables, sale Bullet Points, la miniserie de mundo
alternativo que es en teoría Universo Marvel: El Clavo, con un pequeño elemento
cambiando toda la historia Marvel. De momento, sin embargo, en vez de contar
una historia original, lo que está haciendo es contar las historias de siempre,
pero alteradas un poco, normalmente mezclando dos personajes mediante alguna
excusa. Típico Otros Mundos genérico.
Por otro lado, está Tigre Blanco, miniserie sobre el personaje presentado recientemente
en Daredevil, escrito por una escritora de novelas novata a los comics. El
resultado es una historia bastante convencional de héroe novato callejero, pero
tampoco mal hecho.
Y luego está Vengadores: Los Héroes Más Poderosos de la Tierra II (que aquí lo
menos se acabará llamando Año 2), que es otra miniserie flashback de Casey,
esta vez contandonos historias entre números de los números clásicos de Roy
Thomas, que son los que realmente hicieron grande la serie. Y desde luego, da
gusto ver a los Vengadores escritos de verdad en algún lugar de Marvel, tanto,
que simplemente su interacción y caracterización hace al número memorable, pese
a que sabemos donde va el argumento.
Por último, mencionar una miniserie de,
entre todos los personajes, Peter Wisdom,
para la resucitada línea MAX, encima. Sin tener nada que ver con el Excalibur
actual, de hecho, tomandose muchas licencias con él, otro guionista procediente
de la TV nos cuenta una historia de acción moderna y algo de fantasía de lo más
divertida, encima con el dibujo de Hairsine. A la línea le vendrían bien más
productos así.
Y eso es todo de momento. Pasamos a las
novedades de la semana, edición DC:
Batman
Nº6: Por alguna razón, supongo que porque
no pueden adelantarse al crossover estúpido que toca el mes que viene, y dejar
un hueco libre en el tomo es pecado, este mes en vez de un número de Batman
tenemos uno de Batgirl. No Las Nuevas Aventuras de Batgirl y Robin como pone la
letra pequeña, eso era una coña del logo de ese mes. Es una idea que había que
tocar, ya que con la nueva Robin, ahora Batman tiene dos aprendices
adolescentes femeninas, y el número es precisamente una aventura intrascendente
en la que entablan amistad (o más amistad, ya se conocían de cuando era
Spoiler) y vemos las diferencias entre la una y la otra, en personalidad,
actitud y como las trata el murcielago gigante. No está mal, y Horrocks escribe
bien a ambas chicas. De todas maneras, tampoco logra que parezca una pena que
la serie no se haya visto por aquí, ya que no ofrece demasiada cosa diferente
al resto de la familia. El dibujo de Dave Ross es decente. Siguiendo con Robin,
el número de Detective es más de lo mismo, tener a Batman y la nueva Robin en
acción. Lo bueno es que leyendo el número, te ahorras tener que leerte el tomo
que sacaron de Robin, porque lo resume casi todo. Lo malo es que si lo leiste,
no te ofrece nada nuevo, y además, ya sabes como termina el tira y afloja.
Dibujo más o menos decente de Woods también. En Gotham Knights, tenemos un
combate entre Silencio y el Joker con Prometeo de por en medio. No se quien ha
sido reducido a una sombra más patética de lo que ha sido, si Joker o Prometeo.
Silencio, sin embargo, es tan cutre como siempre. No es una pelea divertida o
ingeniosa, puedes imaginarte. Al menos el dibujo de Barrionuevo no está mal. Y
en Leyendas termina la historia de Goodwin y Robinson, y es más o menos como
hasta ahora, reminiscente de días pasados, pero eso no es necesariamente malo,
con dibujo de Rogers mucho más luminoso de lo que son las aventuras de Batman
ahora, lo cual es chocante, pero de nuevo, tampoco necesariamente malo. No es
un tomo demasiado malo, pero con un crossover en ciernes, puede ser la calma
antes de la tempestad. Neutral (5)
Crisis
de Identidad Nº2: Bueno, al menos este
número no va de lo moderno, poderoso y guay que es violar y matar mujeres para
llamar la atención (y si quieres una explicación efectiva de porque eso es tan
patético, sólo tienes que mirar aquí), aunque sigue con
la pretensión de que es algo muy maduro y profundo por ser oscuro y tener “secretos
terribles” sobre personajes inocentes. Y en cuanto más intenta ir por esa
dirección, más ridículo resulta. Y es una pena, porque cuando no está en ese
plan, o cagandola de otras maneras, es una historia bastante sólida sobre el
Universo DC, especialmente sobre la Liga de la Justicia, y de cómo las familias
de héroes y villanos se organizan y reaccionan ante situaciones, y como acuan
como humanos, además de una trama, que por estúpida que sea, está llevada a un
buen ritmo. Desgraciadamente, las cagadas son enormes. Empezando por la pelea
con Deathstroke el Exterminador, que es de un tonto que asusta. Es decir,
muchos guionistas hacen trampa cuando hacen combates con Flash o Linterna
Verde, y hacen que los villanos les resistan o venzan cuando dados sus poderes,
deberían ganarles fácilmente. Pero la mayoría pasan de los detalles que no
tienen mucho sentido rápidamente para que no se noten, mientras que Metzler
hace que la batalla vaya lenta y con detalle para que parezca más guay,
haciendo que los detalles incomprensibles canten el triple. Así, nos deja claro
que Flash se deja golpear por un objeto que desde su punto de vista estaba
parado mientras corría hacia él, y que Linterna Verde se pasa un rato sin usar
su anillo pese a que le están atacando, aparte de la soberana memez que es que
los personajes cuyos poderes dependen de la voz no tengan tiempo a decir ni una
sílaba para atacar mientras otros personajes dicen frases enteras en ese
tiempo. Y luego está la increible conclusión donde, aparentemente, la manera de
atacar desesperada de la LJA es tirarse en tromba sin usar poderes o
habilidades, mientras la narración sobreescrita tiene las narices de decir que “en
la Liga de la Justicia aprendes a luchar”. Si eso es lo que aprenden, no es que
Deathstroke sea un villano durísimo como pretende mostrar Metzler, es que la
Liga tiene el entrenamiento de niños de diez años. Y todo para tener una escena
forzadísima y absurda con el Dr. Luz. Jesús, la
impresión que da es que Metzler tiene unas escenas que cree chulas que tiene que
contar, y no le importa la cantidad de tonterías que tenga que poner para
llegar a ellas, inundará al lector a base de narración para que no las note.
Y la diversión no termina, luego tenemos
la terrible revelación de que la Liga le ha borrado sus identidades secretas a
otros villanos en el pasado, que es una revelación tan sorprendente y polémica
como decir que un héroe de la Edad de Plata mintió para proteger su identidad
secreta. Por el amor de Dios, en la Edad de Plata, gente como Superman borraba
su identidad secreta de la mente, ya no de sus enemigos, sino de sus amigos,
unas tres o cuatro veces al año. Mira la película si no. Ponerlo como un
terrible secreto y una revelación dramática es patentemente absurdo, porque no
sólo ha sido siempre moralmente justificable, nunca ha sido un secreto, ni
dentro ni fuera de los comics, y dado que Metzler usa una referencia a un comic
de la LJA donde hicieron uno de esos lavados, no es que esté ignorando las
historias de la época, es que las está usando mal. Si quieres tratar la
moralidad de cómo actuaban los héroes entonces mediante una óptica moderna,
vale, perfecto, pero no puedes coger un ejemplo entre mil de algo normal y
tratarlo como algo terrible y fuera de lo común, porque no lo era. Pero estamos
tratando de una historia que se está saltando dos décadas de los héroes
principales no sabiendo las identidades unos de otros para poder tener su estúpida
historia, así que tampoco se puede esperar mucho. Oh, y hay otro momento
terrible, donde Metzler trata de justificar porque el Espectro no soluciona el
misterio chasqueando los dedos como hace otras veces (está bien que se acuerde
de detalles como esos, pero cuando la explicación se resume en “no puedo por
exigencias del guión”, podía no haberse molestado, si eso es a lo más que
llega) y termina con Hal saliendose de personaje y hablandole directamente al
lector sobre como va a volver pronto y como debes leer Green Lantern:
Renacimiento para enterarte de la historia, que no sólo es ridículo de por si,
es especialmente ridículo en el contexto de una historia de asesinato que se
cree muy seria y dramática, aparte de contradecir totalmente como se está
llevando al personaje y el tema en las series correspondientes donde al
guionista le importan una mierda los personajes. Pero claro, esta serie también
ha contradicho completamente los últimos números de Robin a los que se refiere,
e incontables otras referencias, así que, no se podía esperar más. El dibujo,
eso si, continua siendo muy, muy sólido, tanto en la fuerza de las escenas de
acción como en las que van de los personajes siendo identificablemente humanos
y expresivos. Un número con muchas cosas buenas, pero muchas otras muy malas, y
este es el mejor de la saga, lo peor está por venir. Neutral (5)
Doom
Patrol Nº13: Este número no es sólo el
primero en tener por completo material inédito en España, es el primero cuyo
contenido salió originalmente bajo el sello Vertigo. Porque cosas como Animal
Man o buena parte de esto y Sandman no eran Vertigo, eran series de DC como otras cualquiera, porque entonces no hacía falta separar las
series maduras a un ghetto aislado del Universo DC. Además, como puede verse
claramente, Morrison no cambia su estilo ahora que tiene el sello de Lectores
Maduros, las cosas siguen siendo igual de raras y atrevidas. En este caso, quizá
demasiado extrañas, ya que parece que volvemos a tener otra historia que va de
Morrison lanzando una idea rara tras otra, esta vez tirando mano en buena
medida de elementos de cultura popular retro reconvertidos en cosas terroríficas,
no se si queriendo decir algo con eso. Al menos esta vez sólo son dos números.
A decir verdad, la temática detrás de las cosas raras es la de la serie en
general, y tiene uno de los mensajes más ciertos y más válidos que jamás te dará
un comic: Que la gente teme y odia a lo que no es como ellos y se sale de la
rutina a la que están acostumbrados, porque les recuerda a lo raro en ellos que
reprimen, y por eso quieren acabar con lo raro, pero que mientras los raros se
asocien, podrán hacer avanzar la sociedad más allá de esa represión. Sólo que
esta serie lo hace de manera más creible y a la vez más exagerada que la mayoría,
y por ese equilibrio, funciona mejor. Además, al final hay dos escenas geniales
para resolver la trama que prácticamente redimen la historia por sí solas. La
de Flex Mentallo es un desmadre apropiado con su introducción el mes pasado, y
la otra es imaginativamente divertida y terrorífica a medias. “Ha colgado”,
desde luego. El dibujo de Case sigue siendo bueno y apropiado para cosas
rarisimas, como el avatar de debajo del Pentágono o todos los artilugios que se
sacan, aunque aquí usa más sombras y collages para aumentar apropiadamente el
efecto. Recomendado (7)
Flash
Nº12: Crisis de Identidad invade esta serie,
lo cual suena como un presagio de algo horrible, pero en realidad no está nada
mal. Este número transcurre después del número de este mes de la miniserie
principal, y dado que resume toda la historia hasta ahora… iba a decir que lo
leyeras después, pero la verdad, en vez de eso, no compres la miniserie
principal. Leyendo esta serie, no sólo te enteras de todo, lo ves mejor hecho. La
idea central del crossover es seguir con la temática de “secretos oscuros” de
Crisis de Identidad, sólo que aquí tiene sentido y es apropiado para los
personajes. Si la idea de lo que le hicieron al Doctor Luz era increiblemente
estúpida porque, si el cambio de personalidad fue accidental al hacerle
olvidar, entonces no es un secreto oscuro, era procedimiento estándar entonces
y ahora, y si fue intencionada, fue una estupidez hacerle imbécil en vez de una
solución más útil, el secreto de Barry Allen que se revela aquí está mucho
mejor llevado. (Aunque al igual que en la otra revelación, se ignora
convenientemente que la mejor manera de lavar el cerebro en la Edad de Plata no
era la imprecisa magia de Zatanna, sino el anillo de Linterna Verde que se
usaba a menudo en cosas así) Es controvertido y moralmente ambiguo, pero
justificado dada la situación, y se puede comprender que se creyese que era una
idea que iba a tener resultados positivos. Además, usa muy bien historia de la
serie antigua de Flash (cosas que publicó Zinco, incluso) para crear y
justificar la historia, de manera que la historia de cierto personaje tiene
hasta más sentido. No sólo es una buena historia pasada, afecta de manera
inesperada a una de las tramas principales actuales mediante una explicación a
una serie de cosas que han ido pasando en Flash desde alrededor de la Crisis
original, que aunque es un retcon controvertido, pone las cosas muy
interesantes para el futuro. Aparte de eso, los números sirven para llenar
huecos en la miniserie principal y expandir la acción, además de atar algunos
cabos de números anteriores, y hasta de otras series. Todo eso mientras Johns
escribe buena interacción entre personajes de las suyas, como alguien que los
conoce perfectamente y los escribe como humanos consistentes con su historia,
no como cosas que se acaba de inventar como le conviene como hace Metzler. Es
magnífico como hace algo coherente con unas premisas tan malas, aunque es el
tipo de cosas que sólo apreciara la gente apegada a los personajes o el
universo. También hay buenos avances para los personajes y argumentos
habituales de la serie, de todas maneras. Y Porter es perfectamente decente
pese a sus defectos. Pese a ser un crossover, Recomendado (8)
Jóvenes
Titanes Nº13: La nueva Robin también aparece
aquí, aunque es sólo una pequeña parte del número triple, pese a lo que pueda
parecer por la portada. Desgraciadamente, también chafa como termina toda su
historia, aunque al menos no de manera contradictoria como Crisis de Identidad.
La saga lo que está es dedicada a Beast Boy, (que por cierto, ya podía
cambiarse de nombre, que tendrá unos 20 años, y Changeling siempre fue mucho
mejor nombre, de todas maneras… estúpida serie de TV) que la necesitaba, ya que
es el Titán que menos atención ha tenido el primer año. Empieza con un repaso
de su historia, aunque buena parte de ella, sus comienzos de héroe y familia
adoptiva en la Patrulla Condenada, no pueden mencionarse porque Byrne estaba
jodiendo con su continuidad por esa época. Sigh. Por lo demás, sirve para
mostrar lo bueno del personaje: Que ha tenido una vida terriblemente
deprimente, y es un bicho raro, pero en vez de que eso le haga estar amargado y
ser un deprimente quejica como otros muchos personajes que no hace falta
mencionar, le vuelve un tipo animado y al que le divierte ser raro, como debe
ser. Que es algo que debería aplicarse más a menudo, y a los comics en general.
Desgraciadamente, el argumento no es gran cosa, y aunque da para algunas imágenes
visuales y escenas divertidas, no da mucho de si y se hace largo. Además, el
villano que presentan no es muy memorable, aunque parezca una némesis decente
para Gar. Lo que si que hay es buen material con el resto del grupo empezando a
interactuar como un grupo de amigos, y no como dos grupos distintos forzados a
unirse. Especialmente buenos son los momentos de Bart, y de Raven empezando a
vivir la vida normal de adolescente que no pudo tener la primera vez, y como
choca su mente adulta con sus sentimientos juveniles. Oh, y algunas pistas de
cosas que se avecinan, especialmente una que tiene que pasar por obligación.
Veremos como explican el crossover del mes que viene en Planeta, por cierto.
Buen dibujo de Grummett, que suple bien a McKone, con un estilo más suave, pero
con las mismas cosas buenas. Recomendado (7)
Outsiders
Nº14: Y aquí más o menos es cuando los
defectos de Winick empiezan a tomar control de la serie, como lo están haciendo
en sus otras series. El primer número es de descanso entre sagas otra vez, y no
es muy efectivo. La parte central es un conflicto entre Dick y Roy que
únicamente existe porque ambos están actuando como cretinos inmaduros (lo cual
podría ser admisible en el caso de Arsenal, pero no en el de Nightwing) y es
volver a terreno que ya vimos en el último número suelto. Además, el conflicto
general con Nightwing está muy mal planteado. Decir que no está capacitado para
ser el líder porque se está negando a tomarse a sus compañeros como humanos
para no sufrir es una cosa (aunque sea una dirección horrible para el
personaje, pero al menos es una idea con algo de credibilidad), pero el
problema es que el comic hasta ahora no está demostrando esa teoría en
absoluto, y se supone que es cierta. Si, han apalizado a los Outsiders en
algunas de sus misiones, pero normalmente ha sido culpa de los Outsiders que
han sido heridos en combate por ser idiotas y/o desobedecer órdenes, no por
nada que haya hecho o dejado de hacer Nightwing. ¿Tan difícil es escribir una
historia para que sea coherente consigo misma? La manera de solucionar el
problema ficticio tampoco suena maravillosa, aunque tenga su lado bueno. De
todas maneras, después de más de un año de serie, está quedando claro que no
están cumpliendo la premisa establecida al principio. Ni están siendo
especialmente proactivos (la mayor parte de las amenazas a las que se han
enfrentado han atacado antes al estilo convencional) ni la relación entre los
personajes está siendo diferente a otras series similares. Lo único que la
diferencia de otras series similares es que las situaciones son algo más
oscuras y los personajes más bordes y chulos, y eso ni siquiera es
necesariamente bueno tal y como lo hace Winick. Oh, y Relámpago Negro vuelve a
aparecer, y vuelve a estar horriblemente escrito, como la mayoría de personajes
establecidos cuando los saca Winick. Para terminar la gracia, Raney ha emigrado
a Marvel, y tenemos como sustituto a Jurgens, que aunque tradicional, la verdad
tampoco lo hace mal.
El segundo número también tiene muchos
problemas, pero son muy diferentes. Esta vez, los Outsiders se enfrentan a un “tema”
del mundo real, que los superhéroes no pueden combatir fácilmente. Hasta ahí,
no es malo, los Nuevos Titanes hicieron algo similar en un par de números
memorables, por ejemplo, y durante parte de la historia, Winick presenta bien
el tema, demostrando lo horrible que es, porque tienen que hacer algo aunque
sea difícil y hasta utilizandolo para darle más profundidad a un personaje. Y
entonces se tuerce. Una de las cosas más tontas de las series de televisión es
cuando contratan a un famoso por un capítulo para aumentar la audiencia, y todo
el capítulo se convierte en una oda al invitado, que le quita toda la atención
a los personajes y situaciones de la serie, para convertirse en una historia
sobre lo guay que es el invitado, y que esté contento y vuelva o atraiga otros
invitados. Es una de las muchas estupideces que hay en TV que afortunadamente
no afectan a los comics… hasta ahora. Porque para aumentar la audiencia, llamar
la atención sobre el tema o lo que sea, Winick se trae aquí a un presentador de
un programa de TV que habla sobre crímenes reales como servicio público. Todo
muy positivo y loable, y está bien que Winick trate una de las muchas buenas
causas que tanto le gustan, pero la manera de hacerlo es rematadamente estúpida.
Los Outsiders necesitan ayuda para localizar a un grupo criminal y en vez de
pedirle ayuda a… no se, Batman u Oráculo o así, tienen que pedir ayuda a un
presentador de televisión, y todos se quedan asombrados ante lo maravilloso que
es que alguien famoso como él se rebaje a ayudarlos. Es tan ridículo que
resulta hasta divertido. El dibujo de D’Anda tampoco es precisamente bueno, ya
que aunque le da el toque callejero necesario, su capacidad para la anatomía y
para mostrar detalles es casi nula. Lo más gracioso es que copia bastante bien
al invitado famoso de turno, copiando la foto suya que aparece en la portada,
pero con muchas menos arrugas para que parezca más joven y guapo. Hay que
contentar a la estrella, que para eso se molesta en aparecer. No Recomendado (3)
Transmetropolitan
Nº3: Antes de nada, hacer el comentario
inevitable de que Ellis no se ha inventado completamente el estilo y la
personalidad de Spider Jerusalem. Buena parte está sacada del periodista
rebelde Hunter S. Thompson, que era ligeramente menos exagerado que Spider,
pero que escribía en el mundo real. Miedo y Asco en Las Vegas está basado en su
obra, por ejemplo. Si os gusta esta serie (¿Y porque no iba a gustaros?),
buscad algo de Thompson por ahí. Este mes, continuan los 9 números de Spider
presentandonos facetas de su futuro, y esta vez tocan dos temas que por muy
exagerados que estén en dicho futuro, no se han vuelto mucho más estúpidamente
absurdos de lo que son el presente: La televisión y la religión. Que, la
verdad, son temas que merecen ser atacados vehementemente, siendo opios del
pueblo y eso. Realmente, buena parte de los dos números van de Ellis lanzando
una andanada tras otra de programas o religiones, a cada cual más delirante y
divertido, hacia el lector y Spider reaccionando de maneras distintas. Pero
realmente, aparte de ser divertido, deja espacio para hacer un comentario serio
sobre el tema, y para explorar más la personalidad de Spider y de Channon. La primera
historia tiene a Spider usando los medios de comunicación para mostrar sus
habilidades como comunicador, pero también como se pueden usar en contra suya,
demostrando tanto puntos fuertes como débiles del personaje. Y realmente, su
reacción a la TV es la de cualquier persona sensata tras cierto tiempo de
verla. Mientras que la segunda historia le tiene en su faceta más desmadrada,
pero a la vez también sirve para desarrollar la relación entre su ayudante y él.
Lo más interesante es que aunque Spider hace muchos ataques válidos contra la
religión en general, y las religiones organizadas en particular, el final es un
poco más ambiguo. No es que se refuten los ataques, pero se deja claro que
muchos de esos ataques vienen de un fanatismo particular por motivos
personales, además de tener muchos parecidos con otra figura histórica que decía
la verdad y que también perdió los estribos cuando vio a multitud de sabandijas
tratando de hacer su agosto en un templo. El dibujo de Robertson acompaña
perfectamente al guión, y sabe mostrar imaginativamente la cantidad de burradas
delirantes que le pide. Lástima que esta traducción no capte tan bien los giros
de frase y genialidades de Ellis como la de Norma. (Algo bueno tenían que
tener, aparte del control de calidad) Que sepas que si no tienes esta serie, el
resto del mundo se está riendo de ti a tus espaldas. Muy Recomendado (10)
Wonder
Woman Nº12: Final de la historia de Medusa,
con lo que es realmente el combate entre Diana y el monstruo en cuestión. La
primera parte es una batalla en movimiento, con la tensión y peligro que deben
tener este tipo de cosas. Con manipulaciones interesantes de los dioses
mientras tanto. Y la segunda parte es un combate uno a uno de los míticos, con
la épica y gravedad adecuada a un combate mitológico, y algunos giros
sorprendentes, con las justificaciones necesarias. Queda chulo e impactante,
aunque sepas que el acontecimiento del final no va a durar. Un número muy sólido,
y Johnson cuenta la acción adecuadamente, con algo de fuerza, aunque no siempre
se le den bien del todo los personajes. Recomendado (8)
Y eso es todo en los comics de esta
semana. Pero no terminamos aquí. Esta vez, dado que la semana que viene es
Expocomic, que son un millón de novedades aproximadamente, y que dudo que pueda
terminar las reseñas hasta unos días después del Salón, aquí van unos avances
de los comentarios de las novedades, para los impacientes:
Batman: El anillo, la flecha y el
murcielago: Historia genérica de Batman de los 90 de O’Neil, evitar.
Batman: Juegos de Guerra: Crossover estúpido,
evita a menos que seas coleccionista acérrimo de la serie actual, porque continua de esa.
Cuenta Atrás a Crisis Infinita: Si
piensas seguir algo del Universo DC en los próximos meses, deberías hacerte con
esto. No es tan malo como podría ser, ni de lejos, además.
Green Lantern/Green Arrow: Evitar a
menos que seas muy fan de Neal Adams o de los comics con importancia histórica,
porque es rematadamente estúpido.
Green Lantern Especial: Primero prueba
Renacimiento, y luego si te ha gustado mucho, esto, porque es una versión
light.
Green Lantern: La Leyenda de la Llama
Verde: No está mal, es una mezcla entre el estilo propio de Sandman y el de los
superhéroes protagonistas, mira a ver si esa mezcla te interesa.
Green Lantern: Renacimiento: Si te ha
gustado alguna vez el personaje o Geoff Johns, te gustará, es una combinación
con lo mejor de ambos.
JLA Nº7: No es precisamente el mejor
trabajo de Busiek o la mejor historia de la Liga, pero tampoco especialmente
mala.
JLA: Justicia y Libertad: Si te gustan
los pin-ups de Alex Ross y ver a la Liga de la Justicia original siendo icónica,
probablemente te gustará.
Jóvenes Titanes y Legión: Es un número más
de la serie regular de los Titanes, a todos los efectos.
Cosa del Pantano: Si no lo tienes ya, y
te gusta aunque sea un poco el terror al estilo Moore, debes comprarlo.
Siete Soldados de la Victoria: Debes
comprarlo.
Manhunter (Moderna): Debes evitarlo.
Manhunter (Clásica): Si te gustan las
historias de acción y aventuras alrededor del mundo, es de lo mejor en ese género
que se hizo en los 70.
Día de Venganza: Si estás muy interesado
en todo lo de Crisis Infinita, o si te apetece una historia divertidilla con
segundones y una gran amenaza cósmica, no está demasiado mal.
Superman: El Día de la Venganza:
Historia estúpida y evitable, no caigas en la trampa del crossover.
Superman de Pascual Ferry: Alguna cosa
buena, pero (sin saber exactamente los números que lleva), no muy recomendables
en general.
Marvels: Deberías comprarlo si no lo
tienes ya.
Freshmen: Historia divertida de
universitarios con poderes.
Y eso es todo, nos vemos la semana que
viene, si todo va bien, con las novedades de Expocomic a fondo. No falteis.
Saludos.
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