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CRITICAS
RECONSTRUCTIVAS: Semana del 23 de Febrero al 1 de Marzo
No se si he hablado alguna vez de esto,
pero TVTropes es mi página más visitada
actualmente. Una enciclopedia llena de gente encantadora que se dedican a
analizar los distintos recursos de los que se componen las historias en
cualquier medio, repleta de ejemplos. Que no extrañe que acabe usando varias de
sus expresiones regulares tarde o temprano.
[¿Acaso no somos hombres?]
Hola a todos, bienvenidos una semana más
a estas críticas que salen siempre con una semana de retraso. Esta semana, un
par de tomos rezagados de Panini para mantener su presencia todas las semanas
del mes, los tomos de Norma, y una avalancha de Planeta, incluyendo, por alguna
razón, los primeros comics de marzo. Casi se echan de menos los tiempos donde
dejaban de publicar cosas misteriosamente, en vez de publicar todo de golpe. Hay
novedades interesantes esta vez, pero en lo que es el universo DC presente,
casi todo viene marcado por crossovers o derivados con la puñetera Cuenta Atrás.
Y en serio y sin exagerar, un consejo: Evita todo eso como la peste. No sólo
son malísimos, no sólo son irrelevantes (nada de esos derivados va a servir
para nada, ni siquiera para Cuenta Atrás… y la propia CA no sirve para nada
porque es principalmente ignorada después por buenas razones), sino que tanta
mierda te va a acabar amargando con respecto a DC y te hará más reticente a
comprar cosas suyas, y será una pena, porque habrá cosas muy buenas, (incluida
la propia Crisis Final, que tiene poco o nada que ver con todo esto) pero no
estas chorradas dictadas por DiDio y sus secuaces, que no hacen más que
perjudicarse a si mismos con tanta tontería.
Hablando de tonterías, una de las cosas
que no comento es Batman: Ego. No porque sea un mal comic, en absoluto, está
bastante bien. El problema es que no sólo lleva el especial del título, lleva
todas las historias relacionadas con Batman (es decir, casi todas) dibujadas
por Darwyn Cooke. Incluidas varias de Catwoman que ya han sido publicadas en
España. Así que si quieres las inéditas, vas a tener que tragarte algunas que
es muy posible que ya tengas. Planeta: Siempre pensando en su público.
Y... si no se me olvida nada, eso es
todo lo que había que decir de las novedades generales de la semana. En otras
cosas, gracias por los comentarios del podcast, trataré de seguir vuestros
consejos el mes que viene, y si alguien tiene propuestas para otras
transmisiones que las diga. No hay novedades americanas esta semana porque en
la tienda se empeñan en enviar las cosas quincenalmente, hasta que me canse de
ellos. Así que pasamos directamente a las reseñas:
Batman
y los Outsiders Nº1: Relanzamiento de la
serie de Winick, que originalmente iba a estar escrito por Tony Bedard, pero
que por diferencias editoriales en la dirección de la serie, no llegaron a
publicar ningún número, y en vez de eso, pusieron a Chuck Dixon. Que por
diferencias editoriales, se ha ido antes de un año, la serie ha ido sin dirección
un tiempo, y ha sido relanzada una vez más, a ver si esta vez dura. El
resultado es un desastre, y da la impresión de que los editores de DC no saben
lo que están haciendo, y de que tienen la vaga impresión de que tiene que haber
una serie de Outsiders porque las ventas y el copyright lo requieren, pero no
saben exactamente lo que tiene que ser. En caso de duda, le han puesto a
Batman, en parte por nostalgia, en parte porque así deberia vender más.
Originalmente, con Bedard, el equipo iba a dedicarse a trabajar de manera
encubierta como villanos, para tratar de acabar con el Escuadrón Suicida y el
proyecto Salvación, lo cual sonaba bastante bien. Además, iba a tener una
alineación que derivaba lógicamente de los especiales que se publicaron antes
que esto, que se veia en una versión previa de la portada del nº1. Pero cuando
llegó Dixon, lo que ha hecho es librarse de parte de la plantilla prácticamente
antes que empezar, sustituirlos por personajes de los suyos (principalmente, luchadores
cuerpo a cuerpo sin poderes con los que ha trabajado antes) y cambiar la
dirección de la serie a… realmente, nada. Unos vagos murmullos de atacar los
problemas antes de que existan, que se diferencia de la etapa anterior
exactamente en nada. Y varios personajes aparecen en los primeros números antes
de dar una excusa tonta para marcharse, mientras que otros personajes aparecen
de la nada a mitad de historia, pese a que se suponía que la alineación ya se
fijó en el nº50. Buen trabajo, DC. El resultado es un comic de Chuck Dixon, y
desgraciadamente, ya deberías saber lo que eso significa: Los argumentos bien
podrían pertenecer a una serie de dibujos animados para niños, o a una serie de
acción de los 80-90. Los villanos son empresas malvadas genéricas coñazo con
experimentos científicos malvados. Los protagonistas tienen a lo sumo un rasgo
de personalidad, y la mayoría no parece que haya ninguna intención de
desarrollarlos o de darles historias propias. Por no hablar de las decisiones
estúpidas que toma Dixon al tratar con cosas que han pasado en su ausencia de
DC: No se le ocurre otra cosa que recuperar otra vez un concepto de los últimos
años que se ha usado y abusado hasta la saciedad y que nadie quería volver a
ver, y del que encima, no parece haberse documentdo. Y luego, aparentemente, en
el universo alternativo del que viene Dixon, las parejas homosexuales tienen
que ocultar sus relaciones, incluso a su jefe, que es el mayor detective del mundo,
y lo consiguen. Es difícil de saber que parte de esa escena es más insultante,
y para quien. Dejando aparte esas chorradas enormes, es un comic competente,
pero muy mediocre, que no justifica su existencia, que no tiene nada de nuevo
para ser un relanzamiento y que no aporta nada ni siquiera a DC, así que no es
de extrañar que le dieran la patada a Dixon al poco tiempo. Lo único bueno del
baile de equipos creativos es que en vez de dibujar el patético Koi Turnbull
como estaba planeado, han puesto al novato Julián Lopez a dibujar, y no lo hace
mal, como una versión sin depurar de Doug Braithwaite, que aún tiene que
mejorar, pero que le da un aspecto llamativo a la serie. No Recomendado (4)
Booster
Gold Nº2: Segundo cuarto de la etapa, o lo que
es lo mismo, segunda mitad de la primera saga, 52: Juega o Muere. Como en los capítulos
anteriores, cada número es una historia separada, con su propio tema y situación,
pero que va avanzando las múltiples historias a la larga. Menos humor esta vez,
porque las cosas se ponen más serias. El primer capítulo tiene de invitados a
los Flashes, pero va sobre todo de enfrentarse a Supernova y su equipo de números
opuestos de Booster Gold y sus Amos del Tiempo. Un combate muy divertido, y la
revelación de Supernova es completamente apropiada, con todas las pistas
necesarias para haberlo adivinado, sin ser obvio. El segundo número tiene a
Booster viajando a una historia de los 80 muy desagradable, y el resultado es
un número igualmente de visceral y deprimente. El objetivo está claro, y es
dejar claras las reglas del viaje en el tiempo de la serie, y por tanto, el
final está claro desde el principio, y la manera de llegar es por exigencia del
guión, pero lo que nos dice de las personalidades de Booster y de Rip es mucho.
Además, los subargumentos siguen siendo muy buenos, desde la fiesta que es todo
lo que le pasa al desastre de Daniel Carter, a Rip demostrando que es de un
duro que es asombroso, hasta la aparición de unos villanos que recogen un
subargumento incomprensible de otra serie para atarlo de manera que tenga
sentido. Por último, el capítulo final nos lleva a uno de los vistazos del
futuro del nº1, y pasa demasiado tiempo recapitulando historia pasada y
convenciendonos del peso emocional y lo entrañable que tiene que ser. Está
claro porque es, lo curioso es que aunque la historia empieza por una dirección
predecible, el final no lo es, y abre una serie de caminos interesantes para la
segunda mitad de la etapa. Todo con buenos momentos para todos los personajes
implicados. Todo el comic, por supuesto, lleno de diálogos divertidos, pistas
sutiles de lo que va a pasar, buenos momentos brillantes de caracterización,
multitud de guiños y referencias a cultura popular al Universo DC y, si, otra
pizarra más de Rip Hunter. Un deleite, y lo único que no está a la altura es el
dibujo de Jurgens, que cumple, pero es descuidado a veces, y nunca llamativo.
Muy Recomendado (9)
Cuenta
Atrás Presenta Nº1: Como Cuenta Atrás es
corta y todo el mundo quiere más de esa maravilla, aquí vienen varios tomos con
distintas miniseries relacionadas. En general, debes saber dos cosas de ellas:
Son malas, y son innecesarias para cualquier cosa. Este caso es especialmente
sangrante. La idea era hacer un par de miniseries, una espacial y otra mística,
con dos historias en cada número, como ya habían hecho antes (de la otra vez sólo
publicaron la mitad de la mística, lo del Espectro). En la espacial, Cuenta Atrás
a la Aventura, había una historia relacionada con Cuenta Atrás, y otra no.
¿Adivinas cual viene en este tomo y cual no? Si, en Planeta no se les ocurre
que publicar en una serie que supuestamente va de Cuenta Atrás, una historia
que no tiene absolutamente nada que ver con esa serie, ni en lo más remoto. (La
historia relacionada con CA era la de complemento, que por cierto, era malísima,
por eso sale la Precursora en la portada y no en el interior) Esto es una
tomadura de pelo en toda regla, y deberían poder devolverte el dinero por este
comic. Porque aparte de no ser en absoluto lo que promete, es una miniserie
bastante, bastante mala. Escribe Beechen, uno de los pergreñadores de Cuenta
Atrás, y si quieres saber de que va, es fácil. Coge la historia de la Odisea
del Espacio de 52, reciclada pero sin toda la caracterización, las ideas
nuevas, la emoción y la gracia. Y ahí tienes esta miniserie. Los tres viajeros
de 52 se reunen gratuitamente, y reciclan el enfrentamiento con la Dama
Estigia, a base de enfrentarse con idiotas zombificados y aliens genéricos
durante varios números, sin que ninguno reciba más caracterización que la mínima,
y lo único que les pasa es deshacer los propios cambios que les pasan en la
miniserie. Hay una idea divertida con lo que han hecho los Rannianos en ausencia
de Adam Strange (que pega más al concepto original que todas las chorradas que
han hecho desde que empezó la Guerra ahora si ahora no con Thanagar), pero
acaba no yendo a ningún sitio, igual que todo en esa miniserie. Es tan
activamente mediocre, carente en espiritu, imaginación y originalidad que no da
sino lástima, y sobre todo, lástima por los pobres pringados que se la
compraran porque les gustara la historia de 52, porque en comparación queda más
brutalmente expuesta como un remedo. El dibujante viene también de 52, Eddie
Barrows, que al igual que Bennett, es capaz de composiciones y dibujos más
impresionantes al tener más libertad, pero también de cagarla más. Y de todas
maneras, se va a Jóvenes Titanes a mitad y le sustituye alguien bastante malo.
No Recomendado (3)
Doce
Vol.1: Esto es un retorno a proyectos más
personales para Joe Straczynski, que dadas las metidas de patas que cometió con
personajes famosos en los últimos años, es bienvenido. Técnicamente transcurre
en el Universo Marvel, y alguna concesión y referencia a cosas muy básicas se
hace, pero no vas a ver personajes conocidos o referencias a otras series o
historias concretas, está en su propio rincón aislado. La premisa es coger a 12
superhéroes de la Marvel/Timely de los 40 que no han reaparecido nunca en la época
moderna (aunque un par tienen versiones modernas, bueno, más o menos) y decir
que han estado congelados desde entonces hasta que despiertan en el presente, y
la historia va de ver como se adaptan al presente. Pista: Ni de lejos tan bien
como el Capitán America. Lo más parecido en tono a este comic es la Edad de Oro
de DC. Aunque esa transcurría en los 50 en vez de en el presente, también tenía
a los héroes de antaño adaptandose a una vida de post-guerra donde están
anticuados, tiene la misma narración introspectiva, el mismo vistazo de héroes
con pies de barro y el ponerlos completamente como productos de su época y ver
como eso se ve desde el presente. Claro, que esto es Marvel, así que son más
disfuncionales y la cosa puede acabar mucho peor. JMS tiene que presentar a una
plantilla de protagonistas bastante grande, prácticamente toda de hombres de la
misma edad, raza y complexión (porque en los años 40 la gran mayoría de hombres
misteriosos eran indistinguibles), y se las apaña bastante bien para darle a
cada uno una voz distinta, un concepto diferente (aunque muchas tienen cosas en
común o paralelismos) y su papel separado en la historia. En algunos casos
tiene que reinterpretar bastante a los personajes originales, que no estaban
precisamente desarrollados originalmente, (eso si, hay un detalle importante de
uno de los personajes en su historia original que si se conserva, será una
revelación de lo más irónica) pero le queda una plantilla de lo más curiosa,
aunque algunos protagonistas tienen más protagonismo que otros, pero todos
aportan algo. La historia divide el tiempo entre mostrarnos los contrastes
entre la cultura de los 40 y la actual (la mayoría de las cosas son habituales
en este tipo de historias, pero JMS lo hace bastante bien, y obviamente, no
dedica mucho a la falacia de “cualquier tiempo pasado fue mejor”, aunque le da
caña a ambos tiempos, sobre todo en las historias del Hombre Dinámico y la
Espada Azul, respectivamente), contandonos las historias personales de 12
personas (bueno, 11) adaptandose al mundo después de 60 años, y a contar
historias sobre estos personajes curiosos, que a veces llegan a ser bastante
chulas, en su interacción entre si o con el presente. Además, JMS lo monta como
un misterio intrigante y con bastante suspense, que sabes que se va a
desarrollar cuidadosamente y a explotar todos los elementos, como las buenas
obras cerradas. El dibujo de Weston, que ya ha mostrado afición por la época
antes, está muy bien, ambientando muy bien con su estilo bastante realista con
mucha expresión, y logrando hacer distintivos a un puñado de personajes muy
parecidos en sus identidades civiles, y a no hacer ridículos diseños tan
antiguos. Si el comic tiene una pega, es que siendo de Straczynski, salió hace más
de un año y sólo han salido un par de números posteriores a este tomo. Pero
claro, a Panini, siendo Panini, eso no le ha detenido nunca, y aquí está el
primer tomo, sin ninguna seguridad de que la otra mitad de esta historia salga
este año, o esta década, ya puestos. Con esa advertencia, Muy Recomendado (9)
Ex
Machina: Ex Cátedra: Sólo hay una saga inédita
de momento tras esto, así que la serie se va a ralentizar cada vez más. Si no
hubieran sacado los tomos anteriores tan deprisa (o si la serie saliera
mensualmente en EEUU... pero Vaughan está ocupado con Perdidos) no pasaría
esto. Con un título muy chulo, este es uno de los dos tomos de Vaughan esta
semana, y el peor por mucha diferencia. De hecho, aquí la serie se ha
transformado prácticamente en una parodia de si misma, con muchísimas
palabrotas y sexo gratuitos sólo porque es una serie para adultos, y montones
de datos curiosos pero irrelevantes lanzados por los personajes porque eso es
lo que hace Vaughan siempre. Además, aquí Vaughan se nota que está escribiendo
para el tomo, porque muy poquito pasa en cada número, y la historia bien podría
haberse contado en un capítulo menos sin que se perdiese nada en contenido y
ritmo. La historia sigue el mismo esquema que todas las de la serie: Hay un
acontecimiento político que sirve para tratar temas polémicos, pero que
realmente está de trasfondo para que se revele o desarrolle algo sobre Hundred
y sus poderes, mientras hay una amenaza relacionada con sus poderes o historia
como superhéroe. Sólo que esta vez la amenaza es aleatoria y caricaturesca (más
aún por los intentos de Vaughan de hacerla más seria a base de muertes,
desnudos y palabrotas gratuitas, cuando es un villano de chiste), no se dice
realmente nada nuevo sobre los poderes o historia de Hundred, no se desarrolla
o sabe prácticamente nada nuevo de Hundred, y el tema es más obvio que de
costumbre. Se dicen algunas cosas interesantes sobre la religión, tanto en
general (sobre todo de la Católica) como en particular sobre el protagonista, y
hay algunas escenas asombrosas (principalmente, los finales de cada capítulo)
pero la historia que las conecta no es gran cosa, sobre todo para los estándares
de la serie. Lo único que avanza la trama principal (que es más un vistazo a lo
que va a pasar que algo que pase) es intrigante, al menos. Aparte de todo esto,
hay un número suelto, de esos donde Vaughan, como ya hacía en Y, nos cuenta la
historia de un secundario, mezclando flashbacks con algo nuevo del presente (en
plan Perdidos, y es irónico que la serie haya abandonado en buena parte esa
estructura ahora que Vaughan la controla). En este caso, sobre la comisaria de
policía de Nueva York, que gracias a este número pasa de ser una antagonista
repelente a una protagonista que cae bien. Su pasado no es especialmente
original, típico de drama peliculero, pero queda bien, sobre todo las
explicaciones de porque es así, y como va cambiando. Como queda en el presente
está mejor, y la última página es una gran conclusión, algo ñoña, pero genial.
En cuanto al dibujo de Harris, es una lástima comparar esto con los Archivos
Libertad del mes pasado, porque ha decaido mucho. Ahora abusa siempre las
mismas caras, expresiones y poses, forzadas y raras, y parece más plano, simple
y menos definido que antes. Sigue teniendo composiciones muy buenas, pero sus
personajes son otra cosa. Un poco decepcionante, pero es de esperar que remonte
conforme nos acerquemos al final. Recomendado (7)
Flash:
Los West Indómitos: Relanzamiento de la
serie, un año después del último relanzamiento, y en un año y pico habrá otro
relanzamiento más, aparentemente el que querían hacer desde el principio. De
momento, lo que tenemos es tanto el retorno de Wally West, acompañado por la
numeración de su serie (un bonito toque) y durante este tomo solo, del
guionista más identificado con esa serie, Mark Waid. Lo bueno es que pese a lo
mucho que se repitió Waid al final de su etapa famosa en la serie, aquí decide
probar algo diferente. El problema de Wally como protagonista es que no es nada
más que un superhéroe cualquiera, no tiene nada más que ser superhéroe. Antes
tenía ser un legado, y lo de que su identidad era pública, pero ahora no tiene
ni eso que le haga distintivo de cualquier otro superhéroe. La solución que se
han inventado es hacer una serie sobre una familia. No la “familia Flash” de
antes que sólo era una familia en el sentido que cualquier supergrupo (pero
todos con los mismos poderes, que es peor), sino una familia de verdad, con
padre, madre y niños, lo cual es ciertamente único en DC. (FVyCN también es una
familia, pero con una composición muy distinta, con los niños crecidos) Lo más
parecido a esta encarnación de la serie ni siquiera son los 4 Fantásticos, son
los Increibles, y ese es más o menos el tono que pretende la serie. Así que
Wally ahora es un personaje bastante diferente, siendo padre y completando el
proceso de madurez del personaje que ha caracterizado su serie, sin cambiarlo
por completo. Linda tiene un papel muy importante, sin caer en los tópicos
habituales de las esposas de superhéroes. En cuanto a los niños, está claro que
son niños y no adolescentes, lo que les da una personalidad y una dinámica
distinta a otros personajes, aunque también los hace algo irritantes a la
larga, la verdad. Y los poderes son extrapolaciones raras de los de su padre,
pero mejor eso que más repeticiones de lo mismo. El caso es que los
ingredientes de la etapa están bien… pero las historias dejan que desear. Usan
el molde de aventura de superhéroe genérica sin mucha gracia, con caracterización
melodramática anticuada, y Waid es capaz de mejor que eso. La interacción entre
personajes a veces es emotiva, pero muchas veces se basa en dar vueltas
gratuitamente para tener drama en vez de tener a los personajes actuando lógicamente
(la aparición de la LJA es muy culpable de eso, por ejemplo) en vez de en dejar
que los personajes realmente se desenvuelvan. Y la historia es de lo más
olvidable, enfrentandose a unos bichos que mucha gente ha coincidido en que
tienen un curioso aspecto yónico, y que acabas hartos de ellos bastante antes
de que acabe la historia. En general, no tiene ni la chispa ni el ambiente
divertido desenfadado ni la gracia en los personajes que tiene los Increibles,
o que tendría que tener una serie familiar de este estilo, o en general
cualquier historia de superhéroes de este estilo. El dibujo de Acuña tiene un
estilo muy curioso y no queda tan raro como en Luchadores por la Libertad,
queda bastante bien. Pero sólo dura unos pocos números, como era de esperar, y
lo sustituye Freddie Williams, que no lo hace mal, aunque falla a veces.
Mejor es la historia de complemento,
coescrita por John Rogers (guionista de Blue Beetle, que es prácticamente la
mejor serie de DC, pero no la vereis, porque aquí se publica cualquier mierda
olvidada, pero no cosas buenas actuales), donde explican donde estuvieron los
West entre Crisis Infinita y la Saga del Relámpago de manera que tiene sentido
sin complicar las cosas más de la cuenta, y queda divertido y bien. Buen dibujo
de Doug Braithwaite. Además, hay un especial previo donde veiamos la reacción
de Wally a la muerte de Bart, para atar los cabos sueltos de esa serie y que
esta pudiera empezar sin arrastrar eso. Muy visceral, pero está bastante bien,
y el final es apropiado, aunque está claro que es para continuarlo más
adelante. Tiene dibujo maravilloso de Karl Kerschl en un nuevo estilo en
algunas escenas, y patético de algunos dibujantes de esos que tienen en DC. Y
al final hay un número relleno de Keith Champagne, que como todos sus números
de rellenos es olvidablemente inofensivo y podrían haberselo saltado sin
problemas. No es el mejor de los relanzamientos, pero al menos intentan algo
bueno. Neutral (6)
Ghost
Rider: Revelaciones: Bajo ese título tan
original, se encuentra la última saga de Way en la serie, lo que es motivo de
celebración. Como era de esperar, este tomo son 6 números, y el contenido podría
haberse contado perfectamente en la mitad. Va de dos cosas (descontando mucho
relleno con personajes secundarios olvidables y gratuitos sacados del libro de
cómo imitar a Garth Ennis, como todo esto). Una es el combate final con la
versión que ni da miedo ni es particularmente manipuladora o inteligente de Satán,
que no es más que un bruto sádico con algunos poderes mágicos, perdiendo de
vista cual se supone que es la gracia de enfrentarse al puñetero diablo. En
cualquier caso, ni siquiera hace bien lo del combate final, porque no es climático,
ni es particularmente final. La otra es la revelación del título, sobre el
origen del Motorista Fantasma. Que contradice completamente todas las historias
del personaje anteriores a este relanzamiento, incluidas las que referencia
este tomo. Y la aparente inconsistencia que tan arrogantemente se supone que
contestaba esa revelación ya tenía una respuesta lógica antes. El dibujo de
Texeira y Saltares está bien, pero nada que salte a la vista. Nada que ver aquí,
veremos que pasa cuando pongan un buen guionista en la serie. No Recomendado
(3)
Green
Arrow y Canario Negro Nº2: Que tiene de malas a
las amazonas. Otra vez. Porque el público está poco harto de los personajes
después del desastre del Ataque de las Amazonas y han abusado de las pobres
poco. Lo peor es que no sólo sigue dando la vara con ideas del estúpido
crossover, es que lo hace de manera contradictoria. Al final de aquella
historia, las Amazonas desaparecían por castigo de Atenea. Pues aquí están otra
vez dando la lata sin explicación como si nada (como puede ser eso se explica
en Cuenta Atrás, pero eso no justifica que no se explique aquí, ni haya al
menos una referencia, ni mucho menos, en cualquier caso, que Dinah, que estaba
delante cuando desaparecieron, actue como si nada sin que le parezca raro al
menos). Lo peor es que ni siquiera vienen a cuento: Están como villanos genéricos
como parte de una conspiración sin sentido (la explicación de la sustitución de
Oliver por Everyman es de chiste) que ni siquiera es parte de las tramas de
esta serie, es parte de Cuenta Atrás y su falta de sentido. Así es como no se
hace interacción y continuidad entre series, conectandolas gratuitamente sin
sentido, sin explicación y con contradicciones. Hay algo de interacción
divertida entre protas, pero está dentro de un argumento idiota. Y entonces
viene el final, donde de repente pasa algo supuestamente dramático, pero es tan
gratuito y sin venir a cuento, que en vez de dramático queda absurdo. El
segundo capítulo va de darle vueltas a la tragedia acontecida, y se supone que
es muy triste y dramático, pero es tan forzado, tan gratuito y forma parte de
una cadena de acciones sin sentido, que es difícil que algo de eso importe
aunque estén bien escritas. Parece un desperdicio más que otra cosa. El dibujo
de Cliff Chiang es una preciosidad, le da una vida impresionante al comic, y
está absolutamente desperdiciado en esta serie. ¿No podrían darle una serie
buena por fin? No Recomendado (4)
Green
Lantern Vol.3 Nº1: Renumeración
gratuita, y comienzo de una larga saga, que es el primero de los Orígenes
Secretos que va a hacer Geoff Johns (que se diferencian de los Años Unos que
hace DC en que los hace Geoff Johns, y en que no son gratuitos). Si, ya hubo un
Año Uno de Linterna Verde, el Amanecer Esmeralda, pero eso fue hace casi 20
años, la historia ha cambiado tras Crisis Infinita, (de hecho, este origen
introduce retroactivamente algunos cambios recientes como si hubieran existido
siempre, desde todo el funcionamente del anillo y del entrenamiento de reclutas
como la falta de emblema al principio, hasta lo de que los Guardianes no tienen
nombre, que nunca había sido así) y más importante, aquella no era nada buena y
contradecía algunas de las ideas básicas del personaje con chorradas
deconstructivas gratuitas. Esto es como se hace. Tiene dos problemas, de todas
maneras. Uno es que aunque enlaza con las tramas que está llevando la serie en
el presente (se hace referencia a la Noche Más Oscura, y algunos de los
protagonistas de la Guerra de la Luz son también protagonistas aquí), esas
tramas estaban en un punto tan interesante, que cortarlas 7 meses para contar
el orígen es un tanto anticlimático (pero claro, es lo que quería contar Johns
y forma parte de su planificación, así que él sabrá, y no ser tan interesante
como una historia que él mismo ha escrito tampoco es una crítica muy negativa).
La otra es que no sólo es una historia de la que conocemos los detalles
principales desde siempre, muchos de los detalles secundarios ya los ha ido
contando Johns a lo largo de esta serie. Eso, sumado al ritmo relajado que
lleva la saga, hace que la densidad de información que no sabemos sea muy poca,
cada número nos cuenta muy poco nuevo. Lo que le quita a la cantidad de
información, se lo da a la presentación y ambientación. Cada momento clásico de
la vida de Hal Jordan y de su comienzo está tan bien hecho, tan emocionante o
emotivamente como pueda ser. Si es tu primera exposición al personaje, es una
presentación excelente (y dado como está presentado, sería una base perfecta
para una película del personaje, y sería asombroso). Si llevas siguiendo la
serie, sin embargo, es un repaso de cosas que ya sabes, muy bien hechas, con un
dibujo maravilloso de Ivan Reis, y algunas pistas y pequeñas revelaciones sobre
misterios pasados y cosas que van a pasar. Recomendado (8)
Hellblazer
de Warren Ellis: Recopilando la etapa
que allá por el 99 hizo Ellis con el personaje (que se vio cortada porque DC le
prohibió publicar un número sobre los tiroteos en institutos, que puedes
encontrar entero en internet si buscas, y que francamente, no era nada bueno)
que parece un emparejamiento ideal, ya que la mitad de personajes de Ellis son
del molde de John Constantine. Y… por supuesto, hay muchas cosas en común entre
estos números y Transmetropolitan, (como el mismo Ellis admitió en Planetary),
con un protagonista cínico pero al que le importan las cosas deambulando por
una ciudad con mucha personalidad siendo testigo de cosas buenas y cosas
horribles mientras narra sobre ellas y de vez en cuando se ve involucrado en
ellas a base de desfacer algún entuerto o darle alguna lección a algún
bastardo. Las únicas diferencias son que aquí no hay realmente una historia a
la larga o desarrollo de personaje, que va de magia y terror en vez de ci-fi y
periodismo, y que John es mucho menos histriónico que Spider. La mitad del tomo
es una saga que cumple del todo este esquema, y el de una aventura estándar de
Constantine, bastante al pie de la letra. Como era de esperar, hay al menos un
par de escenas que Ellis ya había hecho tal cual antes. No está mal, pero da la
impresión de ser lo mismo de siempre, tanto de Ellis como de Hellblazer. El
dibujo es de John Higgins, viejo conocido de la serie que hace lo que se espera
de la serie. El resto son historias sueltas. La primera y la segunda siguen el
mismo esquema donde John acude a un sitio donde hay una situación sobrenatural
y la desactiva siendo más astuto que nadie. Están bien ambientadas, pero ni las
ideas ni la resolución de las historias son especialmente originales. Después
hay una historia sobre todos los amores perdidos de John, que si que es
francamente emotiva y nostálgica. Y por último hay una historia que parece una
serie de tópicos hasta que te das cuenta de lo que va realmente, y es una idea
graciosa, aunque no necesitaba tantas páginas, como casi todas estas ideas, la
verdad. El dibujo en cada historia es de un autor, y mejor o peor todos
cumplen. No es una mala etapa, pero tampoco una de las memorables o fue tanta lástima
que se acabara antes de lo planeado. Recomendado (7)
JLA
Nº17: Estúpida portada sin relación alguna
con el interior. Se invierten los papeles del mes anterior, y la historia de
complemento es ahora la principal. Escribe Alan Burnett, una de las mentes detrás
de todo el Universo DC animado, y es un crossover con Carrera a la Salvación. Obligar
a los guionistas a desplazar sus propias historias para tener crossovers con
otras cosas es un fastidio, pero por otro lado, si tienen una trama que se
supone que afecta a todo el Universo DC, no tiene sentido que no afecte a
varias series. Y la verdad, por malos que sean otros crossovers que está
haciendo DC, esta idea está bien hecha. Tiene sentido que el gobierno americano
se canse de los villanos y sus salidas continuas de prisión y haga algo al
respecto, tiene sentido que el Escuadrón Suicida se encargue de la solución, y
por lo general, han extendido bien la idea por varias series cuando tenía
sentido, como Outsiders, Flash (este mismo mes) y esta. Algo así como una versión
DC moderna de lo del Azote en la Marvel de los 80. En este número, vemos que
pasa cuando un puñado de villanos de tercera (incluyendo la Nación Aria,
personajes de una aparición a principios de los 90 que han sido revividos para
un papel importante aquí y en la mini principal, contra todo pronóstico,
probablemente gracias a la insistencia de Phil Jimenez de meterlos en la
Enciclopedia DC y en escenas de Crisis… e incluyendo también una versión nueva
de un personaje recientemente muerto, sin explicación de donde ha salido y
porque es improbablemente indistinguible, lo cual es irritante, pero técnicamente
empezó Metzler) intenta escapar del Escuadrón, y la Liga decide involucrarse en
esta flagrante violación de derechos civiles que no recuerda en absoluto a
cosas de la administración Bush (que, a decir verdad, le pega a Amanda Waller,
que florece cuando hay administraciones republicanas en la vida real). La
reacción de la Liga, sobre todo de la Trinidad, a todo esto, está bien llevada,
y también se aprovecha bien la conexión entre un miembro de la LJA y uno del
Escuadrón, y el final es bastante interesante, pero la historia que conecta
todo esto no queda muy bien, en buena parte porque son escenas de chula que
dependen del dibujo, que no sólo no las hace atractivas, no las hace ni
comprensibles. Lo mismo para cuando la historia depende de las expresiones
faciales de los personajes, que son inexistentes. Benes es un enorme lastre en
esta serie. Por su parte, el guionista regular, McDuffie, se ve relegado a la
historia de complemento, donde ni siquiera hace sus propias historias, tiene
que arreglar la chapuza que le dejó Metzler. La historia va de un personaje
haciendose las preguntas adecuadas y teniendo las reacciones lógicas que tendría
cualquiera a las cosas raras que le han pasado recientemente, en vez de las
reacciones incoherentes para maximizar el melodrama barato que tenía Metzler, y
por supuesto, la primera revelación es decir lo estúpida que es la teoría bajo
la que trabajaban por Metzler, por motivos obvios que cualquiera habría visto
enseguida. Si vas a trabajar con ideas estúpidas, es lo primero que hay que
hacer. El dibujo de algo llamado Jonboy Meyers al menos tiene más claridad y
emoción que Benes, pero su estilo sigue siendo tan horripilantemente deforme y
poco apropiado para la serie, o más. En serio, no se que piensan al contratar y
asignar dibujantes en DC. Neutral (6)
Nightwing
Vol.2 Nº1: Relanzamiento de una serie que
no va a durar, pues la serie americana ha sido cancelada para relanzarla de
verdad. La etapa que queda hasta el final la va a escribir Peter Tomasi, que
fue editor de buena parte de las mejores series DC de los últimos 15 años, que
ahora ha decidido probar con los guiones a tiempo completo (había hecho ya la
Brigada de la Luz y algunos números de relleno). El resultado de esto es que
Tomasi está claro que entiende perfectamente a los personajes y su universo,
pero que a la hora de darles historias, no termina de hacerlo bien. Afortunadamente,
esto son números de introducción, y van de caracterizar a Dick Grayson y de
establecer su lugar en el Universo DC, y eso si que está bien. Una cosa que
hace muy bien es alejarle del ghetto batmaniano, y decir que lo bueno del
personaje es que aunque tiene fuertes raices en la familia de Batman, está muy
conectado con muchos otros personajes por todo el Universo DC, siendo alguien
que le cae bien a toda la comunidad. Eso, y ser un joven alegre, con hobbys al
que le encanta estar en movimiento y hacer acrobacias, aunque tenga también el
resto de habilidades de la familia, lo definen rápidamente como un personaje
distintivo, en vez del Batboy con su propio mini-Gotham sin gracia que ocupó la
mayor parte de esta serie. Claro, que al final Tomasi lo lleva al otro lado (es
lo que decía antes de que Tomasi no le ha cogido el equilibrio a lo de contar
las historias) y parece que no hay otra cosa en el comic que Dick encontrandose
con varios personajes y todos diciendose lo mucho que molan. Los malos de la
historia sólo aparecen en algunas escenas que van aumentando poco a poco, y no
parecen demasiado interesantes de por si más que para tener algún enemigo,
aunque su plan si que es una idea curiosa, al menos. Otra cosa buena es el
nuevo dibujante, que es Rags Morales quedandose como fijo en una serie por fin,
y hace muy bien las acrobacias y el lenguaje corporal, como era de esperar. No
es un mal comienzo, y desde luego le gustará a fans del personaje, aunque no
termine de ser lo que podría ser dados sus elementos. Recomendado (7)
Salvation
Run Nº1: No traduzcais los títulos, que es
malo. Como la portada anuncia, está basado a su manera en una idea del aclamado
autor de fantasía (y de una serie de novelas llamadas Wildcards que le gustarían
a la gran mayoría de lectores de comics) George RR Martin. Hace unos cuantos
años, Martin propuso una serie que iba de que se cansaban de los supervillanos
y los exiliaban a otro planeta. La idea era ver que pasaba con ellos a lo largo
de las décadas, como se adaptaban y que montaban con el tiempo. Por supuesto,
era un Otros Mundos, dada la premisa. Años después, en DC han decidido revivir
la idea, pero usando sólo la primera parte, porque esto no es un Otros Mundos,
y no van a dejar a un montón de villanos famosos aislados para siempre. Así que
básicamente es una historia de un grupo de supervillanos poniendose de acuerdo
(o no) para tratar de sobrevivir y escapar un planeta hostil. Es una premisa
divertida y original, y la elección como guionista de Bill Willingham, que
suele escribir cosas tirando a poco convencionales, es buena. Y entonces vienen
los problemas, uno de los cuales es que Willingham no estará en los siguientes
tomos. Otro es que esto está relacionado de manera tangencial con Cuenta Atrás,
lo que siempre es una lacra, y en efecto, esa parte, aunque apenas se nota,
distrae de la parte interesante del comic. Y otro es que el proceso de envio no
tiene mucho sentido: Incluso si te tragas lo de “os enviamos con vuestros
trajes y parafernalia para que os podais apañar” por ser necesario para que
haya historia, la selección de los villanos es absurda, juntando a varios
villanos de primera fila o bastante conocidos con un montón de tercera o menos
que están sólo para hacer hueco, y juntar tanto a asesinos en serie como a
ladrones, como a villanos reformados, como a, en un caso particularmente ridículo,
a un par de personajes que jamás han sido villanos. Quien haya hecho la lista de
personajes para la miniserie se merece ser abofeteado. El último problema no es
de DC, es una de las muchas ideas geniales de Planeta, que es meter números de
Catwoman que se cruzan con la miniserie en el mismo tomo, lo que no beneficia a
nadie: Los que sólo quieran leer las historias de los villanos en el planeta
tendrán que tragarse al menos un número totalmente centrado en Catwoman que no
tiene que ver con nada de lo otro, y los que sólo quieran seguir Catwoman en
paz tendrán que tragarse una miniserie entera innecesaria para tener su serie
completa. Por cierto, que para terminar la cagada, esto te chafa los números de
Catwoman que Planeta debería haber publicado pero aún no ha publicado, porque
pasan de todo un huevo.
Pero bueno, en cuanto al comic en si, el
primer capítulo va sobre todo de la Galería de Villanos de Flash (mejor
caracterizada que en su horrible última aparición, pero aún lejos de lo que
eran con Johns, y Kadabra sigue con ellos pese a que explicitamente no es del
grupo) tratando de sobrevivir en un mundo hostil y encontrandose a más
villanos. Como presentación de la situación está bien, pero tiene el problema
de que Willingham no se molesta en darle personalidades individuales a ninguno
de los protas, ni siquiera los que ya las tenían muy definidas de antemano. El
segundo número es mejor, pues tiene la presentación de personajes más definidos
y diferenciados, podemos ver reacciones muy distintas de muchos protagonistas,
la mayoría apropiadas e impactantes… pero sobre todo, el número (y la miniserie
a partir de ahí) gira alrededor de la división entre Luthor y el Joker, y su
manera de llevar la situación, que da para una escena gloriosa que capta
perfectamente de que va cada personaje. Si toda la miniserie sigue ese tono, irá
bien. El dibujo de Chen está bien, aunque haga todas las caras iguales. En
cuanto a los números de Catwoman, el primero encaja bastante bien como parte de
la serie, teniendo a Selina como intrusa que observa a los distintos personajes
y explora las cosas raras del nuevo mundo. El segundo número, sin embargo,
parece más de hacer tiempo porque el personaje tiene que estar atrapado en la
misma situación hasta que la miniserie principal termine, aunque al menos se
hace entretenido mientras tanto. El dibujo de Lopez está muy bien, eso si. Con
problemas, pero no está mal, que no se puede decir de muchos de sus
contemporaneos. Recomendado (7)
Spirit
Nº7: Cooke se ha marchado de la serie, y
aquí tenemos varios autores. Primero un número antológico: Un novelista llamado
Glen Gold y Eduardo Risso hacen un pastiche de los elementos más exagerados de la
serie, no está mal en ese plan. Denny O’Neil colabora con Ty Templeton para
hacer el tipo de historias que solía hacer con Batman, aunque lo adapta para
que no quede mal. La mejor historia, de todas maneras, es la de Gail Simone con
Phil Hester, que en vez de imitar el estilo de Eisner, lo que hace es calentarse
la cabeza para hacer algo diferente con el formato de comic, como Eisner solía
hacer, en este caso un comic con pictogramas en vez de texto en los bocadillos.
Original, y además es una historia divertida de por si. El otro número tiene un
equipo creativo entero, con Sergio Aragonés y Mark Evanier (que son capaces de
cosas que no son la comedia de Groo y similares) con el viejo dibujante de
terror Mike Ploog en una historia… bueno, una historia de lo más convencional y
típica de aventuras de buenos y malos urbanos, la verdad. Nada que inspire
muchas ganas de ver más. Pero bueno, es un número curioso, aunque exactamente a
quien está dirigido aparte de muy nostálgicos y muy curiosos, no está claro.
Recomendado (8)
Supergirl:
Reunión: Tomo de transición, más o menos. Los
tres primeros números son la “etapa” de Tony Bedard, que está condenado a ser
el guionista que ponen en DC para hacer unos cuantos números hasta que llegue
el guionista de verdad. Siempre la dama de honor, nunca la novia, pobre Bedard.
Ya le tocó con Supergirl antes (junto con la Legión de Superhéroes) y con las
también femeninas Aves de Presa, donde también tenía que escribir historias que
iban de cruzarse con acontecimientos de series más “importantes”, porque de eso
van sus números aquí, por desgracia. El primero es (aún) un crossover con
Ataque de las Amazonas, de ver las consecuencias de las tonterías que hizó allí
y reaccionar en consecuencia como una heroína en condiciones. Bastante mejor de
lo que se podía esperar de semejante engendro. Los otros dos son crossovers con
otra cosa que perseguirá a Bedard hasta que muera, que es Cuenta Atrás, encima,
con el subargumento más inútil y estúpido, el de Karate Kid y Una. Prácticamente
ninguna de sus escenas allí han servido para algo, imaginate esta que es una
escena entre escenas que ni siquiera se menciona. Encima, aparte de no servir más
que para expandir una escena de esa serie, va y coge de las peores ideas
posibles, los estúpidos Mr Orr y Equus, mierdas de personajes que bien podrían
haber salido de mediados de los 90. Para colmo, ¿ves en la portada que hay dos
Karate Kids? ¿Crees que eso puede indicar que van a explicar lo de las
distintas Legiones y la conexión de Supergirl con ellas? Crees mal, colega,
porque nada ni vagamente parecido pasa dentro del comic. Sólo aparece el clásico,
y ni siquiera se trata el tema de que hay varias versiones de los Legionarios,
sin explicación alguna. Quien quiera que aprobara toda esta cagada, debería ser
castigado. De todas maneras, por mala idea que sea todo esto, y malo que sea el
argumento de la segunda historia, que lo es, hay una cosa buena que destaca
sobre todo de estos números, y es que empiezan a arreglar al personaje de
Supergirl, y hacer de ella un personaje en condiciones, por dentro y por fuera.
Bedard se libra de la horrible caracterización que ha tenido hasta ahora, y
realmente parece una adolescente con buenas intenciones, confusa como es
normal, pero altruista y agradable de leer. Más importante, es que dibuja
Renato Guedes, que es un salto cuántico en la interpretación visual del
personaje: No es ya que sea guapa, es que tiene unas proporciones creibles, un
lenguaje corporal de persona de verdad (a diferencia de poses de muñeca
hinchable como hasta ahora) y un traje que alguien con algo de vergüenza llevaría,
incluyendo pantalones debajo de la falda, que es lo que llevan en la vida real
las chicas que tienen que llevar trajes con faldas y pegar saltos, como
tenistas y demás. En serio, por tontas que sean las historias (y la de AA la
verdad es que no está mal), da gusto ver el comic sólo por ver al personaje en
condiciones. Si van a forzarnos a tener el personaje (y a estas alturas, es una
batalla perdida, porque es una parte importante de DC), así es como se tiene
que hacer.
Y entonces vienen las cagadas. No de DC
por no dejar a Bedard y Guedes más números, (o por la vomitiva y engañosa
portada… en serio, ¿se molestan en poner dentro a alguien que sabe dibujar
chicas y en la portada ponen a alguien que no?) sino la más grave de Planeta,
que como en algunas series aleatoriamente asignan un número de páginas a cada
tomo, aquí tenemos tres historias aparte de unos autores… y el primer número de
una etapa más larga distinta. ¿En que mundo tiene sentido eso? En fin, el nuevo
guionista es Kelley Puckett, que estuvo mucho tiempo en Batgirl, así que algo
de esto sabe. Pero el primer número parece tan olvidable como casi toda esa
serie, pues aparte de no decirnos nada sobre el personaje, es una escena de
acción larga de la que ni se molesta en explicar que pasa o porque pasan
algunas que pasan, y al final te da la impresión de que has leido poco y mal
explicado. No es un buen comienzo. El dibujante es Drew Johnson, otro conocido
por trabajar en series de personajes femeninos, y no lo hace mal, aunque no es
Guedes. Es difícil recomendar este tomo dados sus muchos problemas, pero lo
bueno que tiene, aunque sea minoría, es probablemente más importante. Neutral
(5)
Superman
Nº22: Exactamente 18 meses después de
empezar (casi igualando a lo que tardó la edición americana por un mes) termina
la saga de Último Hijo, con el anual conclusión. Decir que esto ha sido un auténtico
desastre y una vergüenza para supuestos profesionales es quedarse corto. Se
suponía que iba a ser una de las grandes series de DC y que iba a llevar el timón
de las series de Superman, pero en la práctica tuvo unos números y desapareció
del mapa, dejando a Busiek como el que llevaba las riendas del personaje
durante casi un año (y haciendo mucho más y mejor con el personaje de Chris que
sus creadores) y para más ridículo, continuando la serie con esta historia sin
terminar, incluso dejando atrás al coguionista, que dejó claro que era un
lastre por más motivos que el de la lentitud, porque la serie ha mejorado sin él.
A decir verdad, en DC han aprendido de la lección y no les ha vuelto a pasar
algo así con series regulares, pero sigue siendo una marca negra. En cuanto al
anual, es la gran pelea contra Zod y sus kriptonianos malvados, y Johns sigue
sin convencer de que tener docenas de kriptonianos rondando por ahí sirve para
algo excepto para aguar a Superman. Zod y compañía serán todo lo peligrosos que
tu quieras, pero siguen siendo bellacos de un solo rasgo de personalidad si
llega, y lo único que tienen es la amenaza de su poder, que ni siquiera llega a
resultar creible dado que no consiguen nada. Hay un momento bueno con Superman
y Zod donde se expone la hipocresía del personaje, pero aunque está bien que lo
señalen, hace a Zod menos interesante, si cabe. Los únicos momentos realmente
buenos, que se llevan el comic, son los del Escuadrón de Venganza de Superman,
con Luthor y compañía masacrando alegremente kriptonianos de maneras bastante
divertidas y exageradas. Pero aparte de eso, todo es muy predecible, incluida
la conclusión emocional. Y el final es irritante por varios motivos, el
principal es probablemente que pese a que se supone que tienen el final de la
historia planeado desde hace más de un año, o se les olvidó comunicarselo al
editor, o más probablemente, al editor se le olvidó comunicarselo a Busiek,
porque es casi imposible de encajar la cronología de ambas series. El dibujo de
Adam Kubert es bonito y a veces hasta impresionante, aunque a cambio, el comic
está demasiado enfocado a lucirle, de manera que queda demasiado ligero. En
cualquier caso, no compensa la espera, y al igual que con McKone, es otra
exclusiva que le ha salido mal a DC, porque sólo ha hecho 6 comics en dos años,
y ahora ha vuelto a Marvel. En fin, lejos de ser una gran etapa, Donner no ha
hecho más que influir negativamente en Johns, y no es ninguna pena que se haya
acabado. A ver si la nueva etapa que empieza el mes que viene, que promete
tener las cosas más claras y coordinadas, es otra historia. No Recomendado (4)
Tomorrow
Stories Vol.1: La serie de ABC que quedaba por
reeditar, y hay una razón para eso. Es una antología que contiene varias series
que no podrían tener una serie propia, porque son todo historias cortas,
normalmente humorísticas, de una sóla idea o chiste. La mejor con diferencia es
Jack B. Quick (supongo que por eso sólo dio para unas pocas entregas), que
recuerda mucho a las historias cortas de Moore en 2000 AD: Va de un niño
supercientífico de pueblo haciendo experimentos que desafían las leyes de la física,
pero usando física de verdad en plan irónico. Cada historia va de cuantos
chistes puedes sacar de retorcer un concepto científico real, y aparte de
demostrar más conocimiento científico que casi cualquier historia seria, es
tremendamente divertido e imaginativo, con buen dibujo del poco prolijo Kevin
Nowlan. Otra que suele ser buena es Greyshirt, que en esencia es el homenaje de
Moore y Veitch al Spirit de Eisner, con un personaje enmascarado cuyas
historias van realmente de las historias que se encuentran en su ciudad retro.
La mayoría son buenas historias de giro final o de una idea original en la
presentación. Después viene First American, que es satira exagerada sobre
America protagonizada por uno de esos idiotas que se creen geniales, y al
principio es graciosa, pero acaba cansando, sobre todo cuando deja de ser
mordaz de manera graciosa para ser simplemente un ataque. El dibujo es de Jim
Baikie, frecuente colaborador de Moore. La peor recibida es Cobweb, dibujada
por Melinda Gebbie (mujer de Moore y su pareja en Lost Girls) que es una serie
de historias en formatos retro que van de hacer pastiche del sexismo de los
comics antiguos, normalmente a base de hacer insinuaciones sexuales obvias que
los protagonistas no perciben, que no son particularmente graciosas ni
originales. Normalmente es pesado y repetitivo, a lo sumo hay un par de
historias buenas. Y al final del tomo Quick es sustituido por Splash Brannigan
(dibujado por el comico Hilary Barta, de Plastic Man y What The en los 80…
realmente, toda la alineación de dibujantes es muy indie ochentera) que es otra
repetición del mismo chiste. Hay cosas bastante buenas en esta serie, pero el
paquete general no es tan bueno como uno esperaría de Moore. Una pena.
Recomendado (7)
Transformers
Spotlight Nº1: También parte de la nueva
continuidad de IDW por Simon Furman, la idea es que mientras la serie regular
(bueno, las miniseries que la componen) lleva a los personajes clásicos en una
historia principal en la Tierra, hay una serie de especiales, cada uno dedicado
a un personaje de la serie original, dispersos por todo el universo, explorando
y expandiendo un aspecto de este nuevo universo, empezando nuevas tramas
interconectadas de una historia mayor que Furman tiene pensada para la serie
global. Eso le permite a Furman jugar con sus puntos fuertes: El tener una
vasta mitología pensada, y el usar a los Transformers no cómo la clásica guerra
en dos bandos o jugando con los humanos, sino como guerreros robóticos de
ciencia-ficción y space opera. El primer número está dedicado a Shockwave,
científico malvado, y es un remake del origen de los Dinobots en el comic
original, con Shockwave enfrentandose a los Dinobots en la Tierra de hace
millones de años. Sólo que esta vez explica los problemas lógicos de otros orígenes
de los Dinobots, como el hecho de que los dinosaurios ya se habían extinguido,
o como demonios estos imitan a animales si el resto imitan cosas mecánicas (la
respuesta está sacada de Beast Wars, más o menos). No está mal, sobre todo por
la personalidad de los protas, aunque es más prólogo y remake que otra cosa, lo
que la perjudica. La segunda es la mejor, está dedicada a Nightbeat, el autobot
detective, por el que Furman mostró debilidad en la serie original. Tiene toda
la ambientación de una historia de detective privado pulp, narración en primera
persona graciosilla incluida, sólo que en vez de investigar crimenes en callejones
oscuros investiga extrañas conspiraciones alienígenas en varios planetas. Se
lleva bastante bien, se introducen buenas versiones de viejos conceptos, y
tiene un buen final, con elementos intrigantes para más adelante. Además, es el
único especial con un dibujante que no es de la casa IDW, sino que es el
veterano MD Bright (que dibujó una de las portadas más memorables del comic
original, la del nº5), que lo hace muy bien.
El tercero está dedicado a Hot Rod, que
por el nombre es obviamente un jovenzuelo impulsivo (mismo molde que la
Antorcha Humana e incontables otros), con la gracia de que esta encarnación le
tiene más crecido, en un puesto de responsabilidad, pero todavía mostrando
signos de inmadurez. No está mal, aunque usa unos cuantos tópicos predecibles,
incluido el final. Hablando del giro, Furman usa a varios personajes muy poco
conocidos del final de la generación original que no llegó a usar la primera vez,
aunque si conoces a uno, le verás venir desde el principio. Hablando de
personajes poco conocidos, el cuarto especial está dedicado a otro de esos
personajes que no sólo no llegó a usar él, no han sido usados en ningún otro
medio, en este caso Sixshot, un decepticon que puede transformarse en seis
formas distintas, las cuales como puedes imaginarte, se parecen más bien poco a
cualquier cosa con forma. La idea es tenerle como el bestia al que llaman los
decepticons cuando necesitan a alguien más destructivo aún que la mayoría de
ellos, y es algo así como una versión malvada de la historia habitual de
Lobezno donde se debate sobre si ceder a sus peores instintos. La idea está
bien, y los diseños y escenas de acción son buenos, aunque la manera de llevar
el tema es un tanto simple. Por último, Furman se propone redimir a Ultra
Magnus, que pasa de ser un Optimus Prime de tercera a ser el Jack Bauer de los
Autobots, el tipo al que llaman cuando las cosas se ponen duras. Y es en ese
estilo de thriller como transcurre la historia, descubriendo otra trama
relacionada con una versión mejorada de otro concepto clásico, con buena
caracterización. El dibujo es todo del mismo estilo, que hacen bien a los
robots y decentemente a lo demás, sin ser recargados ni cutres. Si no te
interesa la franquicia, nada, pero si te interesa vagamente, esto es lo más que
da de si, abandonando tópicos para contar varios tipos de historia y géneros en
historias conectadas que no están mal, aunque tengan limitaciones obvias.
Recomendado (7)
Y,
el Último Hombre: Cómos y Porqués:
Finaliza la serie, y hay que pararse un momento para apreciar lo que ha
conseguido Vaughan. Cuando empezó la serie, era un guionista al que nadie conocía,
que consiguió que le aprobaran una serie de creación propia en Vertigo sin
personajes ni autores conocidos, con una premisa que fácilmente podía caer en
diatribas o en porno blando gratuito. Y la serie, lejos de ser cancelada como
la gran parte de series Vertigo, se convirtió en el mayor éxito de ventas del
sello de toda la década, llegó a la conclusión planeada desde el principio, y
convirtió a Vaughan en uno de los guionistas más respetados del medio, tanto
que lo han captado para puestos importantes en otros medios. Es para quitarse
el sombrero. En cuanto a este último tomo, es todo lo que se podía esperar, y más.
Primero está la saga final del título, donde termina por fin el viaje mundial
de Yorick y se atan los argumentos principales, todos los cabos sueltos y todos
los pequeños misterios de la serie. Pasa todo lo que se podía esperar, y luego
algunas cosas que desde luego no se veian venir. Todos los protagonistas que
quedan tienen al menos un momento definitorio y algo que nunca esperarías, y la
historia alterna entre una sensación de final del viaje, de trepidación, con
momentos emotivos porque son bonitos, momentos emotivos porque son dramaticamente
descorazonadores y momentos que simplemente son chulos. Y luego está el número
final, que en el estilo de otros capítulos finales de series bien pensadas,
como Babylon 5 o Dos Metros Bajo Tierra, te va contando lo que fue de cada
personaje tiempo después del final, con una historia que encapsula y cierra todos
los temas de la serie, desde los de relaciones de género hasta los personales
de cada personaje, además de darle un final apropiado a cada personaje y
problema logístico de la serie. Es tanto un final para los personajes como para
su mundo y para todo lo que nos ha querido contar Vaughan estos cinco años. Todo
es terriblemente apropiado y bien pensado, lleno de pequeñas ironías y
referencias a situaciones anteriores (si lees la serie entera, el número se
aprecia aún más, como el resto de la serie). Y lo que nos van contando de los
personaje hace que a ratos te alegres por ellos, a ratos te entristezcas (hay
varias así, pero hay una en concreto que si no te va a caer una lágrima es que
tienes un frio corazón de robot, que diría Yorick) y al final te quedes con la
sensación que se queda al terminar una gran obra. Vaughan (y Pia Guerra, que
continua acompañando a la perfección en todos los momentos del tomo, esforzandose
hasta en los pequeños detalles de composición y de mostrar diferencias en las
edades de los personajes) lo ha conseguido, y ha creado una de esas obras que
podrán releerse durante años y darse a los amigos a leer. Una pena que haya
abandonado prácticamente los comics, aunque eso que gana el mundo de la TV, que
lo necesita más. Muy Recomendado (10)
Y eso es todo por este mes. La semana
que viene son los comics de Panini: La Invasión Secreta continua en miniseries,
en las series de Vengadores y en Thunderbolts. Iron Man y Thor continuan
haciendo tiempo con relleno, mientras Hulk continua demostrandonos lo asombroso
que es el Hulk rojo. 4 Fantásticos tiene al Dr. Muerte, o algo. Spiderman comienza
Nuevas Maneras de Morir, y Ultimate Spiderman también empieza nueva saga,
mientras Ultimate 4F termina el combate con Darkseid y la etapa Carey. X-Men
Legado sigue investigando el pasado de Xavier y las conspiraciones siniestras,
Patrulla-X termina de hacer tiempo en Rusia y San Francisco, Factor-X tiene un
número dedicado a Layla Miller, y Fuerza-X tiene más sangre y tripas. Oh, y hay
algo de una película o no se que, ya veremos. Hasta entonces, estaré por aquí.
Si teneis comentarios
sobre las críticas, los podeis enviar
aquí o decirlos aquí