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Continuidad. Hubo un tiempo en el que se podía
decir la palabra sin que sonase como algo feo. Pero el uso intensivo de la
palabra y lo que significa por fans exagerados la han desvirtuado, y ahora si la
usas pareces uno de esos.
Pero realmente, no es eso. Lo que llamamos
continuidad es simplemente mantener una cierta consistencia de un número para
otro. Que lo que ha transcurrido en un capítulo, siga siendo válido en el
siguiente capítulo. No es mucho pedir. Para empezar, es como se supone que
funcionan las cosas, y la manera más lógica, que si las cosas son de una manera
al terminar un número, sigan siendolo al empezar el siguiente, aunque haya
cambiado el guionista.
No sólo es algo deseable por costumbre. Hacer
cambios sin explicación, aparte de ser una chapuza, lo único que hace es
confundir a los lectores, y eso no suele ser algo bueno. Si están distraidos
preguntandose porque cierto elemento ha cambiado desde el número anterior,
cuando no es algo que planeas que se pregunten porque no lo vas a explicar, no
van a prestar atención a tu historia. Y si haces muchos cambios sin explicación,
pueden enfadarse e irse.
Otro motivo para mantener una continuidad, y el
motivo por el que todo el mundo lo hace, es porque el mundo real también tiene
continuidad. Lo que te ha pasado un día sigue siendo válido al siguiente. Suena
muy tonto, cierto, pero enfocalo así: Los lectores quieren tomarse a sus
personajes como si fueran gente de verdad, preocuparse por sus problemas,
etc... Si vas cambiando su historia sin explicación, y no preocupandote de que
continue como si fuera historia de verdad, rompes esa ilusión, y la conexión
con los lectores que siguen la serie se va al infierno. Y es normal. Después de
todo, ¿para que preocuparse por lo que le pase un personaje, si el próximo
guionista que venga va a pasar de todo y dejar todo como estaba? (Esto puede
ser beneficioso si lo que intentas es que la gente deje de seguir personajes y
pase a seguir autores, pero francamente, no creo que cabrear lectores sea un
buen plan la mayoría de las veces)
Esto no es cosa sólo de los comics. Esto también
se aplica al resto de ficción serializada, como la mayoría de series de
televisión (aquellas en las que tenemos que tomarnos a los personajes en serio,
al menos, y no son muy chapuzas), o series de libros, especialmente en el caso
de las franquicias. En algunos casos, hasta tienen personas encargadas de que
las historias sean consistentes unas con otras, porque saben que es importante.
O sea, que no es sólo una manía de los fans de los comics americanos.
El problema es que las series de televisión, o
las novelas, no llegan a la cantidad exagerada de material pasado que tienen
Marvel y DC. Puedes tener doscientos episodios de una serie o dos, treinta o
cuarenta novelas... ¿pero quinientos números de una serie? ¿Treinta, cuarenta,
cincuenta series al mes durante más de 40 años? Es demasiado para llevar la
cuenta, cierto.
Claro, que eso no justifica que haya fallos. Los problemas arriba expuestos siguen aplicandose, a pesar de tener que mantenerse dentro de un marco colosal. La fantasía de que todo transcurre en el mismo universo, aplicada a decenas de series, es, al fin y al cabo, uno de los aspectos más atractivos de estos comics, y que suele funcionar bien. Los escritores deberían intentar no contradecir los aspectos más importantes y más recientes de los personajes que van a usar. No sólo el estado actual de los personajes, no usar personajes que están muertos, o acordarse de que tal villano se reformó, sino más importante, saber caracterizar al personaje bien, y conforme a su estado actual. Eso sería lo necesario.
Luego si, se debe tener una continuidad, una
consistencia con lo anterior, y con lo que se está publicando en la serie de al
lado. Pero siempre hay niveles, por supuesto. Nadie debería rasgarse las
vestiduras o despreciar un comic porque contradiga una referencia de pasada
mencionada en Comic Genérico nº67 en 1978, o una mención de algo que pasó una
vez hace 439 números. Y si los fans más exagerados se preocupan, bueno, que
hagan como se ha hecho toda la vida (porque errores ha habido siempre, no es un
invento nuevo) y se busquen sus propias explicaciones. Para algo estaba el
maravilloso invento del No-Premio.
Otra cosa es que se contradigan elementos
principales del personaje que usas, o lo caracterices mal, o contradigas una
historia pasada a la que estás haciendo referencia, o contradigas lo que está
pasando en esos momentos en otra serie. Eso si que son chapuzas graves, y si
que le restan mérito a una historia. Por supuesto, se supone que la misión del
editor es precisamente esa, tener un buen conocimiento de lo que edita, para
corregir y documentar a los escritores, que no tienen porque saberse los
detalles. Y si ni siquiera los editores pueden manejar la historia de los
personajes (a fin de cuentas, mejor tener un guionista o un editor bueno, que
uno que se sepa de carrerilla la historia pasada), Marvel y DC deberían tener
uno o varios expertos en historia de la compañía supervisando los guiones para
asegurar la consistencia. A fin de cuentas, las franquicias multiformato como
Star Trek o Star Wars los tienen, no hay ninguna razón porque los comics no
pueden tenerlos, mientras supervisen, no impongan. Eso si, tienen que ser auténticos
expertos, pero no creo que sea difícil de conseguirlos. Conozco a varios que
harían el trabajo encantados sin apenas cobrar.
Luego tener una consistencia con las historias
pasadas es algo bueno y deseable, y debería ser algo a buscar, aunque sin
exagerar. Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Qué es lo que le ha dado la mala
fama?
La respuesta es clara: La obsesión enfermiza que
algunos autores y fans han mostrado en el pasado por ella. Una cosa es no
contradecir historias anteriores, lo cual es bueno. Otra cosa es hacer
referencias a historias pasadas, si crees que va a ser útil para comprender
mejor la historia actual, o usar elementos de historias anteriores porque crees
que van a ayudar a una historia nueva. Eso es una buena manera de usar la rica
historia pasada de las compañías, aunque tienes que tener cuidado de no aburrir
a los lectores que no tengan interés en esas historias pasadas. Además, muchas
series de TV hoy en día, desde las buenas hasta las mediocres hacen referencia
a historias pasadas, y nadie se queja de ello. Hasta ahí bien.
El problema viene cuando te dedicas a hacer decenas
de referencias simplemente porque te apetece usar personajes antiguos o
revisitar historias antiguas, pese a que no tienes nada nuevo que decir. Cuando
haces historias cuyo único objetivo es hacer referencias a historias pasadas. En
ese momento te metes en un círculo recursivo que en cada vuelta se libra de una
porción de los lectores de la anterior. El objetivo de los guionistas es hacer
historias que cualquiera pueda disfrutar, no hacer historias homenajeando los
maravillosos comics de cuando eras niño, revisando un fallo aparente de un
comic de hace 15 años, o atando historias publicadas en cinco series a lo largo
de 20 años. Eso son cosas dirigidas unicamente al más obsesivo de los fans, y
son el tipo de cosas que debe evitarse. Alguna de vez en cuando como regalo a
los fans más acérrimos puede valer, y si viene acompañado de algún otro
atractivo como un buen equipo creativo. Pero seamos serios, lo que necesitan
los comics es expandirse y hacer historias de todo tipo, para todos los públicos,
no hacer historias que tratan sobre otras historias, por muy buenas que fueran
y que sólo podrán apreciar enteramente una minúscula cábala de veteranos.
Lo mismo con la interacción entre títulos. Ver
un personaje de una serie apareciendo en otra serie es divertido. Hacer una
referencia en una serie a un argumento que está pasando o acaba de pasar en
otra serie ayuda a dar la sensación de un universo compartido, y puede servir
para enganchar a gente a otras series. Incluso, si me apuras, tener un mismo
argumento en dos series puede ser bueno, siempre y cuando pueda entenderse sin
problemas si sólo lees una de ellas, y tenga importancia en ambas. Esos son
buenos usos del universo compartido. Pero ya está. Si pasas de ahí, si pasas la
raya, acabas en los crossovers permanentes de los 90, especialmente en ciertas
líneas, donde cada pocos meses los argumentos de cada serie se veian
interrumpidos por una bazofia de evento estirado sin apenas historia escrito
por los editores en comité, de manera que apenas podías hacer nada. En vista de
esto, es normal que la gente vea con reticencia la interacción entre series.
Cualquier cosa es preferible a eso, y después de tanta bazofia, es normal una
reacción en dirección contraria.
Si, estaría bien que cada vez que pasara algo
importante en una serie, se reflejara en otras. Pero no vas a pedirle a un
guionista que deje sus historias para mostrar historias de otra serie que ni le
vienen ni le van. Si se ponen de acuerdo, bien, pero si no, no pasa nada. Si,
está bien que se hagan referencias a historias pasadas si la ocasión lo
requiere (La exitosa Liga de los Extraordinarios Caballeros no es más que un
montón de referencias literarias unidas en una continuidad, y nadie se queja),
pero no pasa nada porque no use personajes de otras series o de etapas
anteriores, o porque no haga referencias a historias pasadas. Un comic no es
mejor por hacer referencias a otras series, pasadas o presentes, y como ya
hemos visto, puede ser peor.
La continuidad es simplemente una parte
inseparable de las historias que forman parte de un universo compartido y
consistente. No es ni buena ni mala, simplemente es. Lo que debe hacerse es
usarse bien, o al menos, hacer que se note lo menos posible. Y desde luego, no
ser un exagerado. Tan importante es ser consistente con el pasado como ser
accesible para todos los públicos, al fin y al cabo. Ninguna de las dos cosas
va a salvar un comic que por lo demás es malo ni a hundir un comic que por lo
demás es bueno, aunque siempre se agradecen. Así que dejad de preocuparos por
las referencias, y simplemente mirad si el comic es bueno y consistente. Si lo
es, ¿qué importa lo demás? Y si no lo es, ¿qué importa lo demás? Pues eso.
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